domingo, 24 de enero de 2021

Las victorianas joyas de Rosalind Mallowan 2

 


              A solas el avispado detective garabateó algunas notas.

Tomaba el té en el cenador, a sorbitos, concentrado, leyendo con atención cada dato subrayado a lápiz, una y otra vez, recordando cada información, cada revelación, cada velada acusación… Llegó a la conclusión de que el clan Mallowan eran una pandilla interesante, un grupo sin pelos en la lengua, en especial para incriminar, delatar o atribuir faltas al que tuviera alrededor. Una familia muy al tanto de la obra y gracia de todos los demás….sobre todo de la obra.

Heracles se limpió concienzudamente el bigote con la servilleta (mas tarde se lo cepillaría y lustraría a conciencia) y echó una última ojeada al papel:

*Mr. John Mallowan: Arruinado. Miembro ilustre de una familia inglesa. Retirado de los negocios. Débil de apariencia. Casado con Clarissa. ¿Motivos? El señor Mallowan hizo firmar a su tía con disimulos una póliza de seguros a su nombre (el notario estaba al tanto de esto ¡!). Así, en caso de pérdida o robo de las cuantiosas joyas, sería el único beneficiado.

*Brian Mallowan Knitgton: Sobrino de Rosalind Mallowan. Joven ocioso. Distinguido. Aventurero. ¿Motivos? Venganza. Su madre (Violet Knigton) fue abandonada y vilipendiada por la familia Mallowan. Era adultera, pecado que la vieja solterona consideraba una aberración y una ofensa al clan. Ésta consiguió, no sin mucho esfuerzo,  que su hermano Charles, padre de Brian, se divorciara de Violet y la dejara sin nada, echándola a la calle humillantemente. El robo sería un acto para devolver a su madre lo que le correspondía.

*Ada Templeton: Prima de Knitgton (clandestinamente enamorada de éste desde la infancia) Artista. Bonita. ¿Motivos? Era la favorita de la anciana, pero la odiaba secretamente por haberla separado de su madre a quien recluyó en un manicomio (Margaret Mallowan sufría depresión y ansiedad pero no estaba trastornada) y quien fue asesinada allí por una interna desquiciada. Ada pretendía fugarse con Brian M. Knigton (conjeturas reales), y los jóvenes amantes necesitaban dinero para empezar una nueva vida, pues el joven (el prometido de Ada parecía saberlo de buena mano) es abiertamente insolvente.

*Jonathan Evans: Prometido de la señorita Templeton. Ambicioso. Secretario de un gran hombre de negocios, un conde con enormes contactos en las altas esferas. ¿Motivos? No es quien dice ser, su verdadero nombre es el de Michael Miles, reconocido estafador de gente adinerada. (A pesar del sutil cambio de aspecto, lleva el mismo inconfundible alfiler en la corbata que en la foto en la que se pide su busca y captura, un dato cuanto menos curioso) Realmente enamorado de Ada. Celoso por sospechar -quizá saber- los verdaderos sentimientos de la joven hacía su primo. Resentido por ello, capaz de cometer el robo, aún así el menos sospechoso, nunca llegó a entrar en la habitación de la anciana.

*Coronel Walter Scott: Ayudó en el pasado a la vieja solterona a deshacerse de una mala prensa (la hermana de Rosalind se quedó embarazada sin estar casada, de esa relación nació Ada) Rosalind y el coronel fueron amantes un tiempo pero él quería dejarla para casarse con otra mujer rica. Ella lo impidió. Desde entonces le guardaba un rencor no confesado por haber arruinado su posición, su fortuna y su nombre, (y porque acabara convenciéndole para que se casara con una mujer enfermiza que nunca le dio hijos). ¿Motivos? A su muerte prometió dejarle algunas de sus joyas en herencia, (devolverle las que él le regaló en su juventud cuando eran amantes, y que pertenecían al abolengo familiar Scott) pero descubrió que no iba a ser así gracias a su amigo y notario A. Belling.

*Arthur Belling: Notario y hombre de confianza de Rosalind Mallowan. Aficionado a las plantas y los pájaros. ¿Motivos? Una manera de desquitarse. Durante años soportó el duro carácter de la anciana. Le tenía cierta inquina, la vieja insensible nunca le dio las condolencias por la desgraciada muerte de su esposa e hija en trágico accidente. Asimismo le debía algunos honorarios que se había negado a pagar (ella no se consideraba en deuda por un préstamo del pasado, un abuso que Belling jamás olvidó). Pensaba abandonar el país. (Scott sabía que Arthur Belling tenía arreglado un viaje al extranjero para cuando terminase de leerse el testamento de la difunta Rosalind Mallowan).

Et bien, esto se pone interesante… farfulló mentalmente para si Lemoine, porque bien mirado todos tenían los motivos y las oportunidades, todos podían ser los culpables.

Entonces, ¿quién?

CONTINUARÁ...

1 comentario:

Montse dijo...

La descripción de los personajes es fascinante, eres una buenísima escritora.
Besitos.

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