domingo, 9 de octubre de 2011

Bailando hasta el amanecer

Hay un bar en el que la sangre despierta la sed de los empleados, sobre todo de uno de ellos, una mas bien…se llama Satánico Pandemónium (Salma Hayek),   una exótica y exuberante bailarina que hace las delicias de todos los presentes, en especial de aquellos que tienen el privilegio de beber el alcohol que cae fluyendo por su pierna hasta su pie. Aunque no hay que fiarse, a no ser claro que te apetezca ser mordido, lo que te aseguro, no será tan agradable.





Abierto hasta el amanecer (1996): Dos hermanos, Seth y Richard, son los criminales más peligrosos de América. Escapar no les será nada fácil y menos con el FBI y la policía de Texas pisándoles los talones. Después de tomar como rehenes a los miembros de la familia Fuller, irán directos a Méjico en caravana. Una vez atravesada la frontera, pasarán la noche en la Teta Enroscada, que, aparentemente, es un delicioso local.
Algunas curiosidades: El baile realizado por Salma Hayek está improvisado por la propia actriz, ya que al principio le pidió a Robert Rodríguez que le pusiera una coreografía, pero supuestamente él le dijo "yo no tengo dinero para eso, eres actriz, improvisa".
La banda que aparece tocando en "La teta enroscada" es Tito & Tarantula. La banda sonora de la película incluye los dos temas que tocan: After Dark (tocado para el baile de Salma Hayek) y Angry Cockcroaches.
Salma Hayek causó tal impacto en la escena del baile con la pitón albina que gracias a esa actuación especial fue considerada en 1996 una de las 10 personas más sexys del mundo según la revista People.

Fuentes: Filmaffinity.com. Wikipedia. Google imágenes.

jueves, 6 de octubre de 2011

Descansa… ¿en paz?

¿Qué es lo peor que le puede pasar a un muerto? Sin duda toparse con un ladrón de cuerpos, por suerte (aunque no para Víctor Frankestein) no estamos en el siniestro siglo XIX en donde era lo mas normal del mundo profanar una tumba y llevarse un par de órganos vitales y de paso alguna que otra joya u objeto que el fallecido hubiese pretendido llevarse al mas allá….¡pobre iluso! Pero sin duda lo peor que le puede pasar a un muerto es que profanen su tumba y que remuevan sus huesos.


He aquí un ranking de los peores robos de tumbas:

10-Gladys Hammond: En el año 2004 todo Reino Unido se escandalizó ante el robo de los restos de Gladys Hammond del cementerio de Yoxall (Staffordshire). El único pecado que cometió esta mujer de 84 años fue ser la suegra de Christopher Hall, propietario de un criadero para centros de investigación. Los restos de la señora Hammond fueron sustraídos por defensores extremistas de los derechos de los animales que hacían campaña contra la granja Darley Oaks, donde se criaban cobayas para fines científicos. Tras cuatro años de investigación fueron arrestados cuatro líderes del grupo activista Save the Newchurch Guinea Pigs, y condenados por conspiración y chantaje a penas de cuatro a doce años. Gracias a las pesquisas policiales, los restos de Gladys fueron hallados casi dos años después en las proximidades de un cementerio de Cannock Chase.



9- Tassos Papadopoulos: Tassos presidente de Chipre entre 2003 y 2008, falleció de cáncer pulmonar en diciembre de ese año, a los 75 años. Un día antes del primer aniversario de su muerte, unos desconocidos aprovecharon un apagón general para mover, sin ayuda mecánica, la losa de 250 kilos que cubría su tumba y huir con el cuerpo embalsamado. Finalmente, la policía recuperó el cadáver en marzo de 2010, tras un chivatazo que la condujo a un cementerio de las afueras de Nicosia.



8- Alexander Stewart: En el momento de su muerte acaecido en 1876, el magnate americano era uno de los hombres más ricos de Nueva York, justo detrás de una Vanderbilt y Astor. Tres semanas después de ser enterrado en St. Mark´s Church in the Bowery (Nueva York), unos delincuentes robaron sus restos  y solicitaron a la familia un rescate. La viuda accedió a pagar 250.ooo dólares para que su pobre marido pudiera descansar en paz. Una leyenda local habla de que en el mausoleo en donde reposan los restos del millonario se instalaron unos dispositivos de seguridad que sonarían como las campanas de la Catedral si alguna vez su cuerpo vuelve a ser perturbado.

7-Elmer Grandin: El actor norteamericano hizo una actuación estelar tras llevar más de medio siglo criando malvas. Llevaba 69 años muerto cuando, en enero de 2003, tres estudiantes neoyorkinos-Michael Herz (18 años), Patrick O´Rourke (19) y Michael Sossi (17)- desenterraron el esqueleto y lo llevaron a una fiesta disfrazado de ¡Darth Vader! Un profesor denunció los hechos a la policía tras escuchar fanfarronadas de los protagonistas del robo, y los tres graciosos fueron arrestados por la policía y acusados de un delito de profanación, aunque mas tarde fueron puestos en libertad bajo fianza.  Los restos del pobre Elmer fueron enterrados nuevamente en el cementerio de Cedar Grove, esta vez si, para su descanso eterno.



6-Huesos importantes: Casi 2.ooo euros se pagaron en el mercado negro venezolano por el cráneo de un hombre que había pertenecido a la élite caraqueña. Según la secta Palo, cuanto mas poderosa ha sido una persona en vida, más energía tienen sus huesos y mayor es su poder en los rituales. En 2009, unos asaltatumbas robaron un montón de esqueletos del Cementerio General del Sur, el más selecto de Venezuela, para venderlos a la citada organización religiosa, que tiene su origen en Cuba.


5-Juan Domingo Perón: Manco se quedó el cadáver en 1987. Idolatrado por muchos, el ex presidente argentino también cosechó muchos enemigos. Y quizás fue uno de ellos el que decidió llevar su venganza a ultratumba. Trece años después del sepelio, un desconocido profanó la tumba del general, le cortó las manos con una sierra eléctrica y se las llevó. Pidió 6 millones de euros a cambio de ellas, pero nadie atendió nunca semejante petición… Todavía hoy se ignora el destino de las mismas. Hubo una segunda hipótesis que apuntaba a la existencia de una cuenta suiza: sus huellas digitales servirían para abrir sus propias cajas de seguridad en bancos suizos, donde habría guardados varios millones de dólares. Esta versión fue descartada porque en aquel momento en Suiza no existían cuentas con ese sistema.



4- ¿Y si ya no hay sitio en el cementerio?: Parece mentira que, con lo grande que es Estados Unidos, no haya suficiente espacio para enterrar a los muertos. En la ciudad de Alsip, en el estado de Ilinois, el cementerio llegó en 2009 al máximo de su capacidad. ¿Solución? Muy fácil: desenterramos a unos cuantos, los tiramos por ahí, y así hacemos hueco para los que van llegando. Esto es lo que hicieron los sepultureros, una decisión que la policía no supo apreciar, por lo que procedió a la detención de semejantes ideólogos.


TOP 3:



3-Oscar Wilde: El escritor irlandés Oscar Wilde reposa en el cementerio parisino de Pére-Lachaise. Su panteón está presidido por la escultura de un ángel del artista británico Jacob Epstein y que originalmente tenía testículos y pene. Las autoridades del cementerio prohibieron su instalación; la cosa se arregló diez años después, colocando una hoja de parra en la zona afectada, aunque en 1961 unas airadas señoras destrozaron la entrepierna angelical a bastonazos. (Profanar una tumba a bastonazos sólo porque una escultura tenga bien colocados sus atributos es lo último que me quedaba por oir, chocante, ¿verdad?)

2-Charles Chaplin: ¡Las vueltas que dieron su bastón y el bombín! Como si se tratara de una de sus surrealistas escenas de cine mudo, Charles Chaplin protagonizó ya sin vida un peculiar drama.
El 1 de marzo de 1978 su cadáver fue robado por un pequeño grupo de mecánicos polacos con el objetivo de extorsionar a su familia. Empezaron pidiendo un rescate de 600.000 dólares, luego bajaron a 250.000, pero la viuda de Charlot se negó a pagar. Sin embargo, su plan fracasó, un operativo de cien agentes logró dar con los asaltatumbas, los ladrones fueron capturados y sus restos fueron recuperados once semanas después, el 17 de mayo, cerca del lago Lemán, cerca de un trigal. Su cuerpo fue nuevamente sepultado, pero esta vez bajo 1,8 metros de hormigón para evitar otros asaltos.


1- Eva Perón: En noviembre de 1955, el autoproclamado presidente Eugenio Aramburu ordenó al coronel Carlos de Moori Koenig que secuestrara el cadáver de Evita, para evitar su posible resistencia desde el mas allá. Moori Koening sustrajo los restos embalsamados de la sede de la Confederación General del Trabajo, y por miedo a que fuera recuperado por la resistencia, los trasladó de un sitio a otro. Desde ese momento se estableció un itinerario macabro y perverso: Moori Koenig puso el cadáver dentro de una camioneta y lo mantuvo en su interior durante varios meses, estacionándola en distintas calles de Buenos Aires, en depósitos militares, o incluso en la casa de un militar. Se dice incluso que Moori Koenig instaló el féretro de pie con el cadáver en su oficina. Mas tarde el dictador Aramburu destituyó a Moori Koenig y le encomendó al coronel Héctor Cabanillas, sepultar el cuerpo de Evita clandestinamente. El 23 de abril de 1957 el cadáver fue trasladado en secreto en el barco Conté Biancamano a Génova (Italia) en un ataúd que se explicaba pertenecía a una mujer llamada María Maggi de Magistris y fue enterrado bajo ese nombre en la tumba 41 del campo 86 del Cementerio Mayor de Milán.
Las versiones se multiplicaron y el mito se agrandó. Hay versiones que sostienen que los militares mandaron realizar tres copias de cera de la momia, y que las enviaron a otro cementerio italiano, uno en Bélgica y otro en Alemania Occidental.
En 1970 la organización guerrillera Montoneros secuestró a Aramburu, exigiendo entre otras cosas la aparición del cuerpo de Evita. Cabanillas entonces se movilizó para traerlo, pero no llegó a tiempo y Aramburu fue asesinado.
En septiembre de 1971, el General Lanusse, dictador por entonces del país, le ordenó al coronel Cabanillas, organizar el "Operativo Retorno". El cuerpo de Evita fue entonces desenterrado de la tumba clandestina en Milán y devuelto a Perón en Puerta de Hierro (Madrid). Al cadáver le faltaba un dedo que le fue cortado intencionalmente y presentaba un leve aplastamiento de la nariz, pero estaba en buenas condiciones generales.
En 1976 la dictadura militar que tomó el poder el 24 de marzo le entregó el cuerpo a la familia Duarte, que dispuso que fuera enterrada en la bóveda que su familia posee en el Cementerio de la Recoleta de Buenos Aires, donde se encuentra desde entonces.
Veintiún años estuvo la mujer dando vueltas por el mundo, hasta que por fin pudo descansar en paz.


Fuentes: Revista Muy Interesante/Mundo Curioso/ ¿Cuáles han sido los 10 robos de tumbas más increíbles? Wikipedia. Google imágenes.

martes, 4 de octubre de 2011

Sombras danzarinas

Siempre que Elizabeth se desvelaba encendía su lamparita, se sentaba sobre la almohada y se tapaba con la manta hasta la barbilla. Luego esperaba, alerta, agitada. La causa de su inquietud se debía a que la pequeña luz proyectaba parpadeantes sombras en la pared, sombras danzarinas que se movían. En ellas, Elizabeth adivinaba caprichosas formas que siempre le resultaban extrañas…
Hipnotizada las contemplaba un rato, retándose a si misma a soportar el pavor. Cuando las sombras parecían inquietantes manos afiladas que pretendían atraparla metía rápidamente la cabeza bajo las mantas y rezaba. Contaba luego hasta diez, y hasta veinte, incluso hasta cien para volver a sacar la cabeza. Pero no se atrevía. Lo peor llegaba después, cuando sentía que pequeños pies correteaban por encima de su cama. No eran imaginaciones. Notaba la leve presión, percibía la tensión que ejercían sobre las sábanas, como si tiraran de ellas. No podía soportarlo, entonces gritaba con ganas, y de un tirón se deshacía de las mantas, saltando al suelo para correr hacía la habitación de sus padres.
Cansados, con ojos velados por el sueño, ellos la obligaban a regresar a su habitación, alegando que ya no era una niña pequeña, que ya no podía ponerse así por una pesadilla. ¿Una pesadilla? Ella sabía que aquello no era una pesadilla.
-¿Sabes lo que te pasa?- le decía su hermana pequeña con voz de experta, -pues que el ratoncito Pérez ha venido a verte…
-¿El ratoncito?- murmuraba como para sus adentros Elizabeth, -pero si ya hace tres años que se me cayó el último diente de leche, ¡imposible!
Estaban desayunando. Las marcadas ojeras delataban la noche de insomnio, así que no había tenido más remedio que confesar su aventura de medianoche a su hermana menor.
-¡Pues si no es el ratoncito serán las hadas!-sugirió Susie con una sonrisa, mostrando un gracioso bigote de leche sobre la comisura de la boca, -las preciosas  hadas con su polvo mágico que sólo quieren cuidarte y protegerte, ¡seguro que son ellas!
Elizabeth sabía que no era así, no se sentía protegida, ni cuidada, al contrario, la sensación era distinta, más amenazadora, más perversa.
-Pueden ser gnomos, ¿sabes lo que son? Son enanitos fantásticos que custodian tesoros, también dicen que reparan todo lo roto, son muy bromistas, cambian las cosas de sitio y se burlan de los humanos, además pueden hacerse visibles si lo quieren.
-No-le decía Elizabeth preocupada, -no son gnomos, y si no me crees te reto a que hoy duermas conmigo, ¿lo haces?
Susie asintió, animada quizás por la idea de hablar hasta tarde, de hacer una fiesta del miedo de su hermana y acostarse de madrugada. La noche no le resultaba tan misteriosa como a Elizabeth, no temía la oscuridad, ni el viento arañando las ventanas. Así que aquella noche se trajo su almohada y haciéndose un hueco en la mullida cama esperó a que el sueño le venciera. La habitación era fría así que tenía los pies helados. Las cortinas se agitaban a pesar de que la ventana estaba cerrada. Una tenue claridad azulada penetraba en la habitación, proyectando sobre la pared raras formas, eran las ramas del árbol que había plantado al lado de la casa, ramas que daba la impresión se movían solas igual que las hojas al viento. Afuera un búho siniestro parecía observar a las niñas, su ulular arrastraba notas graves y bajas, como voces que llamaban por sus nombres.
Susie se movió inquieta y miró a su hermana. Tampoco ella dormía. La sonrió por compromiso, acurrucándose contra ella.
-¿Enciendo la luz?
-No-susurró la pequeña haciéndose la valiente, -no hace falta.
Desvió entonces la vista hacía las sombras, que se movieron adoptando una tenebrosa silueta. ¿Podía ser una ilusión, un juego de luces?
Elizabeth susurró muy bajito la pregunta:
-¿Los gnomos pueden cambiar de forma y apariencia?-y especificó, -¿pueden parecer humanos?
Susie con los ojos muy abiertos negó lentamente con la cabeza, lo que en seguida contagió a las dos niñas, que horrorizadas corrieron hacía la habitación de sus padres como una jauría alborozada.
No las creyeron, supusieron que su desbordada imaginación les estaba jugando una mala pasada. Y las obligaron a regresar a la cama, una cama arrugada y pisoteada, una cama en la que no pudieron pegar ojo… porque, las niñas lo sabían bien, alguien mas las miraba.



Este relato salió publicado en el número 1 de la revista "El vagón de las Artes". No te pierdas el segundo número, vale la pena.

domingo, 2 de octubre de 2011

El pasajero


The Passenger (2006):
Ajeno al peligro que le acecha un hombre escucha música mientras viaja en un solitario autobús. Concentrado en la lectura de un libro de terror, no sabe que comparte trayecto con un pasajero algo… monstruoso.

Chris Jones trabajó en este proyecto cerca de seis años. Comenzó en 1998 y pronto su monstruosa creación absorbió su vida (y ahorros) hasta el año 2006, año en el que por fin su trabajo vio la luz. Tuvo que sentirse muy orgulloso de si mismo porque él fue el responsable del guión, diseño, modelado, texturizado, iluminación, animación, música, edición, producción y como no, la dirección.
La película se estrenó en el Festival Internacional de Cortometrajes de Los Ángeles y ganó el título de Mejor Animación en el 2006, por delante de otros 38 cortos seleccionados, incluyendo el ganador del Oscar de 2007. Mas tarde su corto fue seleccionado para acompañar a los cortos nominados al Oscar en una gira teatral de los EE.UU. y se ha proyectado en varios festivales de cine internacionales, incluyendo el Festival Internacional de Animación de Melbourne, donde obtuvo el premio a  la mejor película en Australia.

Fuentes:
Primerframe.com/the-passenger-un-corto-de-chris-jones. Chrisjones.com Youtube.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Por los pelos

¿Sabes que en otros tiempos se podía reconocer el estatus de una persona sólo por sus pelos? Bueno, en realidad en esto no hemos cambiado demasiado. Nuestro cabello es una parte muy importante de nuestra imagen, es mas que un complemento, es el mejor adorno… y el peor si no se sabe llevar bien arreglado.
¿Te apetece dar un paseo por la historia del peinado?  Allá vamos:


La dignidad y el estado social se podían apreciar por la longitud de los cabellos:

-Los cabellos largos los llevaban los que nacían libres, los nobles, los guerreros y los dioses.
-Los cabellos cortos los llevaban, sobre todo en las culturas romanas, los esclavos, los sirvientes y trabajadores, lo que proporcionaba a estos, mayor higiene.

Los egipcios. El cabello como un símbolo de estatus social:


En el Egipto antiguo la apariencia externa expresaba el estatus social de la persona, el rol en la sociedad y la posición política. Las pelucas jugaban un papel importante en esto: estas eran hechas artesanalmente con gran destreza y a menudo eran rociadas con polvo de oro.
Las mujeres solían lucir una melenita corta y cuadrada, era la moda del momento, un look apropiado para los extenuantes trabajos que realizaban. Quizás al estilo Cleopatra, el modelo del ideal femenino egipcio.
A los niños les afeitaban la cabeza totalmente con el fin de evitar los  piojos. Los niños de la nobleza también solían ir rasurados, a excepción de unos cuantos mechones. Las jovencísimas sirvientas nubias también llevaban estos mechones, aunque solían trenzarlos.
Los egipcios descubrieron las ventajas de la coloración artificial ya que descubrieron la utilidad de la henna, lo que les permitió obtener tonos rojizos y caobas.

Los celtas. El cabello como un símbolo de fuerza:


En el siglo octavo antes de Cristo, los celtas pre-románicos en el norte de Europa llevaban el cabello largo. En un hombre esto era la expresión de su fuerza, en una mujer era la expresión de su fertilidad. Hombres y mujeres llevaban mechones ornamentados o trenzaban su cabello y utilizaban joyería para mantener juntos los extremos de sus cabellos.

-Sansón perdió toda su fuerza cuando Dalila le cortó el pelo-

Un símbolo de la fuerza varonil es lo que representaba la larga melena de Sansón. Sansón era el líder de los israelitas y había sido escogido por Dios. Su larga cabellera, la cual nunca cortaba, le daba sus poderes sobrehumanos. La única persona que conocía su secreto era Dalila. Sin embargo, ella espiaba para el enemigo y lo traicionó. Una noche ella cortó su cabello y así lo despojó de su fuerza. Esta era la única forma en la cual él podía ser capturado por sus enemigos.

Los griegos. El cabello como una expresión de actitud:


En el periodo Clásico Griego el cabello rizado era la metáfora de la turbulencia, el cambio, la libertad y el disfrute de la vida. Los peinados tenían muchos detalles, de los que tenemos referencia gracias a las estatuas, que nos muestran mechones cortos que rodeaban la frente, o melenas largas recogidas y mucho, pero mucho movimiento.
Tintes: Las mujeres romanas sintieron un gran impacto cuando vieron a las cautivas que Julio César había traído de las Galias. Éstas poseían unos hermosos cabellos rubios, lo que pronto despertó la envidia de las romanas. Así que se empezaron a probar muchas maneras de aclarar el pelo, predominando el compuesto de sebo de cabra y ceniza de haya, a pesar de que no era demasiado saludable para el pelo castigado.
Durante el imperio romano los peinados fueron variando, (normal teniendo en cuenta la larga duración del imperio romano y la influencia que fue recibiendo al contacto con los diferentes pueblos que iba conquistando). De todas maneras, se pueden agrupar los más habituales como el cabello rodeando la cabeza, la melena con rulos y el cabello recogido y trenzado.

-La peligrosa melena de Medusa-

El cabello también puede ser una maldición. Medusa, una figura de la mitología griega, era una mujer hermosa, quien fue seducida por Poseidón en uno de los templos de Atenea. Ella convirtió a Medusa en una Gorgona y su característica más bella, los rizos, los convirtió en serpientes. Todos los hombres que la veían se convertían en piedra.

Siglos de peinados:


*Edad Media: El peinado era simple, las mujeres se limitaban a usar una sencilla raya al medio, con trenzas -muchas veces postizas- que rodeaban sus cabezas. No se buscaba demasiado el cambio en el color del pelo porque no estaba muy bien visto. Además, existía la costumbre de usar túnicas que cubrían totalmente la cabeza, lo que también impidió un desarrollo considerable de la peluquería en esa época.


*Renacimiento: Las cabelleras femeninas comienzan a ser el centro de la creatividad de los peluqueros que “juegan” con ella con peinados mucho más sofisticados y numerosos accesorios: redecillas, coronas, trenzas postizas, joyas entrelazadas.
El gusto por el pelo rojo, se extiende sorprendentemente fuera de Italia. Para conseguir ese tono se realizaban mezclas de sulfuro negro, miel y alumbre. Luego, los cabellos eran expuestos al sol para que actuara la mezcla sobre los mismos.


*El barroco: Este es sin duda la época de las pelucas. Su aparición fue fomentada por Luis XIV de Francia, que deseaba ocultar su calva, pero la moda se extendió rápido por la Europa continental.
En pelucas y peinados se reflejaron los gustos estéticos del momento: monumentalidad, expresividad, y una espectacular y recargada riqueza decorativa. Se añadían joyas, gasas, plumas, flores, cintas y elementos inimaginables, de manera que una peluca podía llegar a ser la maqueta de un castillo o de un barco. A más espectacularidad, mayor prestigio se ganaba socialmente, de manera que esta suerte de peinados obligó a muchas damas a agacharse para entrar en las carrozas.
Sin embargo, en este periodo la higiene no se consideraba una facultad indispensable,  la idea de que la limpieza evitaba enfermedades aún no se había extendido, así que no es difícil imaginar que los recargados peinados y las voluminosas pelucas estarían llenas de piojos, o, como mínimo, verdaderamente grasientas.
El rizo y los tirabuzones triunfaron definitivamente en la época del rococó. Y por primera vez empezaron a crearse de manera artificial, mediante palos cilíndricos que luego se sometían al calor de hornos de panadería o incluso, fraguas. La técnica perduró y, siglos más tarde, en ella se basaron las primeras permanentes en caliente.
Con la llegada de la Revolución Francesa, llegó la sencillez y la comodidad a las que las clases bajas nunca habían renunciado. Las pelucas desaparecieron por completo y volvió el gusto por el pelo natural.


*1900-1930: Fue el tiempo de cortar por lo sano. Era lo mas osado y moderno, se llevaba la melena corta. Con la incorporación de las mujeres al trabajo, éstas habían dejado de peinarse solamente para arreglarse y habían empezado a buscar la comodidad. Lógicamente para lograr esto se cortaron el pelo como un hombre: surgió el estilo garçon. Inicialmente hubo quien consideró que el pelo corto femenino sería una moda pasajera, pero realmente se convirtió en una opción más, y una opción que siempre ha seguido ligada a las mujeres emprendedoras, atrevidas, independientes y modernas.
En estos emocionantes años de principios de siglo otro invento revolucionó la peluquería: de la mano de Carlos Nessler apareció la permanente en caliente, y los rizos ‘artificiales’ causaron furor durante décadas y en diversas formas y estilos.


*1930-1960: Melenas rubias y onduladas, era lo que se llevaba, aunque no todo eran cascadas de cabello cayendo encima de los hombros. Enormes peinados con volumen eran habituales en las calles, y para que el trabajo de las peluquerías aguantase hubo un boom de fijadores, fueron los años de mayor auge de lacas. Cualquier mujer que se preciara debía visitar el salón de belleza por lo menos una vez a la semana.
Las medias melenas con puntas graciosamente inclinadas hacia fuera o las melenitas cortas con mucho volumen eran la tónica predominante.
Los hombres usaban el mítico tupé de Elvis, que gracias a la fuerte gomina (entonces brillantina) aguantaba lo que hiciera falta. Anteriormente  era el pelo corto de estilo militar lo que más se había llevado, cómodo y práctico, el look se popularizó especialmente durante la guerra y la posguerra. En las grandes ciudades se completaba gracias también a la brillantina, usada en este caso para que ningún pelo se despegara de la posición exacta en la que el peine lo dejaba.



*1960-1980: En los años 60 y 70 se vive una auténtica revolución, el peinado se convierte en una de las señas de identidad de cada persona.
En los años sesenta el pelo empezó a verse como un signo de liberación, las mujeres expresaban a sí su derecho de igualdad llevando un peinado simple, recto y corto, pero sin descuidar la feminidad.
Los seguidores del movimiento ‘beat’ imitarán a ‘The Beatles’ con sus melenitas y flequillos demasiados largos para lo que el público masculino estaba acostumbrado.
El movimiento hippie propulsaría una moda “anti-peluquería”: pelo descuidado, largo y caído de la manera más natural posible. También se llevaron los rizos exagerados a lo ‘Jackson Five’ y el peinado de ‘corte de paje”.
En los 70 la auténtica revolución será el glam, con David Bowie en cabeza, quien propulsó el mullet (flequillo muy corto y pelo más largo en la nuca) que llegó a evolucionar hasta límites insospechados con el movimiento punk que construyó altas crestas de colores estridentes sobre una base de mullet. También en los 70 escandalizaban los rastas al mas puro estilo Bob Marley  y que triunfaron inicialmente entre el público afro-americano.


*1980-2000: Es la época en la que los estilistas empiezan a ‘proponer’ determinadas pautas de moda, pero sin imponerlas. Cada persona podrá seguir la tendencia que mejor se adapte a sus gustos: color, textura, medida del cabello, todo al gusto del consumidor.
En los ochenta surgió el movimiento Punk y el cabello empezó a verse como un símbolo de oposición. El movimiento de protesta punk utilizó el cabello como un símbolo de desaprobación del “estilo de vida burgués” al llevar un corte de cabello provocador y el cabello pintado de una manera chocante.
En esta época también se llevaron los cabellos ligeramente ondulados y con mechas. Mientras que en los noventa triunfaron los desfilados, los escalados y finalmente las extensiones.

Hoy día nuestro cabello mantiene su importancia como un símbolo de expresión, poder, juventud, vitalidad y salud, así que es importante cuidarlo bien.



Fuentes: Modapanama.com/historia-del-peinado. Pantogar.com/ hair history. Goear. Google imágenes.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Que manía la tuya…

¿Vuelves a tu casa cinco veces para ver si cerraste bien la puerta? ¿Aprietas un tornillo y le sigues dando, aunque ya sabes que esta bien apretado? ¿Vas por la calle mirando hacia abajo pisando sólo sobre las líneas de las baldosas o cruzas tratando de pisar sólo las franjas blancas del paso de peatón? ¿Te gusta memorizar las matrículas de los coches? ¿O contar filas de butacas? ¿Nunca acabas de ver limpia la mesa que has enjabonado, frotado, rascado y limpiado durante veinte minutos sin descansar? ¿Te gusta volver una y otra vez a tu casa para comprobar si los grifos gotean, te has dejado la plancha enchufada o ver si la luz está apagada?

No te preocupes todos tenemos manías…

Bueno yo no, ¡que va!, salvo quizá una: siempre que tengo que madrugar pongo el despertador quince minutos antes de la hora adecuada, pero no para levantarme, sino para estar todo ese tiempo mentalizándome de que tengo que salir de la cama… ¡hace tanto frío!, da igual el mes… Ah, ¡se me olvidaba!, también me santiguo cuando salgo de casa o voy a conducir. Bueno…lo reconozco,  me gusta levantarme con el pie izquierdo, si el izquierdo, y ponerme los zapatos por ese orden. Espera, tampoco me gusta coger un ascensor… sólo si es necesario. Cuando almuerzo me gusta mantener un trozo de pan en la mano con la que no sostengo el tenedor. Vale, confieso, siempre que veo a un pelirrojo me toco un botón y jamás paso por debajo de una escalera. No me gustan los posters, me parece que me miran… Y a la hora de irme a dormir no me gusta ver la puerta del armario abierta. Quizás ya te has percatado, pero… cuando dejo una entrada programada intento que la hora de la publicación sea capicúa, ¿qué porque? ¡Yo que sé!, manías…
…¿Y tú?, No me digas que no tienes ninguna, yo he confesado las mías, venga, salva el temor a que te tachen de loc@ maniátic@ y desembucha, ¡total!, ¿qué puedes perder, el respeto de los que te leen?...



Vale tengo que decir que quizá he exagerado un poquito, tampoco son manías que me lleven por la calle de la amargura, pero ¿sabes que algunas pequeñas manías llevadas al extremo pueden convertirse en un problema serio para quien los sufre y para su relación con quienes le rodean?
Pues sí, de ser sólo algo inocente y rutinario se puede pasar a estar sometido a dichas conductas compulsivas, es decir, a sentir una necesidad imperiosa de realizar una acción más allá de la propia voluntad.
La persona puede sentirse esclava de sus manías lo que puede llegar a ser bastante angustiante. Pero, ¿por qué esa persona se ha convertido en un ser maniático?
Pues en algunos casos se debe a una personalidad obsesiva, o a otros motivos inconscientes o hábitos culturales aprendidos, pero la mayor parte de las veces no se llega a saber por qué se padecen.
Ningún maniátic@ sabrá responderte porque lo hace, sólo que cumpliendo su rito logra calmar su ansiedad.


Una de las manías mas comunes es la que está relacionada con el orden y la limpieza (conozco a alguien así, jeje, y tiene sus ventajas verlo todo siempre impecable, pero también sus inconvenientes, es como vivir con una Doña Proper que nunca se va de vacaciones). Estas personas tienen la necesidad de que todo este siempre en su sitio y perfectamente colocado.
¿Recuerdas a Mónica Geller de la serie "Friends? Pues tenía un serio problema: ¡era limpiadora compulsiva!


Después hay otros casos mas graves, como por ejemplo una preocupación irracional por la salud, temiendo enfermar si se le da la mano a alguien o se toca algo que haya sido usado por otra persona.


Sólo cuando se observe una conducta irracional o compulsiva es cuando hay que preocuparse, porque posiblemente esa persona padezca una manía patológica.
¿Cómo lo podemos reconocer? Lo mejor es siempre consultar a un profesional, pero podemos hacernos una idea si:  

•Hay una preocupación excesiva por los detalles, normas, listas, orden, organización u horarios hasta el punto de perder de vista el objeto principal de la actividad.
•Hay un alto grado de perfeccionismo o se es incapaz de acabar un proyecto porque no cumple sus propias exigencias.
•Hay una excesiva dedicación al trabajo y a la productividad.
•Hay gran terquedad, escrupulosidad e inflexibilidad en temas de moral, ética o valores.
•Hay cierta incapacidad de tirar objetos gastados o inútiles, incluso cuando no tienen un valor sentimental.
•Hay recelo a delegar tareas o trabajos en otros, a no ser que éstos se sometan a su manera de hacer las cosas.
•Hay parquedad en los gastos propios y ajenos; el dinero se considera como algo que hay que acumular en previsión de catástrofes futuras.
•Hay rigidez y obstinación de carácter.


Algunos ejemplos de maniátic@s famosos:

•Roberto Carlos: Sorprendió a los organizadores de un show que debía compartir con Luciano Pavarotti solicitando que en el trayecto hasta el estadio donde actuaba su coche no pasara frente a un cementerio ni girase a la izquierda en ningún momento.
•Mstislav Rostropovich: Pidió permiso para ensayar en la cocina del hotel en el que se hospedaba pues decía que se inspiraba con los aromas refinados.
• Jean Paul Gaultier: Corrió el rumor de que el diseñador de moda francés tomaba al día alrededor de 60 zumos, ¡la de veces que tendrá que ir al baño este hombre…!
•Raymundo Amador: Dicen que el guitarrista y cantante español se pone de los nervios cuando ve las fundas de las guitarras abiertas, no lo puede soportar.
•Antonio Gala: Al parecer el escritor español cree fervientemente en eso de “tocar madera” es por ello que siempre lleva bastones hechos de madera.


Fuentes: Revista.consumer.es/web/es. 20minutos.es/los-10-famosos-con-manias-raras Susmanias.com. Google imágenes.

lunes, 26 de septiembre de 2011

En la carretera, el rollo mecanografiado original

Con la publicación del rollo original, la gesta viajera y existencial de En la carretera se vuelve autobiográfica de pleno derecho y a plena luz del día. Y el relato adquiere toda su potencia narrativa. En él –todo un clásico de la literatura norteamericana, un texto «de culto»–, la obra original se libera de la poda editorial a la que ha sido sometida hasta hoy y recupera toda su colosal envergadura. Seguimos a Kerouac y a Neal Cassady –el gran buscón, el «santo», el pecador contumaz y pletórico de carisma que roba protagonismo al autor en este viaje iniciático– y a toda la cáfila que desfila por estas páginas en toda su desnudez y penuria. El lector siente los anhelos, la desolación, el éxtasis, el alcohol, la hierba, el sexo, el jazz, la época prosaica y adormilada contra la cual gritan; tiene en sus manos una suerte de manifiesto de la beat generation, que tanta épica ha aportado a la literatura, el cine y la música del mundo occidental contemporáneo. La sed vital insatisfecha, la búsqueda de horizontes de sentido, de dicha y de conocimiento y los atisbos místicos se estrellan inexorablemente contra una realidad inhóspita y desesperanzada. El lector encontrará en “En la carretera” un vívido compendio de los grandes temas y, al mismo tiempo, una apasionante aventura humana y una metáfora de la existencia.

Jean-Louis Kerouac (1922-1969) novelista y poeta estadounidense, es considerado uno de los autores estadounidenses más importantes del siglo XX; la comunidad beat le reconoce como el "King of the Beats". Su estilo ritmado e inmediato, denominado por él mismo como "prosa espontánea", ha inspirado a numerosos artistas y escritores, entre los que destaca el cantautor Bob Dylan.
Las obras más conocidas de Kerouac son:
En el camino (On the Road), considerado el manifiesto de la beat generation, Los vagabundos del Dharma, Big Sur o El viajero solitario, y narran de manera ficcional los viajes del autor a través de Estados Unidos.


En el camino es una novela en parte autobiográfica escrita como un monólogo interior y está basada en los viajes que Kerouac y sus amigos hicieron por los Estados Unidos y México entre 1947 y 1950. La novela contribuyó a la mitificación de la ruta 66. El jazz, la poesía y las drogas son claramente la inspiración de este escrito, uno de los clásicos más influyentes del siglo XX que aún hoy se sigue reeditando a un ritmo de 100.000 copias anuales.
En el camino fue escrita en sólo tres semanas y fue mecanografiada sin márgenes ni párrafos diferenciados en un largo rollo de papel al que Kerouac llamaba simplemente el rollo. Un rollo artesanal  que realizó uniendo ocho tramos de largura diversa, en total 36 metros de papel de calco recortados longitudinalmente para que entraran en el carro de la máquina de escribir  y pegados entre si, escrito a un espacio y sin un solo punto y a parte.


EN LA CARRETERA
Jack Kerouac

(…)En ese momento, además, se parecía tanto a Franklin Delano Roosevelt —un delirio de mis ojos llameantes y de mi alma flotante— que me incorporé del asiento y con un grito ahogado de asombro, vi corrientes de oro fluyendo por el cielo, y sentí a Dios en la luz de las calles soleadas y ardientes, justo fuera del coche. Miré por la ventanilla y vi a una mujer en una puerta y pensé que estaba escuchando cada palabra de lo que decíamos y que asentía para sus adentros… Eran visiones paranoicas propias de la marihuana. Pero las corrientes de oro persistían. Durante largo rato perdí la conciencia de lo que estábamos haciendo, y sólo volví en mí poco después… (…)

Leer “En la carretera” no resulta fácil. La escritura frenética y desbocada de Kerouac deja sin resuello, y puede chocar al principio, pues casi no hay tiempo para el respiro. Resulta como si oyeras a un viejo amigo medio chalado divagar toda la noche sin parar, un amigo que tiene cuerda para rato y al que no puedes callar… pero tampoco quieres pues sus aventuras te atrapan, a pesar de que te dejen agotada.
Sus noches locas, sus sesiones de jazz, sus aventuras  y sus desfases (sexo, drogas, alcohol, mujeres) son como visiones que te llegan a través de oleadas, y esas oleadas llevan una carga poética y extraña que te estimulan. Si, un relato lleno de fuerza y repleta de atisbos místicos que pueden estimular a cualquier escritor, o a cualquiera que este en ello, pues te dan ganas de dejarte llevar igual que Keouac, de escribir sin parar ni un segundo, recordando y plasmando.
Me ha gustado ese enaltecimiento casi fanático de la amistad, la amistad peligrosa que te conduce por el mal camino, de esa que te trasforma y te convierte en lo que no eres pero que muy en el fondo si eres, un vagabundo inocente amante de la libertad, un ser sin preocupaciones ni limitaciones, que vive su vida o la va quemando, pero que disfruta de cada instante, de cada paisaje y de cada amanecer en la carretera.
Me ha gustado especialmente el pasaje en el que habla del paisaje mexicano, sus palabras me han inspirado. Recomendado.

(…)¿Qué sientes cuando te alejas en coche de una gente que va empequeñeciendo en la llanura, a tu espalda, hasta que apenas puedes distinguir unos cuantos puntos dispersos en la lejanía? El mundo demasiado enorme que nos abarca, y el adiós. Pero nos inclinamos hacia delante, hacia el siguiente empeño loco bajo el cielo. (…)

¡Feliz Lectura!

Fuentes: Anagrama-ed.es. Thekankel.blogspot.com/en-la-carretera-el-rollo-mecanografiado. Casadellibro.com. Blog.metropolislibros.com. Wikipedia. Google imágenes.
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