miércoles, 31 de diciembre de 2014

Adiós 2014…



Otro año que se nos va, es inútil correr tras sus pasos, al 2014 no le queda tiempo, a cuenta nos ha dejado 365 días, días vividos, días gastados, días de todo tipo, de toda clase, días de sonrisas, de alegrías, días de calor y de frío, días para pensar y sufrir, días para amar y sentir. Pero hoy al 2014 se le acaban los días, se le han agotado.
Como siempre llega el momento del balance y como siempre llega el momento de los nuevos propósitos, por delante otro año nuevo, un año a estrenar, el 2015, libre de todo, de errores y manías, limpio para nosotros. ¿Lo haremos bien esta vez? ¡Esperemos que sí! ¿Qué nos traerá? ¿Cómo se portara con nosotros? ¿Sabremos aprovechar todo ese tiempo que nos ofrece, todas esas horas? ¿Seguiremos haciéndonos las mismas preguntas o surgirán otras nuevas?
Mi deseo desde el Bohemio Mundi es que todo sea positivo. Que nada nos frene, que nada nos haga caer en trampas donde no somos felices. Mi deseo para el año que viene es que conservemos esa chispa sana de esperanza y expectación, para que lo que este por venir sea todo lo bueno que nos merecemos.
¡FELIZ AÑO NUEVO BOHEMIOS, NOS VEMOS EL AÑO QUE VIENE!



¡¡¡2015 AL VOY!!!

viernes, 26 de diciembre de 2014

Escuadrón de Navidad



"Prep & Landing" narra la historia de tres elfos muy diferentes que se preparan para el anual ritual para la llegada de Papá Noel con la tecnología más puntera. Dave Foley cede sus cuerdas vocales a Wayne, enfadado y anárquico en su trabajo desde que no le han concedido un esperado ascenso; mientras tanto Sarah Chalke (Scrubs, Cómo conocí a vuestra madre) es Magee, la directora de la coordinación de eventos de lanzamiento en el Polo Norte, a quien este año le ha tocado ponerse al cargo de Larry (Derek Richardson), idealista nuevo recluta entusiasmado con la Navidad.

¡FELICES FIESTAS BOHEMIOS!

jueves, 18 de diciembre de 2014

El ultimo lecho


Aún en las garras del sueño más profundo me encontré de pronto ante una boca roja y carnosa que se me acercaba, tuve que luchar para deshacerme de la pesada bruma que todavía mantenía mi mente alejada del mundo real para darme cuenta de que se trataba de ella.
Ella, sí, pero ya no parecía la misma chica inofensiva y dulce de hacía sólo una semana cuando llanamente decidimos separarnos, había algo en su gesto feroz y brutalmente confiado que no tenía nada que ver con la chica llorosa, palpitante y sensible de la última vez. Mi mente tardó en avivarse, mis músculos en despertar, todo mi ser, todo mi cuerpo peleaba por reaccionar pero una extraña parálisis me mantenía postrado en la cama. 
Como si su presencia ejerciera un poder sobre mí me vi atenazado por unas manos frías, terriblemente escuálidas. Manos que alguna vez me habían acariciado con ardor, que alguna vez habían sido suaves y deseadas, eran ahora afiladas y desagradables, espantosamente inhumanas. No luché, tampoco lo hice cuando sus labios recorrieron mi oído ni cuando su lengua aterrizó en mi lengua. Su saliva tuvo un efecto venenoso y perverso. Un torbellino de sentimientos me inundaron, arrastrándome sobre un mar de ondas concéntricas hasta un lugar muy remoto de mi consciencia. Mis sentidos se sumergieron en un estupor ciego, mudo y extraño. Caía pero me elevaba. Mi cuerpo se alzaba del suelo hasta que dejé de tener cuerpo, y viajé, viajé astralmente, lejos, hasta un lugar que no había visto más que en mis pesadillas. Todo era de humo blanco, todo era etéreo y silencioso. La tierra era gris, una extensión sin límites, ni fronteras ni existencia. Olía a flores, un aroma ácido que me provocaba arcadas. La atmosfera allí era muy pesada, embriagadoramente acre y polvorienta. Nada se movía ni siquiera las sombras. Lo más impresionante era ese silencio hondo que se levantaba del suelo. Y en cada rincón parecía surgir un laberinto, un caos de piedra, una montaña de nichos. Las lapidas nacían entre el barro y los helechos, las rígidas esculturas que me provocaban un temor reverencial parecían parpadear tras sus pupilas de mármol.
Estaba en un cementerio.
Cerca, la niebla reptaba hasta el vestíbulo de un panteón, un lugar que en mi visión no resultaba muerto o deshabitado. Todo mi interés, toda mi atención estaba puesta en la negra silueta que se movía en el interior de la tumba cuando, cuando ella tiró de mí, convirtiendo mi fascinación en horror.
Volví al mundo real. Alena me sacudía con una expresión infantilmente desequilibrada, con ojos rojos y enormes, oscuros. Quería llevarme a un sitio, y me empujó a seguirla. Descalzo y atolondrado no pude articular palabra, no pude negarme, una especie de embrujo me mantenía atado. Indefenso fui conducido a pie a lo largo de muchos kilómetros hasta un lugar que empecé a reconocer. Ya habíamos estado allí, una vez, en nuestra última cita. Yo había tonteado todo el rato, había sido irrespetuoso y burlón, me había comportado como un escéptico anunciándole que nos hallábamos en la última morada de un vampiro. Me resultaba gracioso que alguien siquiera creyera en una locura semejante.
            -Dicen que aquí descansan los últimos vampiros de Europa, ¿no me crees? Pues ven y acércate-. Alena no lo hizo y yo me burlé de su reparo-: Tranquila no saldrán de sus tumbas.
Eso dije ya que obviamente no había caído la noche.
-No hay nada que temer –insistí socarrón.
Me apetecía contarle algo aterrador sólo para que melosamente se echara en mis brazos asustada. Conocía algunos datos sobre aquellos tipos de enterramientos, muchos de aquellos muertos habían sido acusados falsamente de vampirismo por sus propios vecinos cómo una manera de quitárselos de encima. Lo que era bastante curioso eran las prácticas  y ritos a los que sometían a los difuntos para que estos no volvieran a la vida tras su ejecución.
 -¿Sabes que si abriéramos una de estas tumbas, veríamos que los muertos tienen el cráneo roto con un clavo de hierro, el corazón traspasado por un palo y en la boca clavado un cuchillo para evitar que en el último momento éste abriera la boca y mordiera a su víctima? ¿Qué? ¿Quieres abrir una? ¿Quieres probar a quitarle el clavo?
A ella no le gustaron mis risas, ni mi gratuito vandalismo, no comprendía que había de divertido en aporrear la losa de una tumba. Horrorizada lo que peor le sentó fue que yo brincara encima de una de ellas, rompiendo sin querer la desgastada tapa que la cubría. Sobrecogida emitió un hipo de horror, un poderoso grito que vibró en mis tímpanos un buen rato.
Odié su reacción, me resultó desmedida y fuera de razón.
No era más que otra histérica bobalicona así que la dejé allí, a su suerte, diciéndole que las chicas lloronas no me iban, ¡ni que estuviera asaltando la tumba de algún antepasado suyo! Obré mal, nunca debí abandonarla en aquel sitio. Ya era tarde para arrepentirse, Alena, o alguien parecido a ella me escudriñaba en medio de la oscuridad como sondeando mis pensamientos. Parada ante mí parecía un bello espíritu nocturno, de esos que vagaban sedientos y desorientados, una criatura de la noche, de la luna, un ser de otra dimensión, con esa risa irónica, divertida porque ahora yo era el que soltaba lagrimas y mocos.
Reflexioné sobre lo ocurrido. ¿Habría ella profanado aquella tumba abierta? La curiosidad la habría empujado a acercarse pero ¿se habría atrevido a quitar la estaca de aquél corazón y el cuchillo de aquella boca?
Señalando hacía algún punto a mis espaldas así respondió Alena como si me hubiera oído pensar. Lentamente me di la vuelta para descubrir espantado el mismo panteón envuelto en niebla de mi visión, el mismo lugar y la misma sombra negra que se movía, una sombra que impaciente parecía estar aguardándome “donde el terror y el misterio guardan su santuario” para arreglar algún tipo de cuenta conmigo.
Puedo huir, me dije recuperando el dominio sobre mí mismo, puedo escapar, aún estoy a tiempo. Buscaba con la mirada alguna salida a aquel olvidado cementerio cuando la sombra ya humana se materializó ante mí, dejándome sin respiración
Su aspecto no era del todo humano pero era del todo apabullante. Oí a Alena reír.
-Me han dicho que no crees en mí –brotó la voz de aquel ser como una brisa de roca fluyendo entre aquella dentadura vieja y sin embargo perfecta. Entonces su boca adquirió una forma remotamente inverosímil cuando concluyó–: Eso va a cambiar.


martes, 16 de diciembre de 2014

Cinesidades: El día que quisieron editar La princesa Mononoke…

Cuando Harvey Weinstein quiso editar La princesa Mononoke (Princess Mononoke) para hacerla más comercial, el director Hayao Miyazaki le envió una catana con un sencillo mensaje:
"Nada de cortes".
Estoy segura de que el productor captó el mensaje a la primera.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Mapamundi: El paisaje invernal de Riisitunturi, Finlandia


En mitad de invierno, en el Parque nacional de Riisitunturi, en Finlandia, las temperaturas pueden rondar asiduamente los 30°C bajo cero. La cantidad de nieve acumulada es “desmesurada”, al punto que los árboles, tan sólo se resignan a convertirse en una especie de “pináculo” de nieve”. El paisaje de un bosque de árboles nevados convertidos en pináculos blancos es poco accesible, pero majestuoso. La nieve se congela y se acumula en las superficies de los abetos convirtiéndolos en lánguidos personajes cabizbajos, pobladores de estos extraños parajes polares propios de un cuento de hadas invernal.
El Parque Nacional Riisitunturi se encuentra en Posio, Laponia Finlandesa, en una zona de montaña y pantanos, aunque no con picos de demasiada altura. Está considerado uno de los paisajes más bellos de Finlandia.
El fenómeno de acumulación de nieve congelada en los árboles se conoce como Tikky, y sucede en otros puntos de Finlandia o bosques en zonas cercanas al Ártico.








Fuentes:

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Gin Wigmore


La artista que te presento hoy tiene una voz peculiar que te atrapará, un estilo que te entusiasmará, y una musicalidad en su garganta que no te dejará indiferente. Su voz desconcierta pero tiene la cualidad de esos raros instrumentos que bien afinados hacen que logres trasportarte muy lejos.


Gin diminutivo de Virginia nació en 1986 en Auckland, Nueva Zelanda. A pesar de de su corta carrera esta joven cantautora neozelandesa ha cosechado grandes éxitos.
Su vida dio un giro de 180º cuando su padre murió de cáncer mientras vivía en Argentina con su familia. Ella tenía 16 años por aquel entonces y la forma de expresar su dolor convirtió la canción “Hallelujah” en un himno, con el que consiguió ganar la Competición Internacional de cantautores en Estados Unidos (año 2004). Desde entonces no ha hecho más que crecer musicalmente dejando de ser una promesa para convertirse en una realidad.
Tiene dos discos en el mercado, “Holy Smoke” y “Gravel & Wine”, y prepara el tercero.
Algunas de sus canciones han salido en anuncios y series de televisión, como Heineken y Anatomía de Grey.
Su música mezcla el folk, pop y rock. Pero lo mejor es su voz… una voz especial, una seña de identidad.



Selección musical:
1.  Kill of the night. 2. Hey Ho. 3. Golden Ship. 4. One last look. 5. Oh my. 6. Poison.

lunes, 8 de diciembre de 2014

El hilo rojo


Recibió un golpe, un súbito tirón, fue como si su propio cuerpo hubiera tropezado con algún objeto grande e invisible, y no pudo moverse. Anclado a la tierra todo empezó a dar vueltas, como si el centro de su gravedad se hubiera desestabilizado.
A su alrededor el vértigo y la velocidad se hicieron una sola cosa, como una mancha borrosa en su retina. Fue como si las estrellas se hubieran desplomado del cielo, como si el sol hubiera explotado en una marea de llamas, como si el centro del planeta se estuviera rompiendo en dos porque una especie de terremoto le sacudió de la cabeza a los pies, y aún podía sentir esa carga eléctrica recorriendo su espina dorsal.
Por un momento trató de reponerse al aturdimiento para después percatarse de que las sacudidas seguían, obligándole a mirar atrás…
Su corazón palpitó cuando ahí la encontró, a la chica que había acabado de pasar a su lado. Lo más curioso era que ella también le miraba, maravillada y confundida. Lo más raro fue que por un instante, por un efímero segundo, casi de manera sobrenatural, lo sintió destellar… ¡era un hilo!, un delgado pero intenso hilo rojo que les ataba a los dos, empujándoles a ir el uno hacía el otro.


Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo rojo se puede estirar, contraer o enredar… pero nunca romper”.
Un hilo rojo invisible como nexo entre aquello que está destinado a encontrarse a pesar del tiempo y el espacio.

Música: Gravity-Hooverphonic

domingo, 30 de noviembre de 2014

Jugando

Jugar fomenta la creatividad, la imaginación y el buen humor. Jugar es un derecho, jugar no tiene edad. Jugar ayuda al desarrollo mental y físico. Jugar alegra, entretiene. Jugando nos desarrollamos como personas, jugando aprendemos.

La primera referencia sobre juegos que existe es del año 3000 a. C. Probablemente, las cosquillas, combinadas con la risa, sean una de las primeras actividades lúdicas del ser humano, al tiempo que una de las primeras actividades comunicativas previas a la aparición del lenguaje.
El juego es algo innato en el ser humano, algo que hacemos a lo largo de nuestra vida. Todos nosotros hemos aprendido a relacionarnos con nuestro ámbito familiar, material, social y cultural a través del juego.
Al jugar podemos desarrollar nuestra madurez.
Además es libre, gratuito, desinteresado e intrascendente.
Es universal, todas las culturas y civilizaciones lo conocen.
Lo mejor es que no es necesario enseñar a jugar porque es algo que aparece sin más, siendo su principal función la del aprendizaje. Gracias al juego conocemos el mundo de los objetos, de los símbolos, y también las reglas que hay que respetar para interactuar con los objetos y con los demás, llegando a conocernos a nosotros mismos.
El juego temprano y variado contribuye positivamente a todos los aspectos del crecimiento y está vinculado a las cuatro dimensiones básicas del desarrollo infantil que son el psicomotor, el intelectual, el social y finalmente el afectivo-emocional.
Jugando los niños y niñas favorecen sus conductas sociales y de lenguaje al tiempo que estimulan su intelecto, trabajando sobre el cuerpo y los sentidos, las capacidades de pensamiento y la creatividad, la comunicación y la socialización, y como instrumento de expresión y control emocional.
Podemos dividir al juego como: popular, tradicional e infantil. Tipo de juegos hay muchos: simbólico, de reglas, de construcción, de mesa, de naipes, de rol, videojuegos, también los hay pedestres, de saltos y equilibrios, de lanzamiento, de lucha, de fuerza, de mazo y bola, de pelota, de azar, de guerra…
El juego es una actividad muy completa y completamente saludable.
Hace algunos meses hablé aquí, en el Bohemio Mundi, de los juegos más tradicionales y arraigados de cada una de las siete islas canarias. Me quedaron por mencionar algunos juegos, ¡que mejor que hacerlo hoy!

Los hombres no dejar de jugar porque envejecen, sino que envejecen, porque dejar de jugar.
Oliver Wendell Holmes


martes, 25 de noviembre de 2014

Si decido quedarme

Mía tiene diecisiete años, un hermano pequeño de ocho, un padre músico y el don de tocar el chelo como los ángeles. Muy pronto se examinará para entrar en la prestigiosa escuela Julliard, en Nueva York, y, si la admiten, deberá dejarlo todo: su ciudad, su familia, su novio y sus amigas. Aunque el chelo es su pasión, la decisión la inquieta desde hace semanas.
Una mañana de febrero, la ciudad se levanta con un manto de nieve y las escuelas cierran. La joven y su familia aprovechan el asueto inesperado para salir de excursión en coche. Es un día perfecto, están relajados, escuchando música y charlando. Pero en un instante todo cambia. Un terrible accidente deja a Mía malherida en la cama de un hospital. Mientras su cuerpo se debate entre la vida y la muerte, la joven ha de elegir si desea seguir adelante. Y esa decisión es lo único que importa.

Gayle Forman (1970), esta escritora y periodista estadounidense se inició en el periodismo escribiendo artículos para más tarde especializarse en la literatura juvenil. Entre sus principales influencias se encuentran Blake Nelson o Patricia McCormick.
Algunas de sus novelas son: "You Can't Get There From Here" (2005), "Sisters In Sanity" (2007), "Sólo Un Día (Just One Day)" (2013) y sus dos secuelas: "Sólo Un Año" (2013) y "Sólo Una Noche" (2014). Aunque su novela más conocida es "Si Decido Quedarme (If I Stay)" (2009) que la autora continuó con  "Lo Que Fue De Ella (Where She Went)" (2011).

-“Si decido quedarme” ha sido llevada al cine con Chloe Grace Moretz como protagonista y actualmente puedes verla aún en cartelera, aunque en mi opinión no tiene la sensibilidad y la consternación que el libro si sabe reflejar-

“SI DECIDO QUEDARME”
Gayle Forman

Buscando la sinopsis para hablar de esta que ha sido mi última lectura me encontré con una reseña que describía al libro como “una historia llena de emociones sutiles que impregnan cada una de las páginas”. No se puede decir mejor.
Todo trascurre en un día, en unas horas. Mía se debate entre la vida y la muerte, lo hace fuera de su cuerpo, no siente dolor físico pero la duda sobre el destino de su familia la va torturando, e incorpóreamente va paseando entre el pasado y el presente como un fantasma, recordando los momentos más cruciales e importantes de su corta vida, sus relaciones familiares, personales, su encuentro con el primer amor, con la música, su transición de la niñez a la adultez, todo eso que ha perdido o que podría perder.
La confusión, el dolor y la pérdida de la protagonista nos impactan pero no menos que el relato del accidente.
Escrito de una forma clara y real la autora consigue que el lector se sumerja en una mezcolanza de sentimientos que van desde la sorpresa a la tristeza, posando una mirada nostálgica en esos momentos vividos y gastados, por esas cosas normales y comunes de una familia. Es ese toque nostálgico el que nos remueve, lo que se consigue principalmente por la narrativa cercana pero firme y directa de la autora que hará que flotemos con ligereza sobre las páginas, aunque sintiendo como nuestro el conflicto de la protagonista y los que la rodean.
No es del todo un libro juvenil, es un relato sobre el dolor de lo que se pierde, sobre decidir, sobre cambiar y sobrevivir.
Otro punto a favor aparte de la narración es que los personajes están muy bien dibujados en la trama, lo que hace que conectes con ellos de manera inmediata, especialmente con los respectivos padres de Mía, o con su hermanito Teddy y su paradero. También me gustaron otros personajes (los abuelos, Henry y Willow los coleguillas de sus padres, Kim la leal amiga de Mía) pero me quedo con Adam, el amor adolescente de Mía, un personaje clave en su decisión.
Una bonita historia, cruda, sencilla, directa, breve y musical que hoy decido recomendarte.

“A veces hay que elegir en la vida, y a veces la vida te elige a ti. ¿Lo entiendes?”


martes, 18 de noviembre de 2014

Lily Kershaw


A veces una canción es algo más que una canción. A veces, una canción puede ser un espejo para el mundo, o para los seres ocultos que somos o queremos ser.


Medianoche en el jardín fue el álbum debut de Lily Kershaw, una oportunidad para explorar los paisajes emocionales que viven entre las tinieblas esperando que llegue la luz de sol.
Su sonido fresco y puro es como un tapiz de sentimientos que se tejen, que se aferran a esas cosas de nosotros mismos que no le decimos a nadie.
Lily es voz y guitarra, es un alma vieja en un corazón joven, veintitrés en el mundo y aunque creció en Hollywood ella dice representar todo lo contrario a lo que abunda en esa feria de vanidades, no le importan las apariencias y su emblema es la música, una manera de revelar lo que es en realidad.
Entusiasta y vivaz, rápida para las bromas y con una sonrisa contagiosa, auténtica y honesta, humilde y sobre todo ella misma Lily Kershaw alcanzó el estrellato en 2012 cuando su single "As It Seems" se convirtió en el telón de fondo de la serie de la CBS “Mentes criminales”. La canción corrió como un incendio por el mundo triunfando de manera inmediata: «Algunas personas me escribieron diciendo que esa era la canción que querían que sonara en su funeral, fue inquietante al principio pero al final me sentí bien de saber que mi música se conectaba de esa manera con la gente».
Un año después, su canción "Ashes like snow" apareció en el programa con efecto similar, envolviendo al público en el piano y haciéndolos serpentear hacia el cielo en un arco voces. Era una canción que había nacido de la casualidad, y que le costó casi diez años fabricar: «Un día, cuando yo estaba en casa de mis padres, me encontré este poema que había escrito siendo una niña en el momento de los ataques del 11 de septiembre. Tomé algunas de esas palabras, y miré hacia atrás, haciendo balance de todas las secuelas de la guerra, de toda la lucha, añadiéndole otra perspectiva».
Creadora compulsiva, Lily anota melodías y letras a todas horas del día, canta temas en su teléfono mientras espera en un atasco o tararea en secreto una canción en una grabadora de voz. Nunca se sabe cuando le va a asaltar la inspiración por lo que siempre está preparada para capturarla. Es la belleza de lo inesperado porque como bien sabe a veces una canción es algo más que una canción.

Música: 1. As it seems 2. Ashes like snow 3. Maybe 4.better



jueves, 13 de noviembre de 2014

La piel de la noche


Negras sombras tatúan su marca sobre mi piel, la oscuridad se derrama sobre mi cuerpo, me mareo, siento al mundo girar por primera vez y parece que lo hace de una forma violenta y vertiginosa, todo se mueve, las estrellas caen del cielo y se hunden en mí. El universo parece apagarse, pero mi corazón sigue latiendo, mas y mas fuerte, mas y mas rápido, hay una sensación electrizante en la manera en la que mis pulmones crecen, hinchándose, llenándose con el perturbador aire de la noche, ese aire que llega flotando como si viniera de muy lejos, lo mejor es el perfume que trae, a algo caliente y viscoso, a algo que me inquieta, que me corroe, que hace salivar a mi boca, que pulsa e impulsa mi necesidad de comer, desatando un extraño instinto, no es el hambre, no es una sensación que proceda de mi estomago ni de hipotálamo, es una sensación que viene de un sitio más hondo, mas negro, más profundo, ¡huele a sudor!, y ese olor, ese olor me ciega. No sé porque ni desde cuándo me ha sucedido eso pero tengo que correr, sofoco un gruñido involuntario y mi cuerpo o lo que creo que es mi cuerpo se precipita en una loca carrera hacía alguna parte mientras lo que queda de mi humanidad se desvanece con la luna llena.
Con las primeras luces volvió a mí la cordura y el alba me encontró desnuda, acurrucada, delectada sobre aquellos pobres restos mutilados que yo había arrastrado hasta lo más frondoso de un bosque.
A mi alrededor algunas pistas: una mochila abierta con varias libretas, una sudadera desgarrada, una zapatilla ensangrentada, y entre el revoltijo de tripas una cabeza, la de un joven con una expresión aterrada, aún con los ojos abiertos como platos que parecía mirarme con pavor. Mi víctima, mi cena, algo que había escapado a mi control, marcas y huellas, señales profundas hechas con las uñas. Asesinado, devorado. Yo rebané su carne, yo sorbí su bilis, yo trunqué su vida, yo detuve la sangre que desde hacía veinte años bombeaba en su corazón, yo…
Hay una fuerza en la oscuridad, como cuando miras lo negro de un pozo o el fondo de un abismo, es como si algo te empujara a adentrarte en sus misterios, fue la primera vez pero no la última, seguí caminando por lo negro, por lo oculto, seguí matando, dominada por una fuerza animal e irreal, y negras siguieron siendo mis horas, más negras que las alas del cuervo de la tempestad. Ya lo sé, la máscara de la muerte no es roja ni negra la he visto de cerca y es blanca como un hueso, pálida y verdosa como la misma luna de otoño. No temo a lo que me pueda seguir pasando, no temo al monstruo escondido bajo mi piel, no quiero que siga encerrado, no voy a retenerlo dentro de su frágil cascara humana, no lo encarcelaré ni censuraré, no me esconderé, saldré de mi cárcel para siempre y a ella le aullaré, a ella que tanto me perturba tras su media sonrisa cruel.


martes, 11 de noviembre de 2014

“En una bandeja de plata”

Caen los velos, siete, uno tras otro, suave, dulcemente. Ella los hace flotar en el aire leve, etéreamente para después dejarlos caer como sin querer. Los pañuelos rubrican de colores el aire cargado de especias y aceites. La estancia contiene el aliento cuando magistralmente tardan apenas unos segundos en posarse en el suelo con delicadeza y sin ruido, como si no pesaran, como si importaran menos que aquella desnudez que ya se adivina. Lentamente la bailarina mueve los brazos haciendo tintinear unos pequeños platillos de bronce que parecen seguir los compases de sus piernas de odalisca. Sutilmente ella mueve sus caderas. Graciosamente contonea su cuerpo como prolongando cada golpe de tambor, es un movimiento seco, como un latido, mientras sigue despojándose del siguiente velo, el último, que vuelve a caer, expectante, a los pies del tetrarca, en el suelo…  


La seducción y el exotismo de Salomé obnubilaron el sentido de Herodes, tanto como para prometerle cualquier cosa:
 –“Querida, hermosa Salomé, la más bella entre las hijas de Judea, ¿qué queréis que os traigan en una bandeja de plata? ¿Qué queréis que os traigan en una bandeja de plata? Decídmelo. Sea lo que fuere, os será otorgado. Mis tesoros os pertenecen. ¿Qué queréis que os traigan, Salomé?”
–“La cabeza de Iokanaán… os pido la cabeza de Iokanaán”.
Y así fue, porque un juramento es un juramento, que el deseo le fue otorgado y Juan el Bautista perdió la cabeza, pero no precisamente por amor sino por venganza y despecho.
Unos dicen que fue siguiendo las instrucciones de su madre (Herodías, a la que Juan reprochaba convivir con Herodes a pesar de estar casada con Filipo, hermano de Herodes), otros que estaba enamorada de él (un hombre asceta y célibe que la había rechazado), lo cierto es que ningún baile, por muchos velos que llevara, fue pagado con algo tan escandalosamente visual, como la cabeza del Bautista en una reluciente bandeja de plata.
Oscar Wilde, se atreve a escribir en su novela, que Salomé beso los labios muertos de Juan, labios seguramente fríos, pero mudos para negar. La necrofilia es la forma de amor correspondida más segura y certera, ningún muerto rechaza o abandona.














Fuentes:
Wikipedia.

Grooveshark. Música: Nicos-Dream.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

La chica de los camellos


En el año 1975, una australiana llamada Robyn Davidson decidió abandonar la ciudad en la que vivía para emprender un viaje que la llevaría desde Alice Springs hasta el Océano índico, a través del gran desierto australiano. Durante dos años trabajó para un criador de camellos y aprendió todo lo necesario para manejar los animales y sobrevivir en el desierto. Y así, en 1977, con cuatro camellos y su querida perra, Davidson se lanzó a una aventura que le cambió la vida.
Su viaje, documentado por National Geographic, fue retratado en hermosas fotografías tomadas por Rick Smolan, a quien ella conoció en Alice Springs, y quien fue el que le sugirió llevar su historia a la revista. Rick fue el enviado de la National Geographic para acompañar durante pocos días a Robyn en esos casi nueve meses que duró la proeza.
Debido a la atención que causó el artículo publicado posteriormente en la revista, Robyn decidió escribir un libro, titulado “Tracks” (que ganó el Premio Thomas Cook para libros de viaje, entre otros), donde narró de manera detallada sus vivencias en el desierto, su encuentro con las tribus aborígenes, sus dificultades, sus temores, sus emociones, y todo lo que le sucedió durante esa maravillosa experiencia.
Robin Davidson ha dedicado 30 años de su vida a  viajar y estudiar a los pueblos nómadas del planeta. Conocida como Antropóloga Social, no tiene calificaciones académicas y se considera completamente auto- didacta.
Su experiencia con nómadas incluyó viajar con las tribus de India entre 1990 y 1992. El relato de éste viaje se convirtió en un libro llamado Desert Places, Lugares Desiertos (1996).
Recientemente su aventura por el desierto ha sido llevada al cine con la película “El viaje de tu vida”.


-Los cuatro camellos que se acompañaron a Robyn en su viaje eran Dookie un macho adulto, Bub, una hembra llamada Zeleika y su cría, Goliat-


-Robyn se encontró con muchos australianos indígenas a lo largo del camino, los niños siempre le saludaban con enorme entusiasmo gritando, riendo y pidiendo paseos-


-Robyn con su camello Zeleika. Dos años antes de que empezara la caminata Robyn entrenó a los camellos y se enteró de cómo sobrevivir en el duro desierto-


-Robyn con sus camellos en Uluru, más conocido como Ayers Rock. Esta solitaria roca es la más grande en el mundo y tiene una historia que se remonta al principio de los tiempos. Un sitio sagrado para las tribus Pitjantjara y Loritja desde hace más de 10.000 años. Uluru hoy atrae a muchos australianos que consideran un viaje a la roca como una peregrinación-


-Robyn Davidson con Bub. De todos los camellos Bub era el más encantado con el agua a pesar de que no podía beber. Para el camello el agua era como un juguete en donde chapotear y jugar. Si Robyn estaba en el agua Bub tenía que estar allí también-


-Compañeros de camino, aquí con el Sr. Eddie, un hombre Pitjantjatjara. En principio sólo la iba a acompañar durante dos días, pero al final se quedó a su lado tres semanas recorriendo unas 200 millas de su viaje. Ella dijo: "Sigo pensando en nuestras tres semanas juntos en el camino como el corazón de todo mi viaje”-


-Después del artículo en el National Geographic muchos se refirieron a Robyn Davidson como 'La Dama camello. Ella también fue la inspiración detrás de una pintura del mismo nombre de Jean Burke-


-Robyn con el fotógrafo Rick Smolan que se unió a ella tres veces durante el viaje de nueve meses. Las fotografías que tomó fueron publicadas en National Geographic en 1978 y atrajo tanto interés que fue entonces cuando Robyn decidió escribir el libro sobre su experiencia-


-Durante el trayecto Robyn se tomaba su tiempo en alimentar a una cabra bebé. La dieta de Robyn era la misma en su viaje de 1700 millas por el desierto-


-Robyn con su perro Diggity. Si el perro estaba cansado viajaba en uno de los respaldos del camello. Cierta vez ama y perro compartieron uno poco de las galletas del animal, ambos se amaban muchísimo-


-A pesar de que Robyn tenía una brújula y mapas detallados, a menudo las pistas se borraban o se confundían en cinco direcciones, entonces no había manera de saber que la pista sería un callejón sin salida durante 10 millas ni si la llevaría o no en la dirección correcta-

Fuentes:

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