domingo, 26 de febrero de 2017

Revoltijo de carnavales

Su origen puede remontarse al antiguo Egipto, incluso a la época de mayor esplendor del imperio romano sazonadamente pagano, aunque la realidad de su origen es un misterio lo que si sabemos del carnaval es que se trata de una celebración ancestral que ha ido evolucionando y adaptándose a los nuevos  tiempos. Los carnavales son la fiesta del pueblo, las más populares, las más espectaculares y coloridas. Se celebran en cada rincón del  planeta, cada una con un sabor y una peculiaridad característica. A todos les une un espíritu de diversión y trasgresión, la música, las máscaras, el color… bajo el disfraz no hay clases ni castas, el carnaval es pura trasformación, y esa es la clave de su popularidad.

Carnaval de Nueva Orleans: Mardi Gras (martes graso) es el nombre con el que es conocido el carnaval de Nueva Orleans, una explosión de cuentas de colores y juguetes que caen como lluvia sobre esta ciudad que relaja sus costumbres por estas fechas.
La influencia francesa y los colores púrpura, verde y dorado que simbolizan la justicia, la fe y el poder, están muy presentes en la puesta en escena de una de las grandes citas del estado de Luisiana, que se remonta a principios del siglo XVIII.
Las celebraciones se prolongan durante semanas con desfiles de carrozas, bailes de máscaras y, por supuesto, con los king cakes (una especie de roscón de reyes muy típico) hasta los días previos al Mardi Gras. Es entonces cuando la fiesta llega a su punto más álgido con los desfiles organizados por las krewes (las peñas carnavalescas).

El carnaval de Notting Hill: Es uno de los únicos carnavales que no se celebran antes de la cuaresma. Su celebración se lleva a cabo durante el último fin de semana del mes de agosto, siendo esta una de las peculiaridades más destacadas aparte de su carácter abierto y extrovertido que invita a gentes de todo el mundo a bailar y a disfrutar de la fiesta sin un guión preestablecido.
Nacido a mediados de la década de los 60 de la mano de inmigrantes sobre todo jamaicanos, conserva un aire caribeño, con plumas y vestimentas típicas de otras latitudes más cálidas, en contraste con el escenario que ofrecen las calles de este barrio de la ciudad de Londres.

Carnaval de Río de Janeiro: Se puede definir con una sola palabra: samba. Miles de personas desfilan por el sambódromo en medio de una multitud venida de todo el mundo. Y es que la fiesta reúne cada año a cinco millones de personas, de los que cerca de un millón son turistas. Sin duda se trata del carnaval más afamado del mundo.
Durante meses, las escuelas de samba, las auténticas almas del carnaval de Río, preparan las comparsas, que en ocasiones pueden llegar a integrar hasta cinco mil participantes.

Carnaval de Venecia: Elegantes y adornadas máscaras es lo que nos viene a la cabeza cuando hacemos alusión a este carnaval que se remonta a finales de la Edad Media y que tuvo su máximo esplendor en los siglos XVII y XVIII.
Durante diez días, la elegancia y el glamur están presentes en los espectaculares desfiles de disfraces de la plaza de San Marcos, en los grandes bailes en fiestas públicas y privadas y en las procesiones de barcos tradicionales por los principales canales de la ciudad. Trajes de época, antifaces y el escenario más bucólico para disfrutar del carnaval más especial.

Carnaval de Barranquilla: Fusiona tradiciones católicas y antiguas fiestas paganas, es un carnaval muy vivo y musical en el que la cumbia colombiana destaca como protagonista de la celebración. En 2003 recibió la consideración de Patrimonio de la Humanidad
La batalla de flores supone el pistoletazo de salida de cuatro días de fiesta y diversión, en los que desfiles de carrozas, comparsas y grupos de baile se suceden. El festival de orquestas y la presencia de personajes populares como el Rey Momo o el Hombre Caimán hacen acto de presencia, finalizando con el entierro de Joselito Carnaval.

Carnaval de Oruro: Su popularidad no ha cruzado el gran charco siendo uno de los carnavales más desconocidos para el público europeo, sin embargo se trata del más espectacular y sin duda del mas visual. Declarado en 2001 Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la Unesco, la ciudad boliviana celebra una fiesta mitad religiosa, mitad pagana, que mezcla tradiciones indígenas y españolas.
La fiesta honra a la Pachamama, la madre tierra, y a la Virgen del Socavón, a la que se le dedican desfiles y coreografías. Las luchas entre el bien y el mal, la presencia de los pecados capitales, las danzas de origen afroamericanas… todo ello está muy presente en una manifestación de cultura viva y de folclore único.

El carnaval de Cádiz: El ingenio, el sentido del humor y la gracia de los gaditanos de pone de relieve más que nunca durante los carnavales. La ciudad se vuelca en organizar y disfrutar de una fiesta que está considerada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
La mordacidad de las chirigotas, la espectacularidad de los disfraces, y las composiciones musicales que año tras año repasan los temas más candentes hacen del carnaval de Cádiz uno de los más divertidos del mundo.
De hecho, el centenario concurso de coplas, coros, comparsas y cuartetos que anualmente se celebra en el Gran Teatro Falla es uno de los acontecimientos de mayor interés no sólo entre los gaditanos sino también entre los foráneos.

El carnaval de Niza: La elegante capital de la Riviera francesa se viste de gala para celebrar unas fiestas en las que el buen gusto y la diversión están servidos. No en vano el carnaval de Niza, que se remonta a finales del siglo XIX, es el mayor acontecimiento invernal de la Costa Azul.
Charangas y cabezudos desfilan junto a carrozas gigantes revestidas de flores frescas por las principales calles y avenidas, mientras tiene lugar la Batalla de la Flores. A lo largo del Camino del Inglés, jóvenes lanzan miles de capullos a los espectadores situados a lo largo del recorrido. Aparte de esto una de las características de este carnaval son sus carrozas alegóricas.

El carnaval de Tenerife: Ostenta la máxima consideración para fiestas que concede el ministerio con competencias en turismo en España. Conocido internacionalmente está considerado el segundo carnaval más popular después de los que se celebran en Brasil, de hecho la ciudad de Santa Cruz de Tenerife está hermanada con la ciudad de Río de Janeiro por esta razón.
Cuenta con algunos records, siendo por ello la capital mundial del Carnaval. Consta del carnaval "oficial" y el carnaval en la calle. El carnaval oficial cuenta con más de 100 grupos con una media de 50 componentes cada uno: murgas, comparsas, grupos de disfraces, rondallas y agrupaciones musicales. El carnaval de la calle, viene a ser la participación de los propios ciudadanos en la fiesta. Miles de personas salen a la calle con su disfraz para bailar y vacilar, culminando el martes de carnaval. Aquel día tiene lugar el Gran Coso Apoteosis, un gran desfile que se remonta a principios del siglo pasado, en el que participa todo el mundo, con las reinas como principales protagonistas y sus enormes, preciosos y elaborados vestidos.


Fuentes:

7 comentarios:

Montse Martínez Ruiz dijo...

¡Qué fantásticos son los carnavales! No he asistido a ninguno, excepto las ruas y desfiladas que hacen por aquí, en Sitges o en Vilanova, también en Barcelona algunos barrios organizan desfiles de carnaval ¡me encantan!
De los de Tenerife me gusta ver por la tele, cuando lo hacen, la elección de la reina del año, con esos vestidos enormes que son auténticas piezas de arte, imaginación y belleza.
Magnífica recopilación, Ana, me ha gustado mucho conocer detalles sobre cada uno de ellos que no conocía.
Un besito.

miquel zueras dijo...

Mi hijo se ha disfrazado de miembro de la Guardia Negra de "Juego de tronos" y alucinó cuando le conté que durante el franquismo los carnavales estaban prohibidos. No pudieron terminar con los de Tenerife, pero los publicitaban como "Fiestas de invierno", la palabra "Carnaval" era casi tabú.
Supongo que a las dictaduras no les gusta la transgresión.
Saludos!
Borgo.

lopillas dijo...

Estamos tan acostumbrados los de Tenerife a convivir con el Carnaval que a veces no valoramos bien la gozada que tenemos. Chiquito buenrollismo en las calles!! Y tremendo nivel el de los grupos para no ser profesionales...
Gracias por este repasito, muy interesante.

Y ya nos vamos, no nos quedamos, porque tenemos que marcharnos yaaaaa
:)
Besitosss

Natalia Ortiz dijo...

Hola Ana :) Espero que hayáis disfrutado mucho del carnaval en vuestra tierra.

Aquí no tenemos grandes fiestas ni grandes festejos, y muchos no tenemos costumbre de disfrazarnos, la verdad, así que me pilla un poco lejos el carnaval y siempre me llaman mucho la atención cuando salen en la tele los tan conocidos de vuestra tierra, de Cádiz, de Venecia y de Brasil, y los otros si no veo tu entrada no los conocería.

El de Niza me ha chocado con La batalla de las flores. En Laredo, Cantabria hacen lo mismo, salvo por lo de lanzar capullos de flores.

Un beso :)

Pepe Cahiers dijo...

Recuerdo, como dice Miquel, que los carnavales estaban prohibídos en casi toda España. Ya en los 80 la gente improvisaba más o menos, con disfraces muy caseros y muchas ganas de parranda.

Saludos

Ana Bohemia dijo...

Hola Montse, la elección de la Reina del Canaval de Tenerife es muy importante para los chicharreros (así llamamos a los que viven en Santa Cruz), como dices los vestidos son autenticas piezas de arte, un despilfarro de color y majestuosidad, las elegidas salen en carrozas en el Coso que cruza las principales calles de la ciudad. Las murgas, las comparsas, los grupos, todos son importantes. Es un Carnaval para todos, multitudinario y muy alegre. Espero que algún día los disfrutes en directo.
Muchas gracias por seguir por aquí.
Besos
:D

Hola Miquel, es cierto, aquí lograron mantener los carnavales cambiándoles el nombre, pero también estuvieron prohibidos largos años. Mi abuela siempre me cuenta el gran susto que se pegó cuando volvieron a "permitirlos" cuando una amiga tocó a su puerta con una careta de bruja puesta, ella no se lo esperaba y se quedó muda del susto, jaja.
Que beuno el disfraz de tu hijo, seguro que frío no pasó.
Gracias por comentar.
¡Saludos!
:D

Hola Lopillas, es que es así, dentro de lo que cabe el buenrollismo prima en nuestros carnavales, y también la guasa, el sentido del humor y la imaginación en los disfraces. Los grupos se lo toman muy en serio, eso se nota a ala hora de hacer las cosas bien.
A la marcha Lopillas, besotes
;D

Hola Natalia, gracias, y si que los disfrutamos, por aquí aún tenemos fiestas en algunas localidades, así que si quremos podemos alargar la fiesta el doble, jaja.
Es muy divertido disfrazarse. Cada Carnaval tiene su cosa, ese de Niza debe ser muy oloroso, ¿no crees?
Un gran abrazo
:D

Hola Pepe, la parranda que no falte, y lo de improvisar disfraces es lo mejor, es mas creativo, y te ahorras unas pelillas.
Gracias por visitar mi blog
Saludos
:D

Carol Torrecilla García dijo...

No soy aficionada al carnaval, pero acabas de contagiarme la alegría, el entusiasmo y el sentido del humor de cada rincón del mundo que lo celebra. ¡Ahora quiero participar en todos los que nos has presentado!!
Gracias, Bohemia: eres única, amiga.
Abrazos:
Carol
P.D.: Espero que lo hayáis pasado muy bien en los de vuestra tierra.

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