sábado, 14 de julio de 2012

“Ridiculus Totalus”

Imagino que todos estos actores tendrían que estar, a lo sumo, bajo un hechizo o un encantamiento confundidor, uno bien fuerte, un conjuro malicioso que les obligó a aceptar esos guiones… si no es así, no lo entiendo.

Las apariciones más ridículas del cine, los papeles más idiotas:

Arnold Schwarzenegger en “Junior”:
¿Hay algo peor que ver al bueno de Charche actuando? Si, verlo embarazado y corriendo y con peluca y con tetas postizas y además dando a luz, pero ¿es que estos guionistas nos querían matar de la impresión? Lo consiguieron, porque esa visión aún me persigue en sueños, en mis sueños más terribles y perversos. No digo que Arnie sea un negado de la actuación, el pobre se esfuerza pero el resultado da risa, un horror.
Sean Connery en “Zardoz”:
Después de cautivar al mundo entero con su encarnación de James Bond en seis películas, Sean Connery se encontraba en la cresta de la ola. Considerado por muchos como el epítome de lo sexy, el actor escocés era una super-estrella de orden mundial. Sin embargo, en un exceso de confianza, Connery pegó un patinazo que le acompaña hasta el día de hoy. La imagen habla por sí sola: trenza quilométrica, bigotazo al canto, y una especie de pañal rojo a juego con unos tirantes cargados con munición. Sí, eran los setenta.

Marlon Brando en  “La casa de té de la luna de agosto”:
Marlon era un grande de la interpretación. Amante del “método” aceptó esta película como un gran reto para su técnica interpretativa. Por ello pasó dos meses estudiando la cultura, el discurso y los gestos locales. La caracterización del actor fue tan buena que buena parte del público que asistió al reclamo de ver una película suya, no lo reconoció… Además muchos japoneses se sintieron algo ofendidos ante la visión “americana” del personaje Sakini, el "traductor” japonés. En el fondo no resultaba natural, ni la manera de hablar, ni de moverse, ni siquiera el maquillaje… Mas tarde Brando aceptaría el tropiezo como un error de casting, asegurando que hubiera sido mejor que un verdadero japonés hubiera interpretado el papel del joven intérprete nativo.

John Travolta en “Campo de batalla: la Tierra”:
Travolta interpretó al General Terl, un malo de risa en una película para el olvido. De hecho, lo único interesante de esta película es preguntarse: ¿si todos los alienígenas de la raza Psychlo son tan estúpidos como el General Terl (interpretado por John Travolta), cómo demonios piensan invadir nuestro planeta? No vale demasiado la pena entrar en detalles de la trama, que es un galimatías sin pies ni cabeza; pero no cabe duda de que el personaje de Terl se pasea por la película diciendo tonterías sin sentido. Al final, la apuesta de Travolta por dar a conocer la mitología de la Iglesia de la Cienciología (y ganar unos dólares para la causa) fue un fracaso total.

Lawrence Olivier en “Otelo”:
El arte dramático le corría por las venas, Lawrence siempre había sido un actor de primera línea, un actor de teatro… así que dar el salto al cine no era muy fácil, no era lo mismo, la verdad sea dicha. Y con la película de 1965, basada en la tragedia de William Shakespeare, la pifió. Excesivo, histriónico, gesticulador… defectos y vicios que a la larga sacan del drama…. Por no hablar del betún. Como todos sabéis el personaje de Otelo era negro y Lawrence era blanco, ¿cómo resolver esto? No pasa nada, un poquito de pringue negro y ya… salvo que el nivel de betún no estaba distribuido en la misma proporción por todas las partes del cuerpo del actor, algo que cantaba la Traviata cuando manoteaba en muchos de sus discursos. Aún así una gran peli.

Gary Oldman en “El quinto elemento”:
Hablando de histriones y sobreactuaciones, aquí tenemos otro actor proclive al exceso, Gary Oldman, al que Luc Besson dio carta blanca para desmelenarse a lo grande en la ya de por si desmelenada El quinto elemento (¿recordáis al delirante y ruidoso personaje interpretado por Chris Tucker?). No era la primera vez que Oldman interpretaba a un personaje pasado de vueltas para Besson; sin embargo, aquí alcanzó un nuevo nivel de locura y extravagancia de la mano del malvado industrialista Jean-Baptiste Emanuel Zorg.

Mickey Rooney en “Desayuno con diamantes”:
Parece ser, que en el Hollywood de aquella época, era lo más normal del mundo aceptar papeles que uno sabía que no le pegaban ni con cola. Como este caso; Mickey Rooney representa un papel más que histriónico e inadecuado para él, totalmente prescindible. Se trata del irascible fotógrafo japonés señor Yunioshi, que fue agregado al plantel de actores más como reclamo publicitario que como necesidad narrativa. Mickey Rooney tiene un papel secundario extravagante, como casero de la Hepburn. Rooney hace una caricatura completa, con un inglés tortuoso y enormes dientes de conejo. Su actuación es demasiado ridícula para ser racista, y demasiado penosa para tener gracia. Es rematadamente mala, y parte de la culpa de ello también hay que echársela al director, Blake Edwards.

John Wayne en “El conquistador de Mongolia”:
He aquí la demostración de que incluso las más grandes estrellas tienen sus trapos sucios fílmicos. Nadie como John Wayne encarnó al gran héroe americano: duro, violento, romántico, estoico y emprendedor. Su leyenda se forjó en multitud de westerns y dramas. Y aun así, muchos se empeñan en recordar su papel más ridículo: el de Genghis Khan en la infumable El conquistador de Mongolia, considerada por los cinéfilos como una de las peores películas de la historia del cine. Con un ridículo bigotillo postizo, los ojos medio cerrados y unos diálogos pésimos, el papel de Wayne es tan ridículo como inapropiado. Nos quedamos con el Wayne de Centauros del desierto.

Michael J. Fox en “Teen wolf, de pelo en pecho”:
Michael, adolescente eterno (y eso que tenía ya 24 años cuando hizo esta película), representó mejor que nadie el espíritu de los ochenta: cachondeo puro y duro. Así que bien mirado, uno no puede tomarse muy en serio una pelí así, una pelí en la que un hombre lobo con playeras va dando botes sobre una camioneta al ritmo de los Beach Boys. Da algo de grima su trasformación que no asustaría ni al más pintado. De todas formas -sin tomárselo por el lado critico-  es una buena peli si te quieres echar unas risas… de eso te hartarás, porque ¿de verdad se ha trasformado en lobo o lo ha poseído el espíritu de Chewaka?

Elizabeth Berkley en “Showgirls”:
Showgirls recibió durísimas críticas… y es comprensible. La película fue protagonizada por una incipiente Elizabeth Berkley, estrella de televisión, que con este arriesgado filme, tal vez, esperaba irrumpir en el cine con la misma energía que Sharon Stone. Sin embargo, las críticas fueron demoledoras y ella se vio perjudicada, lo que se agravó por sus abundantes escenas de desnudo, justificadas en la trama pero que devaluaban su actuación a los ojos de la crítica.
Una película sin nada destacado, que explotaba el morbo en una estética cutre y soez, y con unos diálogos que no pasaran precisamente a la historia. Un batacazo que deterioró mas que ensalzó la imagen de esta actriz.

Nicolas Cage en “Ghost Rider”:
La cabeza me ardía, no entendía porque, ¡ah, ya!, era por Nicolas Cage. Por alguna razón verle actuar es comparable a que alguien te aporree la cabeza durante dos horas con un martillo neumático, ¡que dolor de cabeza!  Cuántos tics, cuanta sobreactuación, cuánta nada de nada, un vacío absurdo y ridículo que hace de esta película una experiencia de ver traumática. El guión es malo, el argumento risible, los actores dan pena, los efectos especiales son basura y Nicolas Cage hace el que probablemente sea su peor papel… lo cual no es difícil viendo su trayectoria profesional… Desde luego, hay que tener el cerebro en llamas para disfrutar esta película.

Halle Berry en “Catwoman”:
Tras ganar el Oscar por Monster’s Ball, Halle Berry parecía tener el mundo a sus pies. Tras lidiar con un montón de papeles olvidables, ahora tenía la oportunidad de elegir entre una montaña de prometedores proyectos. Y entonces, Berry erró el tiro. En lugar de apostar por la calidad, la actriz se dejó llevar por la avaricia, lo que se tradujo en un olvidable concurso como chica Bond, una muy secundaria aparición como la Tormenta de X-Men y el papel protagonista en el lamentable thriller de terror titulado Gothika. Aunque, curiosamente, ese no fue su peor trabajo. La joya de la corona la encontramos en Catwoman, el spin-off de Batman, una película que no convenció ni a los más aguerridos fans del imaginario del hombre murciélago. Consta como uno de los batacazos de taquilla más importantes de todos los tiempos.

Jim Carrey en “Ace Ventura”:
Que te hagan reír es lo más maravilloso del mundo. La risa es como una cosquilla del alma, pero Jim Carrey se pasa: sus caras provocan reacciones muy chungas en mi cerebro, una mezcla horrorizada de estupor y miedo, y no sé que pensar cuando lo veo hablar con el culo que no como el culo… Lo sé, es parte de su idiosincrasia actoral, además siempre hace ese tipo de personaje tonto, extraño, divertido, raro. Un personaje al que le va lo escatológico, pero ni tanto ni tan poco, que satura, y al final, cuando quitas todo eso sólo queda… una gran chorrada que me acaba poniendo de los nervios.

Fuentes:
Blogs.terra.es/blogs/cine/archive/2012/02/10/actores-respetables-en-papeles-rid-237-culos.aspx
Blogs.terra.es/blogs/cine/archive/2011/03/04/los-villanos-m-225-s-pat-233-ticos-del-cine.aspx
Grupogalatea.wikispaces.com/Desayuno+con+diamantes
Wikipedia. Google imágenes.

8 comentarios:

Natalia Ortiz dijo...

Jaja, qué buen nombre para la entrada.
No tengo claro si vi la escena de Arnold... probablemente, no.
La mayoría de hecho no las he visto en mi vida, así que no he sufrido con ellas jaja.
Creo haber visto El quinto elemento, pero no me suena nada ese personaje.
Y sí he visto a los 3 últimos.

Connery da miedo O.O
Brando se ve realmente raro...
Pobre Travolta. A las 22:00 salía Dos canguros muy maduros en la tele. Cada vez que veo cómo ha cambiado desde Grease, o me acuerdo, cuesta creerlo.
Increíble lo de Wayne.
¿Un hombre lobo con playeras? Qué poca idea.
Ahí está, que películas como showgirls con la descripción que nos das, parece soez un rato.
Ghost Rider no me desagrada, pero sí que había escenas que no me gustaban nada.
Desconocía que Catwoman había sido así de mala, vaya :S
Y Ace Ventura se pasa mucho.

Buena entrada, Ana :)
Un abrazo

Prometeo dijo...

Que buen entrada. Tengo que decirte que soy un adorador de "Zardoz", si, lo reconozco y me rei como un tonto con Junior, y disfrute de la exhuberante belleza de la Berkely, me hize un enano con el motorista fanatsma, de las otras mejor no hablar..
¡que tiempos!
Ahora que me atrevo hasta con el inenarrable Uwe Boll.

un abrazo.

Raquel dijo...

Todos se merecen estar en el museo de los horrores de las interpretaciones cinematográficas. Qué espanto :)) Lo de Sean Conery es de risa, qué patinazo pensar que esa indumentaria era sexy. Lo de Brando, Olivier y Roone ridiculo total, no costaba nada contratrar a unos actores de esa raza. Lo de Chuache es para reirse y no parar, vaya tortura de personaje auqnue recuerdo que la peli era divertida XD

Besos.

Ana dijo...

Hola Natalia, jaja, si no has visto muchas de estas películas me alegro por ti, eso significa que te has ahorrado un mal trago y pasar verguenza ajena...
Es una pena lo de Travolta pero me parece que no tiene muy buen ojo para elegir pelis, aunque para mí siempre será el mejor Danny Zucko, jaja.
Ghost rider es para volverse loco, con tanta sobre actuación que rechina, pobre Nicolas Cage, a mí no me cael pero hay que reconocer que pone un poquito de los nervios, y el doblaje que le ponen no ayuda demasiado.
Bueno lo de Catwoman ¿qué se podía esperar? Todos los héroes tgienen algo de rídiculos, ¿verdad? pero es que esta película no hay por donde cogerla.
Ace Ventura es gracioso, sí, pero hay cosas que puff, no soporto.
Gracias Natalia por asomarte por aquí, un gusto que te haya gustado la entrada.
Un abrazo!
:)

Hola Prometeo, jaja, bueno no lo digas por ahí pero yo también me reí con Junior, es que eso de ver a Charche dando a luz no tiene desperdicio. Yo no digo que no se pueda disfrutar con estas pelís, quizá porque no podemos tomarnosla demasiado en serio, pero ridiculas si que son... y un rato largo.
No conozco a Uwe Boll pero por lo que he visto por internet su etiqueta dice mucho: el peor cineasta después de Ed Wood, eso ya es decir mucho, jaja. Pero como dicen por ahí que se hable de mí aunque sea mal...
Me alegro que te haya gustado la entrada.
Un abrazo!
:D

Hola Raque, jeje, el museo de los horrores cinematograficos tiene que estar a rebosar últimamente. Sí, muuuy sexy el Connery, jaja, menudas pintas. Pues eso digo yo, no cuesta mucho buscar actores apropiados para determinados papeles en vez de estar disfrazando, pero ahí entran otros facdtores que no vale la pena hablar aquí.
Ay Charche, jeje, si es que te da hasta ternurita...
Besos
:D

Mos dijo...

Hola Ana: Me ha encantado esta entrada. JA,ja,ja,ja,ja. Ya no recordaba tanto papel friki en tan buenos actores (Bueno lo de buenos no va por todos).

Qué cosas, verdad?

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Ana dijo...

Hola Mos, y yo me alegro de haberte sacado las carcajadas con la entrada, jaja, es un placer. Pues no es por nada pero todos los actores, incluso los mejores, tienen sus pifias, es lo divertido de dedicarse a este mundillo, que a veces lo que es muy bueno se queda por el camino y lo que no es tan bueno triunfa y llega lejos, así que uno acepta un papelón pensando que se va a lucir y para nada.
Un abrazo desde orillas bohemias.
;)

Carol Torrecilla García dijo...

De acuerdo contigo, Ana. ¡Qué horribles papeles!!!!! jajajajajajaajaja
Y lo peor es que he visto la mayoría de esas películas.
Desayuno con diamantes me encanta, ...pero....¿que hacemos con el chino del ático?????

Ana dijo...

Hola Carol, jaja, pues con el chino del ático no sé, apuntarlo a tai chi o a yoga, darle un sandwich de tranquilizantes, buscarle novia, apuntarle a un taller de manualidades que dicen que relajan, hay muchas posibilidades, jaja.
Saludos
;)

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