lunes, 16 de enero de 2017

A sus pies…



Se hinca de rodillas rebuscando en su chaquetilla, sus dedos arañados por las espinas de la rosa que ha podado de su propio jardín tantean con torpeza dentro de un bolsillo agujereado, el objeto que busca no está. De pronto su mundo se vuelve oscuro y vertiginoso, le sobreviene un vahído, disimula aunque no demasiado bien, le delata el súbito verdor de su tez. Pronto ella advierte el sudor que baja de su frente, carraspea pero no consigue que él reaccione. La magia del momento ha volado y no importa porque enseguida él pierde su afectación al explorar a palmetazos su ropa. Luego, cuando la búsqueda es definitivamente infructuosa abandona el ramo a un lado que suelta como sin querer, y que cae a plomo sobre sus pies. No tarda entonces en aplanar el césped con las manos. Mide, analiza, sondea, el instante se vuelve tenso y ridículo, pero él sigue gateando sobre la húmeda tierra obcecado y enajenado. Entonces, de repente, algo brilla despuntando como una gotita de rocío entre el verde pasto, se le escapa un suspiro, casi un gritito entusiasmado. ¡Por fin! Ya con el anillo en la mano oye que alguien cacarea una risa, se siente idiota cuando descubre que es ella, que le mira entre divertida y avergonzada.
–Imagino que no querrás casarte con alguien tan idiota como yo, ¿eh? –dice con un mohín.
Aún en el suelo él parece un cachorrillo abandonado. El romanticismo no ha muerto pero debe estar herido de muerte, imagina, tratando de sacarle lustre al resbaladizo anillo y al intacto pedrusco del centro. El barro ha calado la tela de sus pantalones, algunos mechones del flequillo se le han despeinado, sus ojos parecen dos pozos negros de aciaga desesperación. A ella se le clava en el alma aquella mueca abochornada, e hincando las rodillas en el suelo, se coloca a su lado para tomarle de las manos.
–¿Y perderme estos futuros momentos contigo?, ¡de eso nada!
–¿Es un sí?
–Claro, mi afectísimo seguro servidor, ¡es un sí!



Hace tiempo que quería hablar sobre el galanteo y la galantería, ¿son cosas del ayer?, ¿tienen sentido hoy en día?, ¿las sentimos como un gesto romántico o más bien como algo pasado de moda y que esconde segundas intenciones?
La galantería nació en Francia y esa vieja galantería de elegancia de intenciones y maneras fue mal utilizada por los libertinos de todas las cortes europeas para conseguir sus conquistas.

Se dice que la galantería está más en la palabra que en la obra, sobre todo en la respuesta ingeniosa. Aquí te dejo con un ejemplo de historia galante que ocurrió durante una recepción en la Corte versallesca de Luis XIV (1638-1715) (recordemos que la galantería nació en Francia), donde el Sultán de Marruecos había enviado una embajada, cuyo embajador resultó ser hombre de refinada galantería. La bella María Ana de Borbón, Princesa de Conti, comentaba con el enviado del Sultán el número de esposas que un hombre podía tener en su tierra, a lo que el embajador marroquí contestó:
“Señora, si tenemos tantas mujeres en nuestro harén es solo con un fin: el de lograr con todas ellas una mujer que posea todas las cualidades que aquí es posible encontrar en una sola”.
Y se quedó mirándola fijamente.

La manera de entender ciertos gestos ha cambiado, y hoy en día determinados requiebros hasta pueden resultar ofensivos.
“A sus pies, señora mía, permítame que le bese la mano, usted primero, mi honorable dama,”, que ridículo suena ahora estos besamanos, lances y piropos exagerados, que en realidad han quedado muy en el ayer. No olvidemos que el galanteo es en realidad un acto de amabilidad y cortesía, y para que los valoremos deben ser totalmente voluntarios y naturales.

Las formas de galantería que son habituales en nuestra cultura implican siempre que el hombre actúa y la mujer consiente, implica una comunicación no verbal muy importante en las relaciones que se puede malinterpretar, y aquí viene la controversia, ¿el galanteo es sólo cosa de hombres?

Decía Bacon, filósofo inglés, que la cortesía era “el vestido del espíritu”, si la cortesía viste el espíritu, ¿la galantería que viste?




Fuentes:

sábado, 31 de diciembre de 2016

Bombillitas


Llegamos al final del año, y es entonces, rodeada de luces de colores que estallan en el cielo como fuego e inundan las calles en forma de bombillitas, cuando a mí se me enciende la bombilla, se me iluminan los pensamientos, y poco a poco voy viendo la luz, una especie de iluminación cabalista a pocas horas del final… uy que trágico me ha quedado esta frase, al final del año quería decir, a muy poco de cruzar ese puente invisible e impalpable de los años, años que pasan, vuelan mas bien, como hojas secas empujadas por un viento temperamental.   
Me gustan las bombillas, lo que representan en estas fechas, la alegría, el color, la magia y la ilusión. Me gusta la luz… esa luz que a veces llega donde no se la invita, casi al fondo de mi misma o de ti mismo, iluminando hasta los recovecos más oscuros y lejanos. La luz me trae los recuerdos que almaceno en la fibra más sensible, más nostálgica de mí ser. Pienso entonces, es una asociación espontánea, que los recuerdos deben ser bombillitas que brillan, a veces con mas, a veces con menos luz. Recuerdos que parpadean, esforzándose por seguir brillando en medio del vacío, luchando por no atenuarse hasta fundirse… pero es inevitable, al final la luz se va perdiendo, bogando en la marea del olvido y del tiempo. No quiero tratar al tiempo como un enemigo, sólo le culpo de llevarse cosas. Me da rabia que se lleve mis recuerdos, aunque no para siempre, eso lo sé. A veces la marea es favorable, a veces el aire transporta lo que creías perdido.
Hoy me imagino un mar lleno de luces de colores que vienen y van con las olas.  Hay toda una vida bailando en el agua, esa agua que siempre ha simbolizado la vida, el ciclo. Y entonces me acuerdo, vivimos, seguimos, lo hacemos porque sirve para forjar recuerdos y experiencias, es lo único que vale la pena, da igual que la bombilla termine apagándose, brilló, formó parte de la guirnalda de la vida, fue y es un eslabón importante, el cableado que traslada la chispa y la energía, que impulsa la maquina, que lo une todo, que le da sentido y continuidad a nuestra existencia.
Cuida de esas bombillitas, lucha porque no se apaguen, hoy brillan, hoy te recuerdan lo bonita que es la vida si la miras bajo la luz adecuada.
¡Por un 2017 brillante!
Feliz entrada de año, bohemios.  


                ¡¡2017, ALLÁ VOY!!

miércoles, 14 de diciembre de 2016

¿Cuál es el origen del árbol de navidad?


La tradición proviene de los celtas. Éstos seguían un calendario basado en los ciclos lunares, y adjudicaron un árbol para cada mes. El mes de diciembre era representado por un abeto.
Más tarde, los cristianos adoptaron esta idea para celebrar el nacimiento de Jesús, el 25 de diciembre. El abeto era decorado con una manzana para simbolizar el árbol del paraíso, y más tarde la decoración aumentó a base de dulces y pasteles. Fue en el siglo XV, cuando se empezó a decorar el árbol con una estrella en lo más alto, que simboliza la estrella que guía hacia Belén.
Con el tiempo, el árbol de Navidad empezó a tener luz propia al ser decorado con luces y guirnaldas. Estas luces se fabricaban con cáscaras de nuez rellenas de aceite en las que se colocaba una mecha, o a veces incluso pequeñas velas.


Montar el abeto navideño es una de las tradiciones más entrañables de la Navidad, y sin duda la más popular. Una buena opción es usar árboles artificiales que te permitirán utilizarlos durante años. Son fáciles de montar y desmontar, además de que sin duda es más cómodo y respetuoso con el medio ambiente.




Hablando de abetos navideños hay un cortometraje titulado “Treevenge” que gira en torno a unos árboles navideños que hartos de que los humanos los mutilen, y los humillen llenándolos de luces y bolas de colores buscan una venganza de los mas gore y desagradable. Ya te aviso que después de ver el corto no podrás pasar cerca de un abeto sin echarte a temblar…
Director: Jason Eisener
Año: 2008
Sinopsis: Un grupo de leñadores sin escrúpulos talan y arrastran sin pudor un montón de árboles destinados a la época navideña. Es entonces cuando los abetos empiezan a experimentar el terror al ser serrados, separados de los suyos y llevados a un lugar donde la parafernalia navideña provoca en ellos la incredulidad y desesperación más absoluta. Lejos de quedarse con las “ramas cruzadas”, se revelaran e impartirán justicia por tal atrocidad.




martes, 29 de noviembre de 2016

Meiko


Meiko (1982) es una cantautora indie norteamericana, nacida en Roberta (Georgia) que actualmente vive en Los Ángeles, California. En septiembre de 2007 lanzó un álbum de nombre  “Meiko” que consiguió –sin ayuda de una compañía discográfica– posicionarse en el número 35 en el ranking de iTunes "Top 100 Albums chart".  Fue el disco folk número 1 en iTunes a lo largo de un mes y tras nueve meses cerca de 200.000 de sus singles se habían descargado de iTunes. Muchas de sus canciones se han usado en series de televisión en "primetime".
En junio de 2008 Meiko firmó un acuerdo con MySpace Records/DGC, que lanzó su álbum en colaboración con Lucky Ear Music (la discográfica independiente de Meiko). El lanzamiento de Lucky Ear/MySpace/DGC fue remasterizado, remezclado e incluía nuevas versiones de favoritos de los fans así como una canción totalmente nueva titulada "Boys With Girlfriends".
El segundo lanzamiento de la versión digital del álbum fue el 5 de agosto, y alcanzó el número 14 en las listas de los cien mejores álbumes de iTunes. Además volvió a figurar como número 1 en la lista de los mejores álbumes folk de iTunes, y la nueva canción, «Boys With Girlfriends», escaló hasta el número 1 en el ranking de canciones folk de iTunes.
En 2014 se publicó el LP “Dear you”. Y en 2016 “Moving Day”.🎼


 🎼🎼🎼
Fuentes:

viernes, 11 de noviembre de 2016

Flores cinematográficas

¡Qué cinematográfico puede ser el primer plano de una rosa! Por ejemplo, sus suaves curvas, los delicados pliegues, la forma de sus pétalos, la intensidad de su color puede ser tan bello como el mejor plano de un atardecer, e incluso más romántico.
Las flores destacan siempre por su color, su perfume, y su lenguaje. Siempre han sido utilizadas en distintas prácticas para evocar ciertos sentimientos, sensaciones o atmósferas. Podemos decir que cada flor cuenta con un lenguaje propio, y que por ello cada una es capaz de transmitir un mensaje particular, dependiendo del entorno en el que se encuentre.
Muchos cineastas parecen haber sido conscientes de esto, ya que se han servido de ellas para comunicarse con los espectadores de sus películas. Aquí te dejo algunas escenas que nos permiten explorar el papel de las flores en el séptimo arte, en términos de su simbolismo, belleza e impacto visual.



El mago de Oz
Esta adaptación de la famosa novela de Lyman Frank Baum sorprendió a los espectadores de su tiempo por sus efectos especiales y su uso pionero de Technicolor. Sus realizadores lograron captar el encanto de Oz y sus personajes utilizando en todas las escenas colores saturados. Una de las más representativas es aquella en donde Dorothy se queda dormida en medio de un vasto campo de peligrosas amapolas rojas.


Deshojando la margarita
Brigitte Bardot interpreta a la joven Agnès Dumont, cuya ambición de convertirse en un novelista la lleva a vivir circunstancias imprevistas que la llevan a participar en un concurso de striptease. La escena en la que aparece ataviada con una máscara y un sujetador con margaritas falsas ha sido considerada una de las favoritas de los admiradores de Bardot debido a su tono tanto cómico como sensual.


Vértigo
Las flores son un motivo recurrente en esta obra maestra de Alfred Hitchcock, donde se cuenta la historia de John “Scottie” Ferguson, un detective retirado aquejado de acrofobia y vértigo que es contratado por un viejo amigo para que vigile discretamente a su esposa quien dice estar poseída por un espíritu. Al principio de la película, ésta entra en una florería y compra un hermoso ramo de pequeñas flores, las mismas flores aparecen en la secuencia icónica del sueño de Scottie, quizá como un elemento que hace alusión a la fragilidad del amor.


American Beauty
El rojo vívido de las rosas que aparecen en esta película tiene un papel clave en las fantasías que tiene Lester Burnham sobre la mejor amiga de su hija adolescente, pues representa el peligro y las pasiones que éste enfrenta. En una de las escenas más memorables de la película Lester la imagina en el techo de su habitación cubierta de pétalos rojos que caen ante sus ojos para mostrar su desnudez. Tal caída es un elemento prefigurativo del trágico desenlace.


Big Fish
Ewan McGregor interpreta en esta película al romántico Edward Bloom, quien tiene una extraña avidez por contar historias fantásticas de sus vivencias. En una de las escenas más fascinantes, Bloom intenta conquistar a la chica de sus sueños mediante la plantación de un mar infinito de narcisos amarillos que ella puede ver al abrir su ventana. El color de estas flores representa la inocencia y la magia con las que se desenvolverá su relación.


Memorias de una geisha
Una de las escenas más simbólicas de la película sucede cuando la protagonista, Sayuri, va a dar un paseo con el enigmático señor presidente. En un punto del recorrido, se paran debajo de un árbol de cerezo que rocía sus delicados pétalos color rosa sobre ellos, como si fuera nieve. Este árbol tiene una gran importancia en Japón y varios de sus significados están ligados al amor imposible, como el que une a estos dos personajes.


Alicia en el País de las Maravillas
Tim Burton rinde homenaje a la más famosa obra de Lewis Carroll con esta película, en la que sitúa al personaje de Alicia varios años más tarde de su aventura en el País de las Maravillas. Uno de los momentos más importantes de esta adaptación ocurre cuando Alicia por fin recuerda que había estado allí de pequeña al venirle a la mente la petición de la malvada Reina Roja de pintar las flores blancas con pintura roja.


El gran Gatsby
Los realizadores de esta película decidieron utilizar en muchas escenas una gran cantidad de arreglos florales, principalmente, para evocar con ellos la riqueza y suntuosidad de Gatsby. En uno de los encuentros entre Daisy y Gatsby se les ve rodeados de muchísimos arreglos con flores blancas, una manera de representar con ésto la irrealidad y los obstáculos de su amor.


Audrey II en La pequeña tienda de los horrores
Aunque ver cómo la flor carnívora Audrey II devora a personas no es el mejor regalo de San Valentín, no tiene nada de romántico, todo sea dicho de paso, lo cierto es que este musical se ha convertido en una de las producciones de mayor éxito de toda la historia. La flor más carismática de la historia del cine se llama Audrey II y es una planta alienígena que llega a la Tierra con el objetivo de conquistarlo tras haber devorado a toda la humanidad.



La Bella y la Bestia
Un rico y apuesto príncipe vivía en un hermoso castillo con todo lo que pudiera desear sin embargo era egoísta y poco amable. Una noche helada una anciana mendiga de un aspecto horrible le pide refugio contra el cruel frío ofreciéndole a cambio una rosa. El príncipe repugnado se burla del regalo y la echa de su castillo. Ella le advierte que no se deje llevar por las apariencias, puesto que la belleza está en el interior. Cuando el príncipe se niega de nuevo, la mendiga le revela su verdadera identidad como una hermosa y poderosa hechicera. Entonces el príncipe se disculpa  pero es tarde. Por su falta de amor, la mendiga lo convierte en una bestia. La rosa que le ofreció era en realidad una rosa encantada que comenzaría a marchitarse cuando él cumpliera los 21 años, sólo si el príncipe aprendía a amar y a la vez conseguía que una mujer lo amara antes de que la rosa perdiera su último pétalo se rompería el hechizo, si no, estaría condenado a ser una bestia para siempre


La dama de las camelias
Margarita Gautier, la dama de las camelias, es una cortesana sin familia, una mujer de vida licenciosa, siempre rodeada de caballeros y de un ramo de camelias, blancas, si estaba disponible, o rojas, si no lo estaba. A pesar de su frivolidad inicial Margarita se presenta como una mujer sencilla y sobre todo abnegada que se enamora de Armando Duval, un abogado de escasas rentas por el que estaría dispuesta a cambiar su estilo de vida y a vivir de una manera estable junto a su enamorado. Sin embargo, el padre de este (que nunca aceptaría la condición de Margarita) le ruega que deje a su hijo, lo que constituye el  último sacrificio para la desdichada joven. Ella regresa entonces a su vida licenciosa, simplemente para acelerar su penosa y solitaria muerte, causada por la tisis, que venía arrastrando desde hacía tiempo.

Fuentes:

lunes, 31 de octubre de 2016

La marca


El cansancio le cerraba los párpados, a veces le hacía alucinar. Con frecuencia Yago veía figuras en los parches de luz azulada que asomaban entre las noctambulas ventanillas del vagón. Él nunca hablaba de esas figuras pero las veía, no le inquietaban, no le daban miedo, él espantaba esos sentimientos imaginando que se trataban de duendes del subterráneo, encantadoras criaturas que se sentían atraídas por el letargo de los viajeros, como si el sueño dejara una estela, una marca química que los atrajera. Le tranquilizaba pensar eso, hacía que todo se acompasara. Por eso nunca dormía en el metro aunque se estuviera cayendo de sueño, prefería mantener un ojo abierto por si esas figuras que viajaban a la misma velocidad que él empezaran a cambiar de forma…
Viajar de noche siempre le había resultado interesante, quizá porque una parte de si mismo se sentía poderosamente atraído por la oscuridad. Era la misma atracción que le empujaba a leer ese tipo de libros, libros sobre hechizos, sortilegios, y formulas necesarias para resucitar a lo muertos, libros que alguien podría etiquetar como de ciencia ficción… menos él. Sólo el sonoro ruido de los frenos chirriando en los raíles lo sacaron de su ensimismamiento. Entonces presintió una presencia, ahí, delante suyo, de pie, sujetándose a la barra, una mujer le miraba por debajo de una capucha desgastada. Sus oscuros ojos ardían, emitiendo una energía desconocida que le inquietó. ¿De dónde había salido? ¿Y por qué demonios le miraba de esa manera?
La poca luz del tren se apagó por completo. Sintió una punzada de terror cuando la desconocida se retiró la capucha de la cara y le sonrió con malicia. En medio de la penumbra distinguió que sólo las pupilas de la extraña mujer seguían sonriendo, clareando sus negros pensamientos.
Una culebrilla de luz azul reptaba desde la ventanilla hasta su asiento. Mudo por el terror, Yago reparó en la profunda cicatriz en la parte interna de la muñeca de la mujer, la herida estaba sonrosada, parecía muy reciente. ¡La marca! Conocía esa señal, parte de un pacto diabólico, sabía lo que eso suponía, lo que eso significaba, para sellar el pacto ella necesitaba su sacrificio humano.
Poco pudo hacer Yago por reaccionar, de pronto su pecho estaba abierto y aquellos ojos brujos se tiñeron de rojo.



Ya he hablado de las brujas antes, como figura diabólica ha dado mucho juego en el mundo de la literatura y el cine. Siempre pensamos en las malas pero también las hay buenas, porque a veces la magia tiene más colores que el blanco y el negro. Sea como sea, ¿qué sería de un Halloween sin su cuento de brujas?


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Un relato sobre una bruja
Lugares relacionados con la brujería
Recopilación de  brujas buenas y malas del cine y la televisión
Las brujas de Salem
Curiosidades
Para protegerse



HAPPY HALLOWEEN 

martes, 25 de octubre de 2016

Objetos fantasmales

Parece que a los malos espíritus les gusta hacer el mal a través de cosas tan aparentemente inofensivas como una muñeca, o un armarito para vinos…



El hombre angustiado: Sean Robinson heredó esta pintura de su abuela. El óleo se había mantenido oculto en el ático de la casa familiar durante veinticinco años, lejos de las miradas, fuera de la vista. El motivo para ese encierro se debía a la macabra creencia de la anciana que pensaba que la pintura era el mal. Según supo la señora, el artista que lo creó había utilizado su propia sangre mezclada con la pintura para suicidarse poco después de terminarlo. Por si esto no fuera suficiente motivo para que le desagradara la pintura, la abuela de Sean oía voces y lloros que procedían del cuadro. También vio la oscura figura de un hombre en su casa, algo que no era real ni humano. Asustada, achacando todos estos fenómenos a la pintura, la encerró en el ático hasta el día de su muerte.
Hasta que su nieto la heredó, en cuanto lo hizo la colocó en su casa, creído de que la manía que le tenía su abuela a la pintura era una invención. Sin embargo muy pronto comenzó a experimentar el mismo tipo de fenómenos espeluznantes que había oído relatar a su abuela: su hijo se cayó por las escaleras, su esposa sintió algo acariciándole el pelo, y vio al hombre sombra llorando. Ni corto ni perezoso Robinson colocó una cámara durante la noche para tratar de capturar a algunos de los extraños sucesos… cosa que consiguió.
Esos vídeos existen, y dan muestra de los portazos, el aumento de humo, e incluso la pintura que cae de una pared sin ninguna razón.


La pintura encantada: Corría el año 2000, cuando un vendedor anónimo de eBay vendió esta inquietante pintura creada por el artista Bill Stoneham llamada "Las manos se le resisten".
En el cuadro podemos ver a un niño y una espeluznante muñeca de pie delante de una puerta de cristal. Una extraña estampa, especialmente por la posición de las dos figuras principales, y por el fondo, de un color intensamente negro y penetrante.
La pintura fue creada en 1972 y adquirida por el actor de Hollywood John Marley. Más tarde se compró en California antes de acabar en una puja y ser subastada por la web eBay, junto con una seria advertencia: “Warning, object strongly possessed”. Mensaje que no requiere traducción y que alude a los serios problemas que se plantearían con la compra del objeto poseído. Un aviso no del todo efectivo ya que volvió a ser  comprada. Actualmente la pintura se encuentra en una galería de arte en Grand Rapids, Michigan.
Los que tuvieron el cuadro en su poder juraban que las figuras del cuadro se movían en la noche, y que a veces desaparecían del lienzo por completo. Por todo esto la pintura está considerada en gran medida como una de las obras más embrujadas del mundo del arte.


La caja Dibbuk: Una caja dibbuk (término judío) es una vinacoteca, un armario para vinos, un artículo aparentemente normal… a no ser que encierre un incansable espíritu maligno que es capaz de poseer (y perturbar) a los vivos.
Tenemos que remontarnos a 2001, cuando un pintor y comprador de antigüedades asistió a una puja en Portland, Oregón. Allá adquirió la caja. La antigua propietaria fue una mujer judía de 103 años de edad que había sobrevivido en un campo de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Al Emigrar a los Estados Unidos, la caja dibbuk fue uno de los pocos objetos que se trajo consigo… tal vez porque sabía que nunca debía ser abierta, una manera de asegurarse de ello.
La caja albergaba un espíritu malvado llamado dibbuk. Durante muchos años la mantuvo escondida,  sólo su muerte impidió que siguiera protegiendo la caja. Su deseo era ser enterrada con ella, pero hacerlo iba en contra de la tradición judía, y su familia no lo hizo. Su nieta tuvo otra idea mejor, y la presentó en la casa de subastas aún sabiendo la historia que encerraba. El nuevo comprador llevó su compra a su tienda. Inmediatamente, cosas extrañas comenzaron a suceder. Su ayudante le llamó aterrorizado para contarle lo que estaba pasando: las luces se habían apagado, las puertas y los portones de seguridad se habían bloqueado, y terribles sonidos procedían del sótano. Cuando el anticuario investigó descubrió un terrible olor flotando en el aire, además cada bombilla del sótano había sido destrozada, pero ¿por quién?  Intentando deshacerse de la caja de vinos se la dio a su madre como regalo, no fue una buena idea, pues de inmediato la mujer sufrió un derrame cerebral grave. Convaleciente en el hospital, la mujer sólo podía murmurar una cosa: "Odio el regalo". No era para menos.
El comprador intentó deshacerse de la caja varias veces, pero siempre terminaba volviendo a él. Pronto comenzó a sufrir de una pesadilla recurrente, y más tarde descubrió que todos los que habían estado en contacto con la caja estaban teniendo el mismo sueño. Otras cosas raras le ocurrieron, pues comenzó a ver sombras chinescas a su alrededor. Una noche sintió como si algo respirara en su cuello, y cuando volvió la cabeza, vio una enorme figura, como una sombra, corriendo por el pasillo de su casa. Entonces decidió incluir el artículo en eBay, junto con una descripción detallada de lo que le había sucedido desde la obtención de la caja.
Un tal Jason Haxton compró la caja. Más tarde escribió un libro en el que detalla la extraña historia de la caja dibbuk, que fue llevada al cine en 2012.


Annabelle, la muñeca poseída: En 1970 una mujer compró en una  tienda de segunda mano una muñeca Raggedy para su hija que estaba estudiando en la universidad. Su hija estaba encantada con el regalo, así que lo colocó en el apartamento que compartía con una amiga. Pronto las dos empezaron a notar que sucedían cosas extrañas que implicaban a la muñeca. A menudo ésta aparecía en otra habitación a pesar de que nadie la había tocado. Además comenzaron a encontrar pequeños trozos de papel de pergamino garabateados con letra infantil.
Las chicas, asustadas, se pusieron en contacto con un médium, quien les dijo que la muñeca estaba poseída por el espíritu de una niña, Annabelle Higgins que había muerto en aquel mismo edificio de apartamentos unos años antes. La muñeca (o mejor dicho el espíritu) se comunicó a través de la médium para expresar que le gustaban las chicas de la universidad, y que quería quedarse con ellas. Creyendo que se trataba de un ente amable, las dos muchachas le dieron el permiso. Por desgracia, este permiso dio pie a una mayor actividad paranormal en su apartamento, incluyendo el ataque al novio de una de las inquilinas a manos de la muñeca, quien intentó estrangularlo una noche.
Al final, desesperadas, las chicas contactaron con los investigadores Ed y Lorraine Warren. El dúo pronto descubrió que la muñeca no está poseída por el espíritu de una niña en absoluto, sino por un demonio que había mentido sobre su identidad con el fin de acercarse a las chicas quizá con la intención de poseer a una o a ambas.
Los Warren se llevaron a la muñeca a su Museo de ocultismo en Connecticut dónde la mantuvieron “retenida” para que no siguiera haciendo más daño a nadie.

Mi hermana Raquel, del blog “El desván secreto”, también habló hace unos años de algunos objetos malditos y terroríficos, si quieres leer más cosas pincha aquí…

Fuentes:

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