domingo, 27 de junio de 2010

La trampa

La morgue del hospital estaba situada en el lugar más oscuro e inaccesible que pudieron encontrar; abajo del todo, en un sótano que daba a otro sótano todavía más subterráneo que aquel. Los pasillos que llevaban a el eran largos y parecían inacabados, cables y tubos colgaban de las paredes y del techo. El frío le traspasó. Aún estaba débil, aún se resentía del accidente, sin embargo Jorge sabía que tenía que verla: no podía creer que Patricia estuviera muerta… ¡eso no podía haber pasado! No, no aquel día.

Aquel día habían estado paseando por el parque, él se había escapado del trabajo, ella tenía algo importante que decirle. Estaba asustado, creía que iba a dejarle. Jorge la había desatendido a causa del trabajo y las obligaciones, había olvidado cosas importantes, fechas, citas, la había aparcado a un lado, la creía segura. Aún así no concebía su vida sin ella.
Y ahora… allí estaba, fría, azul, quieta sobre la camilla.
No respiraba, no tenía vida. No obstante seguía siendo bella, era imposible creer que aquel golpe, aquel simple moretón la había…. ¡No!, ¡no!, gritaba aferrado al cuerpo inerte de su amor. Iba a darle un hijo, eso le había dicho aquella tarde y ambos habían cogido el coche para ir a celebrarlo. Iban a tener un hijo… y ahora, ¿ahora no iba a nacer?
La besó y la acarició, ¿si pudiera devolverla a la vida?, ¿si pudiera…?

-No puedes- dijo una voz honda que resonó en todo el mortuorio.
-¿Quien es?- llamó él, volviéndose para ver quien había leído sus pensamientos.
Un hombre muy mayor, canoso y de aspecto triste, apareció de una esquina envuelto en tinieblas. Intuyó que sería un bedel, intuyó que aquel viejo le llamaría la atención y supuso que lo separaría de ella, así que no pudo apartarse de su Patricia.
-Sé lo que piensas- soltó el anciano con voz de caverna, -pero los que se han ido no pueden volver.
-¿Por qué?
-Porque han hecho un viaje muy largo, un viaje sin retorno.
Jorge se negaba a aceptarlo. No podía entender, no podía aceptar que le hubieran arrebatado su felicidad tan pronto. Y no quiso que el hombre se acercara a ellos. Enloquecido la protegió de aquellas manos, de sus intenciones.
-Debo llevármela- oyó decir al viejo.
-¿A dónde?
-A la cámara, con los otros.
-No quiero que la toque.
-Lo siento mucho, muchacho, pero no deberías estar aquí, y no deberías darme problemas, créeme ella esta en un lugar mejor que este…
-¡Pero yo la quiero a mi lado!
-Acéptalo muchacho, es ley de vida…
-¡Si se pudiera hacer algo!- rumió frenético interrumpiéndole, -si se pudiera volver el tiempo el atrás…
-Se puede- dijo solicito una nueva voz, una voz timbrada y bonita.

Una voz que pertenecía a un hombre, también anciano, pero con una mirada perversa que apareció de otra esquina.
-¿Quién eres?-le interrogó Jorge.
-Soy el otro-respondió sin más.
A pesar de la vaga respuesta Jorge no insistió, no pudo, pues aquel viejo le tomó muy resuelto por un hombro para hablar en confidencia.
-No le hagas caso a ese, es muy fatalista, hay una cosa que…
-¡No le escuches!-gritó el primer anciano, -lo que te propondrá es una aberración.
El anciano perverso se plantó ante Jorge para desviar su atención a él.
-Óyeme, la quieres, ¿verdad?, y la quieres recuperar, ¿no es cierto?, ¡yo sé como hacerlo!
-Los que han intentado hacer regresar a los que se han ido han acabado muy mal…
-Exagera-replicó el otro, sonriendo de medio lado. –Lo dice porque es un amargado, disfruta con la muerte y el sufrimiento, ¿no ves que él mismo parece un viejo cadáver?
Jorge ya estaba seducido por la idea de recuperarla, de hacerla volver, no parecía tarde….
-¿Acaso quieres condenar tu alma?- bramó el primer anciano con cierto temblor en su voz.
-¿Y para que sirve el alma?- se burló el segundo anciano, y se volvió hacía Jorge argumentando, -puedes vivir sin alma, pero no sin amor, el amor es lo mas importante, ¿a que si?
-La quiero-murmuró sin más, apostándose al lado de la joven muerta, palpando sus pálidos labios, ordenando sus cabellos, -quiero recuperarla, es mía…
-¡No!-aulló el primer anciano con horror, -te equivocas, no es tuya, no está en tus manos, ¡hazme caso!, déjala donde está, tarde o temprano os reuniréis…
-¿Y dejarle que espere todo ese tiempo?- rugió el mas perverso, -¡cállate viejo loco y no te metas en esto!, lo que cuenta es el ahora-, miró al joven Jorge con avidez, -y eso es lo que yo te doy, ¿lo quieres?
Sus ojos se encendieron luminosos a causa de la flaqueza de Jorge…

-Si- gimió éste hipnotizado por la fuerza de tal mirada, -si- repitió asintiendo convencido, -lo quiero…
-Entonces te ayudaré, es fácil…
Sucedió muy rápido. Para sellar el pacto Jorge apretó una mano cálida y como si cayera en la inconsciencia sintió desvanecerse, sintió que algo se abría bajo sus pies.
-¿Qué?- farfulló dolorido; había caído de rodillas sobre una larga extensión de arena y piedra negra, -¿pero donde estoy?, ¿y donde esta Patricia?
El viejo que caminaba a su lado a través del infierno sonrió con petulancia. Jorge se sentía fatigado, lento, muerto de sed. En realidad muerto y yermo. Tambaleante se puso en pie. El espectáculo que se cernía a su alrededor le puso los pelos de punta.



Riendo malévolo el anciano señaló al raudal de espesa agua negra que horadada la castigada tierra. A su lado, en aquel río de aguas negras distinguió un pequeño punto de luz, y en su interior la vio a ella, una visión, Patricia, viva, estaba viva y sonreía… respiraba.
Jorge se abalanzó hasta las aguas para intentar atrapar aquella bola de luz, pero en cuanto sumergió su mano en el torrente, la luz desapareció y el río con su pútrida agua, laceró y quemó su piel.


-Ah, quizás no te lo dije, se me pasó comentártelo, disculpa pero tengo mas de 2000 años y a veces se me olvidan las cosas- el viejo lo tomó por un hombro y le miró fijamente a los ojos, -esto es así, una vida por otra, tu vida por la de ella, tú lo quisiste, ¿no es así?, ¿no dijiste que harías cualquier cosa por ella, por su felicidad?, ¿no te alegra saberla viva, plena?, vuestro hijo nacerá y vivirá muchos años, ¿no te hace feliz?, ¿no?, bah, quizá debí decírtelo… debiste hacerle caso al otro viejo, es un amargado, lleva el peso de la humanidad en sus hombros, ¡y esta cansado!, pero no sabe mentir, nunca ha sabido, aunque afortunadamente yo tengo mas poder de persuasión.


Jorge contempló la extensión baldía y árida que le rodeaba, y abatido comprendió la trampa.
-No te preocupes, tienes toda la eternidad para pagar tu deuda y si ella enfila el mal camino os volveréis a ver, al fin y al cabo el infierno es una pañuelo, nunca sabes a quien puedes encontrar en el.


7 comentarios:

Raquel dijo...

Un relato inquietante, tal vez sea el efecto de la música y, claro está, esos personajes, en concreto ese personaje tan diabólico. Es dificil resistirse cuando nos tientan.
Me gusta, pero ya sabes que soy tu fan número uno.
Besos.

Virginia Martínez Escalona dijo...

Jo...ahora al terminar de leer tu historia, pienso que daba lo mismo hacer caso a uno u al otro, porque van a estar separados igualmente, hasta que se reúnan...Aunque claro, con su elección, ya sólo se podrán ver de nuevo si ella va por el mal camino en la vida xd...

Angel dijo...

Impresionante, si hubiera un machanguito de esos que se ponen a aplaudir en los chats te lo pondría aquí mismo. Me has dejado impresionado. Precioso el relato, duro, con mensaje y directo. La tentación es demasiado grande para no afrontarla con el alma (es una frase que oí una vez de alguien famoso) Siempre nos dejaremos llevar por lo que dice el corazón, aunque al final hayan decisiones equivocadas y dolorosas.

Un abrazzo!!

Ana dijo...

Besos Raque y gracias por tu valoración. Inquietante si, pero es dificil resistirse, sobre todo cuando nos tientan con lo que mas deseamos.
:)

Es verdad Virginia, está claro que el pobre protagonista eligió mal, no sopesó muy bien el camino que escogía y se dejó llevar, eso suele pasar mucho, así que al final sólo consiguió alejarse mas de ella, cayó en la trampa.
Besos
:)

Gracias Angel, ¡que elogios! "La tentación es demasiado grande para no afrontarla con el alma" es una frase que le va al pego al relato. Como dices a veces es imposible no caer en la tentación, sobre todo cuando nos ofrecen tan facilmente lo que mas queremos.
Besos
:)

Anónimo dijo...

Madre mía O.O genial sencillamente. La historia, la moraleja, los personajes, el ambiente, el contexto, el ritmo... ni se te ocurra dejar esto, es lo tuyo. :D

Solo una pequeña crítica-consejo de esas de las buenas: fíjate en la psicología de cada personaje y refléjala en los diálogos. Todas las personas tienen una forma distinta de expresarse, una jerga, unas coletillas, hasta un nivel cultural, además reflejan su personalidad con esas expresiones y con lo que dicen, con sus reacciones, con sus reflexiones, con su forma de actuar. No se muy bien como explicártelo. A la hora de construir un personaje yo intento enfocarlo como si fuera un actor, intento meterme en la psicología del personaje y ser él así me es más fácil hacer eso de diferenciarlo del resto a través de sus diálogos. No es fácil sin duda (cuesta lo suyo) pero a poco que lo consigas verás que tu historia mejora mucho. En esta en concreto lo echo de menos en los ancianos, al chico lo veo perfecto pero en ellos quizás vendría bien matizar más a uno de otro. Una pinceladita como quien dice.

Tienes talento para tí y veinte más :D que manera de juntar palabras ;)

P.D.: te recomiendo que te registres en SafeCreative y subas los documentos de word con todos tus relatos, no sabemos lo que traerá el día de mañana y quién sabe si te ves publicando un libro de relatos. Como chica previsora vale por dos y tu tienes una gemela con lo cual hacen cuatro y me llevo una vete cogiéndote el copyright que en la red hay mucho buitre ;)

Un beso enorme¡

Joseba Morales dijo...

Madre mía O.O genial sencillamente. La historia, la moraleja, los personajes, el ambiente, el contexto, el ritmo... ni se te ocurra dejar esto, es lo tuyo. :D

Solo una pequeña crítica-consejo de esas de las buenas: fíjate en la psicología de cada personaje y refléjala en los diálogos. Todas las personas tienen una forma distinta de expresarse, una jerga, unas coletillas, hasta un nivel cultural, además reflejan su personalidad con esas expresiones y con lo que dicen, con sus reacciones, con sus reflexiones, con su forma de actuar. No se muy bien como explicártelo. A la hora de construir un personaje yo intento enfocarlo como si fuera un actor, intento meterme en la psicología del personaje y ser él así me es más fácil hacer eso de diferenciarlo del resto a través de sus diálogos. No es fácil sin duda (cuesta lo suyo) pero a poco que lo consigas verás que tu historia mejora mucho. En esta en concreto lo echo de menos en los ancianos, al chico lo veo perfecto pero en ellos quizás vendría bien matizar más a uno de otro. Una pinceladita como quien dice.

Tienes talento para tí y veinte más :D que manera de juntar palabras ;)

P.D.: te recomiendo que te registres en SafeCreative y subas los documentos de word con todos tus relatos, no sabemos lo que traerá el día de mañana y quién sabe si te ves publicando un libro de relatos. Como chica previsora vale por dos y tu tienes una gemela con lo cual hacen cuatro y me llevo una vete cogiéndote el copyright que en la red hay mucho buitre ;)

Un beso enorme¡

Ana dijo...

Un beso enorme para ti y gracias por el consejo, lo tendré muy en cuenta.
La verdad es que si que he guardado algunos relatos en safecreative, pero en la cuenta de mi geme, lo que pasa es que a veces me olvido.
En cuanto a la sicológia de los personajes tienes razón, tendré que hacewr un esfuerzo... No creo que deje esto de escribir, de moemnto es lo que mas me llena, para mí es una terapia, así que no voy a soltar el bolí ni el teclado.
Gracias por los ánimos, así da gusto.
:D

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