sábado, 5 de febrero de 2011

John Barry

Se apagan las luces, las voces se van mitigando, sólo quedan pequeños murmullos, aislados sonidos, alguien que mastica, una bolsa de plástico al abrirse, el pitido de un teléfono al apagarse. Entonces la expectación aumenta. De pronto la gran pantalla de cine se enciende y parpadea con una tenue luz azulada. Comienza la proyección. Las imágenes, las voces hablan, pero la magia comienza cuando llega el acompañamiento musical. La banda sonora potencia esas emociones que las imágenes por sí solas no son capaces de expresar. Un piano solitario, una guitarra triste, una saxofón llorón… Una escena romántica necesita música de violín, también una escena de tensión con toda su fanfarria o una de persecución con sus instrumentos de metal martilleando tus oídos. Porque, ¿qué sería de las películas sin su música?


No sería lo mismo ver “Tiburón” sin sentir ese latido dentro de ti, ese miedo real a ser atrapado. La música es muy importante en algunas películas, tanto o igual que la historia. “Carros de fuego”, la “Pantera rosa”, “Candilejas”… Ni siquiera “James Bond” se salva de reconocido por su característico sonido…


El pasado día 30 de enero murió su compositor, el británico John Barry. Murió a los 77 años de edad, víctima de un ataque al corazón. Tras de si deja casi 50 años como músico.


Compositor para cine, teatro y televisión, fue ganador de cinco Óscars de la Academia por Memorias de África’, ‘Bailando con lobos’, ‘El león en invierno’ y ‘Nacida libre’ (mejor canción y mejor banda sonora). También recibió cuatro Grammys, un BAFTA por toda su trayectoria profesional en 2005 y un Globo de Oro (‘Memorias de África’). Barry recibió la Orden del Imperio Británico en 1999 por su aportación al mundo de la música, donde destacó por su combinación de instrumentos de viento y metal, sus elegantes melodías y la intensidad orquestal de sus composiciones.





Me encantan las bandas sonoras, me sirven como inspiración y a veces como terapia, me inquietan, me relajan, me enternecen, me emocionan. Hacen de todo eso un algo palpable que puedo transcribir en un papel después. Pero si existe una banda sonora a la que no me puedo resistir en este mundo esa es “Memorias de África”. Escuchándola con los ojos cerrados me puedo desplazar hasta allí… Soy yo la que va a bordo de esa avioneta, Robert Redford me tiende una mano que yo aprieto, y me sonríe. Surcamos una marisma repleta de flamencos rosas que espantados vuelan a nuestro paso. Atardece, todo se ve naranja mientras sobrevolamos la sabana del Serengeti, es un momento mágico… creo que me estoy enamorando…







¡Buen viaje John Barry, gracias por hacerme soñar!


Fuentes: Wikipedia, Thrillerwebzine.com. Google imágenes.

4 comentarios:

Raquel dijo...

Lo siento mucho. Era un gran compositor, de los mejores. Sus bandas sonoras, al igual que a ti, han sido mi fuente de inspiración más de una vez, y seguramente seguirán siéndolo. Cada vez que escucho Memorias de África un cosquilleo me sube al corazón; yo también me transporto hasta la sabana y vuelo por encima de las cebras, de los flamencos, de los grandes extensiones de este continente vecino tan hermoso.
Descanse en paz.
Un beso.

Ana dijo...

Claro Raque, tú eres de las mías, de las que la música las trasporta y las lleva por misteriosos rincones que se abren con la imaginación, la mejor de las aerolineas del mundo.
Un beso y sigue oyendo música de Barry. Me encanta Bailando con lobos, Somewhere in time, Proposición indecente y un largo etc. Y las de James Bond no se quedan atras. Era un compositor genial.
Un beso
;)

இலை Bohemia இலை dijo...

Adoro las bandas sonoras de corte clásico, Barry era un génio. Uno de mis favoritos es Michael Nyman, nunca me canso de oírlo...

bss

Ana dijo...

Buena recomendación Bohemia, Nyman es un genio, así que anotado.
Un beso
:)

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