sábado, 21 de marzo de 2020

Ojalá



La última vez que nos tocamos fue un roce accidental, yo iba a coger la bolsa de la compra y tú me la pasaste, tus dedos rozaron mi mano, algo efímero y sin importancia, pero esa fue la última vez que sentí tu piel. La última vez que nos besamos en los labios pasó tan rápido que aunque la busco ya no veo la huella. ¡Ojalá te hubiera acariciado más!
La última vez que besé tu mejilla abuela, tú estabas en la puerta de tu casa, frágil y encorvada, mirándome con ternura, preguntándome cuando volvería a visitarte; “pronto”, dije, y fue una promesa incumplida. Desde la última ventana de tu edificio te vi decirme adiós desde la distancia como de costumbre, para verme marchar. Siempre me reconfortó esa manía tuya de alargar la despedida de esa forma, con los ojos, con los gestos, poniendo el corazón a mi disposición. ¡Ojalá te hubiera dado más besos!
La  última vez que te sujeté la mano mamá estabas atravesando un paso de cebra, lenta por esas rodillas oxidadas, apurando el paso ante la impaciencia del tráfico veloz. Te cogí la mano sólo para espolearte, el tiempo necesario para salvar la calle y seguir nuestro rumbo. ¡Ojalá no te hubiera soltado nunca!
La última vez que te toqué papá fue para pasar mi mano por tu espalda, estabas sentado a mi lado en el sofá, tomando un vaso de agua, tosiendo, y yo posé mi mano ahí cómo se hace cuando a alguien le cuesta tragar, tú me miraste con los ojos rojos, asintiendo para decirme que estabas bien.  ¡Ojalá hubiera dejado la mano en tu espalda más tiempo!
El último abrazo que nos dimos hermanos, sucedió hace tanto que el recuerdo se siente destemplado, estábamos tristes y necesitábamos consuelo, era el momento. Que nos queremos es como la ciencia infusa, se sabe que está ahí, no hace falta darle más vueltas, pero no somos cariñosos entre nosotros, cómo si nos sintiéramos tontos por besarnos y tocarnos, cómo si eso fuese algo infantil, fuera de lugar para unos adultos hechos y derechos. Y ahora, ahora cuanto daría  por  poder hacerlo. ¡Ojalá nos hubiéramos dado más abrazos!
En poco tiempo todo ha cambiado, estamos aislados los unos de los otros, el contacto que es tan necesario está vetado por un virus peligroso e invisible que quiere alojarse en nosotros para atacarnos, un virus que se trasmite rápidamente por el aire y por el contacto físico, ese contacto que sin duda está íntimamente relacionado con las relaciones humanas, que intensifica tanto las emociones, y que es tan necesario como una vacuna para este mal. Y ahora que tenemos que vivir separados, que está prohibido tocarse, abrazarse, socializar físicamente, ahora es cuando comprendo el porqué estamos recubiertos de piel con miles de terminaciones nerviosas, porque están diseñadas para sentir el mundo y las personas a través de sus ellas, de sus poros, fibras, vellos, porque nos conecta, nos acerca, porque nos calma, nos alivia, nos llena el corazón,  nos hace sentir menos solos, más necesitados, comprendidos y amados….
Ojalá hubiera respirado mas tu aire, ojalá no te hubiera soltado, ojalá te hubiera apretado mas, ojalá hubiera sido más cercana, y juntar tu piel a la mía, tu mejilla a la mía, tu boca a mi boca, tu mano a mi mano, cuando pude.


Música: Pablo Alborán-Prometo

10 comentarios:

Tesa Medina dijo...

Hermoso y bello relato que hoy más que nunca, con lo que estamos pasando, me conmueve.

Soy de las que no pierdo la esperanza de que saldremos de esta experiencia reforzados en amor, solidaridad, empatía y ganas de vivir.

Me ha gustado mucho leerte, Ana

Mímate. Un beso, estos todavía podemos enviarlos.

Carol Torrecilla García dijo...

¡Hola Ana!
Creo que aunque se sea muy cariñoso siempre te queda la sensación de querer haber aprovechado más.
Personalmente me gustan mucho las muestras de afecto, y me da igual lo que piense la gente.
Cuando todo esto pase, aprovecha para resarcirte con muchos besos y abrazos. Es una terapia estupenda.
Magnífica tu reflexión, por demás, como siempre.
Muchos besos y abrazos desde la distancia.
Te quiero muchísimo, amiga. 🤗 😍 😘

CÉU dijo...





Agora muita pobresa e muitas sopas dos pobres em Portugal. Ajuda amigos meus, ajuda pronto.

Beijos

lopillas dijo...

Qué bonito Bohemia, voy a hacerlo como ejercicio emocional: visualizar cada último contacto con los míos.
A llenar la agenda de futuros besos y achuchones!!
Un gordo para ti Muaaaaaaacka

Martin Alboran dijo...

Alcorcon Espana y trabajadoras de Grupo hereda??

Raquel dijo...

Precioso, conmovedor y triste, pero como siempre perfecto para reflexionar. Qué necesario el contacto, el sentirnos unos a otros. Ojalá pronto eso vuelva a ser así, que el piel con piel vuelva a ser nuestro lenguaje.
Muchos besos, Anita ;)

miquel zueras dijo...

Has reflejado muy bien como echamos en falta el contacto humano.
De los cinco sentidos que tenemos el tacto es el más fiable. El que no se esconde ni se disfraza.
Muchos besos virtuales, Puri, y espero que te encuentres muy bien.
Ánimo que ya falta poco.
Borgo.

Rocío Tizón dijo...

Muy cierto. Espero que cuando todo esto acabe, miremos el mundo con otros ojos. Me ha encantado tu blog, me quedo de seguidora y te invito a que te pases por el mío si te apetece (es Relatos y Más, es que aparecen dos en el perfil).
Un abrazo.

Montse dijo...

Precioso lo que has escrito, Ana, es justo lo que sentimos. Es curioso como se aprecian las cosas cuando se las pierde, tal vez todo esto no haga reflexionar y valoremos más los besos y los abrazos.
Espero que tu y tu familia estéis bien.
Fuerza, ánimo ¡saldremos de esta!

Ana Bohemia dijo...

Gracias Tesa Molina, gracias por visitar mi blog y por tus palabras, saldremos con la ayuda de todos, haciendo lo que nos toca. Mucha salud, Vuelve cuando quieras. Mucha salud.
:)

Hola Carol, te quiero mucho amiga, sí, yo siento eso, teníamos que haber aprovechado mas esos momentos para abrazarnos mas, para estar mas unidos. Muchas gracias por venr a mi blog. Mucha salud.
:)

Hola Lopillas, pues yo creo que ayuda este ejercicio emocional, no calma como una caricia en persona pero da consuelo. Mucha salud.
:)

Hola Raquel, y lo será pronto, el lenguaje de la piel, seguro. Gracias por comentar, cuídate muchísimo. Mucha salud.
:)

Hola Miquel, si, el tacto es un sentido muy importante, lo añoramos, nos hace falta, es algo tan vital como respirar. Gracias por visitar el blog. Mucha salud.
:)

Hola Rocío Tizón, encantada de que te guste el blog y de que me sigas, tu blog es muy intereseante. Ya miramos al mundo con otros ojos, esto nos ha cambiado ya. Mucha salud
:)

Hola Montse, valoraremos mas esos besos y abrazos que ahora no hemos podido darnos. Mi familia bien, espero que la tuya esté igualmente bien. Cuídate mucho, y mucha salud.
:)

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