domingo, 14 de febrero de 2010


Cuando los labios se tocan la química del amor se dispara. Aumenta la frecuencia cardiaca y la tensión arterial, el ritmo antes normal de nuestra respiración empieza a atropellarse, al mismo tiempo la temperatura de los cuerpos aumenta y todo da vueltas, las cosas antes sólidas dejan de tener consistencia, y no existe nada en el mundo más que esos codiciados labios.

Los mejores besos, los mas apasionados son esos que se dan los enamorados bajo la lluvia…

La lluvia es una extraña que suspira de envidia, no soporta que los amantes sigan juntos, apretados, protegidos del mundo en el beso. No le gusta sentirse fría de soledad, por eso la lluvia observa a los amantes desde su grisácea nube pensando en la manera de que aquellos dos cuerpos se separen. Es una intrusa que quiere arruinar el beso sólo porque se siente fría y sola, sólo porque no tiene a nadie junto a ella, sólo porque vive en medio de una tempestad.
La lluvia no sabe que hacer para que cese el contacto de aquellas dos ardientes bocas, así que llora, llora de rabia y de celos, de impotencia. Sus lágrimas son grandes y sentidas, y pronto se convierten en gotas.
El agua cae primero lentamente y luego con más fuerza, pero eso no importa, porque los amantes presentan su batalla ante dicho elemento y no se sueltan, se aprietan más fuertemente y se miran con amor, sonriéndose mutuamente, embargados de felicidad.
Así, el agua va empapando aquellos rostros, deslizándose irresistible entre la comisura de sus labios. La lluvia sigue llorando, intensa y trágica al descubrir su fracaso, pero de nada sirve… Los amantes se acercan otra vez muy lentamente, tienen la piel erizada de manera que una corriente de electricidad conecta a aquellos dos seres, fuertes y resistentes, unidos boca a boca bajo la fuerza de la rabiosa tormenta.
Desde su oscura nube la resignada lluvia sabe que aunque luche no puede ganar, aquella fuerza invisible es más poderosa que ella.


Ya que hoy es el día romántico por excelencia que mejor que hacer un ranking de esos besos de amor bajo la lluvia. Unos besos por lo general apasionados, impulsivos, enamorados...
Besos de amor bajo la lluvia


Toto o Salvatore es un niño que vive con su madre y hermana en el pueblo de Giancaldo, una provincia diminuta en la Italia de la posguerra; su padre ha muerto en batalla en algún lugar de Rusia. El pequeño es un buen estudiante y su único defecto es un amor irrefrenable por el cine; todas las tardes, el niño se lanza al Cinema Paradiso, la única sala del pueblo; allí forja una amistad con Alfredo, el proyector, quien le enseñará la magia del séptimo arte y sus legendarios personajes; de este modo, el chico no tendrá mas amistades que Marlon Brando, John Wayne, Greta Garbo, Clark Gable y Charles Chaplin. Los años transcurren, Toto crece y con la adolescencia le llega el amor en la persona de Elena, una deslumbrante joven que despide luz de sus ojos azules y ha llegado a estudiar al pintoresco lugar. Los padres de ésta, pertenecientes a la clase alta europea, tratarán de impedir a toda costa la relación, pues Toto es descendiente de una familia pobre.

Salvatore no olvidará jamás su primer beso de amor, un beso imprevisto, bajo la lluvia, un autentico beso como los que ha visto cientos de veces en las películas.



"Sólo te romperá el corazón. Es un hecho. Y aunque te prevenga, aunque te garantice que ella sólo te lastimará, horriblemente, tú la perseguirás... ¿No es maravilloso el amor?"
Desde que siendo niño el joven Finn pone sus ojos en la bella Estella, ella se convierte en su inspiración como pintor y en su obsesión durante todo su tránsito desde la adolescencia hacia la madurez. A pesar de las advertencias, ella acaba por romperle el corazón aunque él seguirá adelante, haciendo todo lo posible por conseguir su amor.

La música que acompaña al beso refleja toda esa necesidad de Finn, toda esa pasión que guardaba para si y que por fin dejó salir.




"Match Point" narra la dramática historia del ascenso en sociedad de un joven y de las terribles consecuencias de su ambición. El protagonista se debate entre dos mujeres y al no hallar una salida opta por una solución desesperada.
Woody Allen fue el encargado de rodar esta película, para ello contó con dos sexys protagonistas.
La escena del beso requería cierta desesperación y lujuria, mordisquitos incluidos, y e aquí el resultado.


Un beso impulsivo del que brotó toda esa carga concentrada de deseo, sensualidad y necesidad.



Años cuarenta, Allie Hamilton, todavía adolescente, conoce a Noah Calhoun en la feria. Nada más verla, Noah sabe que él y Allie están destinados a vivir juntos, aunque ella es de una familia adinerada y él es un pobre trabajador de fábrica. A lo largo de un apasionado verano los dos se enamoran profundamente. Las circunstancias y el repentino estallido de la Segunda Guerra Mundial les separan, pero ambos conservan vivo el recuerdo del otro. Cuando años después Noah regresa de la guerra, Allie ha salido irrevocablemente de su vida pero no de su corazón. Aunque Noah lo ignora, Allie ha vuelto a Seabrook, el lugar donde se enamoraron, pero está comprometida con Lon, un rico soldado que conoció mientras hacía trabajos voluntarios en un hospital militar.
Décadas después, un hombre lee una vieja y descolorida libreta a una mujer a la que visita regularmente en la residencia de ancianos. Le fascina la emotiva historia de Allie y Noah y durante unos momentos es capaz de revivir la época apasionada y turbulenta en la que juraron pasar el resto de su vida juntos.

Un beso intrépido, un beso que se resiste a perder al gran amor de su vida.




“Dulce hogar Alabama, donde el cielo es tan azul”, dice la canción con cierta nostalgia, no la misma que siente Melanie Carmichael. Puede que algunos recuerden su tierra con cierto cariño, pero siempre hay quien se avergüenza de sus raíces. Es el caso de Melanie, una joven diseñadora de moda de Nueva York que cree que la mirarán mal por proceder de un pueblo sureño pequeño, además de perder puntos con su rico prometido, un auténtico soltero de oro. Pero para contraer matrimonio con él, antes debe pedirle el divorcio a su marido, un rústico sureño que se resiste a perderla.

A veces lo que estas buscando es justo lo que has dejado atrás. Ella lo comprendió a tiempo… "so i can kiss you anytime i want" "Así que puedo darte un beso cada vez que me quieras"




Peter Parker es un tímido estudiante de instituto, intelectualmente brillante pero poco hábil socialmente. Durante una visita a un laboratorio de genética de la Universidad de Columbia es picado por una araña radiactiva. Esto provoca en él un cambio que le otorga poderes sobrehumanos arácnidos: Fuerza proporcional a la de un insecto, capacidad de adherirse a las paredes, capacidad para segregar y lanzar redes similares a las telarañas y un "Sentido Arácnido" que le advierte de los peligros que le pueden acechar. Ninguno de estos nuevos poderes le sirven para ligarse al amor de su vida, su vecina Mary Jane, una chica que está saliendo con su amigo Harry Osborn, hijo de su enemigo más poderoso, Norman Osborn en su alter ego como Duende Verde.
Un beso bajo la lluvia y además desafiando la ley de la gravedad. ¿Se puede pedir mas?




Ella es un espíritu libre, no quiere que nadie la enjaule ni pertenecer a nadie. Él la quiere, la ha querido desde hace tiempo. Pero ella tiene miedo, de crear vínculos, de dejarse querer. Miedo de si misma…
¿Qué más necesita un beso para crear una imagen hermosa y romántica?
La lluvia, la lluvia empapando los rostros y los cuerpos de dos enamorados, gato incluido, y para acompañarlos unos acordes mágicos, el Moon River de Henry Mancini.
No hay duda, este es el mejor beso de la historia del cine.

Las mejores películas siempre terminaban con un beso apasionado entre sus dos protagonistas. Como no podía ser menos Hollie y Paul se funden amorosamente en un beso bajó la lluvia que pasará a la historia como el mejor de los finales.


¡Feliz día de los enamorados!

2 comentarios:

Raquel dijo...

Me ha encantado este ranking de besos bajo la lluvia. Creo que una película gana puntos si incluye besos pero si éstos se dan bajo la lluvia mejor que mejor, más romántico todavia.
Me gusta especialmente la de Desayuno con diamantes, como dices es el final perfecto.
Buen trabajo, Anita, que sé la de trabajo que da buscar imágenes, videos e información.
En que lios nos metemos solitas.

Un beso.

Ana dijo...

Un beso Raque, tienes razón en lo de los líos, ;)
Pero era mi homenaje al día romántico por excelencia.
:D

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