lunes, 6 de agosto de 2012

Se nos fue la dama del poncho rojo…


Chavela sabía cómo cantarle a las penas, porque como decía “también de dolor se canta cuando llorar no se puede”. Desgarrada, nostálgica, su voz era despechada y triste, y fuerte, y así arrancaba ella las notas de sus canciones, canciones que salían de su garganta pero al mismo tiempo del fondo de su alma… un alma rebelde y sentida, un alma que supo cómo vivir la vida.
Ayer se nos fue la dama del poncho rojo, su último trago lo tomó con nosotros y hoy nos toca brindar por ella… Adiós, adiós Chavela, ¡que te vaya bonito!



“Quien pudiera reír como llora Chavela”

"Silencio, silencio: a partir de hoy las amarguras volverán a ser amargas… Se ha ido la gran dama Chavela Vargas”

“Cómo duele, pero nos gusta echarle sal a la herida…”

“Murió viviendo, que no es poco. La mayoría de nosotros vive muriendo. Desearle que descanse en paz se me antoja un insulto. No creo que tuviera ganas de descansar. Que se preparen allá arriba, esta noche sobre las nubes tocarán mariachis y correrá el tequila. Denle la mejor de las bienvenidas a la eternidad…”

Ayer murió Chavela Vargas en su México querido. Tenía 93 años. La música está de luto porque hoy las penas volverán a ser amargas, hoy tenemos el corazón triste, hoy el mundo es un poco más raro.

Isabel Vargas Lizano (1919-2012) era natural de San Joaquín de Flores, en la provincia costarricense de Heredia. Mexicana de adopción vivió allí gran parte de su vida, donde triunfó hacia los años 50 de la mano de "Macorina", una canción de rebeldía del siglo XVII que interpretó con arreglos propios.
Ausente de los escenarios por algún tiempo, su vuelta a los escenarios fue en la década de los 90 en la sala El Hábito de Coyoacán, e inmediatamente fue redescubierta por el cineasta español Pedro Almodóvar, quien la hizo participar en sus filmes "La flor de mi secreto" y "Carne trémula".
La biografía de Chavela Vargas es el itinerario de una voz anclada en las entrañas, es la historia de un corazón desgarrado y un temperamento que transgrede. La artista mimada de Ana Belén, Aute y Joaquín Sabina (que le cantó: "las amarguras no son amargas/ cuando las canta Chavela Vargas"), fue una estrella siempre en busca de un camino propio, que se declaró inconformista y rebelde.


Hija de Herminia Lozano y Francisco Vargas, Chavela eligió muy pronto una estrella con música de marimba y se dedicó a soñar. La niña que nunca jugó con muñecas, se levantaba de noche a buscar serenatas, montar a caballo en pelo y mirar el río. Eran tiempos de prejuicios y miedo al qué dirán. Una noche no pudo ver su estrella. Enfermó de la vista y cuando iban a secarle los ojos con nitrato de plata la sanó un indígena; los indios -que también le curaron la poliomielitis- fueron, al decir suyo, “los únicos seres puros que quedan”.
Sin pelos en la lengua, Chavela habló en su autobiografía de su infancia infeliz: "A mis abuelos no los conocí y a mis padres más de lo que hubiese querido. Tuve cuatro hermanos y puesto que he de decirlo casi todo, lo diré: mis padres no me querían (..) Cuando mis padres se divorciaron me fui con mis tíos que Dios los tenga en el infierno".

Siendo adolescente, Chavela viajó a México donde llegó a desempeñar distintos oficios, de criada a vendedora de ropa para niños, hasta convertirse en "la Vargas", esa mujer con un estilo particular de interpretar, desenterrando cada frase o -para decirlo con palabras del escritor mexicano Carlos Monsiváis- extrayéndole a las canciones fervores y rencores.
Despojada, ataviada apenas con un poncho, abrigada en su propio decir, su voz recia recorrió el territorio mexicano y llenó los antros de la noche azteca: El Otro Refugio, El Blanquita, El Patio, La Taberna de El Greco.
A mitad de los 50 pasó una temporada en el Champagne Room de La Perla, en Acapulco, lugar al que asistía todo Hollywood; allí cantó en la boda de la actriz Elizabeth Taylor con el productor Mike Todd, y conoció a Rod Hudson, Grace Kelly o Ava Gardner, entre muchos artistas de la época.
Llegaron luego los discos, más de 30 con canciones que dejaban al público de pie pidiéndole bises de temas que cantados por ella se iban transformando en clásicos, como "La Llorona", "Somos" y "Luz de luna".
Cuando la voz áspera de la ternura caminaba entre imágenes polvorientas de la revolución mexicana; entonando los corridos "Juan Charrasqueado" y "Simón Blanco", las graderías se venían abajo.
Ya consagrada, abrió una puerta de la bohemia mexicana y se codeó con el compositor Agustín Lara, la poeta Pita Amor, el pintor Diego Rivera, el escritor Juan Rulfo o el cantante Pepe Jara. Aunque también fue amiga de Picasso. De todos, a quien más admiró fue a José Alfredo Jiménez.


De personalidad dominante, franca y optimista, siempre reconoció su alcoholismo. Acostumbraba a llevar pistola al cinto y nunca escondió sus amores con otras mujeres. La pintora Frida Kahlo, fue uno de ellos.
Chavela, quien siempre fue frontal a la hora de hablar de su sexualidad, dijo en su autobiografía: "se dieron cuenta de que yo era homosexual desde muy niña". Y agregó que, para referirse a ella muchos utilizaban el término "rareza". Y concluyó: Lo que duele no es ser homosexual, sino que lo echen en cara como si fuera una peste".
Aplaudida en el Olympia de París, ovacionada en el Palacio de Bellas Artes de México y distinguida en España por la Universidad de Alcalá de Henares como Excelentísima e Ilustrísima Señora ("nunca me habían dado un título como ser humano"), la popularidad de la cantante fue tal que incluso una calle del pueblo español de Burgos lleva su nombre.
'La Chamana' del poncho rojo fue reconocida a lo largo de su vida con la Gran Cruz Isabel la Católica, las medallas de Oro de las universidades Complutense de Madrid y al mérito de la de Alcalá de Henares, así como con el nombramiento de Huésped de Honor de Buenos Aires, como Ciudadana Distinguida de la Ciudad de México y con el Grammy Latino

Ayer se apagó su voz y ya se forjó el mito. Descanse en Paz.


Selección musical: 1-que te vaya bonito. 2- piensa en mí. 3-las cosas simples. 4- se me olvidó otra vez. 5- un mundo raro. 6- macorina. 7-la llorona.

Fuentes:
Aguaron.net/mujeres/chv.htm
Que.es/ultimas-noticias/sociedad/201208052212-muere-chavela-vargas-anos-apaga-cont.html
Google imágenes. Grooveshark. You Tube.

6 comentarios:

Raquel dijo...

Una de esas artistas con personalidad única. Mas que cantar lloraba cantando.
Descanse en paz o mejor dicho, que le vaya bonito allá en el otro mundo.

Ana dijo...

Pues eso mismo Raque,¡que le vaya bonito!
Que dificil llorar cantando, pero lo conseguía, tenía una aureola nostalgica, algo que te enganchaba, sin ser la mejor voz trasmitía mucho.

lopillas dijo...

Bonito homenaje, Ana. Voy a escuchar alguna de las que nos has dejado de muestra. Besitos

lopillas dijo...

Algo pasa que no puedo oir ni aquí ni en youtube, dice que lo intente later. jo.

Carol Torrecilla García dijo...

Qué precioso homenaje le has hecho a Chavela, Ana. Me he emocionado.
No sabía casi nada de su vida y no me pongo triste, pues no está con nosotros, pero está alegrando de otra manera en otro lugar en el que creo, aunque no sepa donde esté.
Así que sigue cantando, Chavela, sigue.....
Carol

Ana dijo...

Hola Lopillas, gracias por acercarte y unirte al homenaje a Chavela. No sé que puede pasar, quizá reiniciando la página, a mí me funciona así.
Besitos
;)

Hola Carol, se nos fue la dama del poncho rojo, pero donde quiera que este seguro que sigue dando guerra, era así, tenía mucho caracter.
Abrazos
;)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...