lunes, 13 de octubre de 2008

Lo que el viento se llevó.

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ Margaret Mitchell

Margaret Mitchell empezó a fraguar esta historia entre 1922 y 1926, cuando trabajaba para el Journal de Atlanta, pero no sería hasta diez años mas tarde cuando la concluiría. Pronto se convirtió en un best seller y hoy en día es una de las novelas más populares de la historia de la literatura. En 1937 ganó el premio Pulitzer por este libro, reflejo de la sociedad georgiana durante la época de la guerra de Secesión.

Sería el director de cine, Victor Fleming, quien en 1939 la llevaría a la gran pantalla, convirtiéndose en una de las películas más largas y caras hasta el momento de su estreno.

En la actualidad todo un clásico del séptimo arte.


La bella Scarlett O´Hara es una jovencita acomodada del sur. Su existencia es apacible y segura, sin amenazas, sin sombras, siempre rodeada de fiestas, frivolidades y diversiones. Su única preocupación es conseguir el amor del esquivo Ashley Wilkes un hombre sencillo y soñador, el único galán del condado que no parece caer rendido a sus coquetos pies.



A pesar de que éste no termina de confesar la atracción que siente por ella, la caprichosa Scarlett no se rinde, ni siquiera cuando descubre que su amado Wilkes se ha comprometido con su prima Melanie Hamilton. Dispuesta a hacerle cambiar de opinión, la osada Scarlett le declara impetuosamente su amor, pero Ashley acobardado sólo puede renegar de esa locura y vacilante deja sumida en dudas a la joven Scarlett. La indignación crece en ella cuando atónita descubre que un jocoso hombre, Rhett Butler, les ha estado espiando. La sorpresa por la intromisión sólo dura un instante, el tiempo suficiente para dejar ver su lado menos cortés.


Es entonces cuando la encantadora e hipócrita Scarlett roba el corazón de Rhett, tan mujeriego, tan poco convencional, tan acostumbrado a mirar sólo por sus intereses. Sin embargo su atractivo no tiene interés para Scarlett que sigue tan enamorada de Ashley como siempre. Despechada por no poder tenerle, acepta casarse con el apocado Charles Hamilton, hermano de su mayor rival, la bondadosa Melanie.


Así comienza la novela. A partir de aquí estallará la guerra, y los valientes soldados sureños, que habían mostrado su entusiasmo por entrar en combate, verán la cara menos romántica de la contienda, enfrentados a la cruenta batalla.

La vida disipada de Scarlett pronto desaparecerá sin remedio. Convertida en sostén de su familia tendrá que luchar por su sustento y el porvenir de su plantación. Ambiciosa, desalmada, frívola como siempre, Scarlett, aún en medio de la tragedia, logra reponerse viéndose obligada a moverse en círculos antes vetados para una dama.


Entrelazada en esta historia de honor, dolor, pérdida, hay algo que destaca mas que ninguna otra cosa: el amor. El amor obsesivo de Scarlett por Ashley, el de Ashley por sus ideales, el amor inesperado del verdadero afecto de Melanie por Scarlett, el amor incansable de Rhett y el amor sobre todo de una mujer fuerte y valiente por una tierra, la tierra roja de Tara.



"Cuando una civilización se derrumba los que tienen valor e inteligencia se salvan, los que no… se los lleva el viento".


Quiero recomendar especialmente este libro. Antes de iniciar esta apasionante lectura yo sólo conocía las aventuras de Escarlata por la pelicula. De pequeña era toda una aficionada a ella al igual que todas mis hermanas, y cuando jugábamos hacía que me llamaran Ana Escarlata, supongo que ella era un poco como mi heroína.

De paso te recomiendo que vuelvas a ver Lo que el viento se llevó o si no la has visto que no tardes en hacerlo. El film es toda una joya del séptimo arte.


-Portada de la pelicula estrenada en 1939-


Algunas curiosidades de la cinta:


- Su rodaje, que duró 140 días, supuso cambios importantes en la técnica cinematográfica. Fue la película más cara y larga que se había rodado. La cinta tiene una duración de tres horas y media (211 min).


- Lo que el viento se llevó (Gone with the wind) llegó a rodarse con 5 directores distintos:

Reeves Eason, Sam Wood, William Cameron Menzies, George Cukor y Victor Fleming . Y esto sin contar las escenas rodadas con directores de segunda unidad, que fueron unas cuantas debido a los avatares del rodaje. De los tres directores, sólo Victor Fleming aparece en los títulos de crédito.


-Es la película más taquillera de la historia del cine, por encima de películas como Titanic, de James Cameron.


-Para el incendio en Atlanta se quemaron los decorados del clásico King Kong a modo de edificios ardiendo.


-En la escena de la quema de Atlanta, cuando Rhett y Scarlett huyen en un coche de caballos, Scarlett lleva la cara tapada porque esa actriz no era realmente Vivien Leigh. Llevaban tanto tiempo buscando a la actriz principal que decidieron empezar a rodar alguna escena sin ella.

-Siempre se rumoreó que los actores principales no se llevaban muy bien en el rodaje y que Gable comía cebolla antes de las escenas donde se besaban. No es así; ambos eran profesionales y se admiraban mutuamente. Gable tenía dentadura postiza y de vez en cuando comía cosas picantes, pero no lo hacía para fastidiar a Vivien.

-Clark Gable no quería aparecer llorando en la escena en que Melanie le consuela tras el aborto de Scarlett porque consideraba que era poco masculino. El director intentó por todos los medios de convencerle sin éxito, finalmente Olivia de Havilland (Melanie Hamilton) le convenció para rodar una toma con él llorando. Clark vio que las lágrimas estaban justificadas en esa escena y accedió a que se incluyera.

-Clark Gable gastó una broma a Hattie McDaniel (Mami) sustituyendo el té del vaso del que ella debía beber para celebrar el nacimiento de Boni por whisky.

-Selznick estaba convencido de que "Scarlett" necesitaba a una actriz que aún no fuera conocida, y así es como después de un interminable (dos años) y multitudinario casting (1.400 candidatas) contrató los servicios de Vivien Leigh para el que sería el papel de su carrera.

-Para el papel de Bonnie Blue Butler, la hija de Rhett y Scarlett, se planteó la posibilidad de que lo hiciera
Elizabeth Taylor.

-La famosa frase final de Rhett Butler "Frankly my dear, I don't give a damn" (Francamente, querida, me importa un bledo), apunto estuvo de no pasar la censura. David O. Selznick tuvo que pagar una suma de dinero a los censores para poder dejar la palabra damn en la frase.

Repito siempre es un buen momento para verla pero si no tines tiempo o no te apetece, no te preocupes, después de todo "Mañana será otro día".

3 comentarios:

Raquel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raquel dijo...

suprimí el mensaje...sin darme cuenta

Tanto el libro como la película son dos obras de arte.
El libro me encantó; Margaret Mitchell narraba muy bien por eso y a pesar de las mil y pico páginas se lee fácil; ese es un punto a favor para cualquier escritor.

Y qué decir de la película, es una joya, y aunque suene abuelil decir esto ya no se hacen películas como estas.
Esto es cine en mayúsculas.

Bueno, Ana, que ya sabes que me ha encantado.

Ana dijo...

Se agradece el comentario Raquel, pero yo ya sabía que te iba a gustar, mi fiel reflejo je, je.

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