Una
inofensiva cabina telefónica se convierte en una autentica pesadilla, casi
trasformado en un monstruo rojo y perverso que atrapa en sus fauces a un hombre
normal y corriente, ¿y por qué precisamente a él?, ¿el azar, el destino?
Estoy
segura de que conoces el cortometraje que comparto hoy en mi blog. Minutos
llenos de angustia e impotencia, donde el infortunio ajeno se convierte en espectáculo
y diversión para los observadores morbosos que están fuera. El claustrofóbico momento
va subiendo de intensidad, pasando por todos los estados, desde la
incredulidad, la desesperación, el miedo y la tristeza, hasta la desolación por
comprender que nunca escapará de su cabina fatalmente convertida en sarcófago.
Director: Antonio
Mercero.
Año: 1972
Intérpretes: José
Luis López Vázquez, Agustín González, Goyo Lebrero, Tito García, Carmen
Martínez Sierra, Carmen Luján, María Vico.
Argumento: El
argumento desarrolla una parábola kafkiana concebida en forma de relato corto
por el escritor Juan José Plans.
Un ciudadano común y corriente queda atrapado en una cabina
telefónica. Pese a los intentos de ayuda de los transeúntes, no puede ser
liberado. Pero las cosas pasan a otro nivel cuando los misteriosos operarios
que instalaron la cabina esa madrugada se lo llevan con el aparato y todo a un
destino desconocido. En el trayecto, el prisionero va dándose cuenta de que
está indefenso en manos de unas fuerzas siniestras que lo conducen a un
inexplicable y atroz destino del cual parece no haber escapatoria, y del que
ninguno de nosotros puede considerarse a salvo.
Anécdotas:
Los censores de la época se quejaron porque salía un
ministerio, dicha escena fue recortada.
La cabina telefónica fue pintada de un color rojo para crear
angustia, también se cambió la parte de cristal por plástico ya que éste era
más difícil de romper y se abría si se rodaba de frontal para que le entrara
aire a López Vázquez debido al asfixiante calor.
La banda sonora era muy importante en la película debido a
que en muchas partes de la obra no hablan los personajes. Para la escena final
se decidió utilizar El triunfo de Afrodita de Karl Orff, sin embargo el
director no le pidió permiso para poder usarla y Orff le demandó, sin embargo
el juicio se cerró favorablemente para Mercero.
Fuentes:
Wikipedia. Google imágenes. YouTube.


























