domingo, 8 de enero de 2012

Eres una salvaje


De peque me tenían por una completa salvaje, y además por partida doble, ya que mi gemela no se quedaba atrás. Hay fotos que dan testimonio de nuestras ansias destructivas: jarrones hecho pedazos, muñecas descuartizadas, paredes “finamente” garabateadas, figuras rotas…

Mi madre suele contar aún alarmada la anécdota del parque de bebé y de cómo con pocos meses lo escalabamos resueltamente para escaparnos, (supongo que nos aburría quedarnos allí las horas muertas). Muchas veces nos pillaron en pleno vuelo libre que era como normalmente acabábamos con un buen coscorrón y en el suelo, pero mis padres siguieron conservando el parque (creo que les divertía ser testigos de nuestras fugas). Podría decirse que más que inocentes niñas podríamos haber pasado por crías de tiranosaurios rex, nada que cayera a nuestro alcance sobrevivía, en especial las revistas o los periódicos. Nuestros deditos convertían el papel en confetí a una velocidad de vértigo, y claro que era un don, ¿por qué no?, trasformar algo bonito en algo espantoso…

Ya he contado por aquí que pasé mi niñez escapándome de casa para ir a jugar a la plaza, en donde a parte de saltar sobre el descampado de al lado y correr con la bici, jugaba sin descanso a cuanta locura se nos ocurriera, cuanto mas arriesgado mejor. Pero lo que mas me gustaba era subirme al tejado de mi casa, escalar la plancha y tumbarme a mirar las estrellas (eso me parecía lo mas emocionante del mundo y a los 10 años lo era), esa siempre ha sido mi parte soñadora. Luego mi parte loca se colgaba como un mono de la barra de tender y boca abajo desafiaba la ley de la gravedad un ratito, sólo hasta poner nerviosos a mis padres. Hacía lo mismo en mi litera, y bajaba los escalones de cualquier manera menos con los pies, ¡era más divertido! También recuerdo tirarme en marcha de una bici descontrolada, pero esa ya es otra historia…

En fin, no sé si para meternos un poco en cintura o no, mis padres nos apuntaron en un colegio de monjas, en donde éstas sufrieron un poquito para domesticarnos. Teníamos que aprovecharnos de nuestra condición de gemelas, sabíamos que una sola profesora no podía perseguirnos a las dos a la vez, ¿no? No, eso era lo mejor, que no podía, así que mientras otros niños estaban pacientemente sentaditos en clase nosotras ¡¡corríamos!!…

Nuestra conducta asilvestrada contuinuó así un tiempo… pero no hay mal que cien años dure y nuestro comportamiento rebelde acabó al llegar la adolescencia, la época de la timidez.

El salvajismo y la timidez tienen cosas en común, así que es fácil confundirlos, que es lo que le pasó a mi madre conmigo: si quería que le diera un beso luchaba con ella como un jugador de sumo hasta que soltaba eso de “¡eres una salvaje!, y se rendía. Si venían visitas no me veían ni el pelo, (especialmente me escondía de unos primos lejanos pesados, muy pesados, que creo que jamás pillaron la indirecta). Y cuando algunos vendedores ambulantes engatusaban a mi madre yo siempre aprovechaba la ocasión para salir pitando (el palique que mi MADRE les daba podía durar hasta las once de la noche)

Todavía ahora oigo eso de “eres una salvaje”, aunque de eso tengo poco. Me llama así para no perder la costumbre, o quizás porque aún no se ha enterado de que hay dentro de mí un gato huraño y miedoso, un espíritu libre que pasa de sentirse atado o limitado. Por eso me gustan los gatos… porque nos entendemos.
¿Y sabes qué? Que me gustan los salvajes, saben cuando huír del lazo.



Selección musical: 1-Born to be wild-Steppenwolf. 2-Wild thing-The Troggs. 3-Wild horses-The Rolling Stone. 4-Wild world-Cat Stevens. 5-Walk on the wild side- Lou Reed. 6-Wild Boys- Duran Duran.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Te ha faltado HAcia lo salvaje ¡, Amaral ;)
Jeje en el fondo sabes que lo decimos de cariño! Te Queremos!!!
Muaksss ;)

Nicole Sagan dijo...

Qué entrañable post, Salvajeeeeee.
Ya me imagino a las dos, jajajaj.
Qué graciosas.
Me ha encantado leerlo, porque está muy bien escrito y porque sois un crack. jajajaja
Abrazos.

Raquel dijo...

Jajaja, mi madre, lo que ha llovido de eso ¿no? Ya no destrozamos cosas y somos completamente buenas :)))
Eres salvaje, y ¿qué? A mucha honra.
Genial la selección musical.

Ana dijo...

Hola S..., ya lo sé, es con cariño, jaja, y por otro lado ya lo tengo asumido :D
Tenía pensada la canción de Amaral, puff se me pasó, se ve que tenía el modo inglés-on activado, jaja.
Un beso grande
;)

Hola Nicole, jaja, si, una salvajee, bueno mas bien era, ya no, y si de peque mi gemela y yo eramos muy "graciosas", de un gracioso que sacaba de quicio, jaja.
Abrazos
:D

Hola Raque, las canciones son geniales.
Y si, ¡como ha llovido de aquello!
:))

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