martes, 22 de noviembre de 2011

Rebecca

Una joven y tímida dama de compañía que se encuentra trabajando en Montecarlo, conoce al viudo Maximiliam de Winter, un aristócrata guapo y acaudalado cuya esposa, Rebeca, ha muerto recientemente en un trágico accidente marítimo mientras guiaba su velero durante una tormenta. Los dos se enamoran y cuando Maxim le pide que se case con ella, ésta acepta sin dudarlo. Tras la boda la pareja se traslada a la mansión Manderley, el hogar de los Winter, pero la felicidad inicial se verá pronto perturbada por el obsesivo y siempre presente recuerdo de Rebeca, al parecer una mujer brillante y a la que todos en esa casa parecían adorar, en especial la señora Danvers, la siniestra y misteriosa ama de llaves. Esta situación  se convertirá en una obsesión para la nueva señora Winter, que se verá acomplejada y dominada por las sombras de una mujer a la que nunca conoció.

Daphne du Maurier (1907-1989) fue una escritora británica famosa por novelas como “Rebeca” (1938) o “Mi Prima Raquel” (1951), ambas llevadas al cine. Las películas “La posada de Jamaica” y “Los Pájaros” de Alfred Hitchcock también se basaron en libros suyos. Además escribió muchos otros relatos en los que siempre reflejaba a mujeres traumatizadas o perversas, cuya insatisfacción no se calmaba ni con la misma muerte. Es el caso de los relatos "El manzano", "El joven fotógrafo" o "Bésame otra vez, forastero”. Historias de crueldad con ambientes cargados de energías negativas.
Rebeca es su obra más conocida. La obra es una de las más importantes de su generación; Daphne Du Maurier creó toda una escuela con ella, por la forma en que la novela fue escrita al utilizar el lenguaje de una manera en la que se mezclan lo intimista, el drama psicológico, la acción y la intriga a partes iguales, junto con una gran belleza literaria.
Por "Rebecca", Daphne Du Maurier, debió afrontar un juicio por plagio, pues se aseguraba que había copiado el argumento de Jane Eyre, (aunque la verdad es que si tienen algunos puntos en común: las dos protagonistas se sienten un poco “patitos feos”, De Winter y Rochester viven atormentados, así como el parecido de las dos mansiones, Manderley y Thornfield, pero ahí se acaban las comparaciones) acusación absurda ya que ambas novelas no guardan similitud alguna y su estilo es completamente diferente.  
En el año 1940 fue llevada a la gran pantalla, producida por David O. Selznick y dirigida por el genial Alfred Hitchcock, convirtiéndola entre ambos en un thriller sorprendente. Un dato anecdótico es que el nombre de la protagonista, la nueva señora de Winter, no aparece en todo el relato, y por lo tanto tampoco en la película.
La película puso de moda las rebecas en España, pues estas cogieron su nombre de la chaqueta de lana abierta que llevaba puesto la protagonista durante toda la película.
En psicología, se conoce como Síndrome de Rebeca a la aparición patológica de celos hacía una ex-pareja de la pareja actual. El nombre de este síndrome se tomó a partir de esta novela.


-Una inquietante escena de la película Rebecca de 1940-

“REBECA”
Dhapne Du Maurier

Anoche soñé que regresaba a Manderley”.

Sin duda uno de los mejores comienzos o por lo menos uno de los más famosos, una excelente introducción a la lectura, porque enseguida te enganchará. Una novela inquietante y misteriosa que habla del amor, de la timidez y la inseguridad, de la falta de experiencia, pero también de la falta de moral…
Narrada en primera persona y alimentada con grandes dosis de sensibilidad, Du Marier consigue que la historia nos envuelva.  
Muy descriptiva, es fácil imaginar el lugar, los caminos, las estancias, las cosas que pertenecieron a  Rebeca… Rebeca, siempre Rebeca, presente en cada momento. Obsesión, recuerdo, comparaciones, ¿cómo luchar contra un fantasma?
Su estilo sensiblero hace que la protagonista nos conmueva por su juventud e inexperiencia, por sus sueños e ilusiones, por su torpeza. Al mismo tiempo el personaje de Max de Winter nos intriga, hay una ola de misterio, de soledad y de tristeza, una aureola pesada que lo rodea, y que empezará a afectar a su nueva esposa, complicará la relación y generará tensiones en su matrimonio.
La atmosfera se vuelve aún más sofocante con la presencia de la señora Danvers, la vieja ama de llaves, que convierte en una pesadilla la rutina diaria de la nueva señora de Winters, un titulo que a sus ojos parece no perdonarle. Es la señora Danvers el elemento más escalofriante de esta novela: su actitud, su excesivo amor por Rebeca que roza la idolatría, la agobiante sensación de control, de vigilancia y acecho. La serenidad y apocamiento de la nueva señora de Winters son algo que parece chocarle, su ingenuidad, su sencillez, cosas tan distintas a las que poseía Rebeca, su preciosa y perfecta Rebeca… Pronto el suspense y el romance se entrelazarán, y la historia dará un giro apasionante, la misteriosa muerte de Rebeca, la investigación policial y la complicidad del nuevo matrimonio harán que la novela sea absorbente.
Sin duda muy recomendable.

"Era aún demasiado pronto para los farolillos azulados, cuyos capullos estarían todavía escondidos bajo las hojas muertas del año anterior, pero cuando florecieran, humillando a las modestas violetas, ahogarían en su profusión hasta a los helechos del bosque y retarían con sus colores al mismo cielo”.

¡Feliz Lectura!

Fuentes: Bibliofiloenmascarado.com/resena-rebeca-de-daphne-du-maurier. Wikipedia. Google imágenes.

2 comentarios:

Nicole Sagan dijo...

Siempre me ha encantado esa película, y muchas otras de A. H., y ¡qué casualidad!, que tengo la novela en mi estantería. No solo esa sino también La posada de Jamaica. Gracias por informarme tan bien, Anaaaaaaaaaaa.
No me había dado cuenta, raro en mí, que eran de la misma autora.
Sí leí (me encanta) Jane Eyre, y supongo que otro punto en común es la mujer. Ese oscurantismo respecto a la mujer del protagonista atormentado. En Jane Eyre, como sabes, la esconden porque tiene esquizofrenia y pretende casarse en segundas nupcias.
En Rebeca, no lo recuerdo. Pero ahora mismo, en cuanto me pase por el blog de tu hermana, voy a por la novela y me la leo de un tirón.
Gracias por esta magnífica reseña.
Estoy contigo en que se parecieron pero no hubo intención de plagio para nada. Es más: Jane no es nada sensible, sino dura. Le cuesta mostrar sus sentimientos y no es una novela rosa, precisamente. Claro que Rebeca tampoco lo es.
Cada una en su estilo tienen puntos en común, mas siendo de un mismo género, ¿no habrían de tenerlo???
Abrazos.

Ana dijo...

Hola Nicole, no veo extraño que dos libros diferentes tengan cosas en común, ¿qué significa, que si Dan Brown escribe de los secretos de la casa blanca otro autor no lo pueda hacer también, por ejemplo?
Las dos novelas tienen puntos en común, puede que por eso surgiera lo del tema del plagio. Particularmente creo que Jane Eyre era mas sufrida, tuvo una infancia y una juventud desgraciadas, también era otra sociedad, otros tiempos. En Rebecca la protagonista se siente inferior por su juventud y por la sombra del recuerdo de la antigua mujer de Max de Winter, y si no era una mujer rica ni brillante pero no eran esos los valores que buscaba su marido en ella, si no la inocencia y el amor, algo que es mas importante.
Te recomiendo su lectura, me gustó mas hacía la mitad, cuando se pone mas interesante. Si la lees, espero que la disfrutes.
Yo tengo que leerme la de la Posada de Jamaica, a ver si en breve lo hago, tengo una larga lista de libros que me interesaría leer.
Un beso
:)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...