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lunes, 29 de abril de 2013

Mas adelante...


 
Bohemio Mundi ya ha repasado:

“Mujer y Publicidad”
“Mujer y Ciencia”
“Mujer y Religión”
“Mujer y Arte”
“Mujer y Literatura”
y
“Mujer y Violencia”

Y de momento así se queda la lista. Podría continuar hablando sobre este extenso tema bastante más, hay mucho de lo que hablar acerca de la Mujer ya que  han quedado cosas igualmente interesantes en el tintero. Cómo esto ya va tomando forma de tesis y no es plan, que lo poco gusta y lo mucho cansa, dejaremos este tema para más adelante… ¡muuuucho más adelante!
Con un ¡hasta el año que vine! (si la providencia o el de arriba quiere) le diremos adiós y tomaremos resuello para continuarlo como se merece.
Últimamente no dispongo de toda la facilidad del mundo para documentarme, indagar, buscar y preparar entradas tan intensas y profundas como estas. Pero espero, ¡queridos Bohemios!,  que esta serie de entradas os hay resultado interesantes y educativas, y que os hayáis acercado a la Mujer, a sus logros y a su lucha. Para mí ha sido un placer aprender buscando.

PD: Este mundo bohemio está atravesando un extraño periodo de transición… ni yo sé adonde va, ni cuando parará, ni si podrá parecerse al que fue. Que no es el mismo eso lo veis. La buena señal es que al menos sus colores siguen brillando, no se han desvaído del todo. Y pondré todo mi empeño en mantenerlo vivo a pesar de que los dos, él y yo, estamos luchando contra los elementos y la tecnología. Aún con todo en contra al bohemio todavía le queda vida. Con mucho o con poco ahí seguiremos aportando lo poquito que tenemos para seguir esparciendo nuestra delirante y sana bohemia con los que quieran acercarse a nuestro mundo.
Gracias por vuestro cariño y comentarios.
Ana.


Música: The Lumineers – Ho Hey.

martes, 23 de abril de 2013

Mujer y Violencia


"La violencia contra la mujer es quizás la más vergonzosa violación de los derechos humanos. No conoce límites geográficos, culturales o de riquezas. Mientras continúe, no podremos afirmar que hemos realmente avanzado hacia la igualdad, el desarrollo y la paz."

Kofi Annan.


Antecedentes de la violencia:

 
Al principio, hace muchos siglos, el hombre patriarcal convirtió a la mujer en mero objeto de su propiedad, teniendo plena autoridad sobre ella, pudiendo decidir incluso sobre su vida. Todo esto cambió, varió, se modificó, hasta que este horrible derecho se abolió. Por supuesto la decisión no evitó que la violencia siguiese dándose en el seno del matrimonio (y fuera de él) «dirigida a controlar y someter a las mujeres mediante la agresión física o el asesinato».
El tiempo pasó, y los pequeños avances, derechos y progresos conseguidos por las mujeres se oscurecieron con la llegada del tétrico y violento Medievo. Durante ese periodo la mujer siguió siendo maltratada, sometida, explotada, pero además se convirtió en moneda de cambio para fraguar alianzas entre familias. Esto no hizo mas que ratificar, reforzar y arraigar aún mas profundamente la estructura de poder y dominancia sobre la mujer.
Y ellas pasaron a estar, todavía mas, a disposición del hombre, como esclavas sexuales, como trabajadoras domésticas y como esposas reproductoras y sin derechos de posesión ni de ningún tipo.
¿Y que pasó? Que desde las épocas más remotas hasta las más recientes y después de haber recorrido largos siglos por muchas cabezas esta idea ofensiva, dañina vil e injusta se ha instalado resistentemente en las mentes más irracionales y llegamos hasta este punto y todavía existen hombres que se creen realmente dueños de las mujeres. ¿Y por qué? Por el peso cultural machista, porque así se lo han inculcado, por intransigencia, por un instinto residual…

Raíz del maltrato:

-La discriminación de la mujer en la sociedad representó la primera forma de explotación existente, incluso antes que la esclavitud. Los hechos que ejemplifican las desigualdades y discriminaciones hacia la mujer son numerosos y antiquísimos. Algunos datan del año 400 A.C., cuando las leyes de Bizancio establecían que el marido era un Dios al que la mujer debía adorar. Ella ocupaba un lugar tan insignificante que ni siquiera podía recibir herencia o beneficio alguno.

-En la India, los testimonios más antiguos aseguran que si la mujer enviudaba era quemada viva junto al cadáver del esposo en una ceremonia llamaba Sati, acto este que quedaba incluido dentro de las obligaciones como esposa. Además la mujer infecunda era repudiada, al igual que la que gestaba sólo hijas; y en las comunidades de Irán y Etiopía, el nacimiento de una mujer era una deshonra, siendo, incluso, este vocablo sinónimo de bajeza, debilidad y desgracia.

-En las antiguas sociedades esclavistas el hombre ocupaba una posición de superioridad en la familia. En Grecia cuando la pareja era acusada de cometer un delito, la pena sólo se imponía a la mujer. En Roma el pater-familia tenía la autoridad sobre todas las personas con quienes convivía. Sobre la mujer específicamente tenía la manus como poder, por considerarla inferior, y podía venderla, castigarla o matarla según sus deseos. La mujer que se casara sine manus no tenía parentesco civil ni con el marido ni con los hijos, y la mujer nunca llegaba a tener la patria potestad sobre los hijos en la familia agnaticia romana.

-La situación legal de la mujer, según las normas islámicas, es sumamente discriminatoria. La mujer, a partir del casamiento, adquiere la condición de propiedad privada del marido. El Corán estipula como deber del hombre pegarle a la esposa rebelde, así como el encierro perpetuo de las infieles en la casa. El castigo corporal no está limitado, es legítima facultad masculina sobre su cónyuge, de modo que se exonera de responsabilidad penal al esposo cuya mujer falleciere como resultado de una paliza con fines “educativos”.

-En Europa, específicamente en Burdeos, Francia, en 1359 se estableció por costumbre que cuando un hombre mataba a su esposa en un exceso de cólera, siempre que se confesara arrepentido mediante juramento, no era castigado.

-En general, la mujer en la antigüedad estaba supeditada al marido y este podía llegar en el ejercicio de su dominio –incluso-, a castigarla corporalmente. Así de arbitrarias y desenfrenadas eran las normas arcaicas, en las que la violencia contra la mujer era tan común y usual como el matrimonio, y resultaba pues, un efecto de este último la supeditación total de las féminas respecto a los hombres, rasgos propios de la cultura patriarcal, que tiene raíces muy profundas.

-La Edad Media no trajo diferencias sustanciales: los nobles golpeaban a sus esposas con la misma regularidad que a sus sirvientes. Esta práctica llegó a ser controlada en Inglaterra, denominándose “Regla del Dedo Pulgar“, referida al derecho del esposo a golpear a su pareja con una vara no más gruesa que el dedo pulgar para someterla a su obediencia, tratando así de que los daños ocasionados no llevaran al fallecimiento de la víctima. También en esta época, en familias de “sangre azul”, la mujer podía ser utilizada como instrumento de paz a través de matrimonios entre Estados, decisión que se tomaba sin tener en cuenta la opinión de la posible desposada.

-De los siglos XIII al XIX no existieron diferencias relevantes en el trato a la mujer: un ejemplo que lo evidencia sucedió en la cuidad de Nueva York, en 1825, donde en un caso judicial consta la agresión recibida con un cuchillo y fractura de brazo de una mujer a manos de su esposo. El tribunal no concedió el divorcio por considerar honesta y razonable la actuación masculina, en tanto tenía el propósito de ayudar y enseñar a su esposa para que no cometiera más errores.

-No es hasta finales del siglo XIX, que se dicta en los Estados Unidos, en el Estado de Maryland, en 1882, la primera ley para castigar el maltrato conyugal. En la misma se imponían como pena cuarenta latigazos o un año de privación de libertad al victimario por los abusos cometidos, pero después de sancionado el primer caso, inexplicablemente cesó la comisión de este delito, o por lo menos su denuncia, siendo derogada esta ley en 1953.

-En Inglaterra en 1889, se logró abolir como norma el derecho del marido a castigar a su cónyuge, situación esta que desafortunadamente en la actualidad no opera, ya que una de cada siete esposas es violada por su pareja y más del 50% de las agresiones contra las mujeres son cometidas por hombres con las que estas mantienen o han mantenido una relación amorosa.

-Aún en el siglo XX se aprobaron leyes como el Decreto-Ley aprobado por Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes, Irán e Irak, firmado en 1990, donde se permite asesinar a las mujeres de la familia si incurren en adulterio o deshonra, para lo cual es posible apedrearlas hasta la muerte. Datos como estos son los que demuestran que en el curso de la vida de la humanidad ningunos derechos han sido pisoteados tanto como los de las mujeres.

La violencia contra las mujeres no es algo excepcional, se da en todas las sociedades del mundo sin distinción económica, de raza o cultura. Además puede producirse de diversas formas: maltrato psicológico, comercio sexual, ablación, infanticidio, abusos sexuales, acoso…siendo la violencia doméstica una de las más comunes.

Violencia de género:

 
Las noticias más recientes de la violencia de género informan que ésta causa más muertes e incapacidades entre las mujeres de 15 a 45 años que el cáncer, la malaria, los accidentes de tráfico e incluso que la guerra. La violencia domestica se agrava porque muchas mujeres no denuncian, quizá porque no es reconocida y se acepta como parte del orden establecido.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud en el año 2000 una de cada cinco mujeres en el mundo fue objeto de violencia en alguna etapa de su vida.

 
Las cifras son alarmantes. En las últimas dos décadas, la violencia ha tenido un incremento sustancial en diversas latitudes:
En España, en el primer trimestre de 2012 se registraron 30.895 denuncias. Lo que supone 339 denuncias diarias, datos preocupantes.
Francia tiene el 95% de las víctimas de violencia entre las mujeres y de ellas el 51% fueron agredidas por sus maridos.
Costa Rica tiene una de cada dos mujeres siendo víctima de agresión por parte de su pareja.
En Puerto Rico, el 50 % de las mujeres víctimas de homicidios o asesinatos mueren en manos de sus ex -esposos o esposos actuales.
En México el 61% de las amas de casa son golpeadas por su pareja.
En Argentina esto ocurre a una de cada cuatro mujeres.
En Chile a un 80 % de las mujeres.
En Ecuador a un 68% aproximadamente.
En Colombia una de cada tres mujeres es objeto de malos tratos emocionales o verbales por parte del hombre.
En Pakistán el 99% de las amas de casa y el 77% de las mujeres asalariadas son golpeadas por su pareja.
En Australia hay un 47% de feminicidios.
En Canadá, el 62% de las mujeres asesinadas, fue víctima de violencia por parte de su pareja.

 
Violaciones:

 
Las guerras en Bosnia y Ruanda pusieron de manifiesto la realidad de las violaciones sistemáticas en tiempos de guerra.
Las mujeres se convierten en objetivo para castigar a la comunidad enemiga.
En la guerra de la antigua Yugoslavia, la comisión Warburton calculó el número de víctimas en 20.000, mientras algunas ONGs elevaban esta cifra a 50.000 (sin tener en cuenta las que no denunciaron o murieron asesinadas).
Sudáfrica, es uno de los países en los que el problema de la violación es más que preocupante: el 25%  de las mujeres ha sufrido una violación y al año se producen 1.500.000 violaciones.
En general, es en el ámbito familiar donde se produce el mayor porcentaje de violaciones, probablemente más del 70%.

Explotación sexual:

 
Según fuentes de la UNODC, durante la década 1990-2000, el tráfico de personas con destino en la prostitución se cobró 33 millones de víctimas, tres veces más que el tráfico de esclavos africanos durante cuatrocientos años, calculado en 11.500.000 personas.
Los proxenetas se enriquecen manteniendo a las víctimas en condiciones infrahumanas, atemorizadas y amenazadas, obligadas a ejercer la prostitución en condiciones de explotación.

La ablación del clítoris:
 

La mutilación genital femenina, es una forma de violencia contra la mujer. Aunque se localiza sobre todo en la zona centro-africana, esta práctica no se limita al continente africano, pues se sabe que esta práctica también ocurre en varios países de Asia, Europa, Australia e incluso América. Se calcula que anualmente se le practica a dos millones de mujeres. La ablación reduce a las mujeres a «una mera función reproductora» anulando su sexualidad.


Infanticidio:
 
 
El infanticidio femenino es habitual en determinadas culturas. «En la India la proporción entre hombres y mujeres es la más desigual del mundo». En Pakistán y Bangladesh existen parecidos desequilibrios y en regiones de China el infanticidio femenino está generalizado. Una percepción de la mujer devaluada, costumbres discriminatorias, considerar la educación de las niñas como una carga y los deseos del padre de perpetuar el apellido mediante un varón serían las causas de estos infanticidios. «En algunas zonas de Pakistán –y también en el vecino Afganistán- el nacimiento de una niña va acompañado de ritos de duelo». En China, la imposición del «hijo único» en 1978, en un país con una marcada y ancestral preferencia por la descendencia masculina, multiplicó este tipo de infanticidios. En la actualidad, la posibilidad de detectar el sexo durante el embarazo ha venido a agravar el problema con abortos selectivos.


 
Fuentes:
Páez Cuba, L.D.: Génesis y evolución histórica de la violencia de género, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, febrero 2011, www.eumed.net/rev/cccss/11/
un.org/spanish/conferences/Beijing/fs4.htm
es.wikipedia.org/wiki/Violencia_contra_la_mujer
google imágenes.

viernes, 5 de abril de 2013

Mujer y Literatura

En el mundo de la literatura la mujer no ha tenido la misma visibilidad que el hombre… durante siglos fueron ellos quienes mantuvieron la hegemonía literaria.  Incluso, hoy, en pleno siglo XXI hay quienes creen que un nombre femenino vende menos que uno masculino. Sin ir mas lejos tenemos a la autora de Harry Potter quien firmó el primer tomo de su famoso libro como Joanne Rowling, pero sus editores, temiendo que el libro no llamara la atención de los niños por llevar el nombre de una mujer, le sugirieron que firmara como J. K. Rowling. Y si esta situación aún persiste, antes del siglo XX las mujeres tenían la mínima (si no es nula) oportunidad de dedicarse a la literatura dados los prejuicios sobre su inteligencia, talento y condición social, por lo cual muchas se aventuraron a publicar sus obras con un seudónimo masculino: Currer, Ellis y Acton (las hermanas Brönte), George Sand (Aurore Duphin), George Eliot (Mary Ann Evans), Vernon Lee (Violet Page) e Isak Dinesen (Karen Blixen). Esto, sin contar a las que no publicaron con sus nombres reales y quedaron en la penumbra.
El reconocimiento oficial y académico llegó tarde, y aunque hoy en día hay una importante lista de mujeres literarias, éste ha sido un camino arduo.
Ahondando en la desigualdad entre hombres y mujeres, y bajo la etiqueta de “literatura femenina” (término elegido para designar a todas aquellas obras escritas por una mujer) muchas autoras fueron valoradas con diferentes criterios por académicos, críticos y escritores, como si su visión, su concepción del mundo y su obra tuvieran que medirse bajo un patrón distinto.

Aquí te dejo con algunas autoras:

Safo de Lesbos (finales del siglo VII A.C.): representante de la poesía lírica griega, se le ha llegado a llamar la décima musa. Escribió nueve libros de Odas de los que sólo se conservan fragmentos.

Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695): la poesía predomina en la mayor parte de su obra. Algunos de los títulos más destacados son: Los empeños de una casa, Sonetos, Poesías escogidas y Respuesta a Sor Filotea de la Cruz.


Jane Austen (1775-1817): contó desde un principio con una acogida excelente para sus novelas. En sus relatos predominan la observación incisiva y los detalles meticulosos en una trama que consigue dar fuerza a acontecimientos en apariencia triviales y cotidianos.

Mary Shelley (1797-1851): autora de Frankestein y The last man, dos novelas icónicas de la ciencia ficción. También tiene una vasta colección de cuentos góticos y fue editora de la obra poética de su marido, Percy Bysshe Shelley.

Charlotte, Emily y Anne Brönte: autoras de novelas inglesas clásicas como Cumbres Borrascosas (Emily), Jane Eyre (Charlotte) y Agnes Grey (Anne). Además, la poesía de Emily es considerada como una de las mejores del siglo XIX.

Virginia Wolf (1882-1941): autora decisiva para muchos escritores de la segunda mitad del siglo XX, Las olas¸ Al faro y Mrs. Dalloway son sus obras más aclamadas. Un cuarto con una habitación propia es una serie de ensayos que describe la condición histórica de las escritoras.

Gabriela Mistral (1889-1957): ganadora del premio Nobel de Literatura de 1945, su obra poética destaca con títulos como Desolación, Tala y Lagar.

Agatha Christie (1891-1976): es una las escritoras emblemáticas de la novela policiaca y  gran parte de sus relatos han sido llevados al cine y la televisión. Asesinato en el Orient Express es probablemente su obra más famosa.

Sylvia Plath (1932-1963): su personalidad atormentada fue un elemento esencial para el desarrollo de su prosa poética. Los poemarios Ariel y El coloso le ameritaron el reconocimiento de los críticos.

Mas autoras:









Fuentes:
suite101.net/article/mujeres-en-la-literatura-a2208#axzz2NvaDk4Bx
wikipedia
google imágenes

domingo, 31 de marzo de 2013

Mujer y Arte

La presencia femenina en el mundo de las bellas artes fue rara hasta finales del siglo XIX, igual que lo fue en cualquier otra actividad que supusiera beneficios cuantiosos y prestigio social. ¿Es que antes las mujeres no pintaban nada? Pintaban, pero no lo tenían nada fácil.
A menudo ellas compitieron codo a codo con los hombres por lograr el apoyo de los grandes mecenas, los monarcas, la aristocracia y el alto clero. A veces fueron vapuleadas y tratadas con desprecio. Algunas abandonaron ante las presiones sociales. Otras permanecieron ocultas tras la figura del padre o del marido. Pero también las hubo que defendieron con uñas y dientes su talento y lograron imponerse como artistas de éxito en un mercado en el que la lucha por hacerse con los encargos era feroz.
Con el siglo XX llegó la liberación, la revolución. Y hoy en día las mujeres pueden expresarse en este campo y en el que quieran, ya sin trabas y sin obstáculos, valoradas por su arte y su talento. El pincel no entiende de sexos…

Aquí te dejo con algunas obras firmadas por mujeres:
 
Sofonisba Anguissola (1532-1625), durante 13 años retrató a los miembros de la familia de Felipe II. Dejó 34 obras maestras firmadas y aunque hay otras que se cree que también son suyas, se adjudicaron a distintos autores coetáneos.
 
Elisabeth Vigée-Lebrun (1755-1842), era la retratista preferida de María Antonieta y codiciada por la nobleza de toda Europa.
 
Anna Ancher (1859-1935),  estudió pintura en Copenhague y París en el taller de Pierre Puvis de Chavannes. En 1924 le otorgaron el Tagea Brandt Rejselegat.  Aunque la cultura imperante dictaba que las mujeres casadas debían dedicarse a las tareas domésticas, Anna continuó pintando casada, pintaba sobre todo escenas íntimas de mujeres y niños en las que destaca la riqueza de colores vivos.
 
Tamara de Lempicka (1898-1980), destacó por la belleza de sus retratos femeninos y desnudos, de pleno estilo art decó.
 
Lavinia Fontana (1552-1614), pintó para el Papa Clemente VIII y llegó a cobrar por sus retratos lo mismo que el gran Van Dyck.
 
Artemisia Gentileschi (1593-1652), ganó tanto dinero con sus espléndidos cuadros que pudo casar a sus hijas con nobles españoles, previo pago de enormes dotes.
 
Berthe Morisot (1841-1895), fue relegada a la categoría de "artistas femeninas" por su temática de la vida cotidiana (mujeres, niños y escenas domésticas). Morisot demostró las posibilidades de las mujeres en las artes a fines del siglo XIX.
 
Mary Cassatt (1844-1926). Dado que no era posible para las mujeres matricularse en la Escuela de Bellas Artes, siguió estudios privados con diversos artistas, y realizó mucha práctica como copista en el Museo del Louvre. Cassatt realizó frecuentes críticas sobre las dificultades que una mujer encontraba para que sus obras fueran aceptadas en el Salón de Paris.
 
Lydia Field Emmet (1866-1952), proviene de una saga de artistas. Se especializó en el retrato. Fue discípula de William Merrit Chase. Algunos de sus cuadros se encuentran expuestos en la Casa Blanca de Washington DC y en el Metropolitan de Nueva York.
 
Rosalba Carriera (1675-1757), fue favorita en muchos palacios e introductora de la técnica del pastel en la Francia del rococó.
 
Angelica Kauffmann (1741-1807), se enriqueció en Inglaterra con sus obras neoclásicas.
 
Maruja Mallo (1902-1995). Su cuadro titulado, Espantapájaros, obra poblada de espectros, es considerada una de las grandes obras del surrealismo.
 
Elisabetta Sirani (1638-1665), fue una de las primeras mujeres pintoras de proyección internacional, pero su prematura muerte con 27 años de edad truncó una carrera prometedora. Sirani dejó una producción sorprendentemente amplia: 200 pinturas, así como dibujos y diversos grabados.
 
Judith Leyster (1609-1660), alcanzó un gran éxito en Holanda.
 
Rosa Bonheur (1822-1899), se hizo famosísima en medio mundo gracias a sus cuadros de animales.
 
Frida Kahlo (1907-1954). Cualquier intento de separar la vida personal de su obra resulta casi imposible al analizar la temática, la simbología y hasta la técnica de la obra de la artista. Como mujer autosuficiente y adelantada a su tiempo es considera hoy en día todo un símbolo.
 
Constance Charpentier (1767-1849), fue premiada en varios de los famosos salones parisinos de su tiempo.
 
Laura Knight (1877-1970), estudió en la Nottingham Art School en 1890. En 1918 se trasladó a Londres, donde entraron nuevos campos temáticos -el teatro, el ballet y el circo-, por lo que fue considerada una discípula de Picasso.

MAS ARTISTAS:





Fuentes:
foroxerbar.com/viewtopic.php?t=10461/pintorasfamosas.
elpais.com/elpais/2012/03/07/opinion/1331119919_442911.html/tambiénlasmujeressabían pintar.
Wikipedia.
Google imágenes.

lunes, 25 de marzo de 2013

Mujer y Religión

Pocas, o cabría decir ninguna religión, ha sido justa con las mujeres. Muy por el contrario, han tenido un papel muy importante en la devaluada representación de la mujer en la esfera social y sagrada, justificando, apoyando y promoviendo el mantenimiento de las más odiosas diferencias de  géneros.
Durante siglos la religión ha fomentado una adulterada e infame visión de ellas. Una visión retrograda que la ha colocado siempre por debajo del hombre.
No podemos pasar por alto que en la historia y en la practica las grandes religiones han sido patriarcales, es decir, han sido interpretadas y dirigidas sólo por hombres. El rol femenino es totalmente marginal e incluso servicial.
La Iglesia las quiere pero sólo si son obedientes, sumisas, calladas y santas…
No nos engañemos, las mujeres no son ni de lejos reconocidas como sujetos morales, y han sido consideradas como: tentadoras, ligeras de conducta, amorales, impuras… Una imagen fabricada a partir de algunos textos sagrados, escritos en lenguaje patriarcal y considerados válidos en todo tiempo y lugar.
La religión las excluye: de la esfera pública, de la vida política, de la actividad intelectual, del campo científico…
Y las limita: al ámbito doméstico, a la esfera de lo privado, a la educación de los hijos, a la atención al marido, al cuidado de los enfermos, personas mayores, etc.
A veces les niegan el reconocimiento y el ejercicio de los derechos reproductivos y sexuales: no son dueñas de su propio cuerpo, que es controlado por confesores, directores espirituales, etc. Deben tener los hijos que Dios quiera, así que condenan y criminalizan el aborto aunque sea por razones médicas. Y no pueden utilizar métodos anticonceptivos, porque eso implica poner obstáculos a la vida.
Los escenarios religiosos son generalmente misóginos, reaccionarios, conservadores, restrictivos y obtusamente prohibicionistas.
Ellas tampoco pueden representar a Dios: “Si Dios es varón, el varón es Dios” y por esto en razón de su sexo las mujeres casi nunca son reconocidas como sujetos religiosos. Ojos fundamentalistas y una resistente mentalidad misógina lo impiden… pero ¿cambiará algún día esto?


CRISTIANISMO
Podría decirse que el cristianismo se valió de los libros bíblicos (y de lo que se inventó o mas le convino) para subyugar a las mujeres. Y las pintó como dependientes e inferiores en relación a los hombres e incluso en el terreno espiritual ya que es considerada culpable de la caída (el primer pecado humano). Sin embargo, otros textos sagrados, identificaban lo femenino con la Diosa de la vida, la fertilidad, la creación, la espiritualidad y el arte... es decir, como la fuente de todos nuestros dones materiales y espirituales.

Hijas de Eva. El estigma de un pecado no olvidado:

"Vosotras, las mujeres, sois la puerta del Diablo: sois las transgresoras del árbol prohibido: sois las primeras transgresoras de la ley divina: vosotras sois las que persuadisteis al hombre de que el diablo no era lo bastante valiente para atacarle. Vosotras destruisteis fácilmente la imagen que de Dios tenía el hombre. Incluso, por causa de vuestra deserción, habría de morir el Hijo de Dios".

Lecturas como éstas sólo suscitaban el odio irracional hacía la mujer, el desprecio y la violencia.

Mujeres sin voz:

"La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.
Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en trasgresión.
Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia."

Ellas callaban, era el papel servil e injusto al que las relegaban. Sentando las bases de la discriminación y la hegemonía del hombre sobre la mujer.

Mala fama:
"El nacimiento de una hija es una pérdida".

La mujer discriminada y devaluada como algo negativo, victima de prejuicios.

La Jerarquía católica sigue negando el sacerdocio a la mujer con la excusa de que: “Jesús solo tuvo a varones como discípulos; y que la Iglesia no puede hacer otra cosa que imitarlo”.
En realidad Jesús nunca ordenó a nadie porque nunca fue cura. Con él, había mujeres en su discipulado que le acompañaron “desde Galilea hasta el pie de la Cruz”. Esto, sin olvidar que fueron las primeras encargadas de comunicar a los otros discípulos que “el Señor está vivo” es decir, que no las consideró indignas de ser sus portavoces.





Además si que hubo un Papa mujer…

La leyenda de la Papisa Juana:
Según las crónicas del siglo IX se llamaba Juana, hija de un monje de nombre Gebert. Criada en el ambiente de su padre empezó a hacerse  con gran cantidad de conocimientos que en ese momento eran vedados a las mujeres. Posteriormente –según algunos tras un amor, según otros buscando huir de la pobreza–, ella tomaría el nombre de Juan el inglés convirtiéndose en sacerdote y gracias a sus grandes capacidades logró ascender hasta convertirse en secretario del papa León IV quien lo nombró su sucesor. Así se convierte en Papa durante dos años, siete meses y cuatro días sumergiéndose en un mundo de lujos y privilegios hasta que finalmente cae rendida ante los placeres del amor y ellos traen como consecuencia un embarazo no planeado. Por supuesto ello hubiese podido pasar desapercibido bajo sus imponentes vestiduras de no ser por el “pequeño” detalle de haber dado a luz precisamente en medio de la multitud ante el portal de la iglesia de San Clemente, que le vio morir por una turba enardecida.


Se dice que a raíz de esto –o precisamente para evitar el mismo fraude y asegurarse realmente de que el elegido era un hombre– en los cónclaves romanos, cuando se iba a elegir Papa y antes de que fuese investido, era sometido a una prueba que consistía en que un cardenal del cónclave debía tocarles los genitales al futuro Papa para asegurarse y testificar que éste era un Papa masculino.

BUDISMO
Buda dejó muy claro que las mujeres podían alcanzar la iluminación al igual que los hombres y las admitió en la orden monástica de aquel entonces como bhikkhunis algo revolucionario en la época. Sin embargo, al principio, Buda se mostraba contrario a incorporar a las mujeres a dicha orden:

“Las mujeres son pícaras, llenas de malicia y en ellas es difícil encontrar la verdad”. Hablando a los monjes, afirma que no deben nunca dirigirse a una mujer, ni mirarla, a no ser en caso de necesidad. Las reglas establecidas inicialmente para su “orden” se referían sólo a los hombres, porque sólo ellos podían hacerse monjes y alcanzar la perfección. Si una mujer deseara realmente el camino de la salvación, sólo tenía una alternativa: renacer como varón, lo que sería posible en el caso de que se esforzase, en su vida de mujer, por “desarrollar un modo de pensar masculino”.

Una antigua leyenda cuenta que el cambio (de parecer) se debió a la insistencia de la madrina de Buda, apoyada por las razones del discípulo predilecto Ananda, que pedían la fundación de una orden femenina en el monaquismo budista.
Buda consintió, dictando ocho reglas para las comunidades femeninas, lo que significa que también las mujeres podían alcanzar el Nirvana.
Aún así la mujer ocupa un nivel inferior en la organización monástica budista. En los países occidentales la situación es muy diferente ya que en su gran mayoría admiten a hombres y mujeres con las mismas condiciones.


ISLAMISMO
Hace mucho tiempo sabios y filósofos discutían sobre la mujer en el Islam, se preguntaban pasmados si poseía alma o no, y en caso de tener alma ¿sería humana o animal? y suponiendo que poseyera un alma humana, entonces su posición social en cuanto al hombre, ¿sería de esposa o esclava?
La realidad es que el Islam ve a la mujer como una esclava. El Corán y los Hadiths del profeta Mahoma justifican enteramente el tratamiento inferior de la mujer con respecto al hombre:

"Los hombres son superiores a las mujeres, a causa de las cualidades por medio de las cuales Alá ha elevado a éstos por encima de aquéllas, y porque los hombres emplean sus bienes en dotar a las mujeres. Las mujeres virtuosas son obedientes y sumisas: conservan cuidadosamente, durante la ausencia de sus maridos, lo que Alá ha ordenado que se conserve intacto. Reprenderéis a aquellas cuya desobediencia temáis; las relegaréis en lechos aparte, las azotaréis; pero, tan pronto como ellas os obedezcan, no les busquéis camorra. Dios es elevado y grande".

Esta religión permite la poligamia masculina, siempre y cuando el hombre pueda mantener a todas sus esposas. Sin embargo la mujer sólo puede estar con un hombre aunque tenga que compartirlo. La condena por adulterio femenino es la muerte más cruel y violenta: la lapidación, algo que llevan a cabo “una enfervorecida masa de hombres justos” especialmente sus familiares.
La mujer no tiene opción al divorcio aún siendo víctima de abuso por parte de su marido.
En asuntos religiosos no tiene ni voz ni voto, al considerarse su capacidad limitada en el ámbito intelectual y espiritual. En las mezquitas las mujeres suelen estar separadas de los hombres e incluso a veces tienen que entrar por una puerta distinta.


JUDAISMO
La mujer tiene un papel vital: es la que tiene la responsabilidad de inculcar los valores y las tradiciones a los hijos, que es lo más importante en el judaísmo.
Se la considera en un nivel espiritual superior al hombre por lo que no esta ligada a las mismas obligaciones religiosas que él.
Hasta finales del siglo XIX y comienzos del XX, la mujer estaba exenta de la sinagoga y sus rituales. Su lugar era la casa y la educación de sus hijos. Mujeres y varones rezaban separados.
Con el siglo XX llegan los cambios: las relaciones entre hombres y mujeres se modificaron.
En 1920 en algunas sinagogas del movimiento reformista las mujeres comenzaron a dirigir servicios religiosos durante las vacaciones de verano, cuando los rabinos no estaban. En 1922 se celebró en los Estados Unidos la primera ceremonia de BatMitzva (la llegada de la mujer a los 12 años y su obligación de cumplir con los preceptos como adulta). En 1951 el movimiento reconstrucción autorizó a la mujer a leer en público la Tora y a formar parte del mynian (10 personas adultas) y en 1974 el movimiento conservador permitió a la mujer actuar como jazanit (cantante religiosa) y por estrecha mayoría el LawCommittee del conservadurismo decidió autorizar a la mujer a actuar como testigo en un BeitDin (Corte rabínica para asuntos religiosos).
Hoy, hombres y mujeres reciben la misma educación y a ambos se los estimula a participar en los servicios religiosos. No obstante, la inserción de la mujer en el ámbito sinagogal no fue ni es un camino fácil de recorrer.


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