martes, 19 de octubre de 2010

R.I.P.

Epitafios. Antiguamente se daba este nombre a los versos que se citaban en honor de los difuntos el día de sus exequias y anualmente se repetían en semejante días. Después se tomó por la inscripción que se pone sobre los sepulcros, como se ve hoy en día, unas veces en prosa y otras en verso a fin de conservar la memoria de los difuntos y erigir un monumento a su gloria.

Muchos epitafios fueron escritos con algún refinamiento literario, por lo que constituyen un subgénero literario lírico dentro del más general de la elegía o poema de lamento.

Los epitafios han sido muy variados, según las costumbres de los reinos y naciones. Los romanos tenían gran cuidado de hacer hablar a sus muertos en los epitafios, que algunas veces estaban llenos de moralidades acompañadas de bellísimas piezas de escultura y arquitectura, que no solamente servían de adorno a los sepulcros también de instrucción a lo posteridad por las acciones ilustres que ellas representaban y por los discursos morales que tan bien expresaban.
Se hacían en prosa o en verso o en lo uno y lo otro al mismo tiempo. Los epitafios más cortos eran mejores. Por esta razón Platón limitaba los epitafios en verso a cuatro hexámetros. Los más comunes son los de forma de simple discurso conteniendo solamente los nombres de aquellos que están puestos en las sepulturas con una exposición corta de la edad del difunto, del año, el mes, y del día en que les tocó morir, tal cual hoy se leen en la mayoría de los nichos de nuestros campos santos.

Requiescat in pace es un epitafio latino que traducido al español significa "Descanse en paz". De aquí surge la abreviatura más empleada en el ámbito funerario: R. I. P. Procede del final del responso que la Iglesia Católica reza por los difuntos:

Requiem aeternam dona ei (eis) Domine.
Et lux perpetua luceat ei (eis).
Requiescat (requiescant) in pace.
Amen.
"Dale(s), Señor, el descanso eterno.
Y brille para él (ellos) la luz perpetua.
Descanse(n) en paz.
Amén."


En España, en los cementerios, se sigue usando R. I. P., al igual que en italiano e inglés, ya que coincide con sus traducciones (Riposa In Pace y rest in peace).



Lord Byron tuvo gran afición por la compañía de los animales, al igual que por su perro Terranova «Boatswain», en cuya tumba escribió:

“Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre y ninguno de sus defectos”.

Byron, mientras estudiaba en Cambridge, guardó un oso en una institución en donde estaban prohibidos los animales domésticos. En otras épocas de su vida tuvo de compañía a un zorro, monos, loros, gatos, un águila, un halcón, gallinas de Guinea, un cuervo, un tejón, gansos, una grulla egipcia y una garza. No es de extrañar entonces que escribiera un epitafio para su más fiel amigo y compañero.


“Aquí yace Moliere el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien”. Epitafio de Moliere

“De aquí si que no me escapo”.Harry Houdini

“Desde aquí no se me ocurre ninguna fuga”. Johann Sebastian Bach

“No es que yo fuera superior. Es que los demás eran inferiores”. En la tumba de Orson Welles.

“Jesús mío, misericordia”. Al Capone.

“Ocho horas con fiebre, ¡Me habría dado tiempo a escribir un libro!” En la tumba de Honore de Balzac.

“Pararía de morirme si se me ocurriera una palabra bonita o una buena idea”. En la tumba de Voltaire.

“Que baje el telón, la farsa terminó”. En la tumba de Rabelais.

“RIP, RIP, ¡HURRA!” Lo puso Groucho Marx en la tumba de su suegra.

“Señor, recíbela con la misma alegría con la que yo te la mando”. Siguiendo con las suegras, alguien escribió esto para la suya.

“¿Veis como no se trataba de un simple resfriado?” Escrito por un enfermo.

“Si no viví más, fue por que no me dio tiempo”. En la tumba de Sade.

“Que los amigos aplaudan. La comedia se ha acabado”. Ludwig van Beethoven.

“Nunca me he sentido mejor”. Douglas Fairbanks.

“Nunca debería haber cambiado el Scotch por los Martinis”. Humphrey Bogart.

“¿Por qué lloráis? ¿Pensabais que yo era inmortal?” Luis XIV.

“Ya decía yo que ese médico no valía mucho.” Miguel Mihura, escritor de comedias.

“Ojala que el gusano que me comió termine en un tequila”. un esperanzado.

”Si queréis los mayores elogios, moríos”. Enrique Jardiel Poncela (escritor y dramaturgo español).

“Verdadero acero, hoja afilada, Arthur Conan Doyle. Caballero patriota, médico y hombre de letras”. Arthur Conan Doyle (escritor y creador Sherlock Holmes).

William Shakespeare murió el 23 de abril de 1616 (martes 3 de mayo en nuestro calendario), a la edad de 53 años. Fue enterrado en el presbiterio de la iglesia de la Santísima Trinidad de Stratford, su pueblo natal. Según William Hall, el propio Shakespeare dictó los versos de su epitafio, que se hallan grabados en la lápida. Dicen así:


Buen amigo, por Jesús, abstente
de cavar el polvo aquí encerrado.
Bendito sea el hombre que respete estas piedras
y maldito el que remueva mis huesos.


Esta maldición ha llevado a no comprobar el contenido de la tumba durante siglos. Pero más allá del hecho anecdótico, el epitafio nos revela que Shakespeare tenía una arraigada creencia en lo sobrenatural, y además se arrogaba el poder de bendecir y maldecir, dándonos una idea de la imagen que tenía de sí mismo. ¿Pero cual es la razón para semejante aviso? Pues porque era común, en la época de la muerte de Shakespeare, el retirar cuerpos de sus tumbas y quemarlos para poder reutilizar el espacio de la tumba.


4 comentarios:

Angel dijo...

Rip, Rip. Hurra!!! grande ese Grouncho jajaja
Hay un libro de Ramón Arangüena que se llama "Señor, no te preguntamos por qué te la has llevado, te damos las gracias : esquelas, anuncios, noticias y cartas para morirse de risa" (sí bastante largo el título) pero es buenísimo para los que nos gusta reírnos con estas ocurrencias.
Un abrazo.

Alury dijo...

El Groucho se pasó muchísimo!!! xD
Y el del resfriado..... jajjajajaja

Creo que dejaré en mi testamento alguna frase célebre para dar el cante en el cementerio.

Raquel dijo...

El de Groucho es muy divertido XD
Pero me gusta el de Harry Houdini.
Interesante entrada.
Un beso.

Ana dijo...

Ángel: Es que Goucho era así, jaja, le salía ese humor hasta en determinados momentos. El título si que es largo, pero seguro que es un libro para partirse de risa.
Un beso
;)

Alury: Jaja, hay gente que da que hablar hasta en el cementerio, ¿no?
Un beso
:)

Raque: El de Harry Houdini es muy cierto, ¿no? de ahí si que no se iba a escapar, jaja.
Un beso
;)

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