lunes, 9 de mayo de 2011

Ruby Bridges

Hace unos cuantos años descubrí la historia de Ruby, una niña negra que tuvo que soportar a muy corta edad una gran intolerancia racista. ¿Su delito? Asistir a una escuela que era “sólo” para blancos. Ruby quería integrarse, su familia, al igual que muchas otras personas, sólo deseaban acabar con la segregación racial en el sur del país antiguamente esclavista. Pero para conseguirlo tuvieron que luchar y sufrir mucho, ya que algunas autoridades locales y grupos civiles se mostraban fuertemente en contra.
Con el paso del tiempo Ruby Bridges fue conocida como “La niña que ayudó a cambiar a Estados Unidos” Creo que es importante compartir su historia, así que aquí esta:



T ras la guerra de Secesión estadounidense, los derrotados y resentidos estados del sur dictaminaron una serie de leyes que discriminaban a la población negra. Más de 13 millones de afroamericanos fueron obligados a vivir apartados de los blancos. Desde las viviendas hasta los lavabos, pasando por las escuelas o el transporte, todo estaba dividido en zonas separadas por razas.
La lucha por los derechos civiles de los negros, que había comenzado en EE UU con la huelga de autobuses de Montgomery, en 1955, alcanzó su objetivo con la Ley de Derechos Civiles de 1964, que puso fin oficialmente a la discriminación racial en este país. La figura mas notable de este movimiento fue el reverendo Martin Luther King, asesinado en 1968. (Extraído de la revista Muy Interesante)


 “Hace 50 años, en noviembre de 1960, una pequeña niña de seis años asistía a su primer día de clases en la escuela primaria William Frantz, en el estado de Luisiana, Estados Unidos.
Esa niña era Ruby Bridges, que tuvo que ser escoltada por alguaciles federales porque la escuela hasta entonces era exclusivamente para blancos y Ruby era negra, en lo profundo del Sur estadounidense.
Aunque la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. había declarado la segregación ilegal desde 1954, todavía había fuerte oposición de parte de los gobiernos y ciertas comunidades en los estados sureños.
Bridges asistió completamente sola a clases durante todo un año, porque los padres de los otros niños no querían que estuvieran cerca de ella debido al color de su piel.
Cinco décadas más tarde, habló con la BBC sobre su experiencia personal y el vital papel que jugó en romper las barreras raciales en Estados Unidos”.


-El desafío de la inocencia a las convenciones racistas-

“Recuerdo que ese día todo el mundo parecía estar muy emocionado. Los vecinos vinieron a la casa por la mañana para ayudarme a vestir para la escuela. Alguien golpeó a la puerta y cuando mis padres abrieron pude ver a unos hombres blancos muy altos en trajes, con bandas amarillas en los brazos. 'Somos policías federales. Nos ha enviado el presidente de Estados Unidos'. Estaban ahí para escoltarme a la escuela.
La escuela primaria Wiliam Frantz era exclusivamente para blancos.
Entré al coche con ellos. No sentí miedo. Llegamos a la escuela y había muchas personas allí, y agentes de policía a caballo y en motocicletas. Todo parecía como un gran evento. Viviendo en Nueva Orleans, pensé que se trataba de las fiestas de Mardi Gras.
Jamás imaginé que todo eso era por mí. Los policías federales me agarraron y me metieron rápidamente en el edificio hasta la oficina del rector. Vi como la gente de afuera entraba apresurada y me miraban por la ventana, gritando. Fueron a todas las aulas para sacar a sus hijos. Se los llevaron a casa y nunca los dejaron regresar.

Siempre hubo gritos y más gritos. Unos aparecían sosteniendo una pequeña caja, que era un ataúd de bebé en el cual habían colocado una muñeca negra.
Cuando regresé el segundo día, la escuela estaba vacía. El rector me esperaba en el descanso de la escalera y me indicó dónde quedaba mi clase. Cuando entré vi una mujer que dijo: 'Hola, soy tu maestra -mi nombre es Sra. Henry'. Lo primero que pensé fue, '¡Es blanca!', porque nunca había tenido una profesora blanca y no sabía qué esperar.
Resultó ser la mejor maestra que jamás tuve y amé la escuela por ella. Era una mujer que había llegado desde Boston para enseñarme porque los profesores de la ciudad rehusaban darles clase a niños negros. Fue como una segunda madre para mí y nos convertimos en las mejores amigas.

No falté un solo día ese año. Afuera la gente gritaba diciendo 'la vamos a ahorcar, la vamos a envenenar'. Recuerdo sentir mucho miedo esos días. Pero estaba confusa, no entendía por qué lo hacían.
Mis padres también sintieron la presión. Mi papá fue despedido de su trabajo en una estación de gasolina cuando su jefe se enteró que era su hija la que asistía a la escuela y los clientes se empezaron a quejar.
Meses más tarde caí en cuenta de lo que pasaba cuando me topé con otro niño en la escuela que me dijo: "Mi mamá me dijo que no puedo jugar contigo porque eres una negra". Con eso entendí todo. Era por el color de mi piel.
Me sentía muy sola. Creo que eso fue lo peor, tener seis años y ningún amigo. Muchas veces me preguntaba '¿Por qué yo?', pero a medida que crecí me empecé a dar cuenta del significado de '¿por qué no yo?'. Ahora me siento feliz de lo que sucedió. Me siento orgullosa de que mis padres aceptaron que fuera a esa escuela.
Como afroamericanos en ese entonces, la gente pensaba que si realmente querían ver cambios, tendrían que tomar el toro por los cuernos ellos mismos y eso fue lo que hicieron. Pero siempre le digo a la gente que hay mucho más camino por recorrer. Creo que uno se debe preguntar: ¿Qué he hecho yo?', porque eso es lo que se va a necesitar, que cada quien afirme 'Esta es mi contribución, esto es lo que voy a hacer'.”


Su voz:



 

Fuentes: Bbc.co.uk/mundo/noticias. Wikipedia. Google imágenes. Youtube.

7 comentarios:

Natalia Ortiz dijo...

Gracias por compartirlo con nosotros, Ana :) Desconocía esta historia por completo... Tuvo que ser una grandísima lucha, sin ningún tipo de duda, al igual que muy triste para Ruby Bridges, porque ser una niña pequeña y sentirse tan sola en el colegio, ver que nadie te quiere, que te apartan... Muy duro, mucho.
Conmigo se portaron mal en el colegio, y mucho, aunque no se pueda comparar con esto... así que me puedo hacer algo a la idea. Y tiene que ser horrible. Sólo eres una niña y que la gente esté gritando para que la ahorquen y envenenen. Una barbaridad. Si no había hecho nada malo. ¿Qué culpa tendrá ella? Sólo era una niña y lo única diferencia con el resto de niños, era la piel, nada más.
Seguro que con muchos asesinos se portan mejor u.u
Incluso, llegar a tener una profesora para ella misma, particular, sí. Suena un privilegio que le fueran a buscar los federales a su casa, para llevarla en un coche, pero pensando en todo lo demás... no, no. Para nada.
Un beso, Ana :)

Raquel dijo...

A pesar de que es un experiencia muy dura para una niña de seis años, es también una historia preciosa. Siempre le toca a alguien abrir la senda, despejar el camino y sufrir más de la cuenta, pero gracias a ella las cosas empezaron a formalizarse un poco, y sobre todo se empezó a tolerar más la diferencia. El que tener un color de piel distinto no fuera motivo para discriminar a alguien, ni aislarla de otros niños.
Me da pena escuchar su historia, porque se nota que debió sentirse muy sola en aquella escuela.
Bonita entrada, Ana.
Un beso :)

Guille Rancel dijo...

El cuadro de arriba, si no me equivoco es de Norman Rockwell, un ilustrador muy muy bueno, y muy muy americano.
Interesante historia, no sabía nada.

Ana dijo...

Hola Natalia. Siento mucho lo que te pasó en el colegio, tuvo que ser duro, es una etapa en la que ningún niño debería sentirse mal, desplazado o amenazado. Lamentablemente ocurre mucho. Yo tengo recuerdos buenos y malos, de todo, pero nada que ver con lo de Ruby.Es horrible que personas mayores le hagan eso a una niña inocente sólo por el color de su piel. Pero beuno es la sin razón de este mundo cruel. Por lo menos fue fuerte, no dejó que eso le influyera, aunque si que afectó a su vida y la de su familia, y salió adelante, fue un ejemplo.
Un beso muy grande.
:)

Tienes razón, siempre hay gente que tiene que abrir el camino, y tiene que sufrir por ello para que otros puedan disfrutar de sus derechos. Es una historia triste, pero una historia que hizo cambiar algunas mentalidades o que las enfrentó con su intolerancia.
La verdad es que debió ser muy dificil para ella y para sus padres. Y encima se quedó sola en el colegio, y soportando amenzas e insultos. Horrible.
Un beso Ra.
:)

Hola Guille. Tienes razón, la ilustración pertenece a Norman Rockwell,se me olvidó poner su nombre arriba, pero gracias por decirlo. Como dices es muy americano, pequeñas estampas que reflejan muy bien su sociedad.Me alegro de que descubrieras la historia de Ruby.
Un beso
:)

Ana dijo...

GRACIAS A LOS TRES POR COMENTAR.
:)
Y POR ACERCARSE A LA HISTORIA DE RUBY.
Blogger falló y borró mi comentario... Y no sé si lo volverá a hacer.
Un beso
;)

Angel dijo...

No tenía ni idea de esta historia, me quedo sin palabras. Realmente es impresionante hasta donde puede llegar el ser humano, pero si era una niña... Afortunadamente estos actos racistas se ven menos.

No sé si tiene ya una película, pero se la merece para que esta historia se difunda por todo el mundo.

Abrazotes!!!

Ana dijo...

Es horrible lo que hacen los prejuicios y la intolerancia, y el daño que hacen al estar tan arraigados. El pais de la libertad oprimía hasta hace muy poco a los negros y otras minorias, como hispanos, chinos, y etc. El racismo no es cosa del ayer, y aún hay vigentes muchas organizaciones horribles como el KKK (Ku Klux Klan)
Hay razas que se creen superiores a otras pero sus actos son inferiores al resto, y encima algunos les justifican. Que pena de mundo.
Creo que si que hay una pelicula, de hecho la dieron el otro día, por eso me acordé de Ruby, una historia que conocí hace años de casualidad por internet.
Un abrazo!!!
:)

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