lunes, 6 de junio de 2011

La pelirroja que hay en mí

Cuando veo mis fotos de niña descubro rizos rojizos en una melena destellante, no de un rojo rabioso pero si de ese color. No sé adonde fueron a parar aquellos rizos ni aquel tono de cabello, porque ya no tengo el pelo así. Ahora mi melena no es nada especial, aún arde bajo el sol, pero nada más. Siempre me ha gustado ese tono de pelo. Recuerdo que mi serie favorita de niña tenía como protagonista a una pelirroja: “Ana de las tejas verdes”.  Ana era alocada, despistada, fantasiosa, le gustaba crear y escribir locas historietas de lo más rebuscas… ¡como yo!
Quería parecerme a esa Ana, pero claro me fallaba el color del pelo. Nunca me lo teñí, tenía miedo de que acabara poniéndose verde o algo así.




Aquella Ana de mi infancia siempre andaba metida en increíbles aventuras además de verse envuelta en curiosas metidas de pata: atravesar un tejado haciendo equilibrios, cruzar un misterioso bosque oscuro sólo para encontrar un atajo, emborrachar a su buena amiga Diana por error, vender la vaca de un vecino por equivocación creyendo que se trataba de la tozuda vaca de su buena Marilla, recitar un trozo de su libro favorito: “la corriente del río lejos la llevó, y mientras la barca descendía la oyeron cantar una dulce canción, la dama de Shalott”, en una barca que hacía aguas, para luego tener que ser rescatada por su archirrival Gilbert Blythe.


Otra famosa pelirroja de la tele fue Pipi Calzaslargas:


-La traviesa Pipi Lastumn, la pelirroja más divertida de la tele era huérfana de madre, su padre era un pirata y vivía sola en una casa llamada “Villa Villekulla”, con su caballo Pequeño Tío  pintado de lunares negros y un simpático monillo llamado Mr. Nelson. Pipi tenía una fuerza descomunal, siendo capaz de levantar a su caballo, como si nada. También poseía una rara habilidad en limpiar su casa a velocidad alucinante-

Pero yo me sentía mas identificada con Ana, no sólo por el nombre.  Como solía decir ella con frecuencia, yo sabía que éramos almas afines, no podíamos ser mas iguales, ¡que pena lo del pelo! Aunque ahora que lo pienso, ella creía que su pelo rojo era una maldición.


Y es que no siempre se vio bien eso de tener el pelo rojo.


El rojo simboliza el poder, la fuerza, es por eso que los guerreros  iban vestidos de este color o se pintaban la cara de rojo. Este color se asocia con la vitalidad y la ambición. El rojo aporta también confianza en sí mismo, coraje y una actitud optimista ante la vida. Pero también tiene su aspecto negativo y puede expresar rabia o violencia. El color rojo también es simbolismo de peligro, y en la vida cotidiana lo usamos en las señales viales.


La tradición popular siempre ha mirado mal a las personas con cabellos rojos, pues parece ser que éste era el color de pelo del apóstol Judas Iscariote. Es por eso por lo que la melena rojiza se considera un símbolo de bajeza y traición. Además posee un marcado carácter demoníaco y es emblema de la sensualidad exacerbada y animal. A los pelirrojos siempre se les ha asociado con cuestiones del diablo y se despreciaba a las personas que tuvieran este color en su cabello ya que se pensaban que eran brujas o demonios.



Existe una superstición (se cree que romana) por la que los pelirrojos traen mala suerte, se dice que para contrarrestarla hay que tocarse un botón nada más ver uno. Por esta superstición muchos pelirrojos fueron repudiados e incluso asesinados en épocas pasadas.
En la cultura judeo-cristiana, el rutilismo podría tener que ver con la marca de Caín y con algunos personajes bíblicos considerados pelirrojos cómo Judas Iscariote, Esaú y María Magdalena.
El mayor porcentaje de pelirrojos se encuentra en Irlanda, el Reino Unido y la costa atlántica europea. La aparición de pelirrojos en muchas poblaciones se ha asociado a antepasados celtas o fenicios, pero eso está por demostrar. Algunos autores sostienen que hubo grandes personajes de la historia como Gengis Kahn, Erik el Rojo y Hernán Cortes que lo fueron.
En otras especies de mamíferos también aparecen individuos con el pelo rojo, como en los orangutanes, los gatos, los perros etc.
Aunque entre los pueblos asiáticos es menos común encontrar pelirrojos, se afirma que Genghis Khan, el gran conquistador mongol de las estepas, poseía la extraña combinación de ojos pardos con una melena color caoba. Algunos supersticiosos afirmaban que Genghis presentaba esa pinta porque era hijo del diablo. Pedro Pablo Rubens, el flamenco pintor que se inmortalizó gracias a sus inefables gordas, fue también otro pelirrojo que destacó por su apostura, buena salud y gran genio. Vicent Van Gogh, el flamenco a quienes muchos consideran como el padre del expresionismo, también poseía un color bastante raro de cabello, siendo éste similar a la zanahoria cruda.

En resumen, que la cabellera ígnea era una provocación.
¿Y quien se teñía el pelo de rojo? En el siglo pasado parece que era común en las prostitutas y mujeres de vida alegre.


-Henri de Toulouse-Lautrec y sus alegres prostitutas del Moulin Rouge-

La práctica de cambiar el color del cabello data de tiempos inmemoriales. Desde los antiguos egipcios, como los griegos, hebreos, asirios, persas, chinos e hindúes, el cambio de color del cabello era una práctica generalizada, ya fuera por razones guerreras, religiosas o simplemente para exaltar la belleza.
Durante siglos, en Egipto, los colores preferidos fueron los pelirrojos o los negros. Se consideraba a los pelirrojos descendientes de Set y se les atribuía una mayor fiereza. Lo más utilizado fue siempre la henna, que le da tonalidades anaranjadas o rojizas al cabello. La mezclaban con sangre de buey o con renacuajos machacados, para hacer diferentes matices de color. La planta de henna (lawsonia inermis) crecía abundantemente en las riberas del Nilo. Después del año 1500 Ac comenzaron a usar pelucas de colores brillantes, como azules, rojos o verdes.



-Henna, un tinte natural y tan antiguo como el mundo-





El atractivo las pelirrojas radica en que se piensa que  son mujeres pasionales. Las mujeres que usaban barra de labios roja y coloretes en las mejillas lo hacían para que pareciera que tenían más sangre y por lo tanto que eran más ardientes.
Inmorales, pecadores,  parece que la combinación de pelo y pintura roja fue asociada con pecado.
En el Siglo XIX, la reina Victoria declaró el maquillaje (y me atrevo a pensar que también los tintes) públicamente descortés. Ya que se veía como algo vulgar que sólo usaban los actores y las prostitutas.
Vestir con un excedente de rojo era asociado con ser prostituta. Sin embargo el color rojo fue símbolo de prestigio en la Edad media, durante siglos sólo el Rey podía vestir de púrpura y los nobles de rojo. Pero a partir del siglo XX cuando todos pueden elegir el color de su vestimenta pudieron hacerse interpretaciones psicológicas de la indumentaria. Sólo cuando las democracias hicieron importante al ciudadano medio, nació la moral, y en la moda,  la idea de que lo correcto es lo que no llama la atención. Es así como asociamos los colores discretos con la seriedad y los colores llamativos con la inmoralidad.



Fue a mediados del siglo XIX cuando se aprecia una actitud mas tolerante hacía los pelirrojos, sin olvidar que los artistas que pintan mujeres con una melena roja espectacular lo hacen para realzar el poder erótico.




-Dante Gabriel Rosseti: Lilith (1868)-




-Alma-Tadema: La joven de Bacchante (1907) Mirada provocadora, mejillas encendidas-



-Gustav Klimt: Danae (1907). Femme fatale en pleno éxtasis erótico-

Bien o mal visto el pelo rojo no deja indiferente a nadie, es el poder del rojo. Pero la (latente) pelirroja que hay en mí se parece mas a la fantasiosa Ana de las tejas verdes que a estas sensuales mujeres.


Y bueno, tengo que confesar que estoy loquita por un pelirrojo…





¿A que es guapo?

Fuentes: Thehistoryofthehairsworld.com. Atencionatupsique.wordpress.com. Muyinteresante.com. cimafermin.blogspot.com/descendientes-del-diablo. Wikipedia. Google imágenes.

6 comentarios:

Durrell dijo...

A mi también me gusta mucho el cabello rojo, Ana. En una ocasión me hice mechas de este color y no me quedaba mal (soy morena), no se me puso de color verde pero resultó un tinte poco duradero así que los fines de semana lo mantenía con un poco de henna. Acabé volviendo a mi color para evitar tanto trabajo con el cabello. Pero bueno, me di el gusto de probarlo.
El color rojo ha sido siempre mi preferido, aunque para vestir es un tanto difícil. En los objetos lo escojo siempre.
Dicen que es el color de la fuerza y de los indomables, de ahí que algunas empresas comerciales consideren clientes difíciles a los que agrada este color.

Una gran serie Anna de las Tejas Verdes, creo que al igual que Jo de Mujercitas, nos gusta sobremanera porque nos encanta escribir.

Una interesante entrada y ese pelirrojo es guapísimo.

Montón de besos.

Raquel dijo...

:) Me apasiona el rojo. Qué pena no haber conservado ese tono de pelo pero bueno el castaño tampoco esta tan mal. La verdad es que los ochenta fueron una época repleta de pelirrojos. La publicidad se nutría de estos pecosos pelirrojillos. No había anuncio de cerelales, o de lo que fuera que no recurriera a ellos. Yo recuerdo los paquetes de pan tostado, o los anuncios de mantequilla. Y las series, como has dicho, Ana de las tejas verdes, Pumuki...
Me ha gustado especialemnte esta entrada, y sobre todo este ultimo pelirrojo al que tanto quiero.

Un beso :)

Ana dijo...

Hola Durrel. La verdad es que hace unos cuantos años me lo teñí de cobrizo, pero como dices requiere muchos retoques porque se empieza a notar la raiz al momento, además los tintes resecan el pelo, y bueno, ya me teñiré cuando tengas canas y sea mas mayor, de momento puedo vivir siendo castaña, jaja. Pero me encanta ese tono, me gusta mucho como le queda a algunas personas.
A mí me gusta el color rojo, sienta muy bien, anima la cara llevar alguna cosa roja. De todas formas siempre he tirado mas por el azul y verde, no sé porque pero casi todos mis anillos tienen piedras de esos colores, y ha sido sin darme cuenta.
La verdad es que mis heroinas siempre han sido Jo y Ana de las tejas verdes, supongo que por eso que dices, porque las dos escribian, así que me siento identificada, jaja.
Ese pelirrojo es lo mejor, es la cosa mas buena del mundo, ¡como lo quiero!
Me alegro de que te haya resultado interesante la entrada.
Un gran abrazo
:)

Si, una pena que se nos fuera el tono rojizo que teníamos de peques, pero bueno cada uno es como es, jeje. Es cierto, no me acordaba de Pumuki, y del niño del pan, es verdad, y bueno ahora que lo pienso hay muchos niños traviesos pelirrojos, como el de farmacia de guardia, o el de este niño es un demonio, y etc. Los pelirrojos dan mucho juego para esto, ¿no? Digo para ser traviesos y malos, jaja.
Ese pelirrojo es el mejor perro del mundo, ¡pero que te voy a decir yo a ti!
Un beso Ra
;)

Natalia Ortiz dijo...

Oye, esta entrada es enooorme jaja.
Me has liado al principio, porque por un lado dices que nunca has tenido el pelo rojo, y nada más empezar, que en tus fotos de niña descubres rizos rojizos... Qué lío.
No conozco a Ana de las tejas verdes., pero seguro que era entretenida :) A Pipi sí que la conozco, pero la he visto poco, o eso creo jaja.
Desconocía lo que el rojo simboliza. Me ha parecido muy interesante =) Sí que lo he identificado siempre con el peligro, eso sí. Pero me gusta especialmente lo de la confianza en sí mismo y la actitud optimista.
Madre mía, no sabía que Judas era pelirrojo... Vileza y traición. La verdad es que tal y como ha sido la sociedad con el tema de los demonios y la brujería, siendo que tan poca gente tiene el pelo de dicho color, no es de extrañar que pensaran así.
No sabía lo de la superstición ni los famosos pelirrojos que nos cuentas.
Tengo en mente que destacan los pelirrojos en Irlanda, pero no pienso en otros lugares.
No tengo claro que teñirse el pelo signifique precisamente lo de exaltar la belleza, aunque se pueda pensar. Últimamente veo señoras mayores con melenas blancas que da gusto y lo digo en serio :) Además de que no me gusta la costumbre del pelo corto que se tiene al hacerse mayor. Pero sí que es cierto que pudiendo elegir color de tinte, cuando llegue el momento, preferiría el color más parecido al mío natural. Y sí que pienso a veces, que estaría guay de pelirroja, pero no de rojo como hace la gente, si no, uno parecido a las de verdad, que es anaranjado más bien. El rubio creo que no me sentaría nada, pero nada bien. Demasiado morena de pelo y de rasgos, aunque con piel blanca, que podría ir bien con pelirrojo.
El tinte de henna me suena mucho, sí.
Cierto es que a veces unos labios rojos, pueden parecen provocativos.
Jaja, pedazo pelirrojo :) ¡¡Qué majo!!
Un beso, Ana :) Y perdona por semejante comentario xD, pero hay mucho que decir a mucho texto jaja

Ana dijo...

Hola Natalia. Me quedo grande, pero tu comentario no se queda chico, ¿eh? jaja, así me gusta, que le saques miga.
De peque tenía el pelo cobrizo, ahora no lo tengo así, a mucha gente le cambia el color de pelo al hacerse mayor, una de mis hermanas era muy rubia y ahora lo tiene casi negro.
Ana era una serie que han repetido mucho, hace un par de años la repusieron en el canal cosmopolitan. Una serie muy bonita, de la que tengo muy buenos recuerdos.
El rojo potencia la confianza en si mismo, da fuerza. Por ahí leí que es bueno llevar algo rojo en una entrevista de trabajo o en un examén, pero bueno puede que sea un cuento chino, jaja.
La supertisión la llevo a cabo siempre que veo algún pelirrojo me toco un botón, lo hago sin pensar y no sé porque, como algo que ya tienes interiorizado.
La mujeres se tiñen, no quieren parecer mayores, no quieren presumir de canas, o porque desean verse de rubias, de morenas o pelirrojas.
Me pasa como a ti, no entiendo lo de ser mayor y cortarse el pelo, ¿qué tendrá que ver? ¿Será que es mas práctico?
No hay nada mas provocativo que unos labios rojos.
Ese pedazo de pelirrojo es lo mas majo del mundo, es un perro muy fiel, y muy bueno, un buenazo hecho mascota.
Un beso Natalia.
Gracias por tu comentario, me ha gustado mucho leerlo.
;)

Natalia Ortiz dijo...

Contesto... jaja. Yo siempre he tenido el color de pelo igual, pero sí que es cierto que hay gente que le cambia con la edad. Yo creo que a las personas rubias, las que más, que luego dejar de serlo y son castañas, la mayoría de las veces.
Si tengo la oportunidad de ver a Ana, aprovecharé, pero yo no he tenido nunca el canal cosmopolitan.
Habrá que probar en una entrevista jaja. A ver qué pasa.
Yo actúo normal cuando veo personas pelirrojas :P
Sí, la gente no quiere verse o ser mayor, pero a veces parece que casi es peor teñirse. No lo sé.
Yo creo que se lo cortan porque se queda más empobrecido, menos fuerte, menos cantidad... quizás porque es más cómodo también. Y parece que es costumbre y que todo el mundo espera que cuando tienes 30 y tantos, casi 40 o sobrepasándolos, es momento de cortar sí o sí. Quizás lo entenderemos mejor cuando nos llegue el momento. Pero como te decía, últimamente he visto a bastantes señoras mayores, con la melena larga y blanca, ya bien suelta o incluso recogida. Y no sé, quizás el blanco sea el color que menos nos guste, pero se veían bien :) Todo se andará, pero lo prefiero a todos estos colores tan antinaturales que llevan las señoras mayores... morados, rojizos, naranjas...
Jaja. Tiene que ser bien bueno =) Como idea, podrías realizar una entrada sobre tus mascotas un día, así las conocemos :)
De nada :P Un beso

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