martes, 12 de agosto de 2014

Robin Williams



Tenía un don para la risa. Ese era uno de los mejores rasgos del actor, su capacidad para contagiar su buen humor, para hacer disfrutar al público, y quizás por eso mismo era capaz de meterse en cualquier papel, incluso de hacer todas las voces, ya fuera el de una ancianita con un rebuscado acento inglés o el de un genio de la lámpara. Tenía alma de payaso… un payaso al que se le encogía el corazón en ocasiones, un payaso que a veces se ponía triste, porque bajo su careta sonriente y su nariz roja de botón se escondía un hombre con problemas, con adicciones. Ayer dejó de sonreír para siempre. Pero para siempre nosotros recordaremos su sonrisa porque su legado siempre nos hará sonreír.

Robin William (1951 -2014) era hijo de la modelo Laura Williams y de Robert Williams, ejecutivo de la empresa de automóviles Ford.
Acudió a clases de interpretación en la Juilliard School de Nueva York, en donde estudió con John Houseman junto a Christopher Reeve, quien se convirtió en uno de sus mejores amigos, y en la Universidad de Marin, Kentfield, California. También estudió durante un tiempo Ciencias Políticas en la Universidad de Claremont, California.
En el año 1977 Robin debutó en la pequeña pantalla con la serie de humor "Laugh-In". Un año fue el protagonista de la teleserie "Mork y Mindy". Esta emisión le concedió la popularidad en los Estados Unidos y un Globo de Oro como mejor actor de comedia de televisión por su papel de Mork.
El primer papel cinematográfico de Robin Williams fue el protagonismo de "Popeye" (1980), película dirigida por Robert Altman en la que el actor de Chicago encarnó al famoso marino amante de las espinacas creado por E. C. Segar.
En los años 80 intervino en títulos, preferentemente comedias, como "El Mundo Según Garp" (1982), película de George Roy Hill basada en una novela de John Irving, "Un Ruso En Nueva York" (1984), film de Paul Mazursky en el que interpretó a un músico soviético de un circo que busca asilo político en los Estados Unidos, "Good Morning, Vietnam" (1987) de Barry Levinson, o "El Club De Los Poetas Muertos" (1989), film dirigido por Peter Weir por el que fue nominado al premio Oscar por su interpretación del profesor John Keating. Con anterioridad había sido candidato a la estatuilla por "Good Morning Vietnam", película por la que fue galardonado con un Globo de Oro.
La década de los 90 resultó más prolífica para Williams, quien logró ganar un Oscar por "El Indomable Will Hunting" (1997), película dirigida por Gus Van Sant en la que interpretó al psicólogo Sean McGuire, y ser nominado por "El Rey Pescador" (1991), film de Terry Gilliam.
En este período también consiguió tres Globos de Oro. Uno por "El Rey Pescador", otro por la comedia con falsa identidad "La Señora Doubfire" (1993) y el tercero recibido por su trabajo poniendo voces en la película de animación "Aladdin" (1992).
Robin era un experto comediante, género en donde se lució hasta el final con títulos como "¡Vaya Vacaciones!" (2006), road comedy dirigida por Barry Sonnenfeld,  "Hasta Que El Cura Nos Separe" (2007), película en la que Robin interpretó al sacerdote del título o "Dos Canguros Muy Maduros" (2009) compartió protagonismo con John Travolta.
El actor se casó en tres ocasiones: Valerie (1978-1988), Marsha Garces (1989-2011) y Susan Schneider (2011). Y tuvo tres hijos: Zachary (nacido en el año 1983), Zelda (1989) y Cody Allan (1991).
Robin Williams falleció a los 63 años de edad el 11 de agosto del año 2014. DEP.


Fuentes:
Youtube

Google imágenes.

jueves, 7 de agosto de 2014

¿Por qué a la lagartija le vuelve a crecer la cola, pero no una pata?

Lo cierto es que la regeneración de la cola no es nada frecuente en los vertebrados, pero a las lagartijas sí vuelve a crecerles, aunque la nueva sea más corta, de un color grisáceo y sin escamas ni vértebras. Estas últimas son sustituidas por un tubo de tipo cartilaginoso, y la médula espinal, por tejido epitelial sin terminaciones nerviosas. Esta “resurrección” parcial se debe a que es importante para el animal contar con ella en su locomoción diaria, para los cortejos nupciales y, lo más importante, como lugar donde almacenar las grasas para los malos tiempos de hambre o enfermedad. Pero es cierto que no tienen la habilidad genética para regenerar otros miembros, como una pata, ya que en este proceso entran en juego unas células madre especializadas que activan genes muy concretos, y en una secuencia similar a la del período embrionario del animal. Lo peculiar, además, es que las lagartijas, al igual que otros pequeños saurios, tienen la capacidad de desprenderse voluntariamente de la cola en momentos críticos; es decir, no siempre la pierden por causa de ataques o accidentes. El fenómeno se llama “autonomía caudal”, y lo provocan, por ejemplo, para despistar a su perseguidor, ya que una vez que la cola queda suelta, esta se agita frenéticamente durante un buen rato. Eso suele entretener a su adversario lo suficiente como para que el animal salve la vida.
Algo muy curioso que ocurre muchas veces es que, al regenerar la cola, le crecen no una, sino dos, que forman una curiosa i griega.
Sin embargo, muchos anfibios, como la salamandra, sí tienen la rara característica de que logren que vuelva a crecerles no solo la cola, sino también otros miembros, como dedos, patas, dientes, cristalinos, tejido epitelial…


lunes, 4 de agosto de 2014

Cinesidades: Burt y la cascada en Deliverance…


Durante muchos años Reynolds asumió el rol del tipo duro del cine… ¡tanto así que llegó a creérselo!

En 1972, durante el rodaje de la película Deliverance, John Boorman el director del film decidió utilizar un muñeco para una escena arriesgada que debía rodar Burt Reynolds en una cascada.
El actor se negó a utilizar un muñeco que los sustituyese y se empeñó en interpretar él mismo dicha escena.
La escena fue más complicada de lo que habían previsto y la fuerza del agua arrancó la ropa y golpeó con fuerza a Burt Reynolds contra las rocas, provocándole una fractura de coxis. Nada más terminar, y dolorido por los golpes y la fractura, Reynolds se acercó al director y le preguntó como había visto la escena. Boorman sin inmutarse contestó: «Igual que si lo hubiera hecho un muñeco cayendo por una cascada».


Fuentes:

sábado, 2 de agosto de 2014

Azules


Hace mucho, mucho tiempo, a mediados del siglo XIX, un francés llamado Martin Fulgate, se mudó a orillas de un arroyo llamado Troublesome Creek, en Kentucky, Estados Unidos. Allí vivía la pelirroja y muy pálida Elizabeth Smith, una mujer estadounidense extremadamente blanca de la que Martin se enamoró y con la que se casó. De este matrimonio pronto empezaron a nacer hijos… ¡hijos con la piel azul como un cielo de verano!

Parece increíble pero el extraño caso de la familia “azul” de Fugate fue un hecho real y está considerado como uno de los más enigmáticos de la medicina moderna y de la genética.

Azules fueron los hijos de los Fulgate, y azules fueron sus nietos, y lo mismo pasó con los hijos que los miembros de este curioso linaje tenían con otras familias que poblaban esta zona alejada de los Estados Unidos hace mas de 160 años, como la familia Smith, Ritchie, Stacy y los Combs.
Es más, el rastro de esta descendencia azul de los Fulgate, llegó hasta nuestros días. Se dice que en 1975 nació Benjamin Stacy, un bebé que debido a su color azul causó el pánico entre las matronas que decidieron llevarlo de la maternidad a la clínica para hacerle una transfusión de sangre, pensando que el niño estaba enfermo o próximo a morir. Fue la abuela de la criatura la que las sacó de su error. Luna Fulgate –la que fue considerada como la mujer más azul del mundo- llegó a tiempo al hospital para aclarar a los médicos que la piel azul del niño era un auténtico rasgo de los Fugate y que por tanto el niño estaba sano. Si Benjamin Stacy sigue siendo azul a día de hoy es un dato que se desconoce, lo mismo que su paradero.

Pero, ¿por qué los Fulgate eran azules?

Todo se debió a un trastorno en la sangre llamado methemoglobinemia, que consiste en que la hemoglobina de las venas no puede transportar oxígeno con normalidad a los tejidos. El efecto es similar a cuando una persona se congela o sufre de hipotermia: los labios se tornan morados, la piel azul y la sangre es de color marrón porque no tiene oxígeno.
Otro hecho que provocó que esta “piel azul” se mantuviera por tantas generaciones entre los Fulgate y que incluso afectara a miembros de otras familias, fue la forma tan aislada en la que vivían, puesto que en muchos casos, sólo se relacionaban con gente de su propia familia, provocando que la extraña combinación genética se perpetuara.

¿Tiene cura?

La metahemoglobinemia puede ser tratada con suplementos de oxígeno y azul de metileno en solución al 1% (10 mg / ml) que se administra de 1 a 2 mg / kg por vía intravenosa. El azul de metileno restaura el hierro de la hemoglobina a su estado transportador de oxígeno normal (reducido).


Otros hombres azules

Los "Hombres azules de Lurgan" sufrían lo que se describió como una "metahemoglobinemia idiopática familiar ", y fueron tratados por el Dr. James Deenny en 1942. El Dr. Deenny, que más tarde se convertiría en el Director Médico de la República de Irlanda, prescribió a uno un tratamiento de ácido ascórbico y al otro de bicarbonato de sodio. En el primer caso, al octavo día del tratamiento se produjo un cambio marcado en la apariencia y el duodécimo día de tratamiento la complexión del paciente era normal. En el segundo caso, la complexión llegó a la normalidad en un período de un mes de tratamiento.

Paul Karason, alias Papá Pitufo (1950-2013) era originario de California, y a diferencia de la familia Fugate no tuvo ningún problema genético. Contrajo Argiria cuando tomó una sustancia llamada plata coloidal que está compuesta por plata de metal, un remedio creado por el Dr. Ronald Gibbs, con el objetivo de curar todo tipo de males.  Paul usó este preparado de plata para tratarse de un caso grave de dermatitis, sin embargo, esto lo provocó serios trastornos en la piel.

Fuentes:
Wikipedia
Google imágenes

domingo, 27 de julio de 2014

El gato y la niña

Andy Prokh  (Siberia, 1963) reside en San Petesburgo, ciudad en la que ejerce su labor como fotógrafo. Seguramente ya conoces la famosa imagen de su gato con gafas, una instantánea que ha dado la vuelta al mundo, haciendo reconocido su nombre.
Prokh no siempre se dedicó a capturar momentos con su cámara, durante muchos años fue economista profesión que abandonó para dedicarse a lo que mas deseaba. Desde entonces las fotografías de Andy Prokh muestran la vida y sobre todo los juegos de su hija Kate y su gato LiLu. «Uno debe fotografiar lo que ama y yo amo muchísimo a mi hija y a mi gato». 
Su trabajo es en blanco y negro, es el amor entre Kate & Cat el que da color a cada una de las fotografías.







Por si te apetece echarle un vistazo a El abecedario de Kate & Cat…


Fuentes:

jueves, 10 de julio de 2014

Quería hablar, y no dijo nada.
Quería hablar, y se quedó callada.
Quería hablar, pero eso que sentía
en la boca del vientre,
no le subió a la garganta.

Ni una sola palabra,
sólo una bola, una maraña
que sentía ahí, aferrada,
ahí, en su garganta.

Nada, no dijo nada
su boca parada,
su boca cerrada.
Y dentro de su vientre

una bola pesada.


miércoles, 2 de julio de 2014

Puppy


Un Minion observa a la gente paseando a sus mascotas. Esto despierta en él un deseo de hacer lo mismo, así que busca la forma de lograrlo.


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