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jueves, 5 de julio de 2012

Buenos consejos




Señores y señoras… usen protector solar. Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro sería éste: usen protector solar. Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar, mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base confiable y se basan únicamente en mi propia experiencia.
He aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y la belleza de tu juventud. No me hagas caso, nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo, comprenderás, de una forma que no puedes conmprender ahora cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas.
No te preocupes por el futuro. O preocupate, sabiendo que preocuparse  es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que si es cierto es que los problemas que realmente si tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo a lo que temas.
Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los los tuyos.
Relájate.
No pierdas el tiempo sintiendo celos.
A veces se gana y a veces se pierde.
La competencia es larga y al final sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (peros si consigues hacerlo, dime cómo).
Guarda tus cartas de amor.
Bota los viejos extractos bancarios.
Estírate.
No te sientas culpable si no sabes muy bien que quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían que hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es mas, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio.
Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizás te cases, quizás no.
Quizás tengas hijos, quizás no.
Quizás te divorcies a los cuarenta. Quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas.
Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra como todo lo demás.
Disfrúta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las maneras que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensan los demás porque es el mejor instrumento que tendrás jamás.
Baila. Aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa.
Lee las instrucciones aunque no las sigas.
No leas revistas de belleza para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado, y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro.
Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuando mas pase el tiempo más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.  
Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en el campo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja.
Acepta algunas verdades ineludibles:
Los precios siempre subirán. Los políticos siempre mentirán, y tú te envejecerás y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven; los precios eran razonables, los políticos honestos y los niños respetaban a los mayores.
Respeta a los mayores.
No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuanto durará.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la caneca de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas, y reciclarlo, dándole más valor del que tiene. Pero hazme caso en lo del protector solar.

lunes, 21 de febrero de 2011

Con los 5 sentidos V




La vida hay que disfrutarla con los cinco sentidos, plenamente. La vida hay que tomársela a sorbos o a mordiscos, con gusto. Arañarla o acariciarla, sentirla, palpar sus texturas, apreciar sus rugosidades. Olerla, aspirar sus fuertes perfumes, trasportarse en sus esencias. Y nunca perderla de vista. A la vida hay que escucharla, a veces te habla, te advierte, te dice cosas que no quieres oír, pero no la escuchas. Así que abre los ojos, afina los oídos, prepárate para saborearla, para olerla y sobre todo para sentirla.



Repaso a los cinco sentidos:
CON TACTO:
El sentido del tacto no se halla limitado a una sola zona del cuerpo, como sucede con el gusto, el olfato, la vista y el oído, que tienen órganos propios, sino que se halla extendido por toda la superficie corporal. Además, hay otro tipo de sensaciones, como el frío, el calor y la presión, que son percibidas en la piel y en otros lugares. La Piel es el revestimiento externo de nuestro cuerpo, y su función es mantener nuestra temperatura y la cantidad de agua, percibir sensaciones del tacto y otras, y defendernos contra los microbios. A partir de ella se forman los pelos, las uñas y las glándulas cutáneas.

Los receptores del tacto y otras sensaciones:
-Terminaciones nerviosas libres. Éste es el tipo más sencillo de receptores, ya que constan de neuronas desnudas, con sus dendritas dirigidas hacia arriba. Producen las sensaciones del tacto, el dolor, los cambios de temperatura y el picor. Se hallan en la piel y en el tejido conjuntivo de debajo de ella.
-Corpúsculos de Meissner. Están formados por varias células dispuestas unas encimas de otras y recubiertas por una cápsula. Son sensibles al contacto, y muy abundantes en las yemas de los dedos y la punta de la lengua.
-Corpúsculos de Pacini. Se encuentran en la dermis y en el tejido conjuntivo que existe por debajo de la piel, pero se hallan también en estructuras internas, como en la capa que recubre los huesos, el periostio, y en muchas vísceras. Son grandes y ovalados, y sensibles al tacto y a la presión. Constan de una sola célula nerviosa recubierta por una cápsula.
-Corpúsculos de Krause. Además del tacto, son sensibles al frío. Constan de una terminación nerviosa muy ramificada recubierta por una envoltura, por lo que tienen forma de maza. Se encuentran en la dermis.
-Corpúsculos de Ruffíni. Aunque antes se creía que intervenían únicamente en detectar el calor, hoy en día todavía se discute su función, y se dice que contribuyen también a las sensaciones táctiles. Se hallan en la dermis y en el tejido conjuntivo que se encuentra por debajo de la piel, y constan de neuronas muy ramificadas recubiertas por una envoltura.
-Corpúsculos de Golgi. Nos informan sobre la contracción muscular, ya que se hallan en el tejido que envuelve los músculos y los tendones, y nos informan de su tensión. Su aspecto es parecido al de los corpúsculos de Pacini.

¿Qué me gusta de este sentido? Que es el que te permite acariciar y sentir lo que acaricias o tocas. Palpar la piel de un melocotón, acariciar a un gato meloso horas y horas, tocar el pelo recién rasurado de una cabeza, jugar con un cubito de hielo entre los dedos, sentir unas manos cálidas que te hacen un relajante masaje…

El tacto que más recuerdo: Especialmente el tacto de las manos de mi abuela, manos trabajadores y arrugadas, pero firmes y suaves sobre mi mejilla, gesto que siempre recordaré como un te quiero sin palabras.




Llegados a este punto sólo puedo hacerme una pregunta… ¿Existe un sexto sentido?

Fuentes que he utilizado para hablar de los 5 sentidos: Tendencias21.net/No-todo-lo-que-percibimos-es-real.Garthof.es/vemos-lo-que-queremos-ver. Portalplanetasedna.com.ar/sentido4.Wikipedia. Youtube. Google imágenes.

lunes, 24 de enero de 2011

Con los 5 sentidos IV



La vida hay que disfrutarla con los cinco sentidos, plenamente. La vida hay que tomársela a sorbos o a mordiscos, con gusto. Arañarla o acariciarla, sentirla, palpar sus texturas, apreciar sus rugosidades. Olerla, aspirar sus fuertes perfumes, trasportarse en sus esencias. Y nunca perderla de vista. A la vida hay que escucharla, a veces te habla, te advierte, te dice cosas que no quieres oír, pero no la escuchas. Así que abre los ojos, afina los oídos, prepárate para saborearla, para olerla y sobre todo para sentirla.


Repaso a los cinco sentidos:
CON OJO:
Se llama visión a la capacidad de interpretar nuestro entorno gracias a los rayos de luz que alcanzan el ojo. La visión o sentido de la vista es una de las principales capacidades sensoriales del hombre y de muchos animales. El ojo es la puerta de entrada por la que penetran los estímulos luminosos que se transforman en impulsos eléctricos gracias a unas células especializadas de la retina que son los conos y los bastones.
El nervio óptico transmite los impulsos eléctricos generados en la retina al cerebro, donde son procesados en la corteza visual.
En el cerebro tiene lugar el complicado proceso de la percepción visual gracias al cual somos capaces de percibir la forma de los objetos, identificar distancias y detectar los colores y el movimiento.


¿Sabes que no todo lo que vemos es real? Según Eduard Punset todo lo que vemos es fruto de nuestra imaginación. Por ejemplo, los colores, no existen en realidad, no son más que diferentes longitudes de onda que nuestro cerebro interpreta como rojo, azul o verde. Así, existe una realidad que emite señales que nosotros percibimos e interpretamos para construir una idea del mundo. Una idea del mundo, por tanto, inevitablemente sesgada, subjetiva. Lo que deseamos, esperamos, tememos o nos ilusiona puede influir en la manera en que percibimos estímulos visuales ambiguos, señala un estudio realizado por el psicólogo David Dunning, de la Cornell University, de Estados Unidos. El estudio científico de la percepción se remonta al siglo XIX, cuando diversos investigadores crearon los primeros modelos que relacionaban la magnitud de un estímulo físico con la magnitud de un hecho percibido. Hoy día, el tema no es estudiado sólo desde la psicología, sino que ocupa a varios campos, como la neurociencia, la optometría, la fisiología e incluso la informática.
Aunque solemos creer que nuestros sentidos nos aportan una fiel información del mundo exterior, Dunning señala que décadas de investigación psicológica han determinado que lo que la gente ve y oye no es precisamente una reproducción exacta de lo que nos rodea.
Según él, en primer lugar, la percepción es selectiva: no somos conscientes de “todo” lo que sucede a nuestro alrededor. Un estudio acerca de la llamada “ceguera atencional" –condición que nos impide ver lo evidente porque nuestra atención está centrada en otra cosa- demostró que el 40% de un grupo de voluntarios a los que se les mostró una breve película de un partido de baloncesto fue incapaz de ver a una mujer disfrazada de gorila que se colocaba entre los jugadores, miraba a la cámara, se golpeaba el pecho y después salía, simplemente porque no le prestaron atención.
En segundo lugar, señala Dunning, la percepción es influenciable: varios estudios han demostrado que las distancias no suelen ser tan cortas como nos parecen al mirarlas de lejos, grandes objetos no son tan altos como parecen, y la piedra que se nos puede meter en el zapato siempre es mucho más pequeña de lo que pensamos mientras nos molesta al andar.



¿Qué me gusta de este sentido? Que gracias a este sentido puedo disfrutar de la belleza que nos rodea: colores, atardeceres, chicos guapos, estrellas, naturaleza, animales, visiones que nos hacen felices.

La visión que más recuerdo: Hace mucho tiempo de aquello, cuando aún escribía en un diario secreto y pensaba inocente que todo en la vida era fácil y bonito. Recuerdo que me gustó tanto aquella visión que la trascribí en ese diario…
“Me pareció muy lindo ver a mi abuela en la azotea, como de puntillas para ver mejor las plantas de la huerta, amapolas rojas, cielo azul y mariposas”.



SEGUIRÁ...

lunes, 27 de diciembre de 2010

Con los 5 sentidos III


La vida hay que disfrutarla con los cinco sentidos, plenamente. La vida hay que tomársela a sorbos o a mordiscos, con gusto. Arañarla o acariciarla, sentirla, palpar sus texturas, apreciar sus rugosidades. Olerla, aspirar sus fuertes perfumes, trasportarse en sus esencias. Y nunca perderla de vista. A la vida hay que escucharla, a veces te habla, te advierte, te dice cosas que no quieres oír, pero no la escuchas. Así que abre los ojos, afina los oídos, prepárate para saborearla, para olerla y sobre todo para sentirla.

Repaso a los cinco sentidos:
A LA ESCUCHA:

El oído conforma los órganos de equilibrio y audición. Es un órgano que se encuentra muy desarrollado, principalmente en mamíferos inferiores terrestres y acuáticos, tal es el caso de los felinos y los grandes cetáceos. En el caso del ser humano esta evolución no está tan desarrollada. En conjunto el estudio histoanatómico del oído se divide en tres partes, oído externo, oído medio y oído interno.


Oímos, pero ¿sabemos escuchar? ¿Es verdad ese mito de que los hombres no saben escuchar? He aquí una posible explicación…



¿Qué me gusta de este sentido?

Sobre todo que gracias a este importante sentido puedo disfrutar de la música, pero también de otros sonidos que me rodean, el viento ululando entre las persianas, los maullidos roncos del gato en el tejado, las primeras gotas de lluvia golpeando el cristal, el renqueante arranque del motor de una vieja furgoneta.


El sonido que más recuerdo: Curiosamente los ronquidos de mi abuela Vicenta y su voz llamando por mí, llamándome como sólo ella lo hacía, con aquella prisa que le hacía contraer uno de mis nombres, aún me parece oírla… “Belé, Beleeé”




SEGUIRÁ...

sábado, 27 de noviembre de 2010

Con los 5 sentidos II



La vida hay que disfrutarla con los cinco sentidos, plenamente. La vida hay que tomársela a sorbos o a mordiscos, con gusto. Arañarla o acariciarla, sentirla, palpar sus texturas, apreciar sus rugosidades. Olerla, aspirar sus fuertes perfumes, trasportarse en sus esencias. Y nunca perderla de vista. A la vida hay que escucharla, a veces te habla, te advierte, te dice cosas que no quieres oír, pero no la escuchas. Así que abre los ojos, afina los oídos, prepárate para saborearla, para olerla y sobre todo para sentirla.


Repaso a los cinco sentidos:

¡QUÉ AROMA!:

Este es un sentido muy interesante, y aquí va un poco de teoría:

El olfato u olfacción es el sentido encargado de detectar y procesar los olores. La nariz humana distingue entre más de 10.000 aromas diferentes. El olfato es el sentido más fuerte al nacer. Las sustancias odorantes son compuestos químicos volátiles transportados por el aire. Los objetos olorosos liberan a la atmósfera pequeñas moléculas que percibimos al inspirar. Estas moléculas alcanzan la mucosa olfativa, que consta de tres tipos característicos de células: las células olfativas sensoriales, las células de sostén y las células basales, que se dividen aproximadamente una vez al mes y reemplazan a las células olfativas. Las prolongaciones nerviosas de las células olfativas alcanzan el bulbo olfatorio a través de micro-orificios del cráneo; el bulbo es una porción anterior del cerebro, que se ocupa de la percepción de los olores. Estas prolongaciones nerviosas terminan en los glomérulos, pequeñas terminaciones de células olfativas de forma esférica donde se procesan las señales aromáticas que luego son conducidas por células receptoras especiales. La información llega primero al sistema límbico y al hipotálamo, regiones cerebrales ontogenéticamente muy antiguas; responsables de las emociones, sentimientos, instintos e impulsos, tales regiones almacenan también los contenidos de la memoria y regulan la liberación de hormonas. Por este motivo, los olores pueden modificar directamente nuestro comportamiento y las funciones corporales. Sólo más tarde parte de la información olorosa alcanza la corteza cerebral y se torna consciente.

Se cree que existen 7 tipos de células olfatorias, cada una de las cuales sólo es capaz de detectar un tipo de moléculas, éstas son:

Alacanforado: olor a naftalina.
Almizclado: olor a almizcle.
Floral.
Mentolado.
Etéreo: olor a fluidos de limpieza en seco.
Picante.
Pútrido: olor a podrido.

Los olores venden, ¿no lo sabías?

Pues sí, el olor a pan recién hecho dispara las ventas en las panaderías, ¿y verdad que te apetece un poco de café humeante al pasar cerca de esa cafetería que siempre despide ese olor tan característico?, seguro que si. Después hay olores que relacionamos con ciertos lugares, por ejemplo; hierba recién cortada: una tienda de bricolaje, olor a golosinas: una juguetería. Todo esto que es sólo un truco de marketing, lo han estudiado los publicistas, en su busca incansable de llamar la atención a público y vender más, y para eso se han aprovechado del sentido más evocador y asociativo que existe: el olfato.

¿Qué me gusta de este sentido?

Precisamente ese poder evocador que tiene, que puede despertar los recuerdos y las sensaciones.

El olor que mas recuerdo:

Curiosamente hay un olor que siempre asocio con la casa de mi abuela Lola, el de los libros viejos, ese perfume característico de las páginas, ese enseguida dispara mis recuerdos, de cuando de peques mis hermanos y yo no nos cansábamos de revolver entre todos aquellos cajones llenos de sorpresas.



SEGUIRÁ...

domingo, 3 de octubre de 2010

Con los 5 sentidos



La vida hay que disfrutarla con los cinco sentidos, plenamente. La vida hay que tomársela a sorbos o a mordiscos, con gusto. Arañarla o acariciarla, sentirla, palpar sus texturas, apreciar sus rugosidades. Olerla, aspirar sus fuertes perfumes, trasportarse en sus esencias. Y nunca perderla de vista. A la vida hay que escucharla, a veces te habla, te advierte, te dice cosas que no quieres oír, pero no la escuchas. Así que abre los ojos, afina los oídos, prepárate para saborearla, para olerla y sobre todo para sentirla.


Repaso a los cinco sentidos:
CON GUSTO:

El gusto es uno de los cinco sentidos con el que se percibe determinadas sustancias solubles en la saliva por medio de algunas de sus cualidades químicas y que da la sensación de sabor.

Aunque constituye el más débil de los sentidos, está unido al olfato, que completa su función gracias a las papilas olfativas. Esto, porque el olor de los alimentos que ingerimos asciende por la bifurcación aerodigestiva hacia la mucosa olfativa, y así se da el extraño fenómeno, que consiste en que probamos los alimentos primero por la nariz. Una demostración de esto, es lo que nos pasa cuando tenemos la nariz tapada a causa de un resfriado, cuando al comer encontramos todo insípido, sin sabor.


Cinco gustos primarios:

Tradicionalmente, en Occidente se consideran sólo cuatro sabores, mientras que en Oriente existen cinco, son:
Sabor amargo: como la quinina
Sabor salado: como el cloruro sódico (sal común) o el agua de mar
Sabor dulce: como el azúcar
Sabor ácido: como el limón
Sabroso o umami: como el glutamato. El umami es el último de los gustos incorporado a la lista en 1908 por el fisiólogo japonés Kikunae Ikeda.


¿Qué me gusta de este sentido?
Mezclar dos sabores al mismo tiempo, como el yogur y el caramelo, y dejar que se fundan. También el chocolate disolviéndose, lentamente en el paladar, con la pena de que se acabe tan pronto.


El sabor que más recuerdo: Hace años que no lo pruebo, pero siempre me acuerdo de cuando podía deleitarme con el sabor especial de aquella tortilla de papas de mi abuela Vicenta, como la añoro.




SEGUIRÁ...
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