miércoles, 22 de agosto de 2012

El mago de Oz

Autor de más de sesenta publicaciones infantiles, L. Frank Baum  debe su popularidad principalmente a El Mago de Oz, obra que desde el momento de su publicación en 1900 ha conocido innumerables ediciones en las más diversas lenguas y ha sido llevada a la pantalla en varias ocasiones. Tan prolongada vigencia, que ha transformado en clásico un cuento infantil, que conserva toda su frescura y atractivo originales, sugiere que este relato lleno de fantasía y humor que da cuenta de las peripecias de Dorothy y su perro Toto, del Espantapájaros, del Leñador de Hojalata y del León Cobarde en su camino hacia la Ciudad Esmeralda, donde esperan conseguir del Gran Oz la realización de sus deseos, y alberga en su seno otras lecturas posibles que cada generación por su cuenta ha ido y seguirá descubriendo.

El escritor estadounidense Lyman Frank Baum (1856-1919) trabajó de 1880 a 1902 como periodista y comenzó una serie de libros en los que creó un país imaginario: la tierra de Oz, un mundo de personajes mágicos y aventuras alegres. El más famoso de estos libros fue El mago de Oz (1900), que en 1901 adaptó para un gran espectáculo musical titulado también El mago de Oz. Baum escribió catorce libros sobre Oz, serie que después de su muerte continuaron varios escritores produciendo veintenas de volúmenes.
Publicado inicialmente por la George M. Hill Company de Chicago e ilustrado por W. W. Denslow este libro de literatura infantil ha sido uno de los libros más editados tanto en Estados Unidos como en Europa. Y ha sido traducido a muchos idiomas.
Desde 1956 el libro se encuentra en dominio público en Estados Unidos y constituye una de las historias más conocidas de la cultura popular norteamericana. Historiadores, economistas y estudiosos de la literatura han examinado y tratado de explicar los posibles orígenes y el significado del libro, pero, en su mayoría, ni los lectores ni los críticos creen que haya realmente ningún significado político en la obra. No obstante algunos piensan que el cuento es una alegoría directa de la lucha política y económica entre los partidarios del patrón oro y los del bimetalismo en Estados Unidos a fines del siglo XIX. La carretera de ladrillos amarillos es la falsa promesa del oro, Kansas el estado agrícola endeudado, los zapatos de plata el camino de vuelta a casa, y Oz, la medida de peso del oro (oz. = onza).
Lo que si debe destacarse es que fue el primer libro de cuentos infantiles con personajes y lugares típicos de Estados Unidos en una época donde todos los cuentos infantiles describían paisajes y personajes europeos.


-La adaptación cinematográfica de 1939  (más conocida que el propio libro) no es del todo fiel a la novela, pero logra rescatar el espíritu que su autor imprimió a las páginas del libro.
Y la verdad es que yo no puedo imaginarme a otra Dorothy que no sea Judy Garland ¿Y tú?-

“El mago de Oz”
Lyman Frank Baum

Al tratarse de un libro dirigido a un público infantil así hay que abordarlo: con ojos abiertos, curiosos e imaginativos, ojos despojados de todo prejuicio… pero, ¡un consejo!, es mucho mejor si te enfrentas a él con un espíritu cándido e inocente. Porque si amas la literatura, si sientes pasión por la fantasía, este libro te encantará, y te será casi imposible no disfrutar de su magia, de su narración fabulosa carente de todo perifollo y de sus entrañables personajes: de Dorothy, la niña que junto a su querido perrito Toto se extravía en el lejano país de Oz; del gracioso León Cobarde, quien logra su mayor objetivo (conseguir valor) y que llega a ser rey de las bestias; del simpático Espantapájaros, quien logra obtener su preciado cerebro y acaba gobernando el reino de Oz y del honesto Leñador de Hojalata que consigue su corazón, y de paso, por azares del destino, termina reinando a los trabajadores Winkies.
Pero antes de que todo esto suceda, la pequeña, el león, el espantapájaros y el hombre de hojalata iniciaran un viaje repleto de contratiempos, una aventura que finalmente acaba bien cuando la bruja malvada muere y todos logran sus objetivos: valentía, inteligencia, corazón (características estas más humanas)…  y por supuesto regresar a Kansas, a casa, su hogar. Porque Dorothy acaba regresando junto a su tía Em y su tío Henry cuando Glinda, la hermosa y buena bruja del sur, le otorga su deseo al desvelarle el misterio de los zapatitos de plata.
Y aunque es casi imposible leerse el Mago de Oz sin que de la mente fluyan imágenes de la película (si es que la has visto) eso no significa que no se pueda disfrutar de su lectura, sobre todo si desvelas algunos de los mensajes escondidos, cómo, por ejemplo: la aceptación de las características propias más allá de las convenciones sociales…
Un libro necesario e imprescindible en cualquier biblioteca infantil... Y obligado para aquellos cuya alma y corazón aún sean tan tiernos como los de un bebé.


“(…) Dorothy empezó a sollozar, pues se sentía muy sola entre aquella gente tan extraña. Sus lágrimas parecieron apenar a los bondadosos Munchkins, los que en seguida sacaron sus pañuelos y rompieron también a llorar. En cuanto a la Bruja buena, se quitó el gorro cónico y lo puso en equilibrio sobre la punta de la nariz mientras contaba hasta tres con voz solemne. Al instante, el gorro se convirtió en una pizarra sobre la que estaban escritas con tiza las siguientes palabras:
DEJEN QUE DOROTHY VAYA A LA CIUDAD ESMERALDA
La ancianita se quitó la pizarra de la nariz y, una vez que hubo leído el mensaje, preguntó:
-¿Te llamas Dorothy, queridita?
-Sí. -La niña levantó la vista y se enjugó las lágrimas.
-Entonces debes ir a la Ciudad Esmeralda. Puede que Oz quiera ayudarte.
-¿Dónde está esa ciudad?
-En el centro exacto del país, y la gobierna Oz, el Gran Mago de quien te hablé.
-¿Es un buen hombre? -preguntó Dorothy en tono ansioso.
-Es un buen Mago. En cuanto a si es un hombre o no, no podría decirlo, pues jamás lo he visto.
-¿Y cómo llegaré hasta allí?
-Tendrás que caminar. Es un viaje largo, por una región que tiene sus cosas agradables y sus cosas terribles. Sin embargo, emplearé mis artes mágicas para protegerte de todo daño.
-¿No irá usted conmigo? -suplicó la niña, que había empezado a considerar a la ancianita como su única amiga.
-No puedo hacer tal cosa; pero te daré un beso, y nadie se atreverá a hacer daño a una persona a quien ha besado la Bruja del Norte.
Se acercó a Dorothy y, con gran suavidad, la besó en la frente. La niña descubrió más tarde que sus labios le habían dejado una señal luminosa en el lugar donde rozaron su piel.
-El camino que va a la Ciudad Esmeralda está pavimentado con ladrillos amarillos -expresó la Bruja-, de modo que no podrás perderte. Cuando veas a Oz, no le tengas miedo; cuéntale lo que te ha pasado y pídele que te ayude. Adiós, querida mía.”

Fuentes: Lecturalia. Elrincondelvago.com. Wikipedia. Google imágenes.

6 comentarios:

Prometeo dijo...

Fantasia pura y bella, llena de suegerencia y nada escabrosa, como la vida misma...un gran libro, una gran peliicula, un gran escritor...un abarzo.

Humberto Dib dijo...

Ana:
Tu blog me ha gustado mucho, con tu permiso me quedo como seguidor.
Un abrazo.
HD

Ana dijo...

Hola Prometeo, un libro suave para pasar un rato tranquilo.
Saludos
:)

Hola Humberto Dib, muchas gracais por pasarte por mi blog, me alegro de que te guste. Vuelve cuando quieras.
Un abrazo
;)

Carol Torrecilla García dijo...

Gran reseña. Gracias por permitirme aprender tanto. Es un placer: una nunca se aburre en Bohemio Mundi. =)

Raquel dijo...

Me sorprendió el libro, hya muchas cosas diferentes con respecto a la película. Es más infantil pero muy tierno.
Un libro imprescindible :)
Besos.

Ana dijo...

Hola Carol. Este es un libro que no te sobrará si te animas a leerlo, es sencillo, infantil y te dará buenos ratos, volverás a ser una niña leyendolo.
;)

Hola Raque, si es tierno, y si, la pelí se tomó algunas pequeñas licencias, pero me quedo con la pelí y de largo, jaja...
Besos
:)

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