viernes, 20 de abril de 2012

Vestidos de cine


El día que a Charles Chaplin le ofrecieron su primer papel en el cine aún no tenía la imagen que le identificaría, aún no era el vagabundo que todos conocemos. Antes de enfrentarse a la cámara y gracias a algunas aportaciones de otros cómicos y a lo que encontró en los guardarropas de los estudios pudo crear su personaje.
Puede que lo supiera o puede que no, pero había escogido el vestuario apropiado… sabía que la elección -acertada o equivocada- podía significar el éxito o el fracaso.
Es por esto que el vestuario en el cine (prendas, complementos, calzados, accesorios) es tan importante, ya que define y caracteriza al personaje, tanto que un que un actor puede meterse en la piel del que interpreta sólo con calzarse sus zapatos.
En una película no sólo cuentan las buenas actuaciones, la impecable escenografía o los buenos diálogos, el vestuario puede ser una manera de expresar y jugar con las emociones. ¿A que recuerdas la famosa camiseta rota de Marlon Brando en “Un tranvía llamado deseo”? La misma escena sin el famoso desgarrón no sería igual, perdería algo, un elemento importante…
El vestuario marca, crea, y si es bueno  siempre es recordado.
Charlot ya no es Charlot sin su bombín… Cantinflas no es Cantinflas sin sus pantalones caídos. Ni Superman es un superhéroe sin sus reconocibles mallas azules y la emblemática capa roja.
El vestuario vende, el cine tiene la culpa, ya que es un buen escaparate de moda y es muy consciente de su poder. Desde los años 20 del siglo pasado, las estrellas de Hollywood ya habían empezado a influir en la moda: Myrna Loy puso en boga el uso de pantalones largos para la mujer. Pola Negri, (primera en exhibir las piernas desnudas sin medias) puso de moda calzar sandalias y tener pintadas las uñas de los pies. Greta Garbo, introdujo la práctica del sombrero puesto en diagonal para ocultar un ojo o el llevar enormes collares… Pero no fueron las únicas: Marilyn Monroe marcó tendencia con su pelo oxigenado, y Audrey Hepburn con sus bailarinas planas. James Dean en "Rebelde sin causa" puso de moda los  pantalones azules, desteñidos y andrajosos. Y Faye Dunaway tuvo tanto impacto social con su pelí “Bonnie and Clide” que puso de moda el estilo de Bonnie: las boinas...

Sabiendo todo esto hoy me he atrevido a repasar algunos de los vestidos de cine más bonitos, recordados e importantes, esos vestidos con los que la actriz ya no sería su personaje…



Expiación:
La diseñadora Jackeline Durran creó este vestido de corte sencillo, aunque con complejos pliegues al final de la espalda. Una espalda que podemos apreciar, gracias a su generoso escote. Con este complicado fruncido, se consigue dar forma a la figura recta de Knightly. El director de la película, Joe Wright, dictó las pautas para el diseño del vestido. Quería que se pareciese lo más posible al que aparece en la novela, en la cual se basa la película. También quería que el vestido transmitiese una sensación de semi-desnudez, con una ranura frontal para la escena de pasión entre Cecilia y Robbie.
El color verde representa simpatía, armonía, crecimiento, exuberancia, fertilidad y frescura, aunque también egoísmo. El verde oscuro, tiene también una correspondencia social con el dinero. Puede que éstas fueran algunas de las razones por las que Joe Wright, director de la película, insistiera en que el color de este vestido tenía que ser verde, algo que nunca llegó a explicar.
Este vestido fue elegido como el mejor de la historia del cine.

Elizabeth, la edad de oro:
La fuerte personalidad de la reina tenía que apreciarse en el film, de alguna manera tenía que recalcarse, y esto se consiguió con los colores de los vestidos: potentes morados, brillantes naranjas, así como pelucas engalanadas con plumas y tocados. Los vestidos, verdaderas obras de arte, estaban decorados con encajes, hilos de oro, brocados… Para estilizarla estaban los verdugados y los corsés, que eran (y son) verdaderas herramientas de tortura.
En la época de la reina las gorgueras mantenían la cabeza alta, por lo que eran signo de desdén y privilegio aristocrático, pero la reina Isabel abrió la gorguera en el pecho, elevándola por detrás de la cabeza y convirtiéndola en algunos casos en unas alas de gasa.

Moulin Rouge:
Los encargados del vestuario de la película fueron Catherine Martin y Angus Strathie, quienes aportaron ese toque colorido y exótico, un mundo de cancán, pero también de principios de siglo sobrio, un poco hindi, algo oriental, gótico, dulce, seductor… como este precioso vestido rojo pasión.

La tentación vive arriba:
El nombre de William Travilla irá siempre unido al de Marilyn Monroe, para quien diseñó el vestuario de ocho películas. La relación de Monroe y Travilla trascendió a la pantalla, y fueron amantes durante un tiempo, y amigos toda la vida. Una de sus cuatro nominaciones al Oscar la obtuvo por “Cómo casarse con un millonario”, aunque probablemente ninguno de los modelos que creó para Marilyn fue tantas veces fotografiado como el vestido blanco cuya falda levantaba el aire del metro de Nueva York en “La tentación vive arriba”. Travilla había dado muchas vueltas a aquel vestido: “Quería que Marilyn pareciese limpia y fresca en medio del calor de Nueva York, pero también bonita, divertida, inocente, casi ajena a su atractivo”. Él decía siempre que los vestidos que diseñaba para la actriz “eran un acto de amor”, y así lo entendió ella, que le regaló una reproducción de su famoso desnudo sobre terciopelo rojo con la frase “Te adoro. Vísteme siempre”.

Sabrina:
Esta película marcó dos hitos importantes para la moda. Por un lado encumbró a Audrey Hepburn como icono de estilo y por otro, marcó la primera, pero no última, colaboración con Hubert de Givenchy. Y eso que cuando le dijeron a éste que la película estaría protagonizada por la señorita Hepburn, (el diseñador creyó que se trataba de Katharine Hepburn) rechazó vestir a la todavía poco conocida actriz, aunque finalmente rectificó. Mas tarde la amistad entre los dos hizo increíbles aportaciones a la moda.
Pero Givenchy no encontró mejor percha que la actriz, sobre ella el mítico vestido blanco y negro resaltaba, la luz que Audrey le aportaba lo hacía aún más bello y espectacular. Un vestido exquisito con un corpiño sin tirantes, largo hasta los tobillos y con una especie de sobrefalda de vuelo.

María Antonieta:
El vestuario de la película, bastante espectacular, representa a la perfección la moda de la época y la situación personal de María Antonieta. Muchos adornos, bordados, tocados, zapatos, abanicos, manguitos, un exceso de todo… La extravagancia estaba bien vista, era la época del rococó, de los corsés, los miriñaques y los tonos pastel.
María Antonieta pasó a la historia por ser una reina frívola, siempre perfectamente engalanada, siempre persiguiendo el placer en la ropa, algo que se representa muy bien en la película en la que hay múltiples cambios de vestuario, a cada cual mas espectacular. Como curiosidad cabe decir que María Antonieta puso el color blanco de moda.

Titanic:
Deborah Lynn Scott ganó el Oscar por su labor en “Titanic” de James Cameron, una cinta en la que esta profesional demuestra en qué escala se haya y cuál es su pericia tratando entornos de época. Actualmente es una de las más capacitadas y solicitadas diseñadoras de vestuario de Hollywood.

La joven Victoria:
La diseñadora de vestuario británica Sandy Powell, todo un referente en el mundillo, fue la encargada de ambientar la película con sus maravillosos diseños. Muy dada a investigar, tomó bastantes referencias de la época en la que trascurre la película: blondas, mantillas, volantes, faldas ahuecadas y almidonadas, talle bajo, corsés, miriñaques, mangas cortas abullonadas… Por este trabajo la diseñadora logró el Óscar al mejor vestuario, un óscar de lo mas merecido viendo el gran trabajo realizado.
Los diseños del vestuario de la reina y su corte ganaron otros premios: el Phoenix films Critics Society Award al mejor vestuario y el Bafta.

Lo que el viento se llevó:
Walter Plunkett fue el encargado de diseñar el vestuario, se involucró tan a fondo que estudió la novela y todos los detalles que se referían a su ámbito de actuación, hasta que tuvo más de 5000 referencias para diseñar. El indeciso Selznick le dio un buen susto cuando rechazó sus primeros bocetos e incluso pensó en contratar a otro diseñador, pero Plunkett pudo convencerlo de que su trabajo era el adecuado (más tarde, incluso la muy reticente Margaret Mitchell alabaría la obra de Plunkett).
Era un perfeccionista consumado, y no dudó en viajar a Atlanta a buscar la ayuda de algunos ciudadanos que todavía conservaban ropa y objetos personales de sus abuelos. Tuvo bastante tiempo para diseñar el vestuario, pero apenas pudo ordenar la confección de ninguno de los más de 2000 trajes previstos hasta que el reparto estuvo por fin confirmado.
Su gran trabajo pasará sin duda a la historia del cine.

Drácula:
El deseo de Coppola era que el vestuario se convirtiera en el decorado, ya que los personajes se mueven en ambientes muy oscuros, y para eso contó con Eiko Ishioka, que tomó inspiración de Gustav Klimt, Botticelli, el arte bizantino, las armaduras samuráis e incluso el mundo del cómic, y que fue premiada con el Oscar al mejor diseño de vestuario.
Mina (Winona Ryder) lleva un vestuario en tonos pasteles al principio, para reflejar una vida despreocupada e inocente. Sin embargo, a medida que avanza la película, el cambio en su personaje se ve en la paleta cromática de sus vestidos, que se vuelven oscuros, para reflejar su alma atormentada.
El look de su amiga Lucy va evolucionado hacia una estética más sensual, debido a sus coqueteos con el príncipe de las tinieblas. Mina también tiene su momento de sensualidad con el precioso vestido rojo que se pone para cenar con el vampiro. En el caso de las novias de Drácula, se hace una fusión entre lo bizantino, en las joyas, y los cuadros de Botticelli, en lo vaporoso de las telas.
Este estupendo vestuario, que ha sido elevado a la categoría de pieza de arte, se encuentra expuesto en las vitrinas del MOMA.




Fuentes:
Blog.dirdari.com/vestidos-de-cine.Feeverte.livejournal.com. Libertaddigital.com/multimedia/galerias/vestidos-de-cine/#2-pretty-woman.
Radioangulo.cu Destellosdeglamour.com/el-estilo-de-la-pelicula-sabrina.Vientoescarlata.blogspot.com.es/walter-plunkett-diseador-de-vestuario.Latentacionviveenelarmario.blogspot.com.es/-grandes-disenadores-de-moda.
Pactarconeldiablopor.com/vestuario-de-cine-dracula-de-bram. Wikipedia. Google imágenes.

10 comentarios:

Raquel dijo...

Preciosa entrada, y muy currada.
El vestuario de una película es muy importante. Un vestuario bien escogido hace que los personajes se luzcan más.
Todos los trajes son maravillosos, pero yo siempre tuve debilidad por el vestuario de Scarlett O´Hara. Aún así es imposible decidirse sólo por uno; el de Moulin Rouge es precioso, el rojo de Pretty Woman, el verde de Expiación... Todos.
Un abrazo Ana :)

Alury dijo...

Es que el traje verde de expiación es precioso. No me extraña nada que lo eligieran... aunque para que siente bien hay que estar bastante delgadilla, como la Keira.

¡Preciosa entrada! :D

Ana dijo...

Gracias Raque, un placer que la hayas disfrutado.
A mí también me gustaban los vestidos de Scarlett, ¿recuerdas Ana Escarlata?, jaja, una cortina servía también, jeje, como los niños Von trapp.
:D

Hola Alury, yo creo que el vestido verde de Expiación puede quedar igual de bien con algunas formitas también, pero es que Keira es un palito, jeje, por eso le tuvieron que hacer esos fruncidos, para definr un poquito su figura.
La verdad es que ese tono de verde es precioso, me encanta... podríamos conformarnos con una buena copia,habrá que mirar en el Zara, jaja.
Me alegro de que te haya gustado, gracias
:D

Natalia Ortiz dijo...

Jaja, comenzaré diciendo que creo que tienes razón :), pero que no he visto a Marlon Brando con la camiseta rota jaja, ni ninguna película suya que yo sepa... pero por fotos es de los hombres que mejor estaban, todo hay que decirlo, que además ahora tocará admirar a muchas chicas y a sus vestidos jaja y nos olvidaremos de ellos; claro que ellos no lucen igual.
En el caso de Expiación debo decir que si es como el del libro, un aplauso bien fuerte, pero a mí personalmente no me transmite mucho el vestido. No sé, me gusta más el de La condesa descalza, aunque sólo sea por el color o el de My fair lady por su estilo único, aunque eso no quiere decir que yo me pusiese alguno de ellos.
Elizabeth... pff, creo que no he visto la película, pero el estilo de la ropa se deja ver jaja. Muy llamativo.
El de Moulin Rouge se ve más llevable quizás, y llamativo por el color, que por cierto a ver si algún día veo la película :S porque encima creo que la compraron mis padres en VHS, que tiene delito no haberla visto xD
Marilyn... sin duda tenía un estilo propio. A mí no me agradaría nada lo del vestido hacia arriba, ni creo que el vestido en sí pero jaja, es su símbolo junto a su pelo.
Por otro lado, Sabrina sí me parece fina y elegante con ese vestido y no me importaría llevarlo jaja.
María Antonieta... muy llamativa y recargada para mi gusto. (No la he visto)
En Titanic ya me resulta un vestuario más fino y agradable.
De La joven Victoria, me ha gustado mucho el vestido en tonos verdosos y azulados. Es muy bonito y original. (Tampoco la he visto)
Tampoco he visto la del viento ni Drácula... Del viento decir que los vestidos tienen buena pinta, aunque igual mucho vuelo alguno de ellos, y de Drácula no me han gustado, aunque está bien que los colores reflejen su personalidad, sus actos y su alma.
Y ahora te voy diciendo de las que sí he visto... no me acuerdo cómo iban en El perfume, pero la película era muy rara :S y antes de saber que harían la película, me leí el libro y me pareció que tenía muchísimo detalle explicando todo. No estaba mal, no.
Pretty woman sabes que no me va mucho jaja y los vestidos no me dicen... En El diablo se viste de Prada la ropa hace un papel muy importante y el cambio de look le sienta muy bien a la chica. Cómo perder a un chico en 10 días me gusta :) y el estilo no está mal, aunque no iría así.
No me acuerdo de las catastróficas desdichas... me resulta muy lejana y Alicia en el país de las maravillas me gusta el estilo que tiene. Está muy bien :)
Y ya te dejo de atormentar jaja. Un beso!

Prometeo dijo...

Muy buen articulo, muy lucido y trabajado.
Al final el traje como diseño es un arte mas.
Un fuerte abarzo.

Ana dijo...

Hola Natalia. Pues te doy la razón con el vestido de la condesa descalza, tiene una forma preciosa y un tono azul que me fascina, me encanta ese tono de azul, creo que favorece tanto a rubias como morenas.
El vestido de Moulin Rouge es muy llamativo, pero sale poco en la pelí, una secuencia quizás, no sé si te gustan los musicales pero te la recomiendo, Kidman y McGregor tienen mucha química.
Lo del vestido de Marilyn bueno es un símbolo, jaja, y tiene que ser fresquito pasar debajo de los respiraderos y que la falda te suba, jeje.
El vestido de Sabrina es muy elegante, pero es que Hepburn sabía llevarlo todo con mucho estilo.
Los vestidos de Drácula son geniales, te lo aseguro, pero las fotos que he elegido no se ven muy bien. A mí me chifla el de Mina, es genial, algo gótico para enamorar a un vampiro, jeje.
Bueno has visto bastantes pelís, por lo que no te preocupes, yo es que soy cinefila, pero todas, todas, tampoco me las he visto.
No me atormentas, jaja, es un placer leer tus comentarios.
Un besote, gracias
;)

Hola Prometeo, pues si que es importante, el vestuario enriquece una obra, una película, da juego, puede convertirse en una seña de identidad, es un arte como dices.
Muchas gracias por pasarte por aquí. Un placer que te haya gustado la entrada, o que por lo menos te haya entretenido.
Un abrazo
:)

Carol Torrecilla García dijo...

Un post excelente, Ana.
Me ha gustado mucho leer esta entrada tan interesante (creo que todas hemos soñado casi sin excepción con el vestido verde de Expiación) con la que me entran ganas, la verdad, de irme de compras. XDXDXDXDXD
No tengo ni idea sobre diseñadores, pero siempre me fijo mucho en el vestuario de los actores y actrices, porque, eso sí: me encanta la ropa, cómo no.
Ir contenta con una misma siempre es un placer. Aunque sea con unos pantalones azules que parezcan deshilachados y sean nuevos.... =)
Saludos

Ana dijo...

Hola Carol, ¿no me digas que tú también has soñado con el vestido verde? Que tentación es la ropa, sentirse bien con ella, potenciar la belleza de cada una, ¿eh? Pero lo contrario también se puede hacer, jaja.
¿A qué te apetecería emular a Julia Roberts en Pretty woman cuando entra en la tienda de ropa? Seguro que muchas mujeres (y hombres) sueñan o han soñado con eso...
Lo de los pantalones azules deshilachados me parece perfecto, yo me siento muy cómoda con eso, casi no salgo de ahí, jeje.
Un beso grande
:D

Nieves dijo...

Me ha encantado esta entrada tuya sobre los vestidos de cine, muy buena y trabajada, y es que además el vestuario en una pelicula es una base importantísima en su éxito o fracaso, especialmente en estas peliculas antiguas tan glamourosas, de entre las cuáles yo me quedo siempre con los maravillosos vestuarios que llevaban en sus peliculas dos actrices que me encantan: Audrey Hepburn y Grace Kelly. Un beso Ana y que tengas unos dias de fiesta estupendos,

Ana dijo...

Hola Nieves, encantada con tu visita. Pues eso es verdad, la ambientación, el vestuario, es una base importantisíma para una pelí, le da credulidad.
Compartimos actrices fetiche, pero tenían una luz especial (y todo lo que se ponían les quedaba bien, una suerte...)
Un beso, ¡que disfrutes tú también de estos días!
;)

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