jueves, 6 de octubre de 2011

Descansa… ¿en paz?

¿Qué es lo peor que le puede pasar a un muerto? Sin duda toparse con un ladrón de cuerpos, por suerte (aunque no para Víctor Frankestein) no estamos en el siniestro siglo XIX en donde era lo mas normal del mundo profanar una tumba y llevarse un par de órganos vitales y de paso alguna que otra joya u objeto que el fallecido hubiese pretendido llevarse al mas allá….¡pobre iluso! Pero sin duda lo peor que le puede pasar a un muerto es que profanen su tumba y que remuevan sus huesos.


He aquí un ranking de los peores robos de tumbas:

10-Gladys Hammond: En el año 2004 todo Reino Unido se escandalizó ante el robo de los restos de Gladys Hammond del cementerio de Yoxall (Staffordshire). El único pecado que cometió esta mujer de 84 años fue ser la suegra de Christopher Hall, propietario de un criadero para centros de investigación. Los restos de la señora Hammond fueron sustraídos por defensores extremistas de los derechos de los animales que hacían campaña contra la granja Darley Oaks, donde se criaban cobayas para fines científicos. Tras cuatro años de investigación fueron arrestados cuatro líderes del grupo activista Save the Newchurch Guinea Pigs, y condenados por conspiración y chantaje a penas de cuatro a doce años. Gracias a las pesquisas policiales, los restos de Gladys fueron hallados casi dos años después en las proximidades de un cementerio de Cannock Chase.



9- Tassos Papadopoulos: Tassos presidente de Chipre entre 2003 y 2008, falleció de cáncer pulmonar en diciembre de ese año, a los 75 años. Un día antes del primer aniversario de su muerte, unos desconocidos aprovecharon un apagón general para mover, sin ayuda mecánica, la losa de 250 kilos que cubría su tumba y huir con el cuerpo embalsamado. Finalmente, la policía recuperó el cadáver en marzo de 2010, tras un chivatazo que la condujo a un cementerio de las afueras de Nicosia.



8- Alexander Stewart: En el momento de su muerte acaecido en 1876, el magnate americano era uno de los hombres más ricos de Nueva York, justo detrás de una Vanderbilt y Astor. Tres semanas después de ser enterrado en St. Mark´s Church in the Bowery (Nueva York), unos delincuentes robaron sus restos  y solicitaron a la familia un rescate. La viuda accedió a pagar 250.ooo dólares para que su pobre marido pudiera descansar en paz. Una leyenda local habla de que en el mausoleo en donde reposan los restos del millonario se instalaron unos dispositivos de seguridad que sonarían como las campanas de la Catedral si alguna vez su cuerpo vuelve a ser perturbado.

7-Elmer Grandin: El actor norteamericano hizo una actuación estelar tras llevar más de medio siglo criando malvas. Llevaba 69 años muerto cuando, en enero de 2003, tres estudiantes neoyorkinos-Michael Herz (18 años), Patrick O´Rourke (19) y Michael Sossi (17)- desenterraron el esqueleto y lo llevaron a una fiesta disfrazado de ¡Darth Vader! Un profesor denunció los hechos a la policía tras escuchar fanfarronadas de los protagonistas del robo, y los tres graciosos fueron arrestados por la policía y acusados de un delito de profanación, aunque mas tarde fueron puestos en libertad bajo fianza.  Los restos del pobre Elmer fueron enterrados nuevamente en el cementerio de Cedar Grove, esta vez si, para su descanso eterno.



6-Huesos importantes: Casi 2.ooo euros se pagaron en el mercado negro venezolano por el cráneo de un hombre que había pertenecido a la élite caraqueña. Según la secta Palo, cuanto mas poderosa ha sido una persona en vida, más energía tienen sus huesos y mayor es su poder en los rituales. En 2009, unos asaltatumbas robaron un montón de esqueletos del Cementerio General del Sur, el más selecto de Venezuela, para venderlos a la citada organización religiosa, que tiene su origen en Cuba.


5-Juan Domingo Perón: Manco se quedó el cadáver en 1987. Idolatrado por muchos, el ex presidente argentino también cosechó muchos enemigos. Y quizás fue uno de ellos el que decidió llevar su venganza a ultratumba. Trece años después del sepelio, un desconocido profanó la tumba del general, le cortó las manos con una sierra eléctrica y se las llevó. Pidió 6 millones de euros a cambio de ellas, pero nadie atendió nunca semejante petición… Todavía hoy se ignora el destino de las mismas. Hubo una segunda hipótesis que apuntaba a la existencia de una cuenta suiza: sus huellas digitales servirían para abrir sus propias cajas de seguridad en bancos suizos, donde habría guardados varios millones de dólares. Esta versión fue descartada porque en aquel momento en Suiza no existían cuentas con ese sistema.



4- ¿Y si ya no hay sitio en el cementerio?: Parece mentira que, con lo grande que es Estados Unidos, no haya suficiente espacio para enterrar a los muertos. En la ciudad de Alsip, en el estado de Ilinois, el cementerio llegó en 2009 al máximo de su capacidad. ¿Solución? Muy fácil: desenterramos a unos cuantos, los tiramos por ahí, y así hacemos hueco para los que van llegando. Esto es lo que hicieron los sepultureros, una decisión que la policía no supo apreciar, por lo que procedió a la detención de semejantes ideólogos.


TOP 3:



3-Oscar Wilde: El escritor irlandés Oscar Wilde reposa en el cementerio parisino de Pére-Lachaise. Su panteón está presidido por la escultura de un ángel del artista británico Jacob Epstein y que originalmente tenía testículos y pene. Las autoridades del cementerio prohibieron su instalación; la cosa se arregló diez años después, colocando una hoja de parra en la zona afectada, aunque en 1961 unas airadas señoras destrozaron la entrepierna angelical a bastonazos. (Profanar una tumba a bastonazos sólo porque una escultura tenga bien colocados sus atributos es lo último que me quedaba por oir, chocante, ¿verdad?)

2-Charles Chaplin: ¡Las vueltas que dieron su bastón y el bombín! Como si se tratara de una de sus surrealistas escenas de cine mudo, Charles Chaplin protagonizó ya sin vida un peculiar drama.
El 1 de marzo de 1978 su cadáver fue robado por un pequeño grupo de mecánicos polacos con el objetivo de extorsionar a su familia. Empezaron pidiendo un rescate de 600.000 dólares, luego bajaron a 250.000, pero la viuda de Charlot se negó a pagar. Sin embargo, su plan fracasó, un operativo de cien agentes logró dar con los asaltatumbas, los ladrones fueron capturados y sus restos fueron recuperados once semanas después, el 17 de mayo, cerca del lago Lemán, cerca de un trigal. Su cuerpo fue nuevamente sepultado, pero esta vez bajo 1,8 metros de hormigón para evitar otros asaltos.


1- Eva Perón: En noviembre de 1955, el autoproclamado presidente Eugenio Aramburu ordenó al coronel Carlos de Moori Koenig que secuestrara el cadáver de Evita, para evitar su posible resistencia desde el mas allá. Moori Koening sustrajo los restos embalsamados de la sede de la Confederación General del Trabajo, y por miedo a que fuera recuperado por la resistencia, los trasladó de un sitio a otro. Desde ese momento se estableció un itinerario macabro y perverso: Moori Koenig puso el cadáver dentro de una camioneta y lo mantuvo en su interior durante varios meses, estacionándola en distintas calles de Buenos Aires, en depósitos militares, o incluso en la casa de un militar. Se dice incluso que Moori Koenig instaló el féretro de pie con el cadáver en su oficina. Mas tarde el dictador Aramburu destituyó a Moori Koenig y le encomendó al coronel Héctor Cabanillas, sepultar el cuerpo de Evita clandestinamente. El 23 de abril de 1957 el cadáver fue trasladado en secreto en el barco Conté Biancamano a Génova (Italia) en un ataúd que se explicaba pertenecía a una mujer llamada María Maggi de Magistris y fue enterrado bajo ese nombre en la tumba 41 del campo 86 del Cementerio Mayor de Milán.
Las versiones se multiplicaron y el mito se agrandó. Hay versiones que sostienen que los militares mandaron realizar tres copias de cera de la momia, y que las enviaron a otro cementerio italiano, uno en Bélgica y otro en Alemania Occidental.
En 1970 la organización guerrillera Montoneros secuestró a Aramburu, exigiendo entre otras cosas la aparición del cuerpo de Evita. Cabanillas entonces se movilizó para traerlo, pero no llegó a tiempo y Aramburu fue asesinado.
En septiembre de 1971, el General Lanusse, dictador por entonces del país, le ordenó al coronel Cabanillas, organizar el "Operativo Retorno". El cuerpo de Evita fue entonces desenterrado de la tumba clandestina en Milán y devuelto a Perón en Puerta de Hierro (Madrid). Al cadáver le faltaba un dedo que le fue cortado intencionalmente y presentaba un leve aplastamiento de la nariz, pero estaba en buenas condiciones generales.
En 1976 la dictadura militar que tomó el poder el 24 de marzo le entregó el cuerpo a la familia Duarte, que dispuso que fuera enterrada en la bóveda que su familia posee en el Cementerio de la Recoleta de Buenos Aires, donde se encuentra desde entonces.
Veintiún años estuvo la mujer dando vueltas por el mundo, hasta que por fin pudo descansar en paz.


Fuentes: Revista Muy Interesante/Mundo Curioso/ ¿Cuáles han sido los 10 robos de tumbas más increíbles? Wikipedia. Google imágenes.

5 comentarios:

MEN dijo...

XD cuanto capullo hay por el mundo. Es increíble el ingenio de algunos para sacar un euro. La verdad es que yo no se que haría si robasen los restos de algún familiar mío. Soy de la opinión que el cuerpo una vez muerto no tiene ningún valor. Que su alma descansara en paz y eso es lo que vale. Pero cuando le pasa a uno no se sabe como reaccionaríamos. Me ha gustado este Rankin ha sido entretenido. Un bessito preciosa y gracias por contárnoslo

Raquel dijo...

Qué mal rollo, no sé en qué cabeza cabe hacer algo semejante, la verdad es que la entrada me ha parecido muy entretenida, algo macabra, pero he leído con curiosidad cada uno de los casos. los que más me impresionan son el del pobre Elmer Grandin y el de Evita, aunque los demás no se quedan atrás. Pero sacar a un esqueleto de la tumba para fardar en una fiesta me parece lo más horrible que he leído, y lo de Evita tremendo e impactante.
Currada la entrada.
Besos :)

Ana dijo...

Hola Men, que bien que esta entrada te haya parecido entretenida. Coincido en lo que dices de que el cuerpo una vez muerto carece de valor, pero aún así no creo que sea plato de gusto saber que han robado los restos de tus seres queridos, hay que ser muy mala persona para eso, pero de todo hay y nada de esto es nuevo, quizás para evitar esto sea mejor la incineración, ¿no?
El peor robo sin duda fue el de Evita, pobre mujer.
Un beso
;)

Mal rollo es poco Raque, para empezar eso de abrir un ataud con un muerto en descomposición dentro tiene que ser super "agradable", uach. Y luego cargar con él en una fiesta, increible.
Un ranking sadico, pero no puedo defraudar a ese ojo que nos mira fijamente.
Un beso
;)

Natalia Ortiz dijo...

Me ha parecido una entrada de lo más excepcional, muy curiosa y llena de miedo. Nunca, jamás, me hubiera imaginado una entrada como esta jaja. Un octubre lleno de miedo en tu rincón. ¿Cómo puede haber gente tan enferma como para hacer esto? Además, no conozco a ninguno de estos cadáveres ni de estos sucesos.
Jajaja, bien dicho. Destrozar una tumba porque tenga bien puestos sus atributos... Qué cosas. La gente está muy mal. Como si no se estuviera enseñando cuerpo constantemente en televisión y en todo sitios... y tengan que destrozar la tumba de una persona que no les ha hecho nada y que se entiende que su familia no estará de acuerdo con su actuación.
Pobre Chaplin...
Y Eva Perón, me suena su nombre, pero realmente no sé qué hizo en vida. Ese hombre estaba enfermo, muy enfermo. ¿21 años? Venga ya. Qué obsesión tan enfermiza.
La gente está muy mal, demasiado.
Un beso, Ana :)

Ana dijo...

Ya sabes Natalia, un Octubre lleno de miedo.
Y si, gente enferma, la gente esta muy mal, no sabemos cuanto...
Pues Evita fue la primera dama de argentina, creo que también fue actriz, pero mas bien se la recuerda por su labor politica. Murió muy joven de cáncer. Y el resto ya lo has leído, su cuerpo fue robado y durante 21 años estuvo dando tumbos por ahí. Pone los pelos de punta, ¿verdad?
Saludos
;)

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