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jueves, 6 de octubre de 2011

Descansa… ¿en paz?

¿Qué es lo peor que le puede pasar a un muerto? Sin duda toparse con un ladrón de cuerpos, por suerte (aunque no para Víctor Frankestein) no estamos en el siniestro siglo XIX en donde era lo mas normal del mundo profanar una tumba y llevarse un par de órganos vitales y de paso alguna que otra joya u objeto que el fallecido hubiese pretendido llevarse al mas allá….¡pobre iluso! Pero sin duda lo peor que le puede pasar a un muerto es que profanen su tumba y que remuevan sus huesos.


He aquí un ranking de los peores robos de tumbas:

10-Gladys Hammond: En el año 2004 todo Reino Unido se escandalizó ante el robo de los restos de Gladys Hammond del cementerio de Yoxall (Staffordshire). El único pecado que cometió esta mujer de 84 años fue ser la suegra de Christopher Hall, propietario de un criadero para centros de investigación. Los restos de la señora Hammond fueron sustraídos por defensores extremistas de los derechos de los animales que hacían campaña contra la granja Darley Oaks, donde se criaban cobayas para fines científicos. Tras cuatro años de investigación fueron arrestados cuatro líderes del grupo activista Save the Newchurch Guinea Pigs, y condenados por conspiración y chantaje a penas de cuatro a doce años. Gracias a las pesquisas policiales, los restos de Gladys fueron hallados casi dos años después en las proximidades de un cementerio de Cannock Chase.



9- Tassos Papadopoulos: Tassos presidente de Chipre entre 2003 y 2008, falleció de cáncer pulmonar en diciembre de ese año, a los 75 años. Un día antes del primer aniversario de su muerte, unos desconocidos aprovecharon un apagón general para mover, sin ayuda mecánica, la losa de 250 kilos que cubría su tumba y huir con el cuerpo embalsamado. Finalmente, la policía recuperó el cadáver en marzo de 2010, tras un chivatazo que la condujo a un cementerio de las afueras de Nicosia.



8- Alexander Stewart: En el momento de su muerte acaecido en 1876, el magnate americano era uno de los hombres más ricos de Nueva York, justo detrás de una Vanderbilt y Astor. Tres semanas después de ser enterrado en St. Mark´s Church in the Bowery (Nueva York), unos delincuentes robaron sus restos  y solicitaron a la familia un rescate. La viuda accedió a pagar 250.ooo dólares para que su pobre marido pudiera descansar en paz. Una leyenda local habla de que en el mausoleo en donde reposan los restos del millonario se instalaron unos dispositivos de seguridad que sonarían como las campanas de la Catedral si alguna vez su cuerpo vuelve a ser perturbado.

7-Elmer Grandin: El actor norteamericano hizo una actuación estelar tras llevar más de medio siglo criando malvas. Llevaba 69 años muerto cuando, en enero de 2003, tres estudiantes neoyorkinos-Michael Herz (18 años), Patrick O´Rourke (19) y Michael Sossi (17)- desenterraron el esqueleto y lo llevaron a una fiesta disfrazado de ¡Darth Vader! Un profesor denunció los hechos a la policía tras escuchar fanfarronadas de los protagonistas del robo, y los tres graciosos fueron arrestados por la policía y acusados de un delito de profanación, aunque mas tarde fueron puestos en libertad bajo fianza.  Los restos del pobre Elmer fueron enterrados nuevamente en el cementerio de Cedar Grove, esta vez si, para su descanso eterno.



6-Huesos importantes: Casi 2.ooo euros se pagaron en el mercado negro venezolano por el cráneo de un hombre que había pertenecido a la élite caraqueña. Según la secta Palo, cuanto mas poderosa ha sido una persona en vida, más energía tienen sus huesos y mayor es su poder en los rituales. En 2009, unos asaltatumbas robaron un montón de esqueletos del Cementerio General del Sur, el más selecto de Venezuela, para venderlos a la citada organización religiosa, que tiene su origen en Cuba.


5-Juan Domingo Perón: Manco se quedó el cadáver en 1987. Idolatrado por muchos, el ex presidente argentino también cosechó muchos enemigos. Y quizás fue uno de ellos el que decidió llevar su venganza a ultratumba. Trece años después del sepelio, un desconocido profanó la tumba del general, le cortó las manos con una sierra eléctrica y se las llevó. Pidió 6 millones de euros a cambio de ellas, pero nadie atendió nunca semejante petición… Todavía hoy se ignora el destino de las mismas. Hubo una segunda hipótesis que apuntaba a la existencia de una cuenta suiza: sus huellas digitales servirían para abrir sus propias cajas de seguridad en bancos suizos, donde habría guardados varios millones de dólares. Esta versión fue descartada porque en aquel momento en Suiza no existían cuentas con ese sistema.



4- ¿Y si ya no hay sitio en el cementerio?: Parece mentira que, con lo grande que es Estados Unidos, no haya suficiente espacio para enterrar a los muertos. En la ciudad de Alsip, en el estado de Ilinois, el cementerio llegó en 2009 al máximo de su capacidad. ¿Solución? Muy fácil: desenterramos a unos cuantos, los tiramos por ahí, y así hacemos hueco para los que van llegando. Esto es lo que hicieron los sepultureros, una decisión que la policía no supo apreciar, por lo que procedió a la detención de semejantes ideólogos.


TOP 3:



3-Oscar Wilde: El escritor irlandés Oscar Wilde reposa en el cementerio parisino de Pére-Lachaise. Su panteón está presidido por la escultura de un ángel del artista británico Jacob Epstein y que originalmente tenía testículos y pene. Las autoridades del cementerio prohibieron su instalación; la cosa se arregló diez años después, colocando una hoja de parra en la zona afectada, aunque en 1961 unas airadas señoras destrozaron la entrepierna angelical a bastonazos. (Profanar una tumba a bastonazos sólo porque una escultura tenga bien colocados sus atributos es lo último que me quedaba por oir, chocante, ¿verdad?)

2-Charles Chaplin: ¡Las vueltas que dieron su bastón y el bombín! Como si se tratara de una de sus surrealistas escenas de cine mudo, Charles Chaplin protagonizó ya sin vida un peculiar drama.
El 1 de marzo de 1978 su cadáver fue robado por un pequeño grupo de mecánicos polacos con el objetivo de extorsionar a su familia. Empezaron pidiendo un rescate de 600.000 dólares, luego bajaron a 250.000, pero la viuda de Charlot se negó a pagar. Sin embargo, su plan fracasó, un operativo de cien agentes logró dar con los asaltatumbas, los ladrones fueron capturados y sus restos fueron recuperados once semanas después, el 17 de mayo, cerca del lago Lemán, cerca de un trigal. Su cuerpo fue nuevamente sepultado, pero esta vez bajo 1,8 metros de hormigón para evitar otros asaltos.


1- Eva Perón: En noviembre de 1955, el autoproclamado presidente Eugenio Aramburu ordenó al coronel Carlos de Moori Koenig que secuestrara el cadáver de Evita, para evitar su posible resistencia desde el mas allá. Moori Koening sustrajo los restos embalsamados de la sede de la Confederación General del Trabajo, y por miedo a que fuera recuperado por la resistencia, los trasladó de un sitio a otro. Desde ese momento se estableció un itinerario macabro y perverso: Moori Koenig puso el cadáver dentro de una camioneta y lo mantuvo en su interior durante varios meses, estacionándola en distintas calles de Buenos Aires, en depósitos militares, o incluso en la casa de un militar. Se dice incluso que Moori Koenig instaló el féretro de pie con el cadáver en su oficina. Mas tarde el dictador Aramburu destituyó a Moori Koenig y le encomendó al coronel Héctor Cabanillas, sepultar el cuerpo de Evita clandestinamente. El 23 de abril de 1957 el cadáver fue trasladado en secreto en el barco Conté Biancamano a Génova (Italia) en un ataúd que se explicaba pertenecía a una mujer llamada María Maggi de Magistris y fue enterrado bajo ese nombre en la tumba 41 del campo 86 del Cementerio Mayor de Milán.
Las versiones se multiplicaron y el mito se agrandó. Hay versiones que sostienen que los militares mandaron realizar tres copias de cera de la momia, y que las enviaron a otro cementerio italiano, uno en Bélgica y otro en Alemania Occidental.
En 1970 la organización guerrillera Montoneros secuestró a Aramburu, exigiendo entre otras cosas la aparición del cuerpo de Evita. Cabanillas entonces se movilizó para traerlo, pero no llegó a tiempo y Aramburu fue asesinado.
En septiembre de 1971, el General Lanusse, dictador por entonces del país, le ordenó al coronel Cabanillas, organizar el "Operativo Retorno". El cuerpo de Evita fue entonces desenterrado de la tumba clandestina en Milán y devuelto a Perón en Puerta de Hierro (Madrid). Al cadáver le faltaba un dedo que le fue cortado intencionalmente y presentaba un leve aplastamiento de la nariz, pero estaba en buenas condiciones generales.
En 1976 la dictadura militar que tomó el poder el 24 de marzo le entregó el cuerpo a la familia Duarte, que dispuso que fuera enterrada en la bóveda que su familia posee en el Cementerio de la Recoleta de Buenos Aires, donde se encuentra desde entonces.
Veintiún años estuvo la mujer dando vueltas por el mundo, hasta que por fin pudo descansar en paz.


Fuentes: Revista Muy Interesante/Mundo Curioso/ ¿Cuáles han sido los 10 robos de tumbas más increíbles? Wikipedia. Google imágenes.

lunes, 16 de noviembre de 2009

No robaras IV PARTE

LOS MEJORES LADRONES LITERARIOS

Oliver Twist

Oliver Twist es una de las novelas más célebres de la literatura universal. Es la novela más conocida del escritor inglés Charles Dickens. Fue escrita entre 1837 y 1839 y se presenta en ella un cuadro de la sociedad inglesa de la época victoriana. Dickens denuncia en esta obra la precaria situación de los orfanatos y el maltrato que se daba a los acogidos en ellos, la delincuencia y la marginalidad de Londres y el triste papel del sistema judicial, que no duda en castigar severamente a un pobre chico.
Oliver, desde la muerte de su madre, es un pequeño huérfano que pasa por mil y una penurias. Desposeído de su condición social al nacer la encuentra al final de la mano del señor Bronlow, y gracias a un medallón de su madre. Oliver sufre los malos tratos en el hospicio que le acogió en su nacimiento, hasta que escapa de su influencia y de su último trabajo como ayudante de sepulturero, para marchar hacia la ciudad de la cual ha escuchado maravillas. El niño llega a la ciudad, una sucesión de laberínticas calles y callejones, y cae directamente en las manos de Fagin y de su banda de delincuentes adolescentes. Allí se inicia en las artes del robo y de la delincuencia callejera, conoce a Nancy, quien como una parte de las mujeres de la época victoriana se gana la vida en la calle. Nancy ayuda a Fagin para recuperar a Oliver, aunque al final de la novela somos testigos de su arrepentimiento. El final feliz es el clásico de cualquier novela en la que el personaje ha de salvar mil y un obstáculos.

Alí Babá y los cuarenta ladrones

Este cuento pertenece al libro “Las mil y una noches”. Algunos críticos creen que esta historia fue añadida al libro por uno de sus transcriptores europeos, Antoine Galland, un orientalista francés del siglo XVIII que pudo haberla oído en forma oral de un cuentista maronita de Alepo. Sin embargo, Richard Francis Burton afirmaba que era parte del libro original de Las mil y una noches.
Alí Babá, un pobre leñador de Arabia, oye por casualidad a una gran banda de ladrones (cuarenta en total) visitando el escondite de su tesoro en el bosque en el que cortaba madera. El tesoro de los ladrones está en una cueva cuya boca queda sellada mágicamente: se abre con las palabras «Ábrete, Sésamo» y se cierra con «Ciérrate, Sésamo». Cuando los ladrones se marchan, Alí Babá entra en la cueva y se lleva parte del tesoro a casa.
El hermano rico de Alí Babá, Casim, descubre la repentina riqueza de su hermano, quien le cuenta su descubrimiento de la cueva. Casim acude a ella para llevarse algo del tesoro, pero en su avaricia y nerviosismo ante las riquezas olvida las palabras mágicas para salir de la cueva y los ladrones le encuentran en ella, matándole. Cuando Casim no regresa, su hermano va a la cueva a buscarle y encuentra su cuerpo, llevándolo a casa. Con la ayuda de Morgiana, una lista esclava de la familia de Casim, logran enterrarle apropiadamente sin levantar sospechas sobre su muerte.
Los ladrones, viendo que el cuerpo desapareció, advierten que alguien más sabe su secreto, y se disponen a localizarlo. Los primeros intentos son frustrados por Morgiana, ahora al servicio de la familia de Alí Babá, pero finalmente logran averiguar la ubicación de la casa de Alí.
El jefe de los ladrones se hace pasar por un comerciante de aceite necesitado de la hospitalidad de Alí Babá, llevando con él mulas cargadas con cuarenta tinajas, una llena de aceite y las otra treinta y nueve con los ladrones de la banda. Los ladrones planean matar a Alí Babá cuando éste duerma, pero de nuevo Morgiana descubre y frustra el plan, matando a los ladrones ocultos en las tinajas llenándolas de aceite hirviendo. Cuando el jefe va a buscar a sus hombres, descubre que todos están muertos y huye.
En venganza, algún tiempo después el jefe de los ladrones se establece como mercader y traba amistad con el sobrino de Alí Babá (que ahora está a cargo del negocio de Casim). Es invitado a cenar en casa de éste, pero Morgiana le reconoce y ejecuta una danza con una daga en honor de los comensales, clavándosela al ladrón en el corazón cuando éste estaba desprevenido. Así, la historia termina felizmente para todos salvo para los cuarenta ladrones y Casim.

Aquí tienes algunos títulos sobre ladrones:

-El ladrón de bicicletas de Bartolini Luigi.
-La invasión de los ladrones de cuerpos de Jack Finney.
-La ladrona de libros de Markus Zusak.
-El ladrón de arte de Noah Charney.
-Ladrón de almas de Yrsa Sigurdardóttir.
-El ladrón de meriendas, de Andrea Camilleri.
-El ladrón de orquídeas de Susan Orlean.
-El ladrón de días de Clive Barker.
-El ladrón de tumbas de Antonio Cabanas.
-El ladrón de la Aurora de James Barclay.
-El ladrón del rayo de Rick Riordan.
-El señor de los ladrones de Cornelia Funke.




Si rebuscas un poco sobre este tema puede que no acabes nunca. Llevo hablando sobre este tema desde Agosto con un post mensual y hasta aquí hemos llegado, aunque podría seguir claro, pero el tema ya ha perddo frescura. Con esta última entrada doy por terminado este repaso a los ladrones, ya sea de verdad, en el cine o en la literatura. Espero que como a mí toda esta serie de entradas te hayan resultado interesantes, esa ha sido mi intención.


El recurso final del hombre destruido es el delito.
(Ugo Foscolo)



Fuentes: Los niños de los reformatorios y su educación, ©Enrique Martínez-Salanova Sánchez. Wikipedia. Actualidad Terra.es.Google.

domingo, 4 de octubre de 2009

NO ROBARÁS III parte

LADRONES DE CINE

Rebuscando sobre algunas películas basadas en amantes de lo ajeno me encontré una gran variedad: hay ladrones justicieros y vengadores, los hay buenos pero también malos, unos son profesionales y tecnológicos, otros atropellados e inexpertos, unos de guante blanco, sutiles y elegantes, otros sólo roban en solitario, y en contrapartida los hay que forman parte de una banda enorme y bien organizada.
Estos manilargos sin remedio no hacen ascos en cuanto a sus botines: dinero, bancos, joyas, obras de arte, coches, ¡lo que sea! Calificadas como cine negro, westerns, comedias, thillers o románticas, películas sobre ladrones hay tantas como quieras, pero he aquí mi pequeña selección, ¡disfrútala como yo!

El caso de Thomas Crown
The Thomas Crown Affair (1968)
Robar con arte

Thomas Crown es un millonario atractivo, inteligente y audaz que tiene la afición de robar grandes obras de arte sólo por placer. Su próximo golpe lo desea perpetrar en un banco. Utilizará su eficacia y sutileza para llevarlo a cabo, pero una guapa investigadora se cruzará en su camino.
Steve McQueen y Faye Dunaway interpretan a la ardiente pareja protagonista. Dirigidos por Norman Jewison (En el calor de la noche, Historia de un soldado) la película obtuvo un Oscar por la canción 'The Windmills Of Your Mind'. En 1999 se realizó un remake con Pierce Brosnan y Rene Russo.
Me quedo con esta escena del remake, me enganchó de principio a fin cuando la vi en el cine, me pareió un buen golpe de efecto.




Atrapa a un ladrón
To Catch A Thief (1955)
Ladrón de guante blanco

Cary Grant interpreta a John Robie, un ladrón de joyas reformado una vez conocido como «El Gato». Robie es el principal sospechoso de una nueva serie de robos de piedras preciosas en los más lujosos hoteles de la Riviera francesa, por lo que ha de limpiar su nombre. Cuando conoce a la caprichosa heredera Frances (Grace Kelly), ve la oportunidad de desenmascarar al misterioso ladrón utilizando las fabulosas joyas de su madre.
Con esta película, Hitchcock se decanta más hacia la comedia romántica, dejando en un segundo plano la intriga. Toda la película desprende un glamour delicioso, pero la escena del beso en el umbral de la puerta es sencillamente irresistible.

Cómo robar un millón
How to Steal a Million (1966)
La "valiosa" estatua

El padre de Nicole, un legendario coleccionista de arte, presta su preciada Venus de Cellini a un prestigioso museo parisino. Pero la Venus no fue esculpida por Cellini sino por su abuelo -que era un falsificador lo mismo que su padre-. Antes de que las pruebas demuestren que se trata de una falsificación, Nicole se hace con los servicios de un ladrón de guante blanco, Simon Demott, para robar la estatua de un millón de dólares.La sofisticada secuencia del robo nocturno combina suspense, comedia y romanticismo.


Atraco a las tres
Atraco a las tres (1962)
Manos arriba

Galindo, un infeliz soñador, trabaja como cajero en una sucursal bancaria. Cierto día, reúne a un grupo de compañeros y les expone su idea para perpretar un atraco en la propia sucursal donde trabajan todos ellos. En principio, estos no le creen, pero poco a poco Galindo les va convenciendo de la viabilidad del atraco, por lo que se disponen a cometerlo tras una preparación minuciosa.
Una de las pelis más divertidas del cine español.

Un pez llamado Wanda
A Fish Called Wanda (1988)
Entre pillos anda el juego

Un cuarteto de atracadores planea dar un gran golpe en la joyería Hatton Gardens de Londres. El robo es un éxito pero sólo George, el jefe de la banda, sabe dónde se encuentran las joyas, y está recluido en prisión. Wanda, la única mujer del grupo, comienza a seducir a Archie, el abogado defensor de George, con la esperanza de sonsacarle el escondite del botín. El grupo se completa con Otto, un siniestro psicópata admirador de Nietzsche, y Ken, un tartamudo que tiene en su casa una pecera con animales exóticos, entre los cuales siente especial predilección por uno llamado Wanda.

The Italian Job
The Italian Job(2003)
Granujas a toda pastilla

Con ayuda de sus compinches habituales, Charlie, privilegiado cerebro criminal, ejecuta un brillante plan para robar lingotes de oro de la caja fuerte de un palazzo veneciano. El único detalle que Charlie no podía prever era que Steve, uno de sus hombres, le traicionaría para robarle el botín. Pero el juego no ha acabado, y Charlie regresa a California, dispuesto a recuperar el oro, más por venganza que por interés monetario. Para ello, contará con una recién llegada al equipo, Stella, experta en cajas fuertes. E ideará un sofisticado plan de robo que consiste en manipular el sistema informático que controla los semáforos, colapsar el tráfico y huir en coches de pequeño tamaño.
Versión libre de un clásico del cine de atracos "Un trabajo en Italia", que protagonizó Michael Caine en 1969. Curiosidades: Dos Mini Cooper y un Mini Cooper S fueron especialmente construidos para la película debido a la prohibición de introducir vehículos con motor de gasolina en el metro de Los Ángeles, además 32 Minis fueron utilizados para el tiroteo.

La Pantera Rosa
The Pink Panther (1963)
Un diamante al rojo vivo

Blake Edwards (Desayuno con diamantes, Víctor o Victoria), director de la película, inició una saga de películas protagonizadas por el incomparable Peter Sellers. El argumento sigue los pasos de Sir Charles Litton, un aristócrata británico que roba joyas bajo la identidad de "El fantasma", viaja a una estación invernal en la que se aloja la bella princesa Dala. Su intención es apropiarse de una joya de gran valor llamada "la pantera rosa". Pero un policía francés, el inspector Clouseau, intentará impedírselo.
Parodia de las películas de ladrones de guante blanco, con hilarantes gags visuales y trabajados diálogos. Destaca la creación del disparatado personaje del inspector Clouseau, interpretado por el genial Peter Sellers. Aunque aquí aparece como secundario, se convertiría en el protagonista de numerosas secuelas.

Dos hombres y un destino
Butch Cassidy and The Sundance Kid (1969)
Forajidos con encanto

Dos hombres y un destino es una película del género western filmada en 1969, que cuenta la historia de los famosos ladrones de banco norteamericanos Butch Cassidy (Paul Newman) y su compinche The Sundance Kid (Robert Redford). La película no es una representación acabada de la verdad histórica, sin embargo popularizó la leyenda de estos personajes que fueron íconos del lejano oeste y afianzó la fama de Paul Newman y Robert Redford en el mejor momento de sus carreras.
Butch Cassidy y Sundance Kid son los líderes de un grupo de pistoleros. Butch es quien organiza, mientras que Sundance es el hombre de acción. Sin embargo, el Oeste comienza a civilizarse y, cuando los dos asaltan un tren, se forma un pelotón de hombres que los persiguen. Butch y Sundance huyen a través de montes rocosos, ríos, poblados, pero siempren tienen tras ellos a sus perseguidores. Cuando por fin logran escapar en un golpe de suerte, Butch tiene una idea.
Las notas musicales de Raindrops Keep Fallin' on My Head o el final "congelado" son parte, ya, de la historia del cine.

Marnie, la ladrona
Marnie (1964)
Cleptómana

Marnie (Tippi Hedren) es una ladrona patológica que sobrevive robando en las empresas para las que trabaja y cambiando de personalidad en cada nuevo empleo hasta que se encuentra con Mark Rutland (Sean Connery), quien interesado por su caso, la chantajea para que se case con él, amenazándola con descubrirla si no lo hace. Una vez en el viaje de novios, Mark tratará de indagar la causa de las diversas psicopatías de Marnie, su desconfianza hacia los hombres, su aversión por todo contacto físico, su pánico al color rojo.
Desgarrador retrato de una mujer traumatizada desde la infancia, realizado por el maestro del suspense, Alfred Hitchcock, y que contiene la mejor interpretación de una de sus actrices favoritas, la bella Tippi Hedren. Como coprotagonista, el mítico intérprete de James Bond, Sean Connery en uno de sus papeles más logrados.

60 segundos
60 seconds (2000)
Nada les detiene


Hace ya tiempo que Randall "Memphis" Raines ha dejado atrás su pasado delictivo. Pero recibe la desagradable visita de un viejo amigo y para salvar a su hermano, se ve obligado a hacer lo que mejor sabe hacer: robar coches. Todo se reduce a una noche, 50 coches y un contrato. Fanático del automovilismo, Memphis siente una pasión desbordada por los coches y es una leyenda en el negocio de robo de coches. No se le resiste ninguna cerradura ni ninguna alarma. Y sólo necesita... 60 segundos.


La Trampa
Entrapment (1999)
Ladrones elegantes

Un Rembrandt desaparece y todas las sospechas recaen sobre el más reputado ladrón de guante blanco en activo. Una agente de seguros, llena de recursos y con muchos planes para poder atrapar al ladrón, va tras sus pasos. Cuando se conocen, entablan un juego de atracción, deseo y engaños que les lleva a viajar por Londres, Escocia y la ciudad de Kuala Lumpur para acabar convirtiéndose en socios.
Entretenida película de ladrones elegantes, que combina perfectamente el suspense con el romance.



Atrápame si puedes
Catch Me If You Can (2002)
Corre que te pillo

La película esta basada en la vida de Frank Abagnale Jr., quien antes de cumplir diecinueve años de edad consiguió millones de dólares haciéndose pasar por piloto de una empresa aérea, por médico y por abogado. Su principal modus operandi era la falsificación de cheques, delito en el que logró tanta habilidad y experiencia que el FBI finalmente lo reclutó como asesor en ese tipo de fraudes. Steven Spielberg dirigió la película, cuyos protagonistas son Leonardo DiCaprio como Abagnale, además de Tom Hanks, Christopher Walken, Amy Adams, Martin Sheen y Nathalie Baye.
Atrápame si puedes fue un éxito de crítica y de taquilla, y el verdadero Abagnale la calificó positivamente.

Ocean´s Eleven
Ocean´s Eleven (2001)
En equipo

Remake de Steven Soderbergh de la película original homónima de Lewis Milestone, titulada Once a la medianoche o La cuadrilla de los once, rodada en 1960.
En España, la película fue titulada Ocean's Eleven, utilizando el lema para la promoción de «Ocean's Eleven. Hagan Juego». Seis años después del remake de 2001, la película ya contaba con dos nuevas secuelas que sucesivamente añadían un miembro más al grupo de Danny Ocean: Ocean's Twelve (2004) y Ocean's Thirteen (2007).
Danny Ocean es un carismático ladrón que, tan sólo 24 horas después de cumplir una larga condena en prisión, ya está planeando su próximo delito. Su objetivo: el mayor atraco a casinos de la historia. Para ello formará un equipo de once hombres, cada uno de ellos el mejor en su campo. Sin embargo surgirá un problema inesperado: el dueño de los locales, Terry Benedic, está saliendo con su ex-mujer, Tess.

El Golpe
The Sting (1973)
Galanes y Estafadores

La película reunió de nuevo a Paul Newman y Robert Redford después de haber protagonizado conjuntamente "Dos hombres y un destino". La película ganó siete Oscar, entre ellos el Oscar a la Mejor Película, y obtuvo otras tres nominaciones. Además ganó otros nueve premios y otras tres nominaciones.
Tres estafadores de poca monta roban una gran cantidad de dinero a un correo de un importante jefe mafioso. Uno de ellos es asesinado por los secuaces del más poderoso gángster de la ciudad: Doyle Lonnegan (Robert Shaw) que pretendía vengarse por el robo de dinero. Después del revuelo del asesinato, Johnny Hooker (Redford) decide cambiar de ciudad. Allí, junto con una leyenda entre los estafadores, Henry Gondorff (Newman), y otros muchos estafadores preparan el golpe que vengará al compañero muerto. Y todo comienza con una peculiar partida de cartas.




CONTINUARÁ...
Fuentes: Decine.com, Wikipedia, Google.

lunes, 7 de septiembre de 2009

No robarás II PARTE

LOS MEJORES LADRONES.

D.B. Cooper.

El 24 de Noviembre de 1971, víspera del Día de Acción de Gracias, un pasajero vestido con traje negro y de aspecto tranquilo compra un billete en Portland bajo el nombre de Dan Cooper. Su intención es tomar el vuelo 305 de Northwest Orient Airlines con destino a Seattle. Una vez dentro se sienta en la última fila del avión en el que viajan 36 pasajeros y seis tripulantes, y pide un bourbon con soda a la azafata. Su plan se pone en marcha cuando le entrega a la misma una nota que ésta, sin hacer mucho caso, se guarda en el bolsillo; según contó más tarde, los pasajeros le hacían proposiciones sexuales constantemente, así que pensó que ésta sería una más. Pero Cooper reacciona de inmediato: "Señorita, mire la nota. Tengo una bomba". Temblorosa la azafata leyó la nota, que decía "Tengo una bomba en mi maletín. La usaré si es necesario. Siéntese a mi lado. Están siendo secuestrados." El pasajero abrió ligeramente su maletín y mostró brevemente a la azafata su contenido, unos cilindros gruesos de color rojo con cables.

Siguiendo las instrucciones que había recibido, la azafata informó al piloto, quien pidió instrucciones al control aéreo de Seattle, éstos le recomendaron que cooperara con el secuestrador. El pasajero, que volaba bajo el nombre de Dan Cooper planteó entonces sus exigencias: "Quiero que cuando aterricemos en Seattle, me entreguen 200.000 dólares. También quiero cuatro paracaídas. Recarguen combustible en cuanto aterricemos y no hagan tonterías o hago explotar esto". Saboreando tranquilamente su bourbon D. B Cooper esperó el aterrizaje con aire de perfecto caballero.

Cuando finalmente el avión llegó a Seattle, los pasajeros desembarcaron sin el menor rasguño y ajenos a la realidad del secuestro. Entonces D. B. Cooper esperó a que le entregaran los 200.000 dólares en billetes de 20 y los paracaídas. Hecha la transacción, ordenó al piloto que se dirigiera hacia Reno (Nevada) concretando a qué altura volar, a qué velocidad y cómo colocar las alas del avión, y le especificó que no sellaran la puerta de atrás. El Boeing 727 era el único modelo con unas escalerillas que permitían utilizar esa puerta para saltar y, evidentemente, el secuestrador conocía esos detalles. Cooper repartió los cinco kilos que pesaba el dinero por todo su cuerpo, invitó a la azafata a encerrarse en la cabina con el piloto y se quedó solo.

Y aquí se pierde la pista, nadie sabe lo que pasó ni que pensó en aquel momento, cuando abrió la puerta del avión a más de 3.000 metros de altura y se enfrentó al frío y a la fuerte tormenta que arreciaba fuera. A sus pies montañas escarpadas, glaciares y bosques infestados de osos esperaban para devorarle. O quizá no. Ése es el misterio. Se cree que en algún momento del viaje, aprovechando el mal tiempo, Cooper saltó del avión sin que los aviones que perseguían al aparato secuestrado pudieran percatarse de ello. No se sabe muy bien dónde aterrizó, pero se cree que fue en las inmediaciones de la ciudad de Ariel, 30 millas al norte de Portland, que ha aprovechado para celebrar desde entonces una fiesta anual llamada "D.B. Cooper´s day".

Después de una búsqueda de 18 días por la zona, no apareció pista alguna del secuestrador, el dinero o el paracaídas. El FBI interrogó a un hombre llamado realmente D.B. Cooper, que nunca fue considerado un verdadero sospechoso por los investigadores, pero su nombre trascendió a la prensa de manera que ha sido este nombre, en lugar del realmente utilizado "Dan Cooper", el que ha pasado a la historia.

El éxito del secuestro fue tan notable que en 1972 se produjeron varios casos similares, si bien en estas ocasiones el FBI sí que logró atrapar a los delincuentes.
El eco del secuestro se reavivó en febrero de 1980, cuando una familia que estaba de picnic al noroeste de Vancouver, Washington, encontró junto al río 5.800$ en billetes de 20$ que parece ser que pertenecían al botín.
Nunca se ha sabido a ciencia cierta qué pasó con Cooper o con el dinero. El FBI sospechaba que podía tratarse de Richard McCoy Jr., al que detuvieron al año siguiente por un secuestro similar, en el que utilizó el mismo modus operandi de Cooper. En 1974 se fabricó una pistola falsa con pasta dentífrica y escapó de la cárcel con otros compañeros de condena, robando un camión de basura y derribando con él la puerta de la prisión (¡y parecía que esas cosas sólo pasaban en las películas!). Moriría tres meses después en un tiroteo con los agentes del FBI que iban a detenerle, uno de los cuales tampoco salió vivo del encuentro. McCoy, veterano del Vietnam, piloto de helicópteros y aficionado al salto en paracaídas, llevaba una vida normal y nada sospechosa como profesor en Denver, casado y con dos hijas, e incluso (irónicamente) estaba participando como piloto en la búsqueda del secuestrador, hasta que el FBI lo detuvo gracias a una huella dactilar hallada en el avión. McCoy admitió este secuestro, pero nunca reconoció haber sido Cooper, aunque tampoco lo negó.

En el año 2000 apareció en Florida una viuda que afirmaba que su difunto marido Duan Weber le había confesado ser D.B. Cooper justo antes de su muerte en 1995. Weber había servido en el ejército en la II Guerra Mundial y después había trabajado en una prisión cercana al aeropuerto de Portland, y tenía una vieja herida en la rodilla que afirmaba haberse hecho saltando de un avión. La señora Weber, además, recordó un viaje que había hecho con su marido a la zona de Seattle, por lo que su marido había llamado "motivos sentimentales", en la que Weber solía pasear sólo y en silencio por las orillas del río Columbia, casualmente por la misma zona donde cuatro meses después sería hallado parte del dinero. El FBI ha reconocido que Weber era, probablemente, el mejor sospechoso que nunca han tenido, puesto que además se parecía muchísimo al retrato robot de D.B. Cooper. Pero con Weber muerto y la imposibilidad de probar nada, todo queda en conjeturas.

Lo que sí queda claro es que D.B. Cooper se convirtió en un personaje mítico, casi un héroe popular. Y es que, ¿a quién no le gustaría dar un golpe tan espectacular, escapar y nunca ser capturado?


Bonnie Parker y Clyde Barrow.

Bonnie Parker (1910 – 1934) y Clyde Barrow (1909 – 1934) se querían, es lo que conocemos de ellos, también sabemos algo de su trágico final, pero Bonnie y Clyde fueron algo más que amantes. En 1930 se les consideró “enemigos públicos”. Los dos gozaban de gran popularidad, gracias, entre otras cosas, al gran seguimiento que la prensa hacía de ellos y sus andanzas. Era normal, pues la sociedad estadounidense, (simpatizantes con los criminales), demandaban con avidez noticias de los peligrosos ladrones.
Que Bonnie y Clyde no eran precisamente unos santos lo sabían los propios periódicos pero preferían hacer gala del amarillismo cuando proyectaban la imagen romántica de la pareja que se burlaba de un gobierno despreocupado de los problemas de los ciudadanos. Algún diario llegó incluso a publicar los poemas de la fugitiva.
Bonnie y Clyde adquirieron fama por su asombrosa facilidad para escabullirse de la policía, una habilidad que les convirtió durante cinco años en la envidia de sus compatriotas.
Según se dice, Bonnie Parker y Clyde Barrow se conocieron en enero de 1930 en la casa de unos amigos comunes. Les bastó sólo unos minutos de charla para darse cuenta de que tenían muchas cosas en común, reconociéndose el uno al otro como amantes de las armas de fuego y de los coches rápidos.

Sola o con sus cómplices de la banda Barrow, la célebre pareja daba golpes a lo largo de toda la geografía estadounidense, casi siempre en coches robados. Cada vez que les faltaba dinero planeaban un atraco: pequeños y grandes comercios, bancos, gasolineras... Sólo importaba el botín.
Aunque el público creyó que Bonnie Parker era la líder de la banda, Bonnie nunca disparó un sólo tiro y se encargaba de los aspectos logísticos de los robos. La banda contaba con diez asesinatos a sus espaldas, casi todos atribuidos a Clyde. En varias ocasiones la banda se vio envuelta en redadas y tiroteos y aunque lograron escapar en numerosas ocasiones, cada vez había más agentes de la ley muertos sobre sus hombros y más integrantes de la banda heridos, arrestados o muertos, por lo que sus filas mermaban. Estas matanzas especialmente insensatas sacudieron y ultrajaron al público, que hasta entonces había tendido a romantizar a Bonnie y Clyde.
Ante la presión policial y la escasez de compinches Bonnie y Clyde se vieron obligados organizar un asalto a una penitenciaría de Texas para liberar a un antiguo socio. En el tiroteo resultó muerto un guardia de prisión, lo cual fue la gota que colmó el vaso; el estado de Texas y el gobierno federal se pusieron en marcha para acabar con la pareja, de un modo u otro.

El 23 de Mayo de 1934, en una carretera secundaria cerca de Bienville Parish (Louisiana) cayeron en una emboscada tendida por varios caza recompensas a sueldo del gobierno y agentes de la ley de los estados de Texas y Luisiana. Según el levantamiento de los cadáveres, el coche contaba con un total de 167 agujeros de bala. La policía no dio la señal de alto o de rendición. Los oficiales tuvieron órdenes específicas de vaciar los cargadores de sus rifles y de sus pistolas. Era el final de la pareja.

Según las declaraciones de los oficiales el 24 de mayo de 1934: “Cada uno de nosotros tenía una pistola, una ametralladora y un rifle automático. Abrimos fuego con las automáticas. Se vaciaron antes de que el coche llegara a nosotros. Entonces usamos las ametralladoras. Había humo en el coche, y parecía que se iba a incendiar. Después de vaciar las ametralladoras, vaciamos las pistolas en el coche, que pasó por delante de nosotros y rodó 50 yardas por la carretera. Continuamos disparando incluso después de que el coche se parase. No teníamos otra alternativa.”
Clyde murió de forma instantánea por una bala en la cabeza, Bonnie no tuvo esa suerte y no murió tan rápidamente como Clyde.

Bonnie y Clyde deseaban ser enterrados uno junto al otro, sin embargo esto no fue respetado. Clyde Barrow está enterrado en el Western Heights Cemetery, y Bonnie Parker en el Crown Hill Memorial Park, ambos en Dallas, Texas. Las siguientes palabras (de un poema escrito por Bonnie) están inscritas en su lápida:

"As the flowers are all made sweeter
by the sunshine and the dew,
So this old world is made brighter
by the lives of folks like you
Así como las flores son endulzadas
por el sol y el rocío,
Este viejo mundo es más brillante
por las vidas de gente como tu"


MAS BANDIDOS

Jesse Woodson James (1847-1882).

Partidario de la Confederación, este legendario bandido estadounidense combatió en la guerrilla de Quantrell y, una vez finalizada la guerra de Secesión, formó con su hermano Frank una banda de salteadores de bancos y trenes postales. Su leyenda alcanzó ribetes inimaginables cuando corrió el rumor de que había fingido su propia muerte para escapar de la justicia y que vivió muchos años con el nombre de Frank Dalton. En este caso, sin embargo, la historia oficial es verdadera, porque Jesse James murió asesinado a traición por un disparo en la nuca a manos de su compañero y miembro de su propia banda Robert Ford en 1882.



William H. Bonney, Billy el Niño (1859-1881)

Bajo el nombre de Billy el Niño se esconde la identidad de William H. Bonney, un bandido estadounidense, dedicado principalmente al robo de caballos y ganado. Billy cometió su primer asesinato siendo apenas un adolescente, por lo que pronto le colgaron la etiqueta de asesino. Al Niño se le consideró responsable de la muerte de 21 hombres aunque sólo se han probado 9 de ellas, de las cuales cinco ocurrieron en tiroteos en los que intervinieron otros hombres junto a él (por lo que no se sabe si fue autor o no de dichas muertes), dos en defensa propia y otras dos durante una de sus fugas de la cárcel.
La historia oficial dice que su carrera como forajido finalizó el 14 de julio de 1881 cuando el sheriff Pat Garrett acabó con él en Fort Summer disparándole un tiro en el corazón. Otros piensan que esto no sucedió en realidad y que fue una historia que hizo correr el propio Bill para escapar de la horca a la que había sido sentenciado. El ardid le resultó porque pudo vivir hasta casi los 60 años.

La Banda de los Dalton o Los Hermanos Dalton.
Grupo de forajidos especializado en el robo de bancos y trenes.

Frank Dalton, ayudante de alguacil, era el más estable de todos los hermanos (nada menos que trece), con una sólida base y madurez mantuvo al resto de su familia por el buen camino y ellos le respetaban. Cuando le asesinaron y tal vez con el deseo de vengar la muerte de su hermano, los tres jóvenes Dalton -Grattan «Grat», Bob y Emmett- se convirtieron en defensores de la ley. Pero, en 1890, los jóvenes pasaron al otro lado de la misma. Desacreditados como defensores de la ley, los Dalton pronto formaron su primera banda.
A parte de los tres Dalton, la banda estaba compuesta por: Bill Doolin , George Newcomb, Charley Pierce y Charlie Bryant. Mas tarde se unió al grupo otro Dalton más, Jack.
El 9 de mayo de 1891 la banda se dispersó, su último golpe había sido el robo de Red Rock, pero no mucho después Blackfaced Charley fue capturado por el alguacil Ed Short. Mientras estaba de camino a ser encarcelado Bryant se apropió de un revólver de un trabajador del ferrocarril que ayudaba al alguacil Short, y en el consiguiente tiroteo Bryant y Short se mataron mutuamente.
Los Dalton continuaron con sus fechorías.

La banda podría haberse mantenido ocupada con los robos a trenes, pero Bob Dalton quería asegurarse de que su nombre sería largo tiempo recordado. Según declaraba, «superaría cualquier cosa que Jesse James hubiese hecho jamás, robar dos bancos a la vez, a la luz del día». El 5 de octubre de 1892, la banda de los Dalton intentó esa doble hazaña. Pero aunque llevaban barbas postizas como disfraz fueron identificados por la gente del pueblo. Cuando la banda salió de los bancos, comenzó un tiroteo. Tres personas del pueblo fueron alcanzadas, y el alguacil fue abatido cuando salió a la calle tras escuchar los disparos, no sin antes devolver el fuego y matar a un miembro de la banda.
Grat Dalton, Bob Dalton, Dick Broadwell y Bill Powers murieron. Emmett Dalton recibió 23 heridas de bala pero sobrevivió. Se le condenó a cadena perpetua en la penitenciaría de Lansing, en Kansas, de la que cumplió 14 años antes de ser perdonado. Se mudó a California y se convirtió en agente de pompas fúnebres, autor y actor. Murió en 1937 a la edad de 66 años. Bill Doolin, George Newcomb, y Charlie Pierce fueron los únicos miembros de la banda que quedaron, aunque ninguno de ellos estuvo presente en el tiroteo de Coffeyville.
Emmett Dalton diría, años después de los robos, y tras su salida de la prisión, que el Alguacil Heck Thomas fue un factor clave en su decisión de cometer los robos. Según Emmett, Thomas era implacable en su persecución de la banda, manteniéndoles constantemente en movimiento. Con un gran botín de los dos bancos, la banda pretendía dejar el territorio durante una temporada, con la esperanza de que los ánimos se calmasen.


Robin Hood

De él se dice que era un hombre de gran corazón que vivía fuera de la ley escondido en el Bosque de Sherwood y de Barnsdale, cerca de la ciudad de Nottingham. Hábil arquero, defensor de los pobres y oprimidos, luchaba contra el sheriff de Nottingham y el príncipe Juan Sin Tierra, que utilizaban la fuerza pública para acaparar ilegítimamente las riquezas de los nobles que se le oponían. Robaba a los enriquecidos ilegítimamente y distribuía el botín entre los pobres y las víctimas.
Los historiadores revelaron que un hombre llamado Hood vivió en Locksley y Wakefield, en el condado de York. Era sobrino de un herrero al servicio de un noble, y había nacido en 1290. En 1322, Thomas, conde de Lancaster, alzó en armas a sus súbditos, entre los que se encontraba Robin Hood, contra el Rey Eduardo II de Inglaterra. La rebelión fue aplastada y se supone que Robin se refugió en el campo de Barnsdale, lindante con el de Sherwood. Se supone también que Robin atacó constantemente a los comerciantes que atravesaban el campo, hasta que el propio rey y otros nobles, disfrazados de monjes, fueron a por él y lograron que el bandido prometiera fidelidad al soberano. Todas estas suposiciones adosadas a los datos sobre la existencia de un Robin Hood en tiempos de Eduardo II, fueron recogidas en La pequeña gesta de Robin Hood, publicada mucho después, en 1459. El Robin histórico reaparece en registros de 1324, que prueban que recibió salarios en el palacio real.
La leyenda dice por su parte que este Robin volvió a los bosques para continuar sus aventuras, hasta que, herido de muerte, se refugió en el convento de Kirklees. Antes de expirar, dispara con su arco a través de una ventana y pide que lo entierren donde caiga esa flecha. Cerca del convento, una antigua lápida señala el lugar en el que supuestamente cayó la flecha y fue sepultado.


Como no todo esta dicho sobre este tema (aunque parezca mentira) me estoy planteando hacer un "No robarás III PARTE" así que si te ha gustado esta entrada estate atento porque... CONTINUARÁ.


Fuentes: Blog La página 36. Reportaje: El gran salto. La leyenda de D.B. Cooper. Blog Lleno de humo y aislado. Wikipedia. Grupo Elron. Google Imágenes.
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