Añoro verte en la ventana, contento
de verme, con los dientes apretados por la emoción, con tu pelo largo sobre
esos ojitos dorados, preciosos, inocentes, llenos de agradecimiento y amor. Me
duele el corazón, me pesa el alma, no soporto este sentimiento de congoja y
dolor intenso. Tenías que haber vivido muchos años más, muchísimos... Tenías
que haber crecido con nosotros, teníamos que haberte cubierto de amor a
raudales mucho tiempo más, pasar muchos momentos juntos, ser felices más allá
que este tiempo tan prestado, tan fugaz y tan pequeño. Cuatro meses desde que
entraste en mi vida, apenas un suspiro, pero cuatro meses de felicidad plena,
de juegos, de trastadas, de lametazos y besitos, de mordisquitos y de juegos.
Timi, mi perrito tímido y esbelto, carita plateada, ojitos de miel dorada,
patitas largas y veloces, alma tierna, corazón gigante, ¡qué bueno fuiste!
¿Nos elegimos, verdad? Me miraste desde el otro lado de esa jaula
del albergue de animales y nos flechamos el uno del otro, te acaricié y tú
buscaste mi cara para darme un lametazo, y ahí nació nuestra conexión, ya no
pude dejar de verte sólo a ti, fue algo especial y mágico. Y toda la familia se
contagió de esa magia que trajiste, porque aunque estábamos algo tristes por
haber perdido a nuestro Pancho tú nos consolaste, nos sacaste del lado
gris. Lo hiciste muy bien, darnos
alegría, darnos amor, traernos una porción de felicidad que ahora sabe amarga.
Las cosas no tenían que haber pasado así, no lo puedo entender, y no lo
entenderé nunca, y te tendré siempre en mi memoria y en mi corazón, porque tú
lo hiciste más grande, y porque aunque fue todo muy rápido, todo lo que tú nos
dejaste y nos diste fue muy intenso.
Te quiero mi peludo.
Elvira Sastre dice que Cuánto daño cabe en las heridas que no se
ven. Cuánto duele lo que no se merece, en su libro “A los perros buenos no
les pasan cosas malas”, desgraciadamente a los perros buenos sí que les pasan
cosas malas, mi Timi era un perro muy asustadizo, se perdió y desorientó, y
acabó atropellado en la autopista. Me pone muy nerviosa pensar en el susto que
tendría y en todo lo que lo buscamos sin que la fortuna de encontrarlo sano y
salvo se produjese. Estoy muy triste, profundamente tocada y en shock, no lo
asimilo, pienso mucho en mi perrito bueno, chiquito y tierno, en lo mucho que
lo quise para tan poco tiempo que compartimos.
Compartimos planeta con ellos, los animales,
seres diferentes a nosotros y en ocasiones (por no decir la mayoría de las
veces) increíblemente fascinantes. ¿Sabías que a pesar de ser tan altas las
jirafas sólo tienen siete vertebras como el resto de mamíferos? ¿Y que la
lengua de la ballena azul pesa como un elefante adulto? ¿O qué el hipopótamo corre
más que el hombre? ¿Que el mosquito tiene 47 dientes? ¿Que los erizos ven todo
de color amarillo…?
Rana de punta de flecha
Son chiquititas y casi minúsculas, llaman
la atención por sus vivos colores, de unas combinaciones maravillosas, nadie
diría que algo a la vista tan insignificante puede causar problemas tan graves.
Y es que este ser vivo produce un tipo de toxina tan poderosa que con sólo una
gota podría llegar a matar a un humano.
Flamenco
A pesar de contar con dos esbeltas
patitas, los flamencos, esos seres elegantes de color rosa, prefieren pararse
sobre una sola pata. No existe una razón científica, la única base en la que
justificar este hecho es que los flamencos se encuentran más cómodos al estar
de esa forma. Lo más insólito de estas aves es que su cerebro es más pequeño
que los diminutos ojos que poseen.
Suricato
Este animalito se asocia a ser perezoso y
a estar durmiendo al sol, pero en realidad es todo lo contrario, el suricato es
un ser muy trabajador. De hecho, suelen utilizar sus garras delanteras curvadas
para excavar, además pueden mover arena varios cientos de veces su peso
corporal en un sólo día.
Canguro
Muy poca gente sabe que el recién nacido
de canguro es aproximadamente del tamaño de una cereza. Otra cosa cuanto menos
curiosa de nuestros amigos saltimbanquis es que cuando ellos necesitan
defenderse a sí mismos suelen gruñir como si fueran un auténtico perro.
Lemures
El nombre de este animal proviene del
latín que significa 'fantasma o espíritu', este apodo es en referencia a sus
ojos finos y su preferencia de moverse por la noche.A pesar de su gusto por la oscuridad una
de las costumbres de los lemures es tomar el sol por la mañana en una posición
similar a la “posición de loto” con las piernas extendidas, actividad que
suelen hacer en grupos.
Hipopótamo
¿Sabías que los hipopótamos “sudan”
sangre? Bueno eso no es así exactamente, pero es cierto que este animal produce
un pigmento rojo que actúa como filtro solar, que tiene aspecto de sangre.
Tortugas
En la reproducción humana una vez se
cruzan los cromosomas del padre y de la madre, y el óvulo es fertilizado el sexo
del embrión no cambia. Sin embargo, en las tortugas el sexo de las crías se
determina por la temperatura en la que han sido incubados.
León marino
Estos seres vivos pueden comerse el 5% de
su peso corporal en un sólo día, lo que supone una enorme cantidad de peces.
Además, los leones marinos son unos magníficos buceadores y sus inmersiones
pueden durar hasta 10 minutos en descensos de entre 26 y 98 metros de
profundidad.
Babuinos
¿Por qué los babuinos tienen el trasero
de color rosa? No es por razones estéticas. En realidad, sus traseros son almohadillas
que les permiten sentarse y dormir en posición vertical.
Siempre me han fascinado los dinosaurios,
su misterio, su inteligencia, su forma de vida. Ellos poblaron la Tierra antes
que nosotros, pero pagaron el precio del universo, repleto de cuerpos en
movimiento, rocas viajeras y escombros que se mueven por la galaxia, grandes,
pequeños, con voracidad destructiva, que gravitan a veces, que no se
desintegran con la atmósfera, que vienen de muy lejos, y que, en ocasiones, no
les apetece pasar de largo. Hoy me
apetece indagar un poco sobre estos casi desconocidos primeros inquilinos…
Cuando se
descubrieron los primeros fósiles de dinosaurios en China, se creyó que eran los
huesos de dragones gigantes.
Los primeros
mamíferos aparecieron al final del Triásico, pero eran criaturas pequeñas,
parecidas a musarañas. Los dinosaurios aparecieron por primera vez durante este
período e indiscutiblemente se hicieron los jefes del cotarro, siendo los
animales dominantes hace 65 millones de años.
Sabemos que los
dinosaurios existieron gracias a los fósiles hallados en las rocas
sedimentarias que incluyen partes del cuerpo como dientes, piel, garras y
huesos. Gracias a estas muestras arqueológicas podemos calcular como vivieron,
de qué tamaño eran, cómo eran sus nidos y demás.
El fósil de
dinosaurio más pequeño encontrado hasta ahora pertenece a un Anchiornis, muy
parecido a un pájaro. Vivió hace 150 millones de años y medía unos 35
centímetros (un poco más que una regla del colegio), pesando alrededor de 150
gramos.
Mientras los
dinosaurios dominaban la tierra, muchos otros reptiles acuáticos dominaban el mar. Estos se conocen como:
plesiosaurios, nothosaurios, mosasaurios e ictiosaurios.
Aunque se cree
que las aves han evolucionado desde los dinosaurios, no se conocen dinosaurios
que volaran, sin embargo sí que había reptiles que volaban en esa época.
El dinosaurio
más rápido fue el Compsognathus, un tipo de dinosaurio parecido a las aves (de
hecho, físicamente parecían gallinas actuales), carnívoro y diminuto. Según se
sabe hasta ahora, podía llegar a alcanzar con sus dos patas una velocidad de
unos 64 kilómetros por hora.
Los saurópodos
fueron unos dinosaurios lentos y gigantescos, aunque no los más grandes de
todos. Sus vecinos los Supersaurus, de la misma especie, fueron los más
grandes: se cree que el supersaurus llegó a medir 42 metros de largo y 16,5
metros de alto.
Richard Owen,
fundador del Museo de Ciencias Naturales de Londres (XIX), inventó la palabra dinosaurio,
que significa lagarto terrible, y deriva de las palabras griega
"deinos" (terrible) y "sauros" (lagarto).
Se sabe que
todos los dinosaurios se extinguieron a finales del período Cretácico. Existen
muchas teorías sobre el por qué. La más popular la conoces, el famoso asteroide
que impactó contra la Tierra. Las toneladas de ceniza y polvo producidos por la
colisión acarrearon cambios climáticos abruptos provocando un importante
cataclismo que levantó una polvareda que tapó la luz del sol, dejando al
planeta sin recursos para sobrevivir. La evidencia de esta teoría es una capa
de Iridio, elemento químico que se dice que viene de un asteroide, y que se ha
encontrado en todo el mundo, siendo el sur de México el lugar del impacto.
Se destapa el calor, los insectos hacen
una fiesta, las mariposas se ponen contentas, las flores estrenan pétalos
nuevos, en la hierba los broches de rocío se evaporan pronto, flota en el aire
un empalagoso aroma a madera seca, pía el pájaro, ¡cuántas bendiciones trae la
primavera!
Prímula Las prímulas también conocidas
como primaveras o primaveras de jardín (por ser la primera en florecer), es un
género de plantas de la familia de las primuláceas. Es una planta perenne de
crecimiento bajo con alrededor de 500 especies. Muchas de las especies de este
género se dan espontáneamente en todo el hemisferio norte.
Mariquita: A mucha gente le gustan las
mariquitas por su color y sus puntos negros. Sin embargo, a los agricultores
les gustan por su apetito. La mayoría de las mariquitas comen con voracidad
insectos que se alimentan de plantas, como los pulgones, por lo que ayudan a
proteger las cosechas.
Caléndula: Llamado comúnmente caléndula o
margarita. Es muy popular como planta ornamental para arriates en jardines y
macetas. En algunas especies los pétalos florales y las hojas tiernas son
comestibles, y se utilizan para decorar ensaladas y otros platos por su intenso
color. Se emplean también medicinalmente; tradicionalmente se recomendaba un
emplasto de tallos y hojas para irritaciones, eczemas, pequeñas heridas y
cicatrización.
Mariposa:Las mariposas estás asociadas con la aparición de las
flores. Han pasado el invierno como crisálidas o como orugas. Al llegar la
primavera, se convierten en mariposas y se alimentan con su lengua, que se
llama espiritrompa y tiene forma de eso, de trompa, del néctar de las flores.
Eléboro: El eléboro es también conocido
como “Rosa de Cuaresma”. Está muy extendida como planta ornamental debido a su
floración temprana y su resistencia a las heladas. Todos los eléboros (unas 15
especies aproximadamente) son muy tóxicos. En la Edad Media eran empleados para
emponzoñar puntas de flechas, según fuentes del Real Botánico de Madrid.
Abeja: Las abejas son insectos que se
alimentan del néctar de las flores. Chupan este néctar y con él hacen miel para
alimentar a la colmena. A cambio de este néctar, transportan en sus patas el
polen para que las plantas puedan dar fruto.
Cuando no hay flores, las abejas se
refugian en su colmena y viven de sus reservas de miel.
Almendro: El almendro es un árbol que se
emplea con mucha frecuencia como árbol ornamental, debido a su temprana y
espectacular floración. Las flores se desarrollan mucho antes de que broten las
hojas. Ocho meses después termina de madurar el fruto, una capa carnosa que
envuelve al hueso. Esta capa se va secando poco a poco hasta que se abre,
dejando al descubierto el hueso con la semilla en su interior, la almendra. Hay
dos tipos de almendras: dulces, cuyo uso está muy extendido en alimentación y
cosmética. Y amargas, que presentan un azúcar que al descomponerse liberan
ácido cianhídrico, veneno mortal de característico olor.
Hormiga: Las hormigas son insectos
comunes, pero presentan algunas características únicas. En el mundo se conocen
más de 10.000 especies de hormiga. Predominan especialmente en los bosques
tropicales. Son unos insectos hipersociales que suelen vivir en comunidades
organizadas bajo tierra, en túmulos a nivel del suelo o en árboles. Las
hormigas carpinteras viven en la madera y pueden dañar edificios. Algunas
especies, como la hormiga soldado, desafían a la norma y no tienen hogares
permanentes.
Prunus: Nectarina, melocotonero, almedro
o ciruelo son plantas de primavera que pertenecen al género Prunus que incluye
varias árboles frutales. Este género de plantas tienen una gran importancia
desde el punto de vista económico y alimenticio por lo que es objeto de
constantes hibridaciones y nuevos cruces. Asimismo, algunas de sus especies son
muy apreciadas en jardinería por su valor ornamental. También la madera de
especies como el cerezo es muy apreciada en ebanistería. Durante el mes de
marzo se puede contemplar la floración de la mayoría de los ejemplares de
Prunus del jardín, lo que representa un espectáculo de gran belleza y un
deleite para los sentidos.
Luciérnagas: Bicho de luz. Poca gente
sabe que son en realidad escarabajos, miembros noctámbulos de la familia de los
lampíridos. La mayoría de las luciérnagas tienen alas, lo que las distingue de
otros insectos luminiscentes de la misma familia, conocidos comúnmente como
gusanos de luz.Se pueden
encontrar en las proximidades de áreas húmedas o pantanosas que retienen la
humedad.
Pieris: Es un género que reúne unas 30
especies arbustivas algunas de ellas ampliamente cultivadas por su valor
ornamental. Toda la planta es apreciada por su belleza ya sea por sus hojas
jóvenes de color rojizo, sus bellos racimos de flores en forma de pequeña
campanas de colores que van del crema al rosado o por sus frutos que permanecen
en la planta durante todo el invierno. Su espectacular floración tiene lugar en
marzo.
Grillos:Debido a que se trata de animales de sangre fría, la
temperatura influye en su actividad, de modo que tienen más energía y cantan
más rápido y con una frecuencia más alta a medida que la temperatura aumenta.
Por lo tanto, el canto del grillo también contiene información
"meteorológica": cuanto más agudo es, más calor hace.
Jacinto: El jacinto es una de las plantas
más populares de los jardines. Esta bulbosa de la familia de las liláceas es
ideal para jardines y balcones, para decorar macetas y jardineras. Según el
lenguaje de las flores, el jacinto significa constancia, cariño, el gozo del
corazón. Procedente de Oriente Medio, actualmente su difusión por Europa se
debe a las enormes producciones procedentes de Holanda. Las flores nacen en la
primavera, con la llegada del mes de marzo, en forma de racimos.
Lo
cierto es que la regeneración de la cola no es nada frecuente en los
vertebrados, pero a las lagartijas sí vuelve a crecerles, aunque la nueva sea
más corta, de un color grisáceo y sin escamas ni vértebras. Estas últimas son
sustituidas por un tubo de tipo cartilaginoso, y la médula espinal, por tejido
epitelial sin terminaciones nerviosas. Esta “resurrección” parcial se debe a
que es importante para el animal contar con ella en su locomoción diaria, para
los cortejos nupciales y, lo más importante, como lugar donde almacenar las grasas
para los malos tiempos de hambre o enfermedad. Pero es cierto que no tienen la
habilidad genética para regenerar otros miembros, como una pata, ya que en este
proceso entran en juego unas células madre especializadas que activan genes muy
concretos, y en una secuencia similar a la del período embrionario del animal.
Lo peculiar, además, es que las lagartijas, al igual que otros pequeños
saurios, tienen la capacidad de desprenderse voluntariamente de la cola en
momentos críticos; es decir, no siempre la pierden por causa de ataques o
accidentes. El fenómeno se llama “autonomía caudal”, y lo provocan, por
ejemplo, para despistar a su perseguidor, ya que una vez que la cola queda
suelta, esta se agita frenéticamente durante un buen rato. Eso suele entretener
a su adversario lo suficiente como para que el animal salve la vida.
Algo
muy curioso que ocurre muchas veces es que, al regenerar la cola, le crecen no
una, sino dos, que forman una curiosa i griega.
Sin
embargo, muchos anfibios, como la salamandra, sí tienen la rara característica
de que logren que vuelva a crecerles no solo la cola, sino también otros
miembros, como dedos, patas, dientes, cristalinos, tejido epitelial…
¡Que bonito me parece el brillo de las luciérnagas!
Dan pie a hablar en verso, a la ensoñación, son como el instrumento de una
leyenda, son un foco de luz en un mundo de oscuridad, parecen vivir su vida de
manera poética, y a mí me gusta pensar que bohemia.
-En un frondoso bosque de coníferas y de
hayas de Tlaxcala, México, las luciérnagas ofrecen un espectáculo nocturno fascinante.
Cualquiera diría que se convierten en pequeñas hadas que bailan entre el
follaje y las ramas. Se puede disfrutar de esta visión en las noches de junio-agosto,
donde el bosque no es tan frío como en otras épocas de año-
Poca gente sabe que las luciérnagas son
en realidad escarabajos, miembros noctámbulos de la familia de los lampíridos. Se distinguen de otros
insectos luminiscentes porque en su mayoría tienen alas. Existen unas 2.000 especies de luciérnagas.
¿Dónde viven?
Viven en
diversos entornos cálidos y en regiones más templadas, y son una presencia
familiar en las noches de verano. A las
luciérnagas les encanta la humedad y por ello se encuentran a menudo en regiones húmedas de Asia y del continente
americano. En zonas más secas se pueden encontrar en las proximidades de
áreas húmedas o pantanosas que retienen la humedad.
¿Por qué brillan?
Las luciérnagas tienen órganos lumínicos especiales situados bajo el abdomen. Cuando absorben oxígeno, éste se combina
dentro de las células especiales con una sustancia llamada luciferina y
reacciona produciendo luz sin apenas generar calor.
La luz de la luciérnaga es por lo general
intermitente, y brilla de un modo específico en cada especie. Cada forma de
brillar es una señal óptica que ayuda a las luciérnagas a encontrar posibles
parejas.
Una luciérnaga puede regular el flujo de
aire que entra en su abdomen para crear una pauta palpitante. Las luciérnagas
macho se iluminan para buscar compañeras y las hembras deseosas responden con
iluminación. Pero no todos los destellos de las luciérnagas son motivados por
el romance. Algunas hembras imitan a las pautas de iluminación de otras
especies de luciérnagas y cuando los machos se posan a su lado, las hembras se
los comen vivos. Cómo quien dice un lenguaje de amor único y a veces mortífero.
¿Qué comen?
Cuando
son larvas se alimentan bajo tierra de gusanos y babosas, a las que entumecen inyectándoles un
fluido paralizante. Los adultos se abstienen de comer esta clase de presas y se
alimentan habitualmente de néctar o
polen, aunque algunos adultos no ingieren alimento alguno.
¿Cuando brillan?
Estos insectos tienen dos momentos muy
precisos en los cuales utilizan la bioluminiscencia. En su estado larvario lo hacen para disuadir a los predadores, ya
que los químicos que contiene pueden ser de sabor desagradable o directamente
tóxico.
En
cambio, en los adultos, es una estrategia para encontrar pareja. Y comprende todo un lenguaje. Puede
tratarse de un brillo continuo, de flashes, de ritmos determinados…
Las luciérnagas tropicales se coordinan
en grandes grupos para emitir la luz con una cadencia determinada. De hecho hay
especies, como la Photinus, Photuris y
la Pyractomena que se reconocen por sus ritmos.
Los machos mantienen las lucecitas del
estado larval –que son los dos puntos luminosos de los extremos del octavo
segmento abdominal-, sólo brillan cuando son molestados.
Más que bellas
Las proteínas y los genes involucrados en
la luminiscencia se han utilizado para el tratamiento del linfoma, y la
reparación cardiaca, también sirve para identificar moléculas ligadas al
cáncer, detectar coágulos en la sangre, y gracias a sus proteínas, tratar la
distrofia muscular y permite señalar genes, por ejemplo, aquellos relacionados
con la esquizofrenia.
-Caravaggio, preparaba sus lienzos con polvo
de luciérnagas secas con el objetivo de crear una superficie fotosensible en la
cual proyectar la imagen que deseaba retratar-
“He aquí verdaderas estrellas que colman los cielos,
Conocí la emotiva historia de John Unger y su perro Schoep gracias a mi hermana Raquel, e inmediatamente me sentí conmovida. La imagen que ella me mostró tenía una carga enorme, afectiva, emocional. La fotografía desprendía amor, un cariño inmenso e incondicional.
Como gran amante de los animales me sentí identificada con ese cariño leal y cierto del perro. Inevitablemente se me rayaron los ojos al recordar a mi perro Brown, que murió este año, y al reconocer en los ojos del perro Schoep la misma bondad, la infinita ternura y agradecimiento que son capaces de dar los animales. Y en definitiva esa humanidad de la que a veces carecen muchas personas.
Schoep murió el pasado 18 de julio después de 19 años de vida. Quería compartir su historia aquí, en este blog. Encontré la noticia y aquí la dejo, sin cambiar ni poner una coma. Espero que esta historia de amor te traspase el corazón como lo ha hecho conmigo…
-John Unger, con su perro Schoep, en una imagen que dio la vuelta al mundo-
Una foto de una huella en la arena publicada en Facebook ha puesto punto y final a una de las historias más tiernas de las miles que circulan a diario por la red. El cuento va de dos amigos. Uno de ellos, un perro artrítico de 19 años que solo cuando se sumergía en el agua dejaba de sentir la tortura de sus viejos huesos. El otro, un hombre que le devolvió el cariño que durante dos décadas le dio el animal y que lo mantenía a flote, en brazos. ‘Schoep’, que acaba de fallecer a los 20 años, estaba enfermo y cada día, al atardecer, John Unger lo llevaba al lago de Bakefield en Wisconsin y lo mantenía sobre el agua hasta que el perro se quedaba dormido con la cabeza en su pecho. La imagen que caza la escena, firmada por la fotógrafa Hannah Stonehouse Hudson dio la vuelta al mundo y se convirtió en un viral que habla sobre la amistad irrenunciable entre hombre y perro.
Unger cumplía esa ceremonia desde que el veterinario le dijo que el mestizo pastor que le había acompañado durante media vida sufría tremendos dolores por una severa artritis y una displasia de cadera, dos males comunes a los canes de avanzada edad. Supo también que el agua y la falta de gravedad mitigaban los pinchazos de las dos enfermedades, así que tomó a Schoep y lo introdujo el lago. Lo cogió en brazos, le susurró como a los viejos amigos y el perro se quedó dormido. Desde entonces repetía diariamente ese momento de intimidad.
Cuando los medios le preguntaron a Unger por qué lo hacía, respondió que el perro fue su compañero de aventuras durante 20 años y que cuidó de él siempre. Le estaba devolviendo el favor. Fue justamente al borde del agua cuando vivieron uno de sus momentos vitales. Fue hace mucho. John lo adoptó en un refugio cuando solo era un cachorro maltratado y desconfiado con los humanos. Tardó meses en creer en su nuevo dueño, pero se hicieron inseparables. Un año después, Unger y su novia se separaron y él cayó en una profunda depresión. Una noche, pensando en acabar con su vida, se acercó al lago. No sabe explicar cómo Schoep le hizo ver con su mirada que tenía que seguir adelante, así que dio media vuelta y juntos volvieron a casa. El perro no durmió en toda la noche. "Me estaba vigilando", explica su dueño.
Un viral directo al corazón
¿Cómo una historia tan íntima llega a dar la vuelta al mundo? La fotógrafa Hannah Stonehouse retrató el momento de Unger y Schoep y la colgó en su muro de Facebook. En pocas semanas, la compartieron millones de personas y Schoep se convirtió en un icono de la amistad en la red. Cuando hace unos meses John Unger acudió al veterinario, habían llegado centenares de donativos, premios, juguetes y medicamentos para su perro. "No sé cómo dar las gracias porque no sé quiénes son los que nos ayudan", ha declarado el dueño, que no sabe cuánto tiempo le queda junto a su amigo. "Solo sé que siempre estaré ahí para ayudarle". Cumplió hasta el final con esa tarea. “Respiro, pero no me llega el aliento”, ha escrito Unger en su despedida en Facebook.
Nunca han respondido a mis preguntas pero yo hablo con ellos, a veces me miran como si comprendieran y si es necesario hasta me consuelan.
Me gustan los perros, tengo tres, y ya no son mascotas… son amigos, cercanos confidentes y excelentes terapeutas.
¡Cómo me gustaría hablar con ellos de verdad! Cuanto daría por saber lo que dicen, por entenderles y que me entendiesen.
Un día mi perro me habló… ¡en serio!, dijo: A-GUA. ¿Tendría ganas de beber? O ¿querría decir otra cosa?
En vez de ir por ahí adivinando decidí leer algo sobre los perros. En el texto que encontré aconsejaban observar sus reacciones. ¿Qué le sucede, que quiere transmitir con tanta insistencia o qué es aquello que está ocultando? Prometían resolver estas cuestiones así que leí con atención, me lo tomé con un cursillo de idiomas, idioma Canino para ser exactos. Interesante, ¿eh?... (Quizás no):
Conocer a tu perro, lección 1:
-¿Qué significa esa forma de ladrar?-
La potencia del ladrido, una valiosa fuente de información:
-Los tonos bajos representan amenazas, principio de ataque e, incluso, rabia.
Pero había un apartado que decía: * Hay que considerar el tipo de actividad.
(Si está jugando, un ladrido bajo podría ser síntoma de diversión, y si es agudo y corto significa que está concentrado).
-Los tonos altos intuyen situaciones de dolor, miedo o, incluso, alegría (como cuando adoptan un tono casi "cantarín")
Para entenderlo, el perro emplea el tono de manera similar al hombre:
Nosotros utilizamos un timbre bajo cuando estamos tristes, sonoro en los enojos y alto cuando se expresa dicha o algún otro sentimiento de satisfacción.
Frecuencia y duración de los ladridos:
-Si estos son largos y distanciados entre sí, lo más probable es que el can esté loco por ponerse a jugar; y si además esta actitud va acompañada de movimientos rápidos o pequeñas carreras, no hay duda, necesita salir a la calle. -Por el contrario, si los ladridos son rápidos y continuados, es posible que intente comunicar su preocupación y nerviosismo.
Suspiros; decepción o placer:
Cuando el aire se expulsa con los ojos abiertos, el perro está manifestando su decepción: algo que él estaba seguro de que iba a ocurrir, no ha sucedido. (¡Cómo se parecen a nosotros!, ¿eh?)
Si, por el contrario, el animal entrecierra los ojos, su estado es de total felicidad: todo lo que lo rodea le produce placer.
Rugidos y poder:
El rugido es el lenguaje de los ejemplares de caza, que así demuestran su poderío y seguridad. Es difícil que un perro de compañía los emita, aunque no es imposible. Si el rugido va acompañado de aullidos, el animal está diciendo algo así como "aquí estoy". Los canes muy mimados que se enfrentan a una situación de disgusto intentan, de esta forma, salirse con la suya.
Supuestos prácticos para reconocer situaciones:
Apartado “Ladridos”:
-Tu perro viene a saludarte: aparte de correr hacía ti loco de contento, moviendo la cola, y tratando de derribarte sólo para darte un abrazo, tu perro emitirá 1 o 2 ladridos, agudos y breves, pronunciados en un tono intermedio.
-Tu perro parece alerta: esta situación provocará en él modulaciones continuadas y rápidas, siempre en un tono intermedio. De esta forma anuncian que algo o alguien desconocido se acerca a su territorio.
-Tu perro parece decir, "¿Quién anda ahí?": Los ladridos que se interrumpen, con intervalos más o menos largos entre uno y otro, significan que el animal quiere averiguar quién o qué está merodeando por su lado.
-Tu perro parece decir "¡Se acabó!": Cuando un can quiere poner fin a una situación que le desagrada, modula un ladrido agudo y muy breve. En ocasiones también es un imperativo: "Necesito salir a la calle" o "me muero de hambre".
-Tu perro parece decir "Tengo miedo": los perros sólo conocen una forma para expresar temor o inseguridad, y ésta consiste en emitir gruñidos irregulares que van variando la intensidad.
-Tu perro parece decir "Apártate de mi lado": un perro enfadado que quiere lanzar una advertencia a su contrario emitirá un gruñido suave y constante. Según va subiendo la frecuencia, aumenta la amenaza hasta llegar a un gruñido sonoro, con colmillos descubiertos y actitud amenazante, ¡el combate va a empezar!
Apartado “Aullidos y gemidos”:
-¡Cómo me duele!: si a un perro le pisan el rabo, emitirá un aullido alto y muy breve, equivalente al ¡ay!, humano. Es la respuesta a un dolor que le ha llegado por sorpresa. También puede expresar que se muere de miedo, sólo que esta vez irá acompañado de actitudes temerosas (encogimiento, rabo oculto...)
-¡Quiero jugar!: cuando los aullidos son repetitivos, entrecortados y se emiten en un tono ascendente, el perro intenta llamar la atención del amo para que éste se una a la diversión.
-Gemidos que dan pena: gestos lastimeros y ojos caídos. Es el lenguaje propio de los cachorros y, en realidad, tiene un único sonido y tres interpretaciones: hambre, frío o miedo.
Pero había un apartado que decía: *Para averiguar qué sucede, es necesario apoyarse en factores externos.
(Bajas temperaturas, estado de soledad... Si el que gime es un perro adulto lo más probable es que esté desando jugar o que tenga necesidad de salir a la calle)
Después del cursillo acelerado de lenguaje canino aún tenía mis dudas respecto a aquel A-GUA, así que decidí que mi perrito me estaba hablando en clave. “A” podía ser de Ana, y “GUA” de esa expresión tan canaria nuestra, así que uniéndolo sólo podía tener una interpretación: “Guas Ana, ¿por qué me has robado mi sitio?” Claro, me había sentado en su lado del sofá.
Hay otros que nos lo ponen más fáciles, como este, mira….
Mis tres peluchitos nunca me han dicho “I love you” pero yo siempre les entiendo cuando me dicen “Te quiero”. ¿Por qué será?
Perdón por la calidad de los dibus, pero son fotos de algunas libretas
Fuentes: Enbuenasmanos.com/artículos. Youtube. Google imágenes.
Era pequeño, diminuto, desvalido, tenía ese aire frágil y triste del que está perdido cuando llegó a mí. Su mirada era intensa, profunda. En aquel iris ambarino podía atesorarse un universo entero, brillaban en sus retinas pequeñas esquirlas doradas, verdes, marrones que navegaban en una pupila resplandeciente, penetrante, lejana. Pero eso lo descubrí minutos después de limpiar sus ojos con una toalla. En aquel momento en que mi precioso gato clavó sus misteriosos ojos en mí y me hechizó.
Era muy pequeño cuando lo encontramos abandonado en una carretera a punto de ser arrollado. Tenía los ojos pegados, estaba sucio, negro de tierra y del humo de los coches; y seguramente hambriento porque del cuenco con leche que le puse no quedo ni una gota. Recuerdo que lo acurrucamos un rato y que improvisamos una cama para él con una manta vieja. Cuando tomó confianza la casa empezó a ser suya y ya nada pudo detenerlo: era una figura de porcelana sobre la estantería, o un peligroso “leopardo” al acecho en el pasillo, o un peluche suave sobre el sofá, o un espía acomodado en lo alto del marco de la ventana. Era un gato y un amigo que oía, veía, y te decía que te quería con sólo acercar sus bigotes a tus rodillas.
Ya había tenido gatos antes, pero ninguno como aquel, tan loco, rebelde, tan independiente. Creo que nunca pensó en que le hicimos un favor al recogerlo y salvarlo de la fría calle, al revés, creo que siempre pensó que el favor nos lo hizo él al honrarnos con su presencia. Puede que tuviera razón…
A veces pienso en él, en lo elástico que era, en su maullido de “quiero jamón” o en su ronroneo de “quiero mimo”. Y nosotros, sus esclavos, accedíamos, le dábamos todo lo que quería. Una sesión de masajes en el lomo, un collar con cascabel que siempre perdía, un poquito de comida para perro porque era lo único que había. Lo añoro. Añoro ver su atlético cuerpo dar un salto hasta el muro y perderse con andares danzarines hasta los tejados vecinos. Y no poder acariciar la línea de sus orejas puntiagudas, o el blando y acolchado tacto de sus patas. Extraño no ver su iris dorado, sus ojos brillando en la oscuridad, o su silueta recortada contra la luna. Hace dos años que está allá arriba, en el cielo de las fieles y buenas mascotas, en ese sitio al que se van los buenos amigos, haciendo de las suyas.
¿Estás allí gato loco?, ¡seguro que si! No sabes lo que te echo de menos, ¿cuidarás de mis otros gatos amigos?, ¿de Zipi, de Rayis, de Misi? Cuida de todos, y aguarda hasta cuando volvamos a reunirnos. Y no te portes mal aunque seas muy travieso… porque lo sabes, ya sabes a donde conducen las travesuras de los gatos rebeldes.