lunes, 31 de octubre de 2016

La marca


El cansancio le cerraba los párpados, a veces le hacía alucinar. Con frecuencia Yago veía figuras en los parches de luz azulada que asomaban entre las noctambulas ventanillas del vagón. Él nunca hablaba de esas figuras pero las veía, no le inquietaban, no le daban miedo, él espantaba esos sentimientos imaginando que se trataban de duendes del subterráneo, encantadoras criaturas que se sentían atraídas por el letargo de los viajeros, como si el sueño dejara una estela, una marca química que los atrajera. Le tranquilizaba pensar eso, hacía que todo se acompasara. Por eso nunca dormía en el metro aunque se estuviera cayendo de sueño, prefería mantener un ojo abierto por si esas figuras que viajaban a la misma velocidad que él empezaran a cambiar de forma…
Viajar de noche siempre le había resultado interesante, quizá porque una parte de si mismo se sentía poderosamente atraído por la oscuridad. Era la misma atracción que le empujaba a leer ese tipo de libros, libros sobre hechizos, sortilegios, y formulas necesarias para resucitar a lo muertos, libros que alguien podría etiquetar como de ciencia ficción… menos él. Sólo el sonoro ruido de los frenos chirriando en los raíles lo sacaron de su ensimismamiento. Entonces presintió una presencia, ahí, delante suyo, de pie, sujetándose a la barra, una mujer le miraba por debajo de una capucha desgastada. Sus oscuros ojos ardían, emitiendo una energía desconocida que le inquietó. ¿De dónde había salido? ¿Y por qué demonios le miraba de esa manera?
La poca luz del tren se apagó por completo. Sintió una punzada de terror cuando la desconocida se retiró la capucha de la cara y le sonrió con malicia. En medio de la penumbra distinguió que sólo las pupilas de la extraña mujer seguían sonriendo, clareando sus negros pensamientos.
Una culebrilla de luz azul reptaba desde la ventanilla hasta su asiento. Mudo por el terror, Yago reparó en la profunda cicatriz en la parte interna de la muñeca de la mujer, la herida estaba sonrosada, parecía muy reciente. ¡La marca! Conocía esa señal, parte de un pacto diabólico, sabía lo que eso suponía, lo que eso significaba, para sellar el pacto ella necesitaba su sacrificio humano.
Poco pudo hacer Yago por reaccionar, de pronto su pecho estaba abierto y aquellos ojos brujos se tiñeron de rojo.



Ya he hablado de las brujas antes, como figura diabólica ha dado mucho juego en el mundo de la literatura y el cine. Siempre pensamos en las malas pero también las hay buenas, porque a veces la magia tiene más colores que el blanco y el negro. Sea como sea, ¿qué sería de un Halloween sin su cuento de brujas?


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HAPPY HALLOWEEN 

7 comentarios:

Carol Torrecilla García dijo...

¡Hola, Ana!
¡Feliz Halloween!
Me ha encantado este post tan original, dedicado también a las brujas de magia blanca. Muy buena idea. =)
Aplausos para ti.
Buenas noches.
Abrazos.

Holden dijo...

Esta bien claro, A.B., no puede ser Halloween sin un buen cuento de brujas y sin escuchar una canción de Helloween :P ¡Muy guay el relato! Yo que pillo tren nocturno casi todos los días espero que no me pase algo ni remotamente parecido.

Montse Martínez Ruiz dijo...

No hay duda de que una noche de Halloween no es lo mismo sin una historia de brujas o de cualquier otra cosa que nos haga estremecer y tu relato es perfecto, estremece pensar en un mundo oscuro y terrorífico escondido en el tren nocturno.
Seguro que hay brujas buenas, algunas de ellas escriben de maravilla porque hacen magia con las palabras!
Un beso grande.

Anónimo dijo...

Lo desconocido es una ráfaga de aire frío que nos eriza la nuca,nos roba el habla y desorbita la realidad más cotidiana...excelente texto, las brujas todo un tema... feliz día de Muertos...

Osorio lobo.

lopillas dijo...

El otro día leí un meme que decía que ya había pasado Halloween pero se seguían viendo fantasmas y brujas jajjajja ay que tontería.
Me gustó tu relato, menos mal que aquí no hay metro...
Besitoss

miquel zueras dijo...

Me ha encantado esa introducción de viaje nocturno, con las ventanillas oscuras asomadas a un mundo de supersticiones con fantasmas dispuestos a imponer un reinado de terror. Me ha recordado a un tren elevado que tomaba en Londres a las cinco de la tarde, cuando allí en invierno ya era negra noche, con un paisaje de tejados negros y chimeneas victorianas.
Feliz Halloween, con retraso!
Borgo.

Ana Bohemia dijo...

Hola Carol, gracias, a las brujas de magia blanca también se les puede sacar mucho partido.
Besotes
:D

Hola Holden, gracias por visitar mi blog, espero que mi cuento de terror no te sugestiones cuando subas al tren nocturno.
Saludos!!
:)

Hola Montse, gracias por acercarte a mi blog. La mejor magia es la de las palabras, es capaz de conseguir cosas maravillosas y provocar muchas sensaciones y sentimientos.
Besotes
:D

Hola Osorio Lobo, gracias por conocer mi blog, yo no lo podría haber dicho de una manera mas poética que tú. Feliz día de Muertos con retraso.
;D

Hola Lopillas, hay gente que ve monstruos todos los días del año... y sin disfraz. A mí me intriga lo del tren nocturno, ¿provocará que la peor imaginación se dispare?, ¡seguro! Gracias por estar.
Besos
:D

Hola Miquel, gracias por tu visita. Creo que esa descripción es muy visual con los tejados y las chimeneas victorianas, una ciudad la de Londres que inspira y despierta la vena literaria.
Un abrazo
:D

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