lunes, 25 de marzo de 2013

Mujer y Religión

Pocas, o cabría decir ninguna religión, ha sido justa con las mujeres. Muy por el contrario, han tenido un papel muy importante en la devaluada representación de la mujer en la esfera social y sagrada, justificando, apoyando y promoviendo el mantenimiento de las más odiosas diferencias de  géneros.
Durante siglos la religión ha fomentado una adulterada e infame visión de ellas. Una visión retrograda que la ha colocado siempre por debajo del hombre.
No podemos pasar por alto que en la historia y en la practica las grandes religiones han sido patriarcales, es decir, han sido interpretadas y dirigidas sólo por hombres. El rol femenino es totalmente marginal e incluso servicial.
La Iglesia las quiere pero sólo si son obedientes, sumisas, calladas y santas…
No nos engañemos, las mujeres no son ni de lejos reconocidas como sujetos morales, y han sido consideradas como: tentadoras, ligeras de conducta, amorales, impuras… Una imagen fabricada a partir de algunos textos sagrados, escritos en lenguaje patriarcal y considerados válidos en todo tiempo y lugar.
La religión las excluye: de la esfera pública, de la vida política, de la actividad intelectual, del campo científico…
Y las limita: al ámbito doméstico, a la esfera de lo privado, a la educación de los hijos, a la atención al marido, al cuidado de los enfermos, personas mayores, etc.
A veces les niegan el reconocimiento y el ejercicio de los derechos reproductivos y sexuales: no son dueñas de su propio cuerpo, que es controlado por confesores, directores espirituales, etc. Deben tener los hijos que Dios quiera, así que condenan y criminalizan el aborto aunque sea por razones médicas. Y no pueden utilizar métodos anticonceptivos, porque eso implica poner obstáculos a la vida.
Los escenarios religiosos son generalmente misóginos, reaccionarios, conservadores, restrictivos y obtusamente prohibicionistas.
Ellas tampoco pueden representar a Dios: “Si Dios es varón, el varón es Dios” y por esto en razón de su sexo las mujeres casi nunca son reconocidas como sujetos religiosos. Ojos fundamentalistas y una resistente mentalidad misógina lo impiden… pero ¿cambiará algún día esto?


CRISTIANISMO
Podría decirse que el cristianismo se valió de los libros bíblicos (y de lo que se inventó o mas le convino) para subyugar a las mujeres. Y las pintó como dependientes e inferiores en relación a los hombres e incluso en el terreno espiritual ya que es considerada culpable de la caída (el primer pecado humano). Sin embargo, otros textos sagrados, identificaban lo femenino con la Diosa de la vida, la fertilidad, la creación, la espiritualidad y el arte... es decir, como la fuente de todos nuestros dones materiales y espirituales.

Hijas de Eva. El estigma de un pecado no olvidado:

"Vosotras, las mujeres, sois la puerta del Diablo: sois las transgresoras del árbol prohibido: sois las primeras transgresoras de la ley divina: vosotras sois las que persuadisteis al hombre de que el diablo no era lo bastante valiente para atacarle. Vosotras destruisteis fácilmente la imagen que de Dios tenía el hombre. Incluso, por causa de vuestra deserción, habría de morir el Hijo de Dios".

Lecturas como éstas sólo suscitaban el odio irracional hacía la mujer, el desprecio y la violencia.

Mujeres sin voz:

"La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.
Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en trasgresión.
Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia."

Ellas callaban, era el papel servil e injusto al que las relegaban. Sentando las bases de la discriminación y la hegemonía del hombre sobre la mujer.

Mala fama:
"El nacimiento de una hija es una pérdida".

La mujer discriminada y devaluada como algo negativo, victima de prejuicios.

La Jerarquía católica sigue negando el sacerdocio a la mujer con la excusa de que: “Jesús solo tuvo a varones como discípulos; y que la Iglesia no puede hacer otra cosa que imitarlo”.
En realidad Jesús nunca ordenó a nadie porque nunca fue cura. Con él, había mujeres en su discipulado que le acompañaron “desde Galilea hasta el pie de la Cruz”. Esto, sin olvidar que fueron las primeras encargadas de comunicar a los otros discípulos que “el Señor está vivo” es decir, que no las consideró indignas de ser sus portavoces.





Además si que hubo un Papa mujer…

La leyenda de la Papisa Juana:
Según las crónicas del siglo IX se llamaba Juana, hija de un monje de nombre Gebert. Criada en el ambiente de su padre empezó a hacerse  con gran cantidad de conocimientos que en ese momento eran vedados a las mujeres. Posteriormente –según algunos tras un amor, según otros buscando huir de la pobreza–, ella tomaría el nombre de Juan el inglés convirtiéndose en sacerdote y gracias a sus grandes capacidades logró ascender hasta convertirse en secretario del papa León IV quien lo nombró su sucesor. Así se convierte en Papa durante dos años, siete meses y cuatro días sumergiéndose en un mundo de lujos y privilegios hasta que finalmente cae rendida ante los placeres del amor y ellos traen como consecuencia un embarazo no planeado. Por supuesto ello hubiese podido pasar desapercibido bajo sus imponentes vestiduras de no ser por el “pequeño” detalle de haber dado a luz precisamente en medio de la multitud ante el portal de la iglesia de San Clemente, que le vio morir por una turba enardecida.


Se dice que a raíz de esto –o precisamente para evitar el mismo fraude y asegurarse realmente de que el elegido era un hombre– en los cónclaves romanos, cuando se iba a elegir Papa y antes de que fuese investido, era sometido a una prueba que consistía en que un cardenal del cónclave debía tocarles los genitales al futuro Papa para asegurarse y testificar que éste era un Papa masculino.

BUDISMO
Buda dejó muy claro que las mujeres podían alcanzar la iluminación al igual que los hombres y las admitió en la orden monástica de aquel entonces como bhikkhunis algo revolucionario en la época. Sin embargo, al principio, Buda se mostraba contrario a incorporar a las mujeres a dicha orden:

“Las mujeres son pícaras, llenas de malicia y en ellas es difícil encontrar la verdad”. Hablando a los monjes, afirma que no deben nunca dirigirse a una mujer, ni mirarla, a no ser en caso de necesidad. Las reglas establecidas inicialmente para su “orden” se referían sólo a los hombres, porque sólo ellos podían hacerse monjes y alcanzar la perfección. Si una mujer deseara realmente el camino de la salvación, sólo tenía una alternativa: renacer como varón, lo que sería posible en el caso de que se esforzase, en su vida de mujer, por “desarrollar un modo de pensar masculino”.

Una antigua leyenda cuenta que el cambio (de parecer) se debió a la insistencia de la madrina de Buda, apoyada por las razones del discípulo predilecto Ananda, que pedían la fundación de una orden femenina en el monaquismo budista.
Buda consintió, dictando ocho reglas para las comunidades femeninas, lo que significa que también las mujeres podían alcanzar el Nirvana.
Aún así la mujer ocupa un nivel inferior en la organización monástica budista. En los países occidentales la situación es muy diferente ya que en su gran mayoría admiten a hombres y mujeres con las mismas condiciones.


ISLAMISMO
Hace mucho tiempo sabios y filósofos discutían sobre la mujer en el Islam, se preguntaban pasmados si poseía alma o no, y en caso de tener alma ¿sería humana o animal? y suponiendo que poseyera un alma humana, entonces su posición social en cuanto al hombre, ¿sería de esposa o esclava?
La realidad es que el Islam ve a la mujer como una esclava. El Corán y los Hadiths del profeta Mahoma justifican enteramente el tratamiento inferior de la mujer con respecto al hombre:

"Los hombres son superiores a las mujeres, a causa de las cualidades por medio de las cuales Alá ha elevado a éstos por encima de aquéllas, y porque los hombres emplean sus bienes en dotar a las mujeres. Las mujeres virtuosas son obedientes y sumisas: conservan cuidadosamente, durante la ausencia de sus maridos, lo que Alá ha ordenado que se conserve intacto. Reprenderéis a aquellas cuya desobediencia temáis; las relegaréis en lechos aparte, las azotaréis; pero, tan pronto como ellas os obedezcan, no les busquéis camorra. Dios es elevado y grande".

Esta religión permite la poligamia masculina, siempre y cuando el hombre pueda mantener a todas sus esposas. Sin embargo la mujer sólo puede estar con un hombre aunque tenga que compartirlo. La condena por adulterio femenino es la muerte más cruel y violenta: la lapidación, algo que llevan a cabo “una enfervorecida masa de hombres justos” especialmente sus familiares.
La mujer no tiene opción al divorcio aún siendo víctima de abuso por parte de su marido.
En asuntos religiosos no tiene ni voz ni voto, al considerarse su capacidad limitada en el ámbito intelectual y espiritual. En las mezquitas las mujeres suelen estar separadas de los hombres e incluso a veces tienen que entrar por una puerta distinta.


JUDAISMO
La mujer tiene un papel vital: es la que tiene la responsabilidad de inculcar los valores y las tradiciones a los hijos, que es lo más importante en el judaísmo.
Se la considera en un nivel espiritual superior al hombre por lo que no esta ligada a las mismas obligaciones religiosas que él.
Hasta finales del siglo XIX y comienzos del XX, la mujer estaba exenta de la sinagoga y sus rituales. Su lugar era la casa y la educación de sus hijos. Mujeres y varones rezaban separados.
Con el siglo XX llegan los cambios: las relaciones entre hombres y mujeres se modificaron.
En 1920 en algunas sinagogas del movimiento reformista las mujeres comenzaron a dirigir servicios religiosos durante las vacaciones de verano, cuando los rabinos no estaban. En 1922 se celebró en los Estados Unidos la primera ceremonia de BatMitzva (la llegada de la mujer a los 12 años y su obligación de cumplir con los preceptos como adulta). En 1951 el movimiento reconstrucción autorizó a la mujer a leer en público la Tora y a formar parte del mynian (10 personas adultas) y en 1974 el movimiento conservador permitió a la mujer actuar como jazanit (cantante religiosa) y por estrecha mayoría el LawCommittee del conservadurismo decidió autorizar a la mujer a actuar como testigo en un BeitDin (Corte rabínica para asuntos religiosos).
Hoy, hombres y mujeres reciben la misma educación y a ambos se los estimula a participar en los servicios religiosos. No obstante, la inserción de la mujer en el ámbito sinagogal no fue ni es un camino fácil de recorrer.


miércoles, 20 de marzo de 2013

Mujer y Ciencia

Las mujeres han contribuido a la ciencia desde sus inicios, trabajando y favoreciendo el desarrollo, con esfuerzo, con barreras y a veces sin ser reconocidas por su labor. En este campo, como en muchos otros, la mujer ha tenido que perseverar esforzadamente para no perder la pasión y el espíritu creador.

Aquí te dejo con algunos logros y descubrimientos hechos por mujeres:


Theano (año 500 AC) fue una reconocida pitagórica de Crotona, escribía tratados de matemática, física y medicina. Difundió este sistema filosófico y matemático en Grecia y Egipto.


Una egipcia, Merit Ptah (2700 a. C.), descrita en una inscripción como "médica principal", es la primera mujer mencionada en la Historia de la ciencia.
Agamede fue citada por Homero como curandera en la Antigua Grecia antes de la Guerra de Troya.
Agnodice fue la primera médica en trabajar como tal en el siglo IV a. C. en Atenas.
La médica hebrea Em, del siglo III, era conocida por sus remedios.
Trótula, médica italiana del S.XI, realizó importantes estudios sobre control de la natalidad e infertilidad.


María la Judía, en el siglo II, era alquimista en Alejandría. Inventó complicados aparatos de laboratorio para la destilación y sublimación de materias químicas y precisamente el "baño María" que lleva su nombre y que se emplea en la actualidad.


Hipatía (370-415), fue, sin duda, una de las primeras mujeres en la historia que contribuyó al desarrollo de las matemáticas. Durante años se dedicó a investigar y enseñar Matemáticas, Geometría, Astronomía, Lógica, Filosofía y Mecánica en el Museo de Alejandría, ocupaba la cátedra de Filosofía platónica por lo que sus amigos y compañeros la llamaban "la filósofa". Ganó tal reputación que al Museo asistían estudiantes de Europa, Asia y África a escuchar sus enseñanzas sobre "la Aritmética de Diofanto" y su casa se convirtió en un gran centro intelectual.
Acusada por los cristianos de paganismo fue asesinada por negarse a renunciar al conocimiento griego, a la filosofía y a la ciencia que por más de veinte años había aprendido y enseñado en el Museo.


Santa Hildegarda de Bingen (1098/1179), se consagró en la orden Benedictina y fue la primera en afirmar que el sol era el centro del sistema planetario, además de escribir numerosas obras de medicina y de farmacia.


Mary Montagu, (1689-1762). El siglo XVIII presenció dos momentos claves en el control de las enfermedades epidémicas, y más concretamente, en la lucha contra los terribles efectos de una de las más terribles y mortales epidemias: la viruela. Uno de ellos sería la inoculación o variolización, el otro la vacunación. El primero de estos procedimientos preventivos -la inoculación- ya había sido utilizado, según consta en el Atharva-veda, por las medicinas tradicionales de India y China. La intervención personal de esta aristócrata fue decisiva para que la medicina occidental conociera, empleara y se beneficiara de este procedimiento preventivo.


Mary Anning (1799/1847), descubrió el primer esqueleto casi completo de un plesiosaurio (1821).
Su trabajo contribuyó a que se dieran cambios fundamentales en la manera de entender la vida prehistórica y la historia de la Tierra. El sexo y la clase social de Anning —sus padres eran disidentes (protestantes no anglicanos) de clase baja— fueron las razones por las que no pudo participar completamente en la comunidad científica británica de principios de siglo XIX, dominada por caballeros ricos anglicanos, y no fuera citada por completo en sus contribuciones.

Marie Anne Poulze Lavoisier, química y física francesa (1758/1836), esposa del célebre Lavoisier; quien dominaba las matemáticas, física, química y sentó las bases del sistema de nomenclatura química.


Marie-Sophie Germain (1776/1831), fue una matemática que destacó por su aporte a la teoría de números, dejando una amplia serie de aportes sumamente importantes sobre la teoría de la elasticidad y los números, entre otros: el de los números primos de Sophie Germain.


Ada Lovelace Byron (1815-1852), condesa de Lovelace, fue una brillante matemática inglesa. Absolutamente adelantada a su tiempo, Ada fue la precursora de la informática, (el lenguaje de programación surgido en 1977 lleva su nombre: Ada). Descubrió que mediante una serie de símbolos y normas matemáticas era posible calcular una importante serie de números, ella previó las capacidades que una máquina (más tarde sería el ordenador) tenía para el desarrollo de los cálculos numéricos y más, de acuerdo a los principios de Babbage y su “motor analítico”.


María Mitchell (1818-1889) fue la primera mujer astrónoma de Estados Unidos. Su interés en las matemáticas y las ciencias la condujeron a comenzar autodidácticamente a aprender astronomía, fue también la primera mujer admitida en la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.


Amalie Emmy Noether  (1882 /1935) podría considerarse como la mujer más importante en la historia de las matemáticas y de hecho así la consideraba Einstein. La figura de Noether ocupa un imprescindible lugar en el ámbito de las matemáticas, especialmente en la física teórica y el álgebra abstracta, con grandes avances en cuanto a las teorías de anillos, grupos y campos. A lo largo de su vida realizó unas 40 publicaciones realmente ejemplares.


Annie Jump Cannon (1863-1941), fue una astrónoma estadounidense que desarrolló el sistema de Harvard de clasificación de las estrellas por sus espectros.


Marie Curie, química y física francesa (1867-1934), fue galardonada dos veces con el Nobel (fue la primera persona en conseguirlo). Descubrió la radioactividad y elementos radioactivos,  para los cuales literalmente dio su vida, y hoy, a más de 78 años de su muerte, sus papeles son tan radiactivos que no pueden manejarse sin un equipo especial. Su legado y sus conocimientos en física y química impulsaron grandes avances.


Barbara McClintock (1902/1992), hizo un importante descubrimiento en el campo de la genética. Barbara se especializó en la citogenética y obtuvo un doctorado en botánica en el año 1927. A pesar de que durante mucho tiempo, injustamente, sus trabajos no fueron tomados en cuenta, 30 años más tarde se le otorgó el premio Nobel por su teoría de los genes saltarines, revelando el hecho de que los genes eran capaces de saltar entre diferentes cromosomas, un concepto excepcional e increíblemente adelantado para su época. Hoy, este es un concepto esencial en genética.


Lise Meitner (1878/1968), fue una física con un amplio desarrollo en el campo de la radioactividad y la física nuclear, siendo parte fundamental del equipo que descubrió la fisión nuclear, aunque solo su colega Otto Hahn obtuvo el reconocimiento. Años más tarde, el meitnerio (elemento químico de valor atómico 109) fue nombrado así en su honor.


La astrónoma Jocelyn Bell Burnell (1943) descubrió la primera radioseñal de un púlsar. Su descubrimiento fue parte de su propia tesis. Sin embargo, el reconocimiento sobre este descubrimiento fue para Antony Hewish, su tutor, a quien se le otorgó el premio Nobel de Física en 1974. Este injusto acto fue cuestionado durante años, siendo hasta hoy un tema de controversia.


Valerie Jane Morris-Goodall (1934) Jane ha realizado profundas y fructíferas investigaciones científicas sobre el comportamiento, el uso de herramientas y los modos de vida de los chimpancés, a quienes ha dedicado el estudio de toda su vida. En 2003, sus trabajos fueron reconocidos por la comunidad científica con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.


Rosalind Elsie Franklin (1920/1958). Fue biofísica y cristalógrafa, su participación fue crucial en la comprensión de la estructura del ADN, ámbito en el que dejó grandes contribuciones.
No obstante, uno de sus más grandes trabajos, hacer posible la observación de la estructura del ADN mediante imágenes tomadas con rayos X (sin la que no se hubiera podido establecer la estructura del ADN), no fue reconocido por la comunidad científica. Por el contrario el crédito y el premio Nobel en Medicina se lo llevaron Watson (quien más tarde fue cuestionado por sus polémicas declaraciones racistas y homofóbicas) Wilkins y Crick, algo que sigue causando mucha polémica.


Fuentes:
Taringa
Ojocientifico.com/2009/07/05/las-10-mujeres-cientificas-mas-importantes-de-la-historia
Google imágenes

viernes, 15 de marzo de 2013

Mujer y Publicidad

La mujer ha sido muy estereotipada en la publicidad: mujer fatal (osadía, astucia a veces inteligencia), mujer florero (mero objeto decorativo, valoradas por su apariencia), mujer madre y esposa (limpieza, bebés, hogar), mujer trabajadora (secretaria, enfermeras, azafatas)… Los roles siguen ahí, inamovibles.
La publicidad ha sido y es así de sexista y discriminatoria con la mujer, algo que se hace muy patente a la hora de vender cualquier producto, mostrándola en un plano de inferioridad, discriminación y desigualdad respecto al hombre.
Por costumbre la publicidad cae en el sexismo barato  -el sexo vende y la imagen femenina se utiliza indiscriminadamente y sin ningún pudor-. Todo vale. Y así se la ve reproduciendo una serie de papeles asumidos por la tradición como exclusivos de ellas y en una relación de inferioridad con los del hombre. Por eso muchas veces se la representa de forma indigna, bien utilizando particular y directamente su cuerpo o partes del mismo o bien asociando su imagen a comportamientos discriminatorios, que pueden (y suelen) generar violencia contra ellas, ya que los medios están profundamente implicados en la manera en que producimos -y reproducimos- pensamientos y conductas
A mediados del siglo XX, la publicidad solía ofender a la mujer. Sus funciones parecían limitarse a quehaceres domésticos y placeres sexuales. Además, se les concebía como incapaces intelectualmente. Algunas cosas han cambiado hoy en día, otras -por lo menos en el terreno de la sexualidad- siguen iguales.
Aquí algunos anuncios que difundían estos prejuicios…










 


 








 










 

Fuentes:
listas.20minutos.es/lista/las-21-imagenes-mas-discriminatorias-y-machistas-del-siglo-xx-335448/
YouTube.

martes, 12 de marzo de 2013

Próximamente…

El pasado 8 de Marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer, una importante fecha que conmemora la lucha por la igualdad, la libertad, la autonomía, el respeto y el reconocimiento.
Aunque afortunadamente, el papel social de la mujer ha cambiado en muchos aspectos, aún queda un largo camino que recorrer. Todavía hoy nacer mujer en ciertos países del mundo es sinónimo de desgracia o de castigo. Países en donde se las ataca, se las humilla, se las mutila, se las pisotea. Países que siguen creyendo que la mujer es un ser inferior, imperfecto e incompleto.
No podemos olvidar que las mujeres no lo han tenido fácil, han sido las grandes olvidadas de la historia; menospreciadas, oprimidas, sin voz, sin derechos, relegadas… marginadas. Por un lado, porque han tenido muchos obstáculos para poder desarrollar sus intereses y capacidades, y por otro lado, porque a las que han conseguido hacerlo no se les ha reconocido y ni siquiera han sido nombradas en los libros o en las enciclopedias. No nos puede extrañar por tanto que aparezcan tan poco en la Historia, en la Literatura, en el Arte, en la Ciencia... Apartadas como han sido de la "historia oficial" es comprensible que desconozcamos a muchas que utilizaron su imaginación, su voluntad, sus fuerzas y a veces su vida para contribuir en la construcción de una sociedad más justa.
Les debemos mucho a estas mujeres, sin su esfuerzo, sin su lucha, sin su trabajo, las mujeres del siglo XXI no gozarían de los derechos que injustamente les fueron negados en el pasado.

Bohemio Mundi celebra el Día de la Mujer (aunque sea con cierto retraso) con una serie de entradas dedicadas a la figura femenina. Abordando desde sus retos, sus logros, sus triunfos, hasta las injusticias, el sexismo y la violencia a la que todavía hoy se las sigue sometiendo.
Espero que me de tiempo a prepararlo todo… de todas formas me lo tomaré con calma. Así que, próximamente, “Mes de la Mujer” en Bohemio Mundi.
Saludos Bohemios.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Bu...


… así le llamaba cariñosamente, aunque él respondía por muchos otros nombres: Bubi, Buba, Bau, Balú, Churro, Cosita, Croquetita, Canelito, ¡cómo nos divertíamos inventándole motes!
En realidad se llamaba Brown, fue su primer nombre, el que se nos ocurrió nada mas mirarle. Tenía el pelaje castaño, casi pelirrojo, un pelo que nunca le peinamos y que sin embargo siempre fue suave y brillante, aunque con el paso del tiempo se le fue “destiñendo”. Normal, teniendo en cuenta que se hizo muy viejo y que vivió muchos años, años muy felices.
Bu tenía dos manchitas blancas muy escondidas que nosotros llamábamos “botones”. Era gracioso tocar esos botones y ver como entrecerraba los ojos y sacaba su lengua rosada porque eso le gustaba, le relajaba. Su debilidad era que le acariciasen las orejas y que le rascasen el pecho, ¡nunca se cansaba de los mimos! Y nosotros le malcriábamos a cada rato, abrazándole, acariciándole, besándole… ¡Lo adorábamos! Era el rey de la casa.

Él fue mi primer perro. Hasta el momento yo siempre había sido más de gatos, pero él me enamoró y me hizo confiar en los perros, creer en su nobleza y en todo su amor, ¡y nos ganó!
A mi cosita le gustaba estar en brazos como un niño pequeño, incluso se dejaba arrullar. A veces reposaba su cabeza en mi hombro y cerraba los ojos, feliz y tranquilo, sereno, a salvo… Era su manera de decir que me quería.
Tan confiado era que se dejaba hacer de todo: pintar las uñas, poner bufandas, sombreros, gorros, guirnaldas… ¡y hasta tomar la tensión!
A menudo si nos veía llorar o discutir corría hacía nosotros y nos lamía la cara, y si estábamos enfermos guardaba cama con nosotros, a nuestro lado, velando para que nos pusiéramos bien.
Él siempre tuvo una mirada más humana y bondadosa que muchas personas.
Siempre fue un perro bueno y sociable. Nadie le tenía miedo… ni siquiera el cartero o el panadero, ¡imposible!, jamás mordía y le gustaba el trato con las personas. Era noble, fiel y encantador.
¡Y nunca hubo una manta más confortable y caliente que él!
Le apasionaban las galletas. Y la pizza. Y el jamón. Y si te descuidabas podía robarte el bocadillo de las manos… ¡era tan glotón!

Le gustaba mucho correr y escaparse, era muy vital y enérgico y activo...siempre andaba de por medio, no quería perderse una -si pintábamos, si ordenábamos, si había alguna reunión familiar, si íbamos a salir- él siempre estaba ahí, porque, naturalmente, era uno mas de la familia y no se quería perder nada, no quería quedarse atrás. Es por eso por lo que Bubi está en casi todas las fotos que tengo, pues siempre andaba debajo de nuestros pies, mirando, participando, siendo uno mas de nosotros…
Le gustaban los gatos y nunca tuvo problemas en convivir con ellos (a los gatos no tanto, ¡claro!). Tuvo sus trifulcas y sus travesuras, pero por lo general fue un perro muy tranquilo y al que le hacía feliz un simple hueso de pollo… eso aunque le sentaran muy mal, pero no lo podía evitar, entonces hasta volcaba el cubo de la basura para robar uno. Luego, con su botín aferrado podía entretenerse horas enteras, royendo sin parar… (Uff, ahora entiendo lo de su aliento…)
¡Que intrépido era!
Lo que mas le gustaba -a parte de escaparse y tenernos asustados dos horas intentando encontrarle- era viajar en coche. Sacaba la cabecita por la ventanilla, feliz y entusiasmado, con las orejas al aire y sacudiendo disparatado el rabo. Le gustaba alongarse tanto que una vez se cayó del coche en marcha. Sólo fue un coscorrón, por suerte no se hizo nada, y eso no le quitó el gusto por disfrutar del paisaje con el viento en contra, retando a la física y a la gravedad. Incluso se convirtió en un experto copiloto y nunca se bajaba del asiento sin antes oír el clic del freno de mano, ¡fue siempre muy despierto y listo!
Si había que lanzarse al mar, ¡se tiraba! Y si había que subir al pico Teide, ¡subía! Arañando con sus patas la roca volcánica… ¡seguro que ha sido el perro mas guapo en subir nunca allá arriba, estoy segura!

Cuando llegó a nuestras vidas era una bolita de pelo de apenas un mes de vida. Una bolita marrón que empezó a crecer por partes (las orejas y el hocico le crecieron primero… ¡y desproporcionadamente!) y que olía a nuevo (eso es lo que mas recuerdo de su llegada).
Él compartió conmigo la mitad de mi vida y fue el mejor de los amigos y el mejor de los perros, además del mejor de los regalos. Y lo echo mucho de menos. Han sido dieciséis años juntos, dieciséis años de amor y juegos.

Bu enfermó y sus patas le fallaron… pero nunca se quedó sin energía, a pesar de quedar postrado y sin poder moverse jamás perdió la ilusión por salir a la calle a olfatearlo todo.
Fue muy duro verlo mal.
Y ahora que se ha ido y que no está, me siento triste pero aliviada también: ya está bien, en el cielo de las mascotas, trotando sobre una nube, contento por poder volver a correr.
Nunca lo olvidaré, siempre formara parte de mi vida, de mis recuerdos, de mis anécdotas, él fue el mejor perro… ¡y siempre lo será!


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