miércoles, 28 de septiembre de 2011

Que manía la tuya…

¿Vuelves a tu casa cinco veces para ver si cerraste bien la puerta? ¿Aprietas un tornillo y le sigues dando, aunque ya sabes que esta bien apretado? ¿Vas por la calle mirando hacia abajo pisando sólo sobre las líneas de las baldosas o cruzas tratando de pisar sólo las franjas blancas del paso de peatón? ¿Te gusta memorizar las matrículas de los coches? ¿O contar filas de butacas? ¿Nunca acabas de ver limpia la mesa que has enjabonado, frotado, rascado y limpiado durante veinte minutos sin descansar? ¿Te gusta volver una y otra vez a tu casa para comprobar si los grifos gotean, te has dejado la plancha enchufada o ver si la luz está apagada?

No te preocupes todos tenemos manías

Bueno yo no, ¡que va!, salvo quizá una: siempre que tengo que madrugar pongo el despertador quince minutos antes de la hora adecuada, pero no para levantarme, sino para estar todo ese tiempo mentalizándome de que tengo que salir de la cama… ¡hace tanto frío!, da igual el mes… Ah, ¡se me olvidaba!, también me santiguo cuando salgo de casa o voy a conducir. Bueno…lo reconozco,  me gusta levantarme con el pie izquierdo, si el izquierdo, y ponerme los zapatos por ese orden. Espera, tampoco me gusta coger un ascensor… sólo si es necesario. Cuando almuerzo me gusta mantener un trozo de pan en la mano con la que no sostengo el tenedor. Vale, confieso, siempre que veo a un pelirrojo me toco un botón y jamás paso por debajo de una escalera. No me gustan los posters, me parece que me miran… Y a la hora de irme a dormir no me gusta ver la puerta del armario abierta. Quizás ya te has percatado, pero… cuando dejo una entrada programada intento que la hora de la publicación sea capicúa, ¿qué porque? ¡Yo que sé!, manías…
…¿Y tú?, No me digas que no tienes ninguna, yo he confesado las mías, venga, salva el temor a que te tachen de loc@ maniátic@ y desembucha, ¡total!, ¿qué puedes perder, el respeto de los que te leen?...



Vale tengo que decir que quizá he exagerado un poquito, tampoco son manías que me lleven por la calle de la amargura, pero ¿sabes que algunas pequeñas manías llevadas al extremo pueden convertirse en un problema serio para quien los sufre y para su relación con quienes le rodean?
Pues sí, de ser sólo algo inocente y rutinario se puede pasar a estar sometido a dichas conductas compulsivas, es decir, a sentir una necesidad imperiosa de realizar una acción más allá de la propia voluntad.
La persona puede sentirse esclava de sus manías lo que puede llegar a ser bastante angustiante. Pero, ¿por qué esa persona se ha convertido en un ser maniático?
Pues en algunos casos se debe a una personalidad obsesiva, o a otros motivos inconscientes o hábitos culturales aprendidos, pero la mayor parte de las veces no se llega a saber por qué se padecen.
Ningún maniátic@ sabrá responderte porque lo hace, sólo que cumpliendo su rito logra calmar su ansiedad.


Una de las manías mas comunes es la que está relacionada con el orden y la limpieza (conozco a alguien así, jeje, y tiene sus ventajas verlo todo siempre impecable, pero también sus inconvenientes, es como vivir con una Doña Proper que nunca se va de vacaciones). Estas personas tienen la necesidad de que todo este siempre en su sitio y perfectamente colocado.
¿Recuerdas a Mónica Geller de la serie "Friends? Pues tenía un serio problema: ¡era limpiadora compulsiva!


Después hay otros casos mas graves, como por ejemplo una preocupación irracional por la salud, temiendo enfermar si se le da la mano a alguien o se toca algo que haya sido usado por otra persona.


Sólo cuando se observe una conducta irracional o compulsiva es cuando hay que preocuparse, porque posiblemente esa persona padezca una manía patológica.
¿Cómo lo podemos reconocer? Lo mejor es siempre consultar a un profesional, pero podemos hacernos una idea si:  

•Hay una preocupación excesiva por los detalles, normas, listas, orden, organización u horarios hasta el punto de perder de vista el objeto principal de la actividad.
•Hay un alto grado de perfeccionismo o se es incapaz de acabar un proyecto porque no cumple sus propias exigencias.
•Hay una excesiva dedicación al trabajo y a la productividad.
•Hay gran terquedad, escrupulosidad e inflexibilidad en temas de moral, ética o valores.
•Hay cierta incapacidad de tirar objetos gastados o inútiles, incluso cuando no tienen un valor sentimental.
•Hay recelo a delegar tareas o trabajos en otros, a no ser que éstos se sometan a su manera de hacer las cosas.
•Hay parquedad en los gastos propios y ajenos; el dinero se considera como algo que hay que acumular en previsión de catástrofes futuras.
•Hay rigidez y obstinación de carácter.


Algunos ejemplos de maniátic@s famosos:

•Roberto Carlos: Sorprendió a los organizadores de un show que debía compartir con Luciano Pavarotti solicitando que en el trayecto hasta el estadio donde actuaba su coche no pasara frente a un cementerio ni girase a la izquierda en ningún momento.
Mstislav Rostropovich: Pidió permiso para ensayar en la cocina del hotel en el que se hospedaba pues decía que se inspiraba con los aromas refinados.
• Jean Paul Gaultier: Corrió el rumor de que el diseñador de moda francés tomaba al día alrededor de 60 zumos, ¡la de veces que tendrá que ir al baño este hombre…!
•Raymundo Amador: Dicen que el guitarrista y cantante español se pone de los nervios cuando ve las fundas de las guitarras abiertas, no lo puede soportar.
•Antonio Gala: Al parecer el escritor español cree fervientemente en eso de “tocar madera” es por ello que siempre lleva bastones hechos de madera.


Fuentes: Revista.consumer.es/web/es. 20minutos.es/los-10-famosos-con-manias-raras Susmanias.com. Google imágenes.

7 comentarios:

Natalia Ortiz dijo...

Madre, qué larga la entrada jaja. Prometo pasarme cuando pueda. Un beso

Ana dijo...

No es tan larga, sólo lo parece jaja, mira la que hay mas arriba y te caeras al suelo, jaja... De todas formas gracias por pasarte por aquí.
Un besito
;)

Raquel dijo...

Pues yo no tengo muchas manias, o al menos no me he dado cuenta de ninguna; sólo que no puedo ver armarios abiertos, como tu, y que siempre tengo que asegurarme que los vasos estan limpios aunque los haya cogido del armario, y bueno que no soporto tocar los pasamanos de ningún lugar, pero casi no tengo manías :P
Un beso Ana, buena entrada.

Natalia Ortiz dijo...

Sí, ya vi que no era tan larga pero se me hizo larga por el poco tiempo u.u
No tengo las manías de tus preguntas jaja, ni las que dices que tienes, pero quizás se podría decir que muchas veces he tenido la manía de meterme las manos en los bolsillos, bien por no saber qué hacer con ellas o bien por frío. Pero no sé... algunas tan habituales como morderse las uñas, nunca.
No sabía que la del orden y la limpieza fuese la más frecuente. No lo hubiera pensado, pues hace falta mucho trabajo y un tiempo que a veces no tenemos. El miedo irracional a enfermar se ve mucho en las pelis.
Es bueno saber cuándo hay que preocuparse y no tenía ni idea de estos famosos maníacos y menos de sus manías. El que más me ha gustado el de Rostropovich y de Gaultier, decir que es una barbaridad, pero mejor que sean zumos que alcohol, que también los habrá. Lo de Amador es muy pero que muy raro. Un beso, Ana :)

Ana dijo...

Ya Raque, que casi no tienes manías, pero ¿a quien engañas?, jaja, esas que has citado ya son bastantes, jaja. Copincido contigo en lo de los pasamanos, pero por una cuestión de escrupulos.
;)

Entiendo lo de llevar las manos metidas en los bolsillos, por lo menos las llevas calentitas, jaja.
Lo de morderse las uñas si que puede ser un problema, no es muy higienico, ¿verdad? Por suerte nunca me he mordido las uñas, ni siquiera en un ataque de nervios, jaja.
La manía de la limpieza es muy extendida, y mientras no sea compulsiva me parece bien, jaja.
La manía de los famosos que mas me causó fue la de Roberto Carlos, ¡que exigencias!
:D

lopillas dijo...

Todas decimos "pues yo no tengo esas manías" y te pones a pensar y ahí están agazapadas, creo que nadie escapa jaj
Lo de tocar madera es una de las mías y a veces que no hay, te echas mano a la cabeza, típical jeje
Mientras no sea obsesivo vamos tirandillo no?
Saluditos

Ana dijo...

Es cierto Lopillas, las manías estan ahí, agazapadas, para sorprendernos incluso a nosotros mismos, y como dices mientras no sean obsesivas creo que se pueden vivir con ellas.
Lo de tocar madera es algo que tengo también, como una manera supersticiosa de alejar la mala suerte o invocar a la buena.
Saludos
;)

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