jueves, 8 de marzo de 2012

Mujeres que hicieron historia

Hoy, 8 de marzo, celebramos el Día Internacional de la Mujer, originalmente llamado Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, en plena revolución industrial, durante el auge del movimiento obrero.
Por eso es importante este día, porque hoy celebramos una jornada de lucha para la mujer y sus derechos.

Cleopatra VII, la última reina de Egipto:
Hija de Ptolomeo XII, casada con su propio hermano Ptolomeo XIII, heredó el trono en el año 51 a. C. Cuando estallaron los conflictos entre los dos hermanos y esposos, (que llevaron al destronamiento de Cleopatra), Julio César, que había llegado a Egipto persiguiendo a su enemigo Pompeyo, tomó partido por Cleopatra. Durante la llamada «Guerra Alejandrina» (48-47 a. C.) murieron tanto Pompeyo como Ptolomeo XIII y tuvo lugar el incendio de la legendaria Biblioteca de Alejandría, que se perdió para siempre.
Cleopatra fue repuesta en el trono por César, que se había convertido en su amante y contrajo matrimonio de nuevo con su otro hermano, Ptolomeo XIV, a quien manejó a su antojo. Cleopatra trató de utilizar su influencia sobre César para restablecer la hegemonía de Egipto en el Mediterráneo oriental como aliada de Roma; y el nacimiento de un hijo de ambos -Ptolomeo XV o Cesarión- parecía reforzar esa posibilidad.
Tras el asesinato de César en el 44 a. C., Cleopatra intentó repetir la maniobra seduciendo a su inmediato sucesor, el cónsul Marco Antonio, que por aquel entonces luchaba con Augusto por el poder. Cleopatra y Antonio impusieron su fuerza en Oriente creando un nuevo reino helenístico capaz de conquistar Armenia en el 34.
Entonces estalló la «Guerra Ptolemaica» (32-30 a. C.), por la que Augusto llevó hasta Egipto su lucha contra Antonio. El enfrentamiento definitivo tuvo lugar en la batalla naval de Actium, en la que la flota de Antonio fue derrotada fácilmente al abandonarle los egipcios. Marco Antonio consiguió huir y refugiarse con Cleopatra en Alejandría; cuando las tropas de Augusto tomaron la ciudad, Antonio se suicidó.
Cleopatra intentaría aún, por tercera vez, seducir al guerrero romano -en esta ocasión Octavio Augusto- para salvar la vida y el Trono; pero Augusto se mostró insensible a sus encantos y decidió llevarla a Roma como botín de guerra. Ante tal perspectiva, Cleopatra se suicidó por el procedimiento ritual egipcio de hacerse morder por un áspid. Augusto aprovechó la circunstancia para asesinar también a su hijo Cesarión, extinguiendo así la dinastía ptolemaica y anexionando Egipto al Imperio Romano.
Sus amores con Julio César y Marco Antonio la convirtieron en una de las soberanas con más poder de la antigüedad.

Hipatia de Alejandría, la primera mujer astrónoma:
Enseñó Matemáticas, Astronomía y Filosofía. Escribió un trabajo titulado “El Canón Astronómico”. Comentó las grandes obras de la matemática griega como la “Aritmética” de Diofanto, “Las Cónicas” de Apolonio, el libro III del “Almagesto” de Tolomeo. Junto a su padre, disertaría  los “Elementos” de Euclides y el resto del “Almagesto”. Construyó instrumentos científicos como el astrolabio y el hidroscopio.
Vivió durante la época del Imperio Romano en Alejandría, aunque por su formación podemos considerar que era griega.
Aunque no existe mucha documentación sobre Hipatia, es una de las primeras mujeres matemáticas sobre la que hallamos fuentes fiables. Su proceder tolerante, no discriminatorio con sus discípulos, y sus enseñanzas fomentadoras de la racionalidad (imprescindible para la ciencia) le fueron creando en la ciudad envidias y odios entre el obispo Cirilo y sus seguidores cristianos. Acusada por Cirilo de que su influencia en el ánimo del gobernador de aquella ciudad había motivado las persecuciones contra los cristianos, fue asesinada en un motín popular (al parecer, un grupo de exaltados asaltó su carruaje, la torturó y la quemó), y sus obras perecieron juntamente con toda la Biblioteca de Alejandría

Juana de Arco, la heroína:
A los trece años, la combatiente francesa (1412-1431), confesó haber visto a San Miguel, a Santa Catalina y a Santa Margarita,  y declaró que sus voces la exhortaban a llevar una vida devota y piadosa. Unos años más tarde, se sintió llamada por Dios a una misión que no parecía al alcance de una campesina analfabeta: dirigir el ejército francés, coronar como rey al delfín en Reims y expulsar a los ingleses del país.
Acabado su cometido, Juana de Arco dejó de oír sus voces interiores y pidió permiso para volver a casa, pero ante la insistencia de quienes le pedían que se quedara, continuó combatiendo, primero en el infructuoso ataque contra París de septiembre de 1429, y luego en el asedio de Compiègne, donde fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430.
Entregada a los ingleses, Juana de Arco fue trasladada a Ruán y juzgada por un tribunal eclesiástico acusada de brujería, con el argumento de que las voces que le hablaban procedían del diablo.
Tras un proceso inquisitorial de tres meses, fue declarada culpable de herejía y hechicería; -pese a que ella había defendido siempre su inocencia- y condenada a la hoguera. Fue ejecutada el 30 de mayo de 1431 en la plaza del mercado viejo de Ruán.
El papa Benedicto XV la nombró santa en 1920.

Ana Bolena, la reina consorte más influyente:
El matrimonio con Ana, la segunda esposa del monarca inglés Enrique VIII, apenas duró tres años. Este acabó con la trágica muerte de Ana a causa de los intereses dinásticos de su esposo: su boda con Enrique no consiguió satisfacer la imperiosa necesidad de proporcionar al rey un heredero varón que perpetuara la dinastía en el trono. El matrimonio provocaría, en cambio, la ruptura de la monarquía inglesa con el catolicismo romano y la fundación de la Iglesia anglicana.
Ana murió decapitada en la Torre de Londres después de que su marido la acusara de adulterio. Los cargos contra ella consistieron en una lista de acusaciones de adulterio con cinco hombres de la corte, incluido su propio hermano, lord Rochford. Ana fue juzgada por una corte de pares de la que formaba parte su propio padre (sir Thomas Boleyn, hecho duque de Norfolk por Enrique VIII) y unánimemente condenada. Tras permanecer diecisiete días encarcelada, murió decapitada el 19 de mayo de 1536.
Nunca se ha probado documentalmente la culpabilidad de Ana Bolena en los cargos que la llevaron a la muerte. Casi con toda probabilidad, la reina fue víctima de un complot urdido para eliminarla del trono cuando quedaron en evidencia sus escasas posibilidades de tener hijos varones. El consejero del rey, Thomas Cromwell, y el deseo del rey de casarse con su nueva amante, lady Jane Seymour, intervinieron también en la caída de Ana. El 30 de mayo de 1536, Enrique VIII contrajo matrimonio con Jane Seymour, que moriría dos años después al dar a luz al príncipe Eduardo, el tan ansiado heredero del déspota Enrique VIII.

Jane Austen, la novelista más destacada:
Esta observadora social nata nació en 1775, un año antes de que los Estados Unidos declararan su independencia de Inglaterra. Jane comenzó a escribir a una temprana edad, completando una parodia de la historia de Inglaterra, escrita por “un historiador parcial, prejuicioso e ignorante”, a los 15 años.
Esta brillante e ingeniosa joven inglesa mantuvo siempre un ojo atento al comportamiento y pensamiento de los hombres y mujeres de la “buena sociedad” inglesa. Sus observaciones se filtraron en sus novelas, incluyendo “Orgullo y Prejuicio”, “Emma” y “Sentido y Sensibilidad”.
Jane Austen contó desde un principio con una acogida excelente para sus novelas, en un momento en que la temática romántica parecía agotada. En sus relatos predominan la observación incisiva y los detalles meticulosos en una trama que consigue dar fuerza a acontecimientos en apariencia triviales y cotidianos, y que rescatan, incluso para los personajes secundarios, un cierto sentido de universalidad, por los cuales la escritora se convirtió en uno de los grandes difusores de la novela británica.
Durante su vida, las obras de Austen fueron publicadas en forma anónima – aun cuando muchas personas conocían la identidad de la autora – y su tumba no mencionó para nada sus logros literarios. Tuvo que pasar mucho tiempo después de su muerte para que Jane Austen lograra recibir el crédito que se merecía.

Maria Curie, la pionera en el campo de la radiactividad:
Maria Sklodowska (1867-1934) tomó el apellido de su marido, Pierre Curie, cuando se casó en 1895.
En 1896, los dos esposos, colaborarían en el estudio de la radiactividad, descubierta por el físico francés Henri Becquerel, trabajos que darían como principal fruto el descubrimiento de la existencia de dos nuevos elementos en 1898: el polonio, nombre que se le dio en recuerdo de la patria de Marie, y el radio. La dificultad de estos estudios se evidencia si se tiene en cuenta que para obtener un solo gramo de cloruro de radio puro el matrimonio tuvo que tratar ocho toneladas del mineral conocido como pechblenda.
A partir de entonces, Marie se concentró en la obtención de radio metálico, lo cual logró en colaboración con A. Debierne, mientras que Pierre estudió las propiedades químicas, fisiológicas y luminosas de las emisiones radiactivas, que clasificó, según su carga, en positivas (rayos alfa), neutras (rayos gamma) y negativas (rayos beta).
Tras el fallecimiento de Pierre, Marie continuó los trabajos y fundó el Instituto del Radio (1914), en el que llevó a cabo un profundo estudio de las aplicaciones de los rayos X y de la radiactividad en campos como el de la medicina, y consiguió la obtención de numerosas sustancias radioactivas con diversas aplicaciones. Entre las muestras de dicha colección destaca la que, en 1921, le entregó el presidente de Estados Unidos, Harding, que había sido costeada con aportaciones voluntarias de innumerables mujeres del país americano.
Los esposos Curie fueron galardonados en 1903, junto a H. Becquerel, con el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de la radiactividad. Ocho años más tarde, Marie recibió el Premio Nobel de Química en reconocimiento por los trabajos que le permitieron aislar el radio metálico, con lo cual se convirtió en la primera persona en la historia merecedora en dos ocasiones de dicho galardón.

Mata Hari, la espía más famosa:
Margaretha Geertruida Zelle (1876-1917) se sirvió de su capacidad de seducción para trabajar como espía.
Bailarina y aventurera holandesa, hija de un sombrerero, se casó en Amsterdam con Rudolf Campbell McLeod, con quien marchó a Java y Sumatra. Al parecer tuvo dos hijos y uno de ellos murió envenenado por su niñera. Tras divorciarse después de cinco años de matrimonio, probablemente a causa del alcoholismo de su marido, es posible que recibiera una oferta de trabajo de la oficina de contraespionaje británica. Zelle se convirtió en Mata Hari (ojo del día), una exótica bailarina de danzas hindúes y javanesas, de gran atractivo, aunque, al parecer, con escasas aptitudes. Durante la Primera Guerra Mundial, se cree que Mata Hari utilizó sus encantos para seducir a militares de alto rango y obtener de ellos información que luego pasaba, según la tesis de los servicios secretos franceses, a los alemanes, haciendo un doble juego. Fue por ello detenida y tras un proceso en el que no llegaron a presentarse pruebas concluyentes, fue fusilada en París el 15 de octubre de 1917. Antes de morir se despidió de los soldados del pelotón agitando la mano elegantemente.
La hipótesis de la trampa alemana: Una tesis muy seguida se basa en que los alemanes, al decidir que este personaje les resultaba molesto, prepararon la muerte a manos del propio enemigo, tendiendo la trampa al contraespionaje francés para que asociaran a Mata Hari como un agente alemán.
Según sus estudiosos, sirvió de chivo expiatorio ante la opinión pública por los fracasos de Francia en el frente de guerra, una parte de la opinión pública estaba en contra suya por su vida fácil y licenciosa, en una época de penurias.
El mito vivo que ella representaba en su tiempo y la limitada repercusión dramática y directa de la guerra en la capital parisina, creó en ella una actitud psicológica poco consciente de lo peligroso que era lo que estaba haciendo, pensando que siempre tendría la ayuda de sus amantes, muchos de ellos altos cargos políticos

Coco Chanel, la revolucionaria de la moda:
Gabrielle Bonheur (1883-1971) fue una modista francesa revolucionaria: puso de moda el pelo corto, acortó las faldas, introdujo los pantalones en la moda femenina, quitó los corsés de ballenas, y todos los perifollos superfluos, e introdujo las camisetas de algodón y los tacones bajos, creando una línea marcada por la sencillez y la comodidad. Coco Chanel rompió con la opulenta y poco práctica elegancia de la Belle Époque e inauguró la era de la ropa informal y cómoda. Conectó con ello con los sentimientos de las mujeres de los años veinte, que después de la guerra querían vestidos sencillos, aunque elegantes. Usando materiales baratos y simples, y con el objetivo de aligerar la ropa, el diseño de sus modelos eliminó corsés y forros. Todo ello contribuía a dar una mayor libertad de movimiento al cuerpo, como expresión de las aspiraciones de la mujer del siglo XX. Chanel se convirtió en el prototipo de garçonne, símbolo de la mujer moderna, activa y liberada.
Con todo, el vástago más famoso de la Maison Chanel nació en 1923, fruto de la unión con Ernest Beaux: el perfume Chanel nº 5. Se trataba de una mezcla única de aldehídos y sustancias florales destinada a terminar de una vez con los afectados polvos perfumados de violeta de las décadas precedentes. Elevado a la categoría de mito en su tiempo y aún hoy uno de los más vendidos del mundo, su inmenso éxito facilitó el sostén de su imperio. Fue la actriz Marilyn Monroe quien convirtió la fragancia en un símbolo cuando, durante una entrevista, aseguró a los reporteros que unas gotas del nº 5 era lo único que llevaba puesto para dormir.

Amelia Earhart, la aviadora:
Amelia Earhart (1898-1937), se hizo célebre por ser la primera mujer en realizar la travesía del Atlántico en solitario y la primera persona en volar con éxito entre la isla de Hawaii y el territorio continental de Estados Unidos.
Saltó a la fama en 1928 cuando realizó varios vuelos en solitario a través de Estados Unidos.
Entre el 20 y el 21 de mayo de 1932 realizó sola la travesía del Atlántico. Fue la primera mujer en completar sin acompañantes este peligroso viaje, proeza que no había vuelto a producirse desde el histórico vuelo de Charles A. Lindbergh en 1927. Earhart estableció entonces una nueva marca de velocidad, al alcanzar Irlanda en apenas trece horas y cincuenta minutos. Fue galardonada por el Congreso de Estados Unidos con la Cruz Distinguida de Vuelo, la primera otorgada a una mujer.
En 1935 llevó a cabo en solitario la travesía entre Honolulú (Hawaii) y Oakland (California), recorriendo una distancia superior a la existente entre Estados Unidos y Europa. Fue el primer piloto en completar con éxito este difícil viaje sobre aguas del Pacífico, ya que los anteriores intentos habían concluido en desastre.
En 1937 anunció que intentaría dar la vuelta al mundo utilizando una ruta distinta a la habitual en estas travesías. Tras haber completado 33.000 kilómetros en treinta días, más de los dos tercios de la travesía, su avión desapareció en medio de un temporal el 2 de julio, cuando realizaba la penúltima etapa del viaje, que habría de llevarle desde Lae (Nueva Guinea) a la isla Howland, junto a Australia. La desaparición de Amelia Earhart y de su experto copiloto fue motivo de numerosas y a menudo fantásticas especulaciones, pero hasta hoy día se desconocen las circunstancias del accidente y el lugar exacto donde éste se produjo.

Dolores Ibárruri, la pasionaria:
Dolores Ibárruri Gómez, llamada La Pasionaria (1895-1989), fue una política española. Nacida en una familia minera conservadora, Dolores se interesó por la lucha obrera bajo la influencia de su marido, un militante socialista con el que se casó en 1915.
Desde que pasó a la acción con motivo de la huelga general revolucionaria de 1917, Dolores Ibárruri fue adquiriendo prestigio como oradora y articulista política, a pesar de que había interrumpido muy pronto su formación escolar para ponerse a trabajar como sirvienta.
Su activismo de luchadora incansable le llevó a la cárcel por dos veces en 1931-33. Recién elegida diputada por Asturias en 1936, la sublevación de los militares contra el gobierno de la República acrecentó su carisma popular, al desplegar durante la siguiente Guerra Civil (1936-39) una gran actividad de propaganda; su prosa apasionada, sensible y coherente la convirtió en símbolo de la resistencia y combatividad de la España republicana.
La Pasionaria destacó como dirigente política en la Segunda República Española y en la Guerra Civil.
Histórica dirigente del Partido Comunista de España. A su lucha política unió la lucha por los derechos de las mujeres para demostrar que las mujeres, fuesen de la condición que fuesen, eran seres libres para elegir su destino.

Fuentes: 20minutos.es/ lista/mujeres-que-hicieron-historia.
Encontrandodulcinea.com/Mes-de-la-Historia-Femenina--Escritoras-del-siglo-19. Biografías y vidas.com. Wikipedia. Google imágenes.

8 comentarios:

Carol Torrecilla García dijo...

Hola Ana:
¡Felicidades a ti y a todas estas mujeres, a todas las mujeres del mundo entero hoy y todos los días!
A la mayoría las conocía, no personalmente, claro, jajajaja, y cómo no admirarlas, pero de otras no sabía exactamente su trabajo.
¡Hay que ver todo lo que aprendo contigo! =)

Prometeo dijo...

Buena lista en este dia de la MUJER, con mayusculas, es lo menos. Un abarzo.

Ana dijo...

¡Felicidades Carol! Y muchas gracias por ser siempre tan amable.
Un abrazo enorme
;)

Un abrazo Prometeo, gracias por seguir asomandote por este mundo...
:)

Raquel dijo...

Genial, Ana; un recorrido por mujeres muy diferentes pero toda con personalidad y carisma.
Grandes mujeres todas ellas.
Un beso :)

Natalia Ortiz dijo...

Ay... el otro día también dije lo mismo cuando vi la entrada... que volvería a por ella sin duda, pero es que es muy larga y no me sobra el tiempo T.T, así que prometo regresar cuando pueda a por ella.
Y feliz día de la mujer aunque sea con retraso, que creo que no te dije nada jeje. Un beso :)

Ana dijo...

Hola Raque, gracias por tu visita, grandes mujeres todas ellas, un homenaje...
Un abrazo
;)

Hola Natalia, no pasa nada mujer, no te sientas obligada a leerla, ya sé que es larguisíma, en fin, sólo quise poner algo acerca de su biografias pero me pasé, jaja, pero me alegro de tu visita, ¡y feliz día a ti también aunque sea con retraso, jeje!
Un abrazo
;)

Natalia Ortiz dijo...

Debo decir que no me gusta que el chisme este no avise de cuando respondes a los comentarios... porque siempre los leía y así me los pierdo.
Sin duda, a Cleopatra le gustaba mucho el poder... mira que suicidarse y todo, qué triste. Con eso, también suicidó a su hijo, por así decirlo...
Fíjate con Hipatia, que la biblioteca que tenemos en mi campus se llama así, jaja. Será porque los informáticos necesitamos muchas matemáticas...
Qué mal lleva la gente que una mujer sea inteligente y cristiana, oye.
Juana de Arco es oída, pero sin embargo, nunca había sabido lo que había hecho en realidad. La brujería, otro de los grandes problemas por el que se cargaron a mucha gente.
Ana Bolena también es oída, pero siempre me ha resultado un rollo todo eso y no lo sabía tampoco.
Seguro que lo de acusarla de adulterio era por quitársela de encima por el tema de los hijos varones, no porque fuera cierto.
Antes tenían excusas para matar a todos por todo.
A Jane Austen no la he leído, pero he visto Orgullo y Prejuicio.
A Marie Curie hay que felicitarla por todo lo que consiguió y por destacar tanto siendo una mujer. Fue un buen avance, sin duda, y totalmente merecedora de dos Nobel.
Jajaja, Mata Hari, me suena el nombre y eso, pero ni idea de nada de ella. No sabía que fuera espía. Aunque sí le veo más motivo para fusilarla, pasando información, supongo que en plan traición. O por lo menos se lo veo por las pelis, que a veces dejan cada situación...
Menos mal que llegó Coco Chanel son la ropa cómoda e informal, porque si no, mal jaja.
Fue una pena que Amelia desapareciera y no se la encontrara... Otro gran avance al ser una mujer aviadora con los hitos de ser la primera mujer y persona en realizar los vuelos que describes al comienzo.
Fíjate que Ibárruri es la más cercana a nuestros días y no me suena absolutamente de nada.

Gran entrada, Ana. Muy buena :) Un beso

Ana dijo...

Hola Natalia, madre mía la molestia que te tomas para comentar, te lo agradezco de corazón ya te dije que no te preocuparas, y seguro que has perdido tu tiempo leyendo todo esto...
Grandes mujeres todas ellas.
No sé si eres muy lectora o no pero Jane Austen es una de esas autoras imprescindibles. Mi hermana y yo nos hemos ido sacando sus titulos de la biblio y ya nos hemos leido unos cuantos suyos. Que vale, no son muy actuales, nada actuales, pero no estan mal, lo malo son los usos ya pasados de moda, jaja.
Mneos mal que Chanel revolucionó la moda, ¿te imaginas llevando corsés y ballenas hoy en día? Que horror. Me gusta eso de la comodidad, jaja.
Bueno la pasionaria tampoco es muy actual, así que es normal que no la conozcas, yo tampoco la conozco mucho, una pena...
Un abrazo grande y gracias por tus visitas, y tus comemtarios tan extensos y currados.
:D

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