sábado, 14 de julio de 2012

“Ridiculus Totalus”

Imagino que todos estos actores tendrían que estar, a lo sumo, bajo un hechizo o un encantamiento confundidor, uno bien fuerte, un conjuro malicioso que les obligó a aceptar esos guiones… si no es así, no lo entiendo.

Las apariciones más ridículas del cine, los papeles más idiotas:

Arnold Schwarzenegger en “Junior”:
¿Hay algo peor que ver al bueno de Charche actuando? Si, verlo embarazado y corriendo y con peluca y con tetas postizas y además dando a luz, pero ¿es que estos guionistas nos querían matar de la impresión? Lo consiguieron, porque esa visión aún me persigue en sueños, en mis sueños más terribles y perversos. No digo que Arnie sea un negado de la actuación, el pobre se esfuerza pero el resultado da risa, un horror.
Sean Connery en “Zardoz”:
Después de cautivar al mundo entero con su encarnación de James Bond en seis películas, Sean Connery se encontraba en la cresta de la ola. Considerado por muchos como el epítome de lo sexy, el actor escocés era una super-estrella de orden mundial. Sin embargo, en un exceso de confianza, Connery pegó un patinazo que le acompaña hasta el día de hoy. La imagen habla por sí sola: trenza quilométrica, bigotazo al canto, y una especie de pañal rojo a juego con unos tirantes cargados con munición. Sí, eran los setenta.

Marlon Brando en  “La casa de té de la luna de agosto”:
Marlon era un grande de la interpretación. Amante del “método” aceptó esta película como un gran reto para su técnica interpretativa. Por ello pasó dos meses estudiando la cultura, el discurso y los gestos locales. La caracterización del actor fue tan buena que buena parte del público que asistió al reclamo de ver una película suya, no lo reconoció… Además muchos japoneses se sintieron algo ofendidos ante la visión “americana” del personaje Sakini, el "traductor” japonés. En el fondo no resultaba natural, ni la manera de hablar, ni de moverse, ni siquiera el maquillaje… Mas tarde Brando aceptaría el tropiezo como un error de casting, asegurando que hubiera sido mejor que un verdadero japonés hubiera interpretado el papel del joven intérprete nativo.

John Travolta en “Campo de batalla: la Tierra”:
Travolta interpretó al General Terl, un malo de risa en una película para el olvido. De hecho, lo único interesante de esta película es preguntarse: ¿si todos los alienígenas de la raza Psychlo son tan estúpidos como el General Terl (interpretado por John Travolta), cómo demonios piensan invadir nuestro planeta? No vale demasiado la pena entrar en detalles de la trama, que es un galimatías sin pies ni cabeza; pero no cabe duda de que el personaje de Terl se pasea por la película diciendo tonterías sin sentido. Al final, la apuesta de Travolta por dar a conocer la mitología de la Iglesia de la Cienciología (y ganar unos dólares para la causa) fue un fracaso total.

Lawrence Olivier en “Otelo”:
El arte dramático le corría por las venas, Lawrence siempre había sido un actor de primera línea, un actor de teatro… así que dar el salto al cine no era muy fácil, no era lo mismo, la verdad sea dicha. Y con la película de 1965, basada en la tragedia de William Shakespeare, la pifió. Excesivo, histriónico, gesticulador… defectos y vicios que a la larga sacan del drama…. Por no hablar del betún. Como todos sabéis el personaje de Otelo era negro y Lawrence era blanco, ¿cómo resolver esto? No pasa nada, un poquito de pringue negro y ya… salvo que el nivel de betún no estaba distribuido en la misma proporción por todas las partes del cuerpo del actor, algo que cantaba la Traviata cuando manoteaba en muchos de sus discursos. Aún así una gran peli.

Gary Oldman en “El quinto elemento”:
Hablando de histriones y sobreactuaciones, aquí tenemos otro actor proclive al exceso, Gary Oldman, al que Luc Besson dio carta blanca para desmelenarse a lo grande en la ya de por si desmelenada El quinto elemento (¿recordáis al delirante y ruidoso personaje interpretado por Chris Tucker?). No era la primera vez que Oldman interpretaba a un personaje pasado de vueltas para Besson; sin embargo, aquí alcanzó un nuevo nivel de locura y extravagancia de la mano del malvado industrialista Jean-Baptiste Emanuel Zorg.

Mickey Rooney en “Desayuno con diamantes”:
Parece ser, que en el Hollywood de aquella época, era lo más normal del mundo aceptar papeles que uno sabía que no le pegaban ni con cola. Como este caso; Mickey Rooney representa un papel más que histriónico e inadecuado para él, totalmente prescindible. Se trata del irascible fotógrafo japonés señor Yunioshi, que fue agregado al plantel de actores más como reclamo publicitario que como necesidad narrativa. Mickey Rooney tiene un papel secundario extravagante, como casero de la Hepburn. Rooney hace una caricatura completa, con un inglés tortuoso y enormes dientes de conejo. Su actuación es demasiado ridícula para ser racista, y demasiado penosa para tener gracia. Es rematadamente mala, y parte de la culpa de ello también hay que echársela al director, Blake Edwards.

John Wayne en “El conquistador de Mongolia”:
He aquí la demostración de que incluso las más grandes estrellas tienen sus trapos sucios fílmicos. Nadie como John Wayne encarnó al gran héroe americano: duro, violento, romántico, estoico y emprendedor. Su leyenda se forjó en multitud de westerns y dramas. Y aun así, muchos se empeñan en recordar su papel más ridículo: el de Genghis Khan en la infumable El conquistador de Mongolia, considerada por los cinéfilos como una de las peores películas de la historia del cine. Con un ridículo bigotillo postizo, los ojos medio cerrados y unos diálogos pésimos, el papel de Wayne es tan ridículo como inapropiado. Nos quedamos con el Wayne de Centauros del desierto.

Michael J. Fox en “Teen wolf, de pelo en pecho”:
Michael, adolescente eterno (y eso que tenía ya 24 años cuando hizo esta película), representó mejor que nadie el espíritu de los ochenta: cachondeo puro y duro. Así que bien mirado, uno no puede tomarse muy en serio una pelí así, una pelí en la que un hombre lobo con playeras va dando botes sobre una camioneta al ritmo de los Beach Boys. Da algo de grima su trasformación que no asustaría ni al más pintado. De todas formas -sin tomárselo por el lado critico-  es una buena peli si te quieres echar unas risas… de eso te hartarás, porque ¿de verdad se ha trasformado en lobo o lo ha poseído el espíritu de Chewaka?

Elizabeth Berkley en “Showgirls”:
Showgirls recibió durísimas críticas… y es comprensible. La película fue protagonizada por una incipiente Elizabeth Berkley, estrella de televisión, que con este arriesgado filme, tal vez, esperaba irrumpir en el cine con la misma energía que Sharon Stone. Sin embargo, las críticas fueron demoledoras y ella se vio perjudicada, lo que se agravó por sus abundantes escenas de desnudo, justificadas en la trama pero que devaluaban su actuación a los ojos de la crítica.
Una película sin nada destacado, que explotaba el morbo en una estética cutre y soez, y con unos diálogos que no pasaran precisamente a la historia. Un batacazo que deterioró mas que ensalzó la imagen de esta actriz.

Nicolas Cage en “Ghost Rider”:
La cabeza me ardía, no entendía porque, ¡ah, ya!, era por Nicolas Cage. Por alguna razón verle actuar es comparable a que alguien te aporree la cabeza durante dos horas con un martillo neumático, ¡que dolor de cabeza!  Cuántos tics, cuanta sobreactuación, cuánta nada de nada, un vacío absurdo y ridículo que hace de esta película una experiencia de ver traumática. El guión es malo, el argumento risible, los actores dan pena, los efectos especiales son basura y Nicolas Cage hace el que probablemente sea su peor papel… lo cual no es difícil viendo su trayectoria profesional… Desde luego, hay que tener el cerebro en llamas para disfrutar esta película.

Halle Berry en “Catwoman”:
Tras ganar el Oscar por Monster’s Ball, Halle Berry parecía tener el mundo a sus pies. Tras lidiar con un montón de papeles olvidables, ahora tenía la oportunidad de elegir entre una montaña de prometedores proyectos. Y entonces, Berry erró el tiro. En lugar de apostar por la calidad, la actriz se dejó llevar por la avaricia, lo que se tradujo en un olvidable concurso como chica Bond, una muy secundaria aparición como la Tormenta de X-Men y el papel protagonista en el lamentable thriller de terror titulado Gothika. Aunque, curiosamente, ese no fue su peor trabajo. La joya de la corona la encontramos en Catwoman, el spin-off de Batman, una película que no convenció ni a los más aguerridos fans del imaginario del hombre murciélago. Consta como uno de los batacazos de taquilla más importantes de todos los tiempos.

Jim Carrey en “Ace Ventura”:
Que te hagan reír es lo más maravilloso del mundo. La risa es como una cosquilla del alma, pero Jim Carrey se pasa: sus caras provocan reacciones muy chungas en mi cerebro, una mezcla horrorizada de estupor y miedo, y no sé que pensar cuando lo veo hablar con el culo que no como el culo… Lo sé, es parte de su idiosincrasia actoral, además siempre hace ese tipo de personaje tonto, extraño, divertido, raro. Un personaje al que le va lo escatológico, pero ni tanto ni tan poco, que satura, y al final, cuando quitas todo eso sólo queda… una gran chorrada que me acaba poniendo de los nervios.

Fuentes:
Blogs.terra.es/blogs/cine/archive/2012/02/10/actores-respetables-en-papeles-rid-237-culos.aspx
Blogs.terra.es/blogs/cine/archive/2011/03/04/los-villanos-m-225-s-pat-233-ticos-del-cine.aspx
Grupogalatea.wikispaces.com/Desayuno+con+diamantes
Wikipedia. Google imágenes.

jueves, 12 de julio de 2012


El momento de cine que he escogido hoy pertenece a la película La reina de África.
Etre Charlie, un rudo capitán de barco, y Rose, una estirada misionera, empieza a nacer una creciente simpatía. Pero es que el roce, inevitablemente, hace el cariño. No siempre lo que mal empieza…



Trama: Al estallar la Primera Guerra Mundial (1914-1918), un rudo capitán de barco con tendencia a la bebida y una estirada y puritana misionera huyen de las tropas alemanas en una ruinosa embarcación, con la que deben remontar un peligroso río. Son, a primera vista, dos seres antagónicos, incompatibles, pero la convivencia y, sobre todo, las penalidades que tendrán que afrontar juntos para sobrevivir, harán cambiar radicalmente su relación.

The African Queen, conocida en castellano como “La reina africana”, en Argentina y Venezuela, y “La reina de África” en España, es una película británica estadounidense de 1951, dirigida por John Huston, basada en la novela del mismo título de C. S. Forester; protagonizada por Humphrey Bogart, Katharine Hepburn, Robert Morley, Peter Bull, Theodore Bikel y Walter Gotell en los papeles principales.
Ganó un Oscar al mejor actor principal (Humphrey Bogart), y obtuvo otras tres nominaciones, al mejor director, a la mejor actriz principal y al mejor guion.

Curiosidades y anécdotas de rodaje:

-Katharine Hepburn comentó en sus memorias que todos los miembros del equipo enfermaron de disenteria, excepto Bogart y Huston que no probaron en ningún momento el agua.

-Katharine Hepburn era una fanática de la higiene y de la limpieza, al enterarse de que tenía que ir a África, durante el rodaje hizo revisar a todos los miembros del equipo sus cabellos en busca de piojos. Por eso Humphrey Bogart y John Huston aprovechaban que Katharine Hepburn era una fanática de la higiene y la limpieza para gastarle multitud de bromas.

-El escritor de la novela, Peter Viertel, fue enviado por el productor para estabilizar a Huston, pero como no pudo y pensó que el rodaje iba a ser un desatre, renunció a que apareciera su nombre en los créditos.

-John Huston rodó esta película en África porque tenía ganas de cazar un elefante, historia que aprovechó Clint Eastwood para rodar "Cazador Blanco, Corazón Negro".

-Robert Morley fue el único actor del reparto que no se trasladó a Africa. Todas sus escenas se rodaron cómodamente en unos estudios de Londres, mientras el resto de actores tuvieron que soportar la dureza de rodar en el África tropical.

-Aunque las sanguijuelas que cubren el torso de Bogart en una de las escenas eran falsas, John Huston le hizo creer que, debido a un error del encargado de efectos especiales, algunas podían ser auténticas. Bogart, horrorizado, rodó la secuencia lo más deprisa que pudo con gesto de genuina repugnancia, cosa que aprovechó Huston para dotar de realismo a la escena.

-Durante el rodaje en el Congo, el calor era tan sofocante que los técnicos tenían que enterrar las latas con la película filmada en fosas subterráneas para evitar que el sol y la humedad la destruyera.

-Cuando John Huston llamó a Humphrey Bogart para ofrecerle el papel, éste le comentó a su esposa Lauren Bacall: "El Monstruo quiere que vaya a rodar en plena selva africana, con cuarenta grados a la sombra, en una aldea plagada de mosquitos y rodeada de animales salvajes. Naturalmente, he aceptado..." Bogart apodaba a su amigote de juergas John Huston "el Monstruo", ya que según decía, el gran director era "la única persona que conozco capaz de beber más whisky que yo en una sola tarde..."

-Durante el rodaje casi todos los miembros del equipo enfermaron de malaria, excepto Humphrey Bogart, ya que este -alcoholizado- cuando se lavaba los dientes cada mañana y cada noche, se los enjuagaba con whisky. Fue el único que no cogió la enfermedad.


Fuentes: FilmAffinity. Wikipedia. Google imágenes

martes, 10 de julio de 2012

¡La vida es maravillosa!

Ahh… que bonito es cuando los sueños se hacen realidad, el sol brilla, los pajaritos cantan y el amor flota en la atmosfera. No puede haber nada, nada mejor, nada en absoluto que esa sensación, la sensación de que el mundo se ha convertido en un gran musical…


500 días juntos (2009): Tom aún sigue creyendo, incluso en este cínico mundo moderno, en la noción de un amor transformador, predestinado por el cosmos y que golpea como un rayo sólo una vez. Summer no cree lo mismo, para nada. La mecha se enciende desde el primer día, cuando Tom, un arquitecto en ciernes convertido en un sensiblero escritor de tarjetas de felicitación, se encuentra con Summer, la bella y fresca nueva secretaria de su jefe. Aunque aparentemente está fuera de su alcance, Tom pronto descubre que tienen un montón de cosas en común. La historia de Tom y Summer cubre desde el enamoramiento, las citas y el sexo hasta la separación, las recriminaciones y la redención, todo lo cual se suma al caleidoscópico retrato del por qué y el cómo seguimos esforzándonos de modo tan risible y rastrero para encontrar sentido al amor… y esperar convertirlo en realidad.

Fuentes: Filmmaffinity. Youtube. Google imágenes.

sábado, 7 de julio de 2012

Aquí, bajo la lluvia

Hoy la Luna transita por tu signo, otorgándote un halo magnético muy seductor. Momento ideal para que consolides esos proyectos que tienes en mente. Eso decía el horóscopo de Isabel, y aquella frase le alegró la mañana, una mañana tormentosa y helada. Se río para sí intentando dilucidar que proyectos serían esos ya que ese día no tenía nada que hacer…

A la hora del almuerzo y después de garabatear sobre el sudoku a medio hacer, Ismael ojeó su horóscopo con cuidado de que nadie le viera hacerlo, en el fondo no creía en esas farsas. El suyo decía: Puedes conocer a alguien muy especial y sentirte completamente hechizado. Sacudió la cabeza y estrujando el periódico con incredulidad lo encestó en la papelera. Eso le cabreó. Le esperaba una jornada intensa, solo, en su despacho, sin oportunidad de hablar con casi nadie.

El reloj corría hacía las once cuando salió del edificio de oficinas intentando no resbalar en los enormes charcos. Su endeble paraguas se debatía bajo el viento y los goterones. Había andado un par de manzanas cuando la adivinó, ahí, en medio de la calle, bailando sobre los charcos. El pelo empapado le caía sobre el abrigo y tenía los pies descalzos. Él no lo sabía porque no la conocía, pero la realidad era que ésa era su terapia contra el aburrimiento, contra el nerviosismo, contra la rutina. Porque hacer aquello la liberaba, la desahogaba, la hacía sentir libre y muy salvaje. Y ella quería ser así de salvaje: aullarle a la luna, danzar sobre la tierra y sentir la fría lluvia sobre su piel.
Ismael la contempló repentinamente fascinado, fascinado por ese gesto de su blanco rostro como si no le importara el frío que la calaba ni el agua que la bañaba.
Ella le presintió y detuvo su danza. Había aparecido de la nada, pensó ella, había aparecido como trasportado por la lluvia y el viento, y al mirarle le pareció estar contemplando a alguien de otro mundo. Una visión hermosa, una imagen irreal. Le miró y recibió idéntica respuesta porque él la miró también. Hasta las gotas se detuvieron, quietas, eternas, paralizadas. En aquellos ojos se presentía una expresión hechizada, como si lo que viese le causara un gran estupor.

Él había sostenido aquellos zapatos con lo que había tropezado. Y con ellos en las manos se le acercaba cautelosamente. Sonriendo ella había sacudido la cabeza a modo de negación. No, no quería ponérselos, pensó de forma pueril. A pesar de la locura que la había dominado estaba segura de que aquel ser de profundos ojos no la creía trastornada. “No está loca, es maravillosa” ¿Sería en verdad eso lo que pensaba al mirarla así?

-¿Son tuyos estos zapatos?
-Son míos pero están mojados…
-Tú también -dijo y una sonrisa encantadora cruzó su cara.
-Es cierto -se rió tontamente.
-Puedes pillar una pulmonía.
-Luego me tomaré un caldito de pollo.
-Es lo mejor para el frío, no olvides abrigarte bien…
-¡Claro que sí! -exclamó.
-¿Y donde dejo estos bonitos zapatos rojos?
-Ahí en el suelo, ahí estarán bien, no te preocupes -carraspeó.
Él los depositó en el suelo lentamente, mirándola de soslayo, como si creyera que ella no podía verle hacerlo.
-¿Vives cerca? -preguntó interesado, observando la manera en las gotas frías resbalaban sobre aquel rostro, interesado en la carrera que éstas seguían por la pendiente de sus mejillas.
-Aquí mismo, en el último piso de aquel edificio tan viejo de allí -le señaló a un oscuro edificio de ladrillo que en la distancia parecía un caserón destartalado y ruinoso.

Escudriñando en medio de la cortina de agua sus ojos buscaron el tejado de aquel lugar, tal vez para comprobar si alguna luz iluminaba una ventana, pero todo estaba oscuro. En realidad ella vivía sola, su única compañía era la de un gato muy viejo, muy gordo y muy pachón al que solía llamar Elvis, o al menos a ese nombre respondía. Su adorable gato estaría esperándola.

-A veces me gusta escapar de allí, en la calle hace mas calor que en esa casa helada.
-¿Sueles hacer esto a menudo? -preguntó otra vez.
-¿Hacer qué? -averiguó.
-Pues salir afuera cuando llueve, quedarte así, ahí, bajo la lluvia, cuando todos corren a refugiarse.
-Era un proyecto que tenía en mente, además me agradan las contradicciones…
-Me gusta esa respuesta…
-A mí me gusta que te guste…
-Ismael, me llamo Ismael, ¿y tú?
-Yo me llamo Isabel, pero llámame Isa, Isma.
Su propia carcajada le tomó por sorpresa. Una risa a la que ella se unió, contagiada.
-Eres muy simpática, en serio -añadió.
Fue entonces cuando la oyó estornudar, y él, un tanto preocupado, le ofreció su bufanda, esa tan larga, de lana azul con bolitas verdes y cuadrados anaranjados.
-¿Ves?, has cogido frío.
-Sí, un poquito, pero no importa.
-¡Si que importa! -paternalmente le anudó la bufanda con un nudo muy prieto, muy bien hecho.
-Isa tengo una idea…
-¿Qué idea?
-Puedo ir a por aspirinas, pero tienes que esperarme aquí, ¿me esperas?
No pudo describir el brillo de aquellos ojos pero si la calidez, la luminosidad, la candidez que se instaló en su interior al asentir como una boba.
-Entonces ahora vuelvo…
-Y yo estaré aquí, bajo la lluvia…



Este relato salió publicado en el quinto número de la revista digital “El vagón de las artes”. Si aún no conoces el sitio no lo dudes, súbete al tren.


Video musical: Miranda Warning-Si empieza a llover

jueves, 5 de julio de 2012

Buenos consejos




Señores y señoras… usen protector solar. Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro sería éste: usen protector solar. Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar, mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base confiable y se basan únicamente en mi propia experiencia.
He aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y la belleza de tu juventud. No me hagas caso, nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo, comprenderás, de una forma que no puedes conmprender ahora cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas.
No te preocupes por el futuro. O preocupate, sabiendo que preocuparse  es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que si es cierto es que los problemas que realmente si tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo a lo que temas.
Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los los tuyos.
Relájate.
No pierdas el tiempo sintiendo celos.
A veces se gana y a veces se pierde.
La competencia es larga y al final sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (peros si consigues hacerlo, dime cómo).
Guarda tus cartas de amor.
Bota los viejos extractos bancarios.
Estírate.
No te sientas culpable si no sabes muy bien que quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían que hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es mas, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio.
Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizás te cases, quizás no.
Quizás tengas hijos, quizás no.
Quizás te divorcies a los cuarenta. Quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas.
Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra como todo lo demás.
Disfrúta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las maneras que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensan los demás porque es el mejor instrumento que tendrás jamás.
Baila. Aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa.
Lee las instrucciones aunque no las sigas.
No leas revistas de belleza para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado, y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro.
Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuando mas pase el tiempo más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.  
Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en el campo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja.
Acepta algunas verdades ineludibles:
Los precios siempre subirán. Los políticos siempre mentirán, y tú te envejecerás y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven; los precios eran razonables, los políticos honestos y los niños respetaban a los mayores.
Respeta a los mayores.
No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuanto durará.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la caneca de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas, y reciclarlo, dándole más valor del que tiene. Pero hazme caso en lo del protector solar.

lunes, 2 de julio de 2012

Mike Tompkins


Se llama Mike Tompkins, tiene 24 años, y es bueno… muy bueno. Y además tiene suerte, porque se ha convertido en muy poco tiempo en uno de los artistas mas visitados de YouTube. Con más de 400.000 suscriptores y más de 70 millones de visitas de sus canciones, Mike está en camino de lograr sus objetivos, y eso que ésto sólo es el principio…
Su talento es asombroso. Es capaz de reproducir casi cualquier instrumento musical y crear una impresionante mezcla, con un resultado fresco, original y divertido.
Entre su repertorio hay covers de: Maroon 5, Katy Perry, Taio Cruz, Adele, Michael Jackson, Demi Lovato o Chris Brown, entre otros.
Hace muy poco que lo he descubierto y realmente me ha llamado la atención… espero que también te la llame a ti.


Nacido en Edmonton, Alberta, Canadá, durante el histórico tornado del 31 de julio de 1987, la vida de Mike Tompkins ha estado marcada por acontecimientos memorables, el más reciente es su salto a la popularidad en 2010, sirviéndose sólo de su voz y de su boca para crear música.
Mike canta 'a capella' pero no sólo eso, es un completo hombre orquesta…
A  los 8 años ya le gustaba eso de hacer ruidos con la boca y terminar creando los ritmos completos de una canción, y gracias a ello, hoy por hoy, está cosechando un éxito increíble. Tanto, que su perfil de YouTube no deja de recibir visitas, millones y millones de visitas
Timbaland -el reconocido productor que trabaja con Nelly Furtado, Björk o Justin Timberlake- ya ha puesto sus ojos en el. Y es que el chico ha jugado muy bien sus cartas para alcanzar la fama.
Mike sólo necesita su voz y un estudio de sonido para imitar a la perfección y en muchos casos mejorar, aquellas canciones que mas están sonando en la actualidad. ¡Y no sólo eso! porque si las letras de las canciones que compone no le parecen adecuadas o no tienen un contenido para todos los públicos, él se encarga de modificarla y darle un toque mas romántico y personal. Su mujer trabaja a su lado, es ella la que se encarga de la publicidad y de su imagen.
El objetivo de Mike es  simple: hacer buena música, poner una sonrisa en los rostros de la gente, y mostrar su capacidad como artista.
Espero que como yo alucines con su talento.  


Fuentes: Mike-tompkins.com Youtube.com/user/pbpproductions. Google imágenes.

sábado, 30 de junio de 2012

Las ilustraciones pop de Thomas Pitilli

Thomas Pitilli es un ilustrador de Brooklyn con una visión retro y algo surrealista de la realidad.
“Me considero una persona muy afortunada porque hago dibujos para ganarme la vida. Encuentro la inspiración en muchas cosas, incluyendo la cultura que vivimos, y el arte que miramos. Pero también en la comida que como, las personas que conozco y la música que escucho”.
A través de técnicas multimedia, Pitilli combina bocetos dibujados a mano, grabados y collage, con elementos Photoshopping. El resultado es un tanto experimental, pero travieso y divertido.
Su trabajo ha aparecido en varias publicaciones incluyendo el New York Times.
Su obra más reciente es un homenaje a las características menos tópicas, pero más relevantes de la cultura americana. El uso frecuente de una paleta de colores cálidos y líneas simples, dan a su trabajo un toque cómico.

Te dejo con las ilustraciones chicle de Pitilli, te garantizo que te dejará un regusto dulce….



















Fuentes: Thomaspitilli.com. Google imágenes.
Música: Madonna- Into the groove.
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