martes, 26 de enero de 2010

El diario de Anna Frank

Argumento: Tras la invasión de Holanda, los Frank, comerciantes judíos alemanes emigrados a Amsterdam en 1933, se ocultaron de la Gestapo en una buhardilla anexa al edificio donde el padre de Ana tenía sus oficinas. Eran ocho personas y permanecieron recluidas desde junio de 1942 hasta agosto de 1944, fecha en que fueron detenidos y enviados a campos de concentración. En ese lugar y en las más precarias condiciones, Ana, una niña de trece años, escribió su estremecedor diario: un testimonio único sobre el horror y la barbarie nazi, y sobre los sentimientos y experiencias de la propia Ana y sus acompañantes.

Ana murió en el campo de Bergen-Belsen en marzo de 1945.

Su Diario nunca morirá.

Año publicación: 1947

Temas: Ensayo: Memorias y biografías.
Título original: "Het Achterhuis" -La casa de atrás-



"EL DIARIO DE ANNA FRANK"
Anne Frank



12 de Junio de 1942

"Espero poder confiártelo todo como aún no he podido hacerlo con nadie, y espero que seas para mí un gran apoyo."

Esta es la primera anotación de Ana en su diario. El diario (uno de sus regalos favoritos de cumpleaños) le fue entregado el día que cumplía trece años, y no creo que pudiera imaginar entonces que aquel pequeño cuaderno se convertiría en su gran desahogo pero sobre todo, en uno de los mejores testimonios del sufrimiento judío durante la guerra.

Poco tiempo después, ella y su familia tuvieron que ocultarse en un escondite, la Achterhuis, situada en un viejo edificio en el Prinsengracht, un canal en el lado occidental de Ámsterdam, y cuya puerta estaba escondida tras una estantería. Allí vivieron durante la ocupación alemana, desde el 9 de julio de 1942 hasta el 3 de agosto de 1944.

En el escondite había ocho personas:


-Sus padres, Otto y Edith Frank.
-Ana y su hermana Margot.
- Fritz Pfeffer, un dentista judío (al que Anne dio el nombre de Albert Dussel en su diario)
-Y la familia van Pels (van Daan en el diario), formada por Hermann y Auguste van Pels y el hijo de ambos, Peter.

Durante aquellos años, Anne escribió su diario, en el que describía su miedo a vivir escondida durante años, sus nacientes sentimientos por Peter, los conflictos con sus padres, y su vocación de escritora. Pocos meses antes de ser descubiertos, empezó a reescribir su diario con la idea de publicarlo tras la guerra.

Después de más de dos años, un informador holandés guió a la Gestapo a su escondite y fueron arrestados por la Grüne Polizei. El 2 de septiembre de 1944 toda la familia fue trasladada en tren de Westerbork (campo de concentración en el noreste de Holanda) a Auschwitz, viaje que les llevó tres días.
Mientras tanto, Miep Gies y Bep Voskuijl, dos de los que los protegieron mientras estuvieron escondidos, encontraron y guardaron el diario.

Anne, Margot y Edith Frank, la familia van Pels y Fritz Pfeffer no sobrevivieron a los campos de concentración nazis (aunque Peter van Pels murió durante las marchas entre campos de concentración). Margot y Anne pasaron un mes en Auschwitz-Birkenau y luego fueron enviadas a Bergen-Belsen, donde murieron de fiebre tifoidea en marzo de 1945, poco antes de la liberación.
Sólo Otto logró salir de los campos de concentración con vida. Miep le dio el diario, que editaría con el fin de publicarlo con el título "Diario de Ana Frank", que ha sido ya publicado en 67 idiomas.


He leído este libro en distintas etapas de mi vida. La última vez hace apenas un mes así que aún tengo fresca la lectura.
Tenía dieciséis años cuando este libro cayó en mis manos y no lo entendí de la manera que ahora lo hago. Cuando vives encerrada, todo, por muy pequeño que sea, cobra una importancia desmesurada como así pasaba en la casa de atrás, como así le sucedía a la pobre Ana, tantos sueños, tantas inquietudes para acabar limitada a unas pocas habitaciones sin más publico que unas pocas personas tan desencantadas y cansadas como ella misma.


Cuando tienes esperanzas vives la vida con ilusión pero no para siempre. Ana estaba acostumbrada a tener una vida disipada, alegre, sin problemas. Estaba acostumbrada a ser el centro de atención y a que nadie se le resistiera. Como era normal en los adolescentes (y sigue siendo normal) se creía más lista que nadie, mas lista que sus propios padres que no la entendían como ella necesitaba. Pero esa era sólo su fachada, su otra Ana, la Ana frívola, divertida, la Ana parlanchina. Eso le molestaba, pues no comprendía porque nadie la veía tal como era de verdad, aunque fuera culpa suya que los demás tuviesen esa impresión de ella.


Ana era inteligente pero no era madura, hasta que el cautiverio, la monotonía y el tiempo de encierro la hicieron reflexionar, la hicieron cambiar. Ya no era alegre y lloraba a menudo, magnificando los problemas, sobre todo con su madre, sin comprender el enorme choque cultural que las separaba.
En ocasiones Ana era muy dura con ella, con su madre a la que menospreciaba, a la que despreciaba constantemente sólo porque no se entendían, sólo porque era controladora e insistente. Una madre al uso, supongo.
Su hermana era demasiado correcta, su padre muy estricto, la señora van Daan bastante tonta lo mismo que su marido, y Peter su hijo, le resultaba inmaduro, de Dussel opinaba que era un insoportable, la misma opinión que tenía él de ella.
Supongo que Ana se preocupaba por su familia y por los demás, (aunque el roce no hace el cariño), pero nunca hablaba de ellos si no era para criticar, un gesto un poco egocéntrico ese pero todos tenemos ese punto sobre todo si se escribe un diario. Ana vivía encerrada pero también encerrada en sí misma pues no solía compartir sus tristezas con los que la rodeaban, por eso nadie la tomaba en serio cuando algo le dolía o le enfurecía. Ana era la chica alegre, ¿por qué iba a llorar Ana, porque iba a sentirse mal, incomprendida?


Ana no era la única joven del grupo pero no tenía esa conexión con su hermana Margot, (apenas la nombraba aunque estaban todo el día juntas) y la considero la gran olvidada de esta historia. Margot también era una niña, también escribía un diario, también se sentía sola, limitada, también sentiría deseos, también tendría sueños, pero Ana no se apoyó en ella, su hermana tampoco lo hizo. Cuando Ana empezó a relacionarse con Peter no invitó a su hermana a unirse al grupo, pensando que se sentiría fuera de lugar… Eso me chocó, pues me pareció una forma de excluirla, una especie de competición, de comparación: “Ella nunca haría lo que yo estoy haciendo” Claro, si no la dejas, si la das de lado… Sólo al final Ana estableció un lazo de confianza con su hermana, con cartas, con mensajes, y así empezaron a sentirse mas unidas, después de todo las dos estaban pasando por lo mismo.


Poco a poco se va viendo la evolución de Ana Frank, desde la niñez más superficial a la madurez más cruda, pasando por esa difícil etapa de cambio llamada adolescencia.
Poco a poco Ana va creciendo como escritora, reflexionando, filosofando, pensando siempre en lo que vendrá cuando acabe la guerra, cuando por fin pueda volver a la calle y caminar con libertad.


“Cuando miro al cielo, pienso en que todo esto cambiará y que todo volverá a ser bueno, que hasta estos días despiadados tendrán fin, y que el mundo conocerá de nuevo el orden, el reposo y la paz.”


Ana Frank -1944-




"Dentro de mi oigo un sollozo: "Ya ves lo que has conseguido; malas opiniones, caras burlonas y molestas, gente que te considera antipática, y todo ello sólo por no querer hacer caso de los buenos consejos de tu propio lado mejor. " ¡Ay, cómo me gustaría hacerle caso, pero no puedo! Cuando estoy callada y seria, todos piensan que es una nueva comedia, y entonces tengo que salir del paso con una broma, y para qué hablar de mi propia familia, que enseguida se piensa que estoy enferma, y me hacen tragar píldoras para el dolor de cabeza y calmantes, me palpan el cuello y la sien para ver si tengo fiebre, me preguntan si estoy estreñida y me critican cuando estoy de mal humor, y no lo aguanto; cuando se fijan tanto en mí, primero me pongo arisca, luego triste y al final termino volviendo mi corazón, con el lado malo hacia fuera y el bueno hacia dentro, buscando siempre la manera de ser como de verdad me gustaría ser y como podría ser… si no hubiera otra gente en este mundo."


Tu Ana M. Frank.

2 comentarios:

Raquel dijo...

Hace mucho que leí El diario de Anna Frank, pero mis impresiones son casi igual a las tuyas. En el libro, se ve el proceso de maduración que sufre Anna durante el tiempo que tuvo que vivir escondida, y también la tristeza que iba surgiendo de su día a día. Empezó siendo una niña egocentrica y enteradilla y fue madurando hacía una adulta más calmada, con un mundo interior más rico.
Su hermana también me parece a mi que es un personaje olvidado.
Muy buen libro.
Me ha gustado esta entrada.

Un beso.

Ana dijo...

Un beso Raque por tu impresión sobre el libro, gracias por darme la razón, jeje.
:D

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