lunes, 16 de noviembre de 2009

No robaras IV PARTE

LOS MEJORES LADRONES LITERARIOS

Oliver Twist

Oliver Twist es una de las novelas más célebres de la literatura universal. Es la novela más conocida del escritor inglés Charles Dickens. Fue escrita entre 1837 y 1839 y se presenta en ella un cuadro de la sociedad inglesa de la época victoriana. Dickens denuncia en esta obra la precaria situación de los orfanatos y el maltrato que se daba a los acogidos en ellos, la delincuencia y la marginalidad de Londres y el triste papel del sistema judicial, que no duda en castigar severamente a un pobre chico.
Oliver, desde la muerte de su madre, es un pequeño huérfano que pasa por mil y una penurias. Desposeído de su condición social al nacer la encuentra al final de la mano del señor Bronlow, y gracias a un medallón de su madre. Oliver sufre los malos tratos en el hospicio que le acogió en su nacimiento, hasta que escapa de su influencia y de su último trabajo como ayudante de sepulturero, para marchar hacia la ciudad de la cual ha escuchado maravillas. El niño llega a la ciudad, una sucesión de laberínticas calles y callejones, y cae directamente en las manos de Fagin y de su banda de delincuentes adolescentes. Allí se inicia en las artes del robo y de la delincuencia callejera, conoce a Nancy, quien como una parte de las mujeres de la época victoriana se gana la vida en la calle. Nancy ayuda a Fagin para recuperar a Oliver, aunque al final de la novela somos testigos de su arrepentimiento. El final feliz es el clásico de cualquier novela en la que el personaje ha de salvar mil y un obstáculos.

Alí Babá y los cuarenta ladrones

Este cuento pertenece al libro “Las mil y una noches”. Algunos críticos creen que esta historia fue añadida al libro por uno de sus transcriptores europeos, Antoine Galland, un orientalista francés del siglo XVIII que pudo haberla oído en forma oral de un cuentista maronita de Alepo. Sin embargo, Richard Francis Burton afirmaba que era parte del libro original de Las mil y una noches.
Alí Babá, un pobre leñador de Arabia, oye por casualidad a una gran banda de ladrones (cuarenta en total) visitando el escondite de su tesoro en el bosque en el que cortaba madera. El tesoro de los ladrones está en una cueva cuya boca queda sellada mágicamente: se abre con las palabras «Ábrete, Sésamo» y se cierra con «Ciérrate, Sésamo». Cuando los ladrones se marchan, Alí Babá entra en la cueva y se lleva parte del tesoro a casa.
El hermano rico de Alí Babá, Casim, descubre la repentina riqueza de su hermano, quien le cuenta su descubrimiento de la cueva. Casim acude a ella para llevarse algo del tesoro, pero en su avaricia y nerviosismo ante las riquezas olvida las palabras mágicas para salir de la cueva y los ladrones le encuentran en ella, matándole. Cuando Casim no regresa, su hermano va a la cueva a buscarle y encuentra su cuerpo, llevándolo a casa. Con la ayuda de Morgiana, una lista esclava de la familia de Casim, logran enterrarle apropiadamente sin levantar sospechas sobre su muerte.
Los ladrones, viendo que el cuerpo desapareció, advierten que alguien más sabe su secreto, y se disponen a localizarlo. Los primeros intentos son frustrados por Morgiana, ahora al servicio de la familia de Alí Babá, pero finalmente logran averiguar la ubicación de la casa de Alí.
El jefe de los ladrones se hace pasar por un comerciante de aceite necesitado de la hospitalidad de Alí Babá, llevando con él mulas cargadas con cuarenta tinajas, una llena de aceite y las otra treinta y nueve con los ladrones de la banda. Los ladrones planean matar a Alí Babá cuando éste duerma, pero de nuevo Morgiana descubre y frustra el plan, matando a los ladrones ocultos en las tinajas llenándolas de aceite hirviendo. Cuando el jefe va a buscar a sus hombres, descubre que todos están muertos y huye.
En venganza, algún tiempo después el jefe de los ladrones se establece como mercader y traba amistad con el sobrino de Alí Babá (que ahora está a cargo del negocio de Casim). Es invitado a cenar en casa de éste, pero Morgiana le reconoce y ejecuta una danza con una daga en honor de los comensales, clavándosela al ladrón en el corazón cuando éste estaba desprevenido. Así, la historia termina felizmente para todos salvo para los cuarenta ladrones y Casim.

Aquí tienes algunos títulos sobre ladrones:

-El ladrón de bicicletas de Bartolini Luigi.
-La invasión de los ladrones de cuerpos de Jack Finney.
-La ladrona de libros de Markus Zusak.
-El ladrón de arte de Noah Charney.
-Ladrón de almas de Yrsa Sigurdardóttir.
-El ladrón de meriendas, de Andrea Camilleri.
-El ladrón de orquídeas de Susan Orlean.
-El ladrón de días de Clive Barker.
-El ladrón de tumbas de Antonio Cabanas.
-El ladrón de la Aurora de James Barclay.
-El ladrón del rayo de Rick Riordan.
-El señor de los ladrones de Cornelia Funke.




Si rebuscas un poco sobre este tema puede que no acabes nunca. Llevo hablando sobre este tema desde Agosto con un post mensual y hasta aquí hemos llegado, aunque podría seguir claro, pero el tema ya ha perddo frescura. Con esta última entrada doy por terminado este repaso a los ladrones, ya sea de verdad, en el cine o en la literatura. Espero que como a mí toda esta serie de entradas te hayan resultado interesantes, esa ha sido mi intención.


El recurso final del hombre destruido es el delito.
(Ugo Foscolo)



Fuentes: Los niños de los reformatorios y su educación, ©Enrique Martínez-Salanova Sánchez. Wikipedia. Actualidad Terra.es.Google.

2 comentarios:

Raquel dijo...

Interesante esta serie de entradas relacionadas con ladrones. Es un tema que da mucho de si.
Hace tiempo leí Ali Baba y los 40 ladrones, y Olvier Twist lo tengo pendiente. Pero algún día lo leeré.
Cuidate, Ana.
Un beso.

Ana dijo...

Un besote Raque, no he podido responder antes por motivos que ya sabes.
Muchos MUAKSS como dice Sara.

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